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Bob
Dylan,
resumen de una vida (por Renato Odar)
"Influyó en todo lo que vino después", suele decirse de Robert
Allen Zimmerman. La figura individual más legendaria del rock junto a
Elvis Presley. Se le considera el reinventor del rock, el folk y el
country.
Con una
guitarra y una armónica, Dylan (cuyo apellido fue tomado del poeta Dylan
Thomas), dejó su natal Minnesota a cumplir su sueño musical. Imitador
confeso del estilo de Guthrie y también amante del blues de Muddy Waters,
su inconfundible voz nasal fue "descubierta" por un reportero de
The New York Times cuando tocaba en cafés neoyorquinos, donde hizo
amistad con intelectuales beat, como Allen Ginsberg. Muy rápido corrió
la noticia de que había un cantante folk con un estilo que se distanciaba
del resto y cuyas letras mezclaban la tradición rural con una marcada
poesía de lo humano. Así fue como prontamente firmó con el sello
Columbia y grabó un elepé homónimo que incluía sólo un par de temas
originales. Sin embargo, el impacto popular llegó con la segunda placa,
The Freewhelin (1963), cuyo sencillo Blowin' in the wind con versos como
"¿cuántas veces deben volar las balas de cañon antes que sean
prohibidas para siempre?" se convirtió en un himno del incipiente
movimiento de protesta."¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre
antes de que lo llames un hombre", reza el texto que se anticipó sólo
un año al de The times they are a-changin (del álbum homónimo), que
llamaba a los políticos a escuchar el silencioso clamor de las calles y a
los padres a no criticar lo que no entienden.
Al hablar de
influencia no se puede obviar el modo en que, ya en 1964, había sido
capaz de alterar la trayectoria de The Beatles, quienes a partir del
disco Help! (1964) entraron en un período más reflexivo y
"dylaniano", con canciones como You gotta hide your love
away, que Lennon confesaba se trataba de una imitación del estilo
Dylan. De hecho, durante su primera visita a EE. UU. se reunieron con el
cantante, quien se convirtió en anfitrión del encuentro del cuarteto con
la marihuana.
No fue ese el único
incidente memorable de mediados de los 60. En 1965, Dylan enchufó su
guitarra eléctrica e hizo un sonido totalmente diferente dividiendo la
audiencia a la mitad. Durante la gira mundial que hizo, la nueva música
creó controveersia dondequiera que fuera. Algunos aplaudieron, otros
abuchearon, otros simplemente se fueron. Dylan había hecho presentaciones
que cambiaron el rock and roll por siempre. Precisamente una de sus últimas
presentaciones de esta gira, en Manchester, Inglaterra fue grabada y
editada recién en 1998. El disco Bob Dylan Live 1966 es el disco pirata más
famoso de todos los tiempos.
Este camino, sin
embargo, pudo haber terminado abruptamente cuando el artista chocó su
moto Triumph 55 mientras conducía cerca de su casa de Woodstock, Nueva
York. Contuso, con heridas en la cara y el cuero cabelludo, además de
varias vértebras rotas en el cuello, estuvo una semana en condición crítica,
un mes en cama y nueve meses sin contacto con el mundo, con secuelas como
amnesia y parálisis parcial. Los críticos más severos de su trabajo
afirman que este accidente puso fin a su etapa más brillante y que sus
posteriores composiciones no se equiparan a las de dicho período. Más
allá de lo discutible de dichas afirmaciones -que subestiman el nivel de
temas como Lay lady lay (1969) y Knockin' on heaven's door (1972)-, es un
hecho que su figura ya estaba inscrita en la historia.
Sin tomar muy en serio a la prensa y a sus
propios fans, desconcertó a todo el mundo en 1991 cuando, aparentemente
ebrio, recibió un premio de MTV e interpretó absolutamente fuera de tono
la canción Masters of war. Varios otros reconocimientos le han
sido otorgados en esta década incluyendo tres Grammy este año, premio
que también recibió su hijo Jakob, líder del grupo rock The Wallflowers.
Reflexiones
sobre Time Out Of Mind (por Tomás J. Fajardo)
Porque hablar ahora sobre el disco TIME OUT OF MIND de Bob
Dylan. Bueno, hay muchos motivos, porque es el ultimo disco de Dylan con
composiciones propias, porque ha sido un disco reconocido
internacionalmente (premios Grammy, revitalizacion
de la carrera de Dylan para el gran publico, etc.). Mi motivo principal es
que después de tres años de su publicación, es ahora cuando más estoy
disfrutando con este álbum.
Estas reflexiones se basan en lo estrictamente musical.
