Actividades del Comité Internacional de la Cruz Roja en el Perú
El Comité Internacional de la Cruz Roja ofreció sus servicios al Estado Peruano en 1983, en base a su derecho de iniciativa contemplado en los Estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja, y con su aceptación se inauguró oficialmente su delegación en la ciudad de Lima en 1984. Debido a los altos índices de violencia armada a inicios y durante la década de los '80 y principios de la década de los '90, el CICR instaló oficinas a cargo de personal internacional en las zonas del país decretadas en estado de emergencia con el fin de optimizar la implementación de sus labores humanitarias.
Es a partir del año 1993 cuando los niveles de violencia comienzan a disminuir sustancialmente, pero hay zonas del país que aún se ven afectadas por los efectos del conflicto armado, por lo cual el CICR mantiene las siguientes instalaciones:
- 1 sub-delegación en Tingo María, en el departamento de San Martín.
- 2 oficinas en Tocache, Huánuco y Ayacucho bajo la dirección de personal internacional.
El CICR a la fecha de esta revisión (2000), cuenta con 18 delegados internacionales y con 45 colaboradores peruanos, que laboran en Lima y en las sedes del CICR.
Concretamente el CICR realiza en el Perú actividades a favor de todas las víctimas del conflicto armado, en tanto la protección y asistencia a la población civil, las realiza en las zonas de emergencia, restableciendo lazos familiares, brindando asistencia material de emergencia como víveres, implementos de cocina, ropa a los desplazados, asistiendo a los heridos mediante pago del tratamiento y hospitalización en hospitales públicos.
De conformidad con su mandato el CICR, visita a las personas privadas de libertad a raíz de la situación conflictiva, inculpadas o sentenciadas por delitos de terrorismo o de traición a la patria, facilita, las visitas familiares a los detenidos, asistiendo con medicamentos y material humanitario a los penales.
De acuerdo a su mandato específico contemplado en los Convenios de Ginebra, las actividades del CICR en el Perú tienen como objetivo primordial:
- Minimizar las consecuencias humanitarias de la violencia armada sobre la población civil brindándole asistencia médica y/o material.
- Acrecentar el conocimiento y por ende el respeto del Derecho Internacional Humanitario (DIH) difundiendo lo más ampliamente posible sus fundamentos.
- Trabajar por evitar posibles irregularidades cometidas contra la población civil tales como desapariciones, secuestros y abusos contra aquellas personas privadas de libertad por razones ligadas a la violencia armada, como tortura, vejaciones o humillaciones; mediante visitas a los lugares de detención y gestiones de carácter confidencial ante las autoridades competentes.
El CICR, dispone de personal médico eficaz en el Perú, pero no interviene directamente en la atención médica de las personas heridas a raíz de los acontecimientos. De hecho, el CICR actúa como una compañía de seguros, limitándose sólo a asumir los costos de tratamiento y medicación de esas personas, así como verificar regularmente la evolución de los pacientes. Este programa de asistencia está destinado a las víctimas de la violencia armada.
En una entrevista realizada a un miembro de la delegación del CICR en el Perú, se informa el hecho de que no se ha podido prestar ayuda humanitaria a los grupos armados, puesto que estos no aceptan o no podrían aceptar las condiciones de las que dispone el CICR para prestar ayuda.
Aproximadamente, hasta el segundo semestre del año 1998, el CICR corrió con los gastos de tratamiento y curación de 22 personas.
Una de las mayores consecuencias de los conflictos, es la destrucción de los bienes y medios de trabajo y subsistencia de la población civil. En esta parte ,el CICR brinda un apoyo de emergencia a aquellas familias que han sido afectadas por la violencia armada, producto del conflicto interno. Esta asistencia es de carácter puntual y su objetivo es de aliviar en forma inmediata las necesidades más apremiantes de los afectados. De manera general, la asistencia material distribuida consta de alimentos, semillas, herramientas, utensilios de cocina, frazadas, ropa, entre otros.
El CICR, como promotor del DIH, trata de difundir lo más ampliamente posible las reglas básicas de ese derecho a todo tipo de público. Durante las presentaciones impartidas a aquellos que participan en la contienda, el CICR sistemáticamente los insta a que respeten esas normas humanitarias, haciendo particular énfasis sobre la consideración debida a la población civil, la obligación de asistir a los heridos y el respeto de la integridad física y moral de las personas privadas de libertad. A parte de la realización de charlas y conferencias sobre el DIH y las actividades del CICR que se llevan a cabo periódicamente, la delegación del Perú, se esfuerza para que esta información sea transmitida en otros foros por especialistas que no pertenecen a la Institución.
En 1997 se implementó un curso electivo de DIH en la Facultad de Derecho de la Universidad de Lima, esto se logró con el apoyo del CICR. Hasta el año1998 con este curso en el programa curricular de la carrera. Durante el curso se presentan escenas ficticias de combate y/o violaciones del DIH, para que los estudiantes realicen un análisis crítico de lo observado, y luego debatan sobre los temas presentados.
El CICR se ha contactado con las Facultades de Derecho de otras universidades, entre ellas, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Nacional Federico Villarreal, con el propósito de implementar también en esas universidades cursos de DIH, en base al modelo seguido en la Universidad de Lima.
El Comité Internacional de la Cruz Roja también realiza exposiciones tanto en centros de instrucción militar como en bases militares y otras instalaciones. A parte de estas intervenciones, el CICR organiza en coordinación con el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, dos seminarios sobre el DIH destinados a instructores y a altos mandos de las tres armas. La capacitación es dada por el delegado del CICR para las Fuerzas Armadas con la colaboración de la delegación.
Las zonas declaradas en emergencia son los lugares que necesitan con mayor urgencia la difusión y el conocimiento del DIH, puesto que son por razones obvias las zonas más expuestas a la violencia armada de uno y otro bando.
