ALOPECIA AREATA:
PACIENTE: R.F., 22 años, peluquera. Lloret de Mar. En el tercer mes de embarazo comenzó una caída de pelo por mechones, que fue aumentando casi hasta la calvicie, de forma que la paciente debía usar peluca.

La exploración neuro-focal nos mostraba puntos especialmente dolorosos en la 3ª vértebra cervical (el mandibular).

RADIOGRAFÍA DENTAL: Cordal* retenido, situado en parte sobre la rama ascendente (Imagen nº. 56).

(* "Cordal": muela del juicio).

                            

TERAPIA: Fue muy sencilla, ya que todos los casos de alopecia areata que habíamos visto partían de la muela del juicio (por supuesto también podrían proceder de otros campos de irritación y focos en la cavidad bucal) porque aquí el factor NEURAL se escribe con mayúsculas.

Tras consultar con mi colega ginecólogo, eliminamos este campo de irritación "neural", con lo que detuvimos la caída del pelo y la paciente volvió a lucir su cabellera al cabo de unos meses, a pesar de su embarazo.

TEMPERATURAS SUBFEBRILES:
PACIENTE: N.F., 26 años, Logroño (mandada por el Dr. B). Dolores hipo-gástricos tras un aborto.

Tras el aborto, se presentan temperaturas subfebriles y dolores hipo-gástricos; ni el especialista ni los internistas encontraron la causa. Examen de la cavidad bucal: sin resultado: dentadura sin caries. Amígdalas: resectomía ya practicada.

RADIOGRAFÍA DENTAL: Igual que en el caso precedente (Imagen nº. 57), muela del juicio retenida, completamente en posición vertical.

                            

COMENTARIO: El autor quiere ser sincero. Le dijo a la paciente: "Si esta muela tiene algo que ver con sus molestias, o no, no se lo puedo asegurar, porque bajo el aspecto lógico científico no tienen relación. Solo puedo aseverar que es patológica, nada más." La paciente, inteligente, y que no sabía que tenía esta muela por hallarse cubierta por la encía, además de que no le producía la más mínima molestia local, me contestó: "Si no es normal, extráigala". A los ocho días de la extracción, nos quedamos llenos de asombro. No más temperaturas subfebriles; no más dolores hipogástricos. Este caso permitía muchas teorías, explicaciones, etc., -especialmente después-. Pero ya decíamos al principio que únicamente queríamos presentar casos claros, concisos, indiscutibles, especialmente debidos a los "focos solitarios" -en estos casos "focos neurales solitarios"-, casos que deben servir de ejemplo y demostrar todo lo que pueden originar "los campos de irritación" en el área del trigémino. En consecuencia, reiteradamente se plantea la pregunta: ¿por qué estos fenómenos son ignorados de esta forma por la medicina general y por la terapéutica odontológica, ya que vemos en multitud de pacientes que ello es así?. A pesar de que a los teóricos y a los inexpertos les agrade manifestar lo contrario.

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