
Los molinos de agua son instalaciones que aprovechan la
energía cinética de las corrientes de agua para producir energía mecánica. Los
molinos de agua servían para moler la harina o para elevar el agua a un nivel
superior. Antiguamente su uso fue crucial para el desarrollo tecnológico.
Gracias a los molinos de agua se dejó de moler la harina manualmente.
Los molinos de agua se construían en el mismo cauce del rio para que la fuerza
de la corriente moviera una rueda vertical de paletas. A través de un sistema
de engranajes el movimiento de giro del eje se transmitía al eje de una piedra
de moler.
Cuando la corriente del rio era débil o variable se construía el molino de agua
junto a una presa que elevaba el nivel del agua y conseguía una mayor fuerza de
la corriente.
Actualmente los molinos de agua junto
a los famosos molinos de viento son reliquias del pasado, un reclamo turístico.
Son parte de nuestra historia. Son la demostración que las formas de obtener
energía han ido y seguirán evolucionando.