En lo que concierne a la difusión impartida a la población civil en lugares apartados de la sierra y de la selva, el CICR viene utilizando desde hace ya varios años una función de teatro de títeres cuyo libreto trata de enseñar las normas básicas del DIH y relata las actividades de la Institución. Del mismo modo, el CICR realiza semanalmente charlas y debates en las bases militares y estaciones de policía localizadas en esas zonas.
Otros medios de difusión que utiliza el CICR, son aquellos que podrían denominarse alternos, consistentes por ejemplo en folletos que son repartidos en las zonas de emergencia y durante las exposiciones. También se puede encontrar información del CICR y DIH a través de internet, en la página oficial del CICR (www.icrc.org/spa). En algunos países se transmiten spots televisivos y radiales, acerca de diversas campañas del CICR, entre ellas la campaña contra las minas terrestres antipersonales, respecto a esta campaña se encontró la narración de un spot televisivo del cual se hará una transcripción- Se trata de un spot presentado en pantalla negra y con sólo la voz del narrador en off:
"Todos los meses hay miles de personas civiles inocentes mutiladas por las minas terrestres, las heridas son demasiado horrorosas para mostrarlas en la pantalla de televisión, y si son demasiado horrorosas para mostrarlas, imagínese lo que será sufrirlas, en carne propia."
Lo que corresponde a folletos, estos han sido acondicionados y adaptados a la situación del Perú, presentando gráficos y situaciones fáciles de reconocer.
Ejemplos:
RESPETAR Y PROTEGER A LA POBLACION CIVIL
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RESPETAR Y PROTEGER A LOS DETENIDOS
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| ASISTIR Y PROTEGER A
LOS HERIDOS
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RESPETAR AL PERSONAL Y
EL EMBLEMA DE LA CRUZ ROJA
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La importancia de esta actividad a menudo no es percibida por la misma población a la cual se trata de proteger de los excesos de los acontecimientos. A ese fin, los delegados del CICR localizados en las zonas de emergencia, se desplazan a los lugares donde posiblemente se hallen víctimas, para evaluar su situación y brindarles, si es necesario, la asistencia médica y/o material ya mencionada. Durante la entrevista con los interesados, y si se hubiesen cometido violaciones del DIH, los delegados también se esfuerzan por esclarecer lo sucedido.
Dado que ese programa cuenta con la anuencia del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el CICR puede realizar una intervención verbal o por escrito con el fin de informar a los mandos responsables, para que a su vez éstos impartan las instrucciones pertinentes para corregir el accionar de sus subalternos.
Cuando el CICR es informado acerca de la desaparición de unos o más miembros de una familia, la Institución realiza los esfuerzos destinados a localizar a la persona desaparecida. En el caso del Perú, se da particular énfasis en la verificación de los registros de los lugares de detención visitados por el CICR, puesto que la persona podría haber sido privada de libertad por razones vinculadas a la violencia armada y estar incomunicada.
A causa de la toma de la residencia del embajador del Japón a mediados del mes de diciembre de 1996 por un grupo armado perteneciente al Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), el Estado Peruano suspendió las visitas efectuadas por el CICR a las personas detenidas en los centros penales del Perú y en la Base Naval del Callao por infracción a las leyes antiterrorista y/o de traición a la patria. Luego de un año, que fue el periodo de suspensión de visitas a los centros penitenciarios, el Presidente de la Nación, Ing. Alberto Fujimori, autorizó la reanudación de las visitas del CICR, a principios de diciembre de 1997.
De inmediato, el CICR retomó contacto con las Autoridades competentes a fin de coordinar con éstas la implementación de las visitas. Pasada esta fase, el CICR optó por visitar en primer lugar los establecimientos penitenciarios (EP) de máxima seguridad, éstos son: el EP de mujeres Santa Mónica (Chorrillos, Lima), el EP Miguel Castro Castro (Lima) y el EP de Yanamayo (Puno). También se visitaron en dos oportunidades a las personas detenidas en la Base Naval del Callao. Todas estas visitas se llevaron a cabo de conformidad con las modalidades de trabajo de la Institución.
Por otra parte, el CICR también visita periódicamente a las personas detenidas en otros lugares de detención transitorios, tales como estaciones de policía, bases militares, carceletas y, si es necesario, hospitales donde las personas detenidas reciben la atención médica que requiere su estado.
Desde octubre de 1998 el CICR visita nuevamente las dependencias de la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE) en Lima, habiendo estado suspendidas las visitas desde octubre de 1997.
Durante el periodo de enero a mayo de 1998, los delegados del CICR realizaron visitas en:
Establecimientos |
Número de establecimientos visitados |
Número de visitas realizadas |
| Centros penales * | 17 |
21 |
| Estaciones de policía | 25 | 58 |
| Bases de las FF.AA. | 39 | 79 |
| Centros de menores | 4 | 4 |
| Hospitales públicos | 7 | 15 |
| Total: | 92 | 177 |
Fuente: www.icrc.org/spa
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Bibliografía:
1994 El Derecho de la Guerra. Lima
1998 Paz y Justicia. Tarea de Todos. Lima
1982 Genésis y Desarrollo del Derecho Internacional Humanitario. Ginebra, Comité Internacional de la Cruz Roja
1998 Conozca el CICR. CICR Publicaciones. Ginebra
1996A
CICR Respuestas a sus preguntas.CICR Publicaciones. Ginebra
1996B
Los Pincipios Fundamentales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.CICR Publicaciones. Ginebra
1984 Introducción al Derecho Internacional Humanitario, Ginebra, Comité Internacional de la Cruz Roja. Instituto Interamericano de Derechos Humanos.