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HOMBRE
JOVEN CON UNA NEFROPATÍA INCURABLE:
Nos lo envió el famoso Instituto de Urología Antonio
Puigvert, de Barcelona. Motivo: "Replesión no reabsorbida
(replesión de la raíz)* del incisivo menor superior"
.
(*
"Replesión de la raíz": una muesca o porción
de la raíz de un diente que permanece dentro del hueso).
La eliminación de este campo de irritación (cuerpo extraño)
trajo una curación completa, según nos confirmó
por carta el Instituto Puigvert, de la que nos sentimos muy orgullosos.
Sobra dar detalles y exponer más casos; la finalidad era únicamente
el comentar la influencia de estos campos de irritación por
sus interferencias patológicas sobre otros órganos,
para evitar desaciertos en la terapia en general. Y esto seguramente
interesará al paciente y al médico.
Los tiempos del "viejo foco"* han pasado; los factores neurales
juegan un importante papel en la relación causa y efecto. Si
se pone al principio la eliminación de esta causa, como se
dice repetidamente en este libro, todas las otras terapias pueden
conjugarse apropiadamente y positivamente. Y esto es el sentido de
nuestras explicaciones.
(* "Viejo foco": se refiere al punto de vista que solamente
contempla la posibilidad de la infección como único
foco; Adler demuestra que un diagnóstico así puede ser
casi siempre insuficiente, o, simplemente, carente de un grado mínimo
deontológico).
PSICOSOMÁTICO ¿O SOMÁTICO-PSÍQUICO?
Que la circunstancia psicosomática juega un importante
papel en la vida patológica del enfermo es cosa sabida; no
existen dudas al respecto. Pero lo que es menos conocido, a pesar
de que estamos en 1983, son las conexiones invertidas, o sea las psomático-psiquicas.
Esto se debe sobre todo -seamos francos- a que el especialista se
fija solamente en los síntomas específicos de la enfermedad*,
según los cuales diagnostica. Naturalmente, a partir de aquí
se inicia el tra-tamiento pertinente.
(* "Enfermedad": a medida que avanzan los tiempos, va predominando
la idea de que las enfermedades no existen, y que únicamente
existen enfermos).
Que la psiquis sufre cambios durante cualquier enfermedad también
es conocido y comprensible. Pero está menos extendido el conocimiento
de que los campos de irritación aumentan más y más
en nuestros tiempos, y que pueden actuar como factores principales
o como co-factores.
La medicina mundial, y en ella la estomatología y la odontología,
se han desarrollado hacia terrenos en los que, antes que velar por
la higiene focal dental, la están incrementando a base de la
masiva colocación de ortodoncias, implantes, amalgamas, puentes,
endodoncias, etc. etc., que, de una forma u otra, podrán ejercer
como generadores de campos de interferencia. ¿Cuantos pacientes
podrían relatar el aumento de determinados síntomas,
o bien la aparición de problemas de salud y del comportamiento
en la población joven, posterior a un "tratamiento"
con esta clase de prácticas?).
(*
Al no haberse popularizado y académicamente introducido el
esencial factor patógeno de los campos interferentes o focales
en el diagnóstico médico de la salud, como práctica
indispensable en el reconocimiento y tratamiento del enfermo, día
a día aumenta el número de enfermos que no pueden resolver
su problema por esta clase de desidia en la praxis médico-odontológica).
En
el capítulo IX: "¿Tiene algo que ver la psiquiatría
con los campos de irritación?", y apoyándonos en
algunos casos muy graves, ya se trata este tema, pero es un martirio
para esos pobres pacientes que son tratados como psicópatas.
Por esto, remarcamos repetidamente la forma de actuación para
que estas relaciones neurales sean cada vez más conocidas.
Un paciente que actualmente tiene 38 años, fue tratado durante
largos años, debido a que padecía fortísimas
depresiones, además de otras afecciones (insomnio, nerviosismo,
agresividad, etc.), con psicofármacos, psicoanálisis
y psicoterapia, sin resultado. Según sus propias palabras:
"Un martirio."
Diagnóstico dental: dentadura sin caries; solamente las muelas
del juicio inferiores se hallan situadas en la rama ascendente del
maxilar las superiores se encontraban retenidas parcialmente en la
cavidad maxilar.
Aparte, un molar incompleto con tratamiento de raíz, con un
relleno demasiado voluminoso de amalgama, que también "pone
su granito de arena".
MI PREGUNTA ES: ¿Es científicamente soportable que estos
factores tan extremadamente importantes no merezcan la debida atención,
ya que los datos que aquí se especifican desgraciadamente no
son aislados?. A pesar de que se habla tanto de la ciencia, las objeciones
de los pacientes casi siempre son ignoradas. "¡Cómo
puede Vd. creer estas cosas!" o "¡Todo esto son tonterías!".
Es incomprensible -y no me cansaré nunca de decirlo- que el
conocimiento sobre los campos de irritación y sus efectos no
sean patrimonio general de la clase médica, y precisamente
esta pregunta se la formulan pacientes, ya curados, de todo el mundo.