|
Opinión Por Emilio Nazar, especial para Agencia NOVA: E-mail: [email protected] Lo
soy por una Gracia de Dios, a quien debo responder con todo el amor de
que humanamente sea capaz a tanto Amor infinito. Lo soy por propia decisión,
por uso de mi libertad. Todos hermanados en la Caridad, en ese Amor del Espíritu Santo que nos ilumina con sus dones. Por eso nos conmovemos frente al doloroso espectáculo de la injusticia de la miseria y de la ignorancia que sufren millones de seres humanos, pero con el amor constructivo y solidario de la Caridad, sin resentimientos, odios, envidias o rencores. Padecemos con los que padecen, sufrimos con los dolientes, y por eso tratamos de acercarnos a brindar un testimonio y una palabra de aliento en la Esperanza que Jesucristo mismo representa, tratando de solucionar las injusticias sociales y las miserias morales en que muchas personas viven, desde la acción concreta y desde el gesto solidario. Personas que tienen inseguridad laboral, desocupación, enfermedades, soledades, problemas psicológicos o anímicos, analfabetismo y tantos males que han sido provocados por el Pecado Original, todos más allá de nuestra condición, tenemos puesta la Esperanza en Nuestro Señor Jesucristo, y hemos de buscar la instauración del Reinado Social de Jesucristo, el Orden social justo en nuestra Patria, en lo cual hallamos sentido a nuestra lucha por el Bien y la Caridad. Niños víctimas de los más diversos delitos, desde abusos hasta de la explotación laboral, la falta de escolaridad, el intento de desvío moral de las inocentes criaturas, la invasión cultural con el hedonismo como único para la vida impuesto a modo de pensamiento único, que genera adultos con traumas y graves problemas, pronosticando un futuro de hospital, cárcel o manicomio... que sólo puede ser superado por el amor al Niño Jesús que nace en un Pesebre para romper ese cuasi-determinismo que la injusticia impone. La maternidad agredida y desamparada a quien la nueva cultura pretende imponer el aborto, los medios antinaturales de anticoncepción, o la manipulación genética que acaban eliminando la fuente de la alegría de la mujer, desde la desintegración de la familia hasta el homicidio de su propio hijo por nacer, que con frecuencia causa una verdadera maldición. Padres púberes y adolescentes que no tienen capacidad para formar una familia o tener una afectividad madura, impulsados por la irresponsabilidad de la anticultura actual, sólo pueden tener puesta su confianza en la Virgen María y en San José para superar sus problemas. Los matrimonios funcionales y descartables, matrimonios "por un rato" que generan la falta de afecto para con los hijos y de éstos para con sus padres, matrimonios que no saben sobrellevar las pequeñas diferencias y que las agigantan hasta hacer imposible una normal convivencia, sin alimentar cotidianamente su amor... para acabar con el dolor de una ruptura, y que luego pretenden universalizar su infeliz experiencia: universalizar la infelicidad. Y ante esto solamente el modelo de la Sagrada Familia es una respuesta de Amor y Felicidad en lo Eterno de Dios mismo. La vejez denigrada y abandonada, atropellada con míseras jubilaciones y con la cultura de la muerte que pretende la eutanasia para quienes no sean "productivos", hacinando ancianos en hospicios y asilos con la indiferencia de una familia desintegrada y sin afectos. Sólo el Amor del Espíritu Santo brinda una respuesta a graves situaciones... Claro que el caos, el desorden y la anarquía del mundo materialista, ya sea liberal capitalista o marxista, que no puede otorgar siquiera un mínimo de bienestar a los trabajadores, por el rechazo a la única medida del orden social: la Doctrina Social de la Iglesia. Por supuesto que no merece más que repudio una organización social que no asegura el trabajo en condiciones dignas, la salud en forma integral y la posibilidad de progreso y prosperidad de los hombres y mujeres que producen la riqueza social, conforme lo dispone la Doctrina Social de la Iglesia. Porque esta sociedad lo único que nos plantea es el sufrimiento, desde la cuna hasta la tumba, con alguna pausa hedonista de transitorio placer efímero, arrastrando la cadena de su miseria y dolor que hacen gritar de resentimiento, en vez de asumirlos desde la Cruz de Jesucristo para convertir el dolor en Amor y el sufrimiento en ayuda de Caridad, para afrontar con entereza los problemas que jamás han de faltar. Esclavos de lo material, en el pasado, en el presente o en el futuro, lo mismo da el sistema aplicado, el resultado es exactamente igual: la injusticia y el desamparo por haber abandonado a Dios Padre, y por haber repudiado a los hermanos empezando por Jesucristo mismo. Por eso, no es de extrañar que sobre el pueblo se abatan todas las calamidades y lo azoten todos los vendavales, las crisis morales y espirituales, los colapsos económicos, la desocupación, la carestía y la escasez, el hambre y las enfermedades, la guerra y el abandono en la soledad de las personas que puedan sufrir los más diversos males, desde la enfermedad hasta la soledad y la angustia o la depresión. Una sociedad sin afecto a Jesucristo y a María, y sin afecto al prójimo. Porque una sociedad sin Dios se construye contra el hombre. Y contra todo esto lucha el católico ¡y es por eso que soy católico! Soy católico por Gracia de Dios y por elección propia. Soy católico por amor a Dios, por Jesucristo y por la Virgen María. Soy católico porque en la Iglesia Católica se conserva la Revelación de Jesucristo. Soy católico porque hay que vivir la vida en Cristo, y morir por Cristo: el misterio de la muerte ya no existe desde la Resurrección de Jesucristo. Jesucristo se manifiesta como Rey en la Adoración de los Reyes Magos, venidos de Oriente para adorarlo. Y ser católico implica el compromiso y el deseo de buscar la santidad, más allá de nuestros errores, defectos, problemas y enfermedades. Soy católico porque sé que si hago lo posible, Dios hará lo imposible. Con mis mejores deseos para estas fiestas, y que la Paz, la Alegría Cristiana, el Amor y la Felicidad inunde los corazones de todos ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!! ¡¡¡FELIZ DÍA DE REYES!!!
|
|||||||
|
|||||||