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LO
MISMO... Y AÚN MÁS:
PACIENTE: J.B., 70 años, Barcelona (recomendado por un
ex "aspirante al manicomio", cuyo caso clínico ya
se ha citado en este libro).
Creemos conveniente comenzar aquí directamente con el comentario.
El paciente con tantas molestias, cuya causa no se encontró,
es uno de los "casos fáciles", si se piensa en los
campos de irritación en el área del trigémino.
En la radiografía puede verse (Imagen nº. 90) que el paciente
gozaba de una excelente salud, ya que su cuerpo intentaba por todos
los medios expulsar este campo de irritación: el "puente"
(en este caso, habían otros también); por otra parte,
reconocemos claramente la reabsorción de la raíz del
premolar (flecha), además la monstruosa rarefacción
alrededor del molar, que ya casi "flota en el aire" por
su falta de adherencia en el hueso, y, además, en los bordes,
una pequeña condensación, que testimonia la buena reacción
del cuerpo (flechas).
Estos "casos muestra" los relatamos para que, antes de aplicar
cualquier terapia, se piense en ellos.
REUMATISMO:
COMENTARIO: Si científicamente ya se han descrito y delimitado
las diferentes formas de reumatismo, éste no es el caso en
las consultas prácticas diarias, donde bajo el nombre genérico
de reumatismo, se hallan representadas toda una serie de afecciones
neuro-vasculares, frecuentemente de origen focal.
En diversos trabajos realizados sobre este tema se dice que, "Una
eliminación del foco puede empeorar la situación".
Bien; sobre eso podría discutirse, ya que sabemos que cualquier
intervención puede causar una provocación, una reacción,
pero no siempre podemos saber dónde se encuentra el otro punto
patológico*. Una erradicación inmediata de la síntomo-patología
al haber eliminado un foco, o más de uno, en una misma sesión,
es significativo de haber terminado con el foco o focos que generaban
toda la problemática. Por lo tanto hay que ser prudentes al
dar nombre a la afección mientras que no dispongamos de un
método, un aparato, que pueda detectar todos los campos de
irritación y mucho menos mientras no dispongamos del tiempo
o de la paciencia cuando no hay nada "visible".
(*
"El otro punto patológico": se refiere a que, una
vez tratado un foco, y en el supuesto de que existan otros focos no
detectados, por cuyo motivo no han sido tratados, éstos, generan
reacciones que en su mayoría consisten en un aparente agravamiento
de los síntomas).
Me acuerdo que, años atrás, me enviaron a la hermana
S., monja enfermera del Hospital de San José, con su típico
"reumatismo", y que no se le pudo localizar el problema.
Una provocación con suero de Ganslmeyer mostraba claramente
una apendicitis crónica, en cuya área abdominal nunca
había experimentado la más mínima molestia. La
operación de apendicitis curó com-pletamente el "reumatismo"
y en 20 años no se produjeron recidivas. (No habría
servido de nada extraer muelas).
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