Cuando se publicó este disco, en Septiembre del 97, después de ese
momento mágico que para todo seguidor de Dylan supone escuchar un disco
nuevo por primera vez, las primeras conclusiones que saque fueron: es un
disco con una calidad extraordinaria, no hay ninguna canción en principio
que destaque sobre las demás (en todo caso “Love Sick”, por lo extraña
que resulta), hay algunas canciones que suenan mucho a U2, claro la
producción de Daniel Lanois se nota y por eso algunas piezas recuerdan
mucho a OH MERCY, las canciones tienen una línea muy clara, tiempos
lentos y medios, la mayoría en clave de rock blues. Es un disco que en un
primer momento te deja un poco frio, cuesta de entender a las primeras de
cambio.
Pero claro, el tiempo pasa, y como toda buena obra, es
precisamente después de un periodo cuando ésta adquiere su verdadera
dimensión. A los hechos me remito. ¿Cuando Dylan ha interpretado en
directo todas las canciones de un disco y además de una manera tan
insistente?. Hay pocos discos
de Bob, de los que se pueda decir que haya tocado todos sus temas en
directo, si acaso del HIGHWAY 61 REVISITED, puede que también del OH
MERCY, pero no por ello discutimos la calidad de sus obras. Por ejemplo
STREET LEGAL es un gran disco y sin embargo, aparte de “Señor”, del
resto bien poco hemos oído en directo. Ya se sabe que en este tema, como
en tantos otros, Dylan va a lo suyo, toca lo que le apetece, independientemente de lo que dicten
las reglas comerciales, y no porque acabe de sacar disco se encuentra
obligado a tocar las canciones del mismo en sus giras posteriores a la
publicación. Aquí ya
tenemos un primer dato, Dylan se encuentra muy a gusto con las canciones
del TOOM. En estos tres últimos años no hay concierto que al menos no
haya tocado una y hasta dos canciones como mínimo del álbum. Otro dato,
es que ha estado prácticamente estos tres años reservando a un puesto de
lujo, primer bis de casi todos sus conciertos a la canción LOVE SICK.
Tratándose de un músico como Dylan, con una actividad en
directo verdaderamente frenética y con una reinterpretación de sus
canciones, cambios constantes, versiones nuevas, etc, es cuando todo esto
adquiere mas relevancia. Una vez mas, como ha hecho siempre, coge estos
temas y los cambia, los recrea y les da un nuevo valor. Por citar algunos
ejemplos: ¿Habéis oído la interpretación de “Cold Irons Bound”, en
los conciertos del Madison Square en Enero del 98? Es una versión
potente, roquera, con un ritmo frenético y sobre todo, como se regodea
Dylan cantando, con esa “dejadez” tan característica suya; o
“’Til I Fell In Love With You” una canción que incluso Dylan la ha
utilizado para finalizar muchos de los conciertos que hizo en Europa en el
año 98 y que da un excelente juego en directo y que suena bastante
diferente a la versión del TOOM; otra pieza, “Can’t Wait” en la
extraordinaria versión que nos hizo en el concierto de Barcelona, en
Abril del 99, muy rítmica, con un arreglo de guitarra muy persistente
sobre el que se apoya toda la canción y que le dota de una magnitud
diferente a la del disco oficial; muy buen trabajo aquí el de Larry
Campbell. Que me decís de
“Not Dark Yet” que interpretaba en la gira con Paul Simon, también en
el 99, parecida a la del disco oficial, pero más viva y mas intima, no
tan cósmica como la del TOOM y con un arreglo del steel guitar de Baxter
excelente. Si nos vamos a los conciertos de este año 2000, podremos
admirar como suena la mandolina de Bucky Baxter en la versión de “Highlands”;
aquí vuelve a dar la vuelta al tema y hace una versión muy en la línea
de las largas canciones que ha hecho siempre o como de un tema monótono y
repetitivo logra una gran cancion; aquí Dylan mas que cantar hace una
interpretación del tema en su sentido mas teatral. Podríamos seguir con
mas ejemplos como la versión sesentera que hace de “Tryin’ To Get To
Heaven” en el concierto del Horsens Teater de Dinamarca el pasado 21 de
mayo y en la que una vez mas reconduce
el tema.
Y aquí vuelvo al principio, cuando
estas canciones las he escuchado en directo y vuelvo al origen de las
mismas es cuando mejor aprecio la calidad del disco, es como volver al
origen de estas canciones, cuando descubro nuevos matices y cuando me doy
cuenta de que son unas composiciones excelentes. O es que hay algún
dylanita que me diga que treinta años después de que Dylan grabara
BLONDE ON BLONDE y después de que en todos estos años haya reintepretado
una y otra vez estas canciones en conciertos, dandoles la vuelta,
cambiandolas, haciendo versiones répidas o lentas, en clave de blues o de
country, no siga disfrutando
con el disco como el primer día o mas si cabe.
Si hay algo que admiro de Dylan, entre otras muchas cosas,
es precisamente esa capacidad que tiene de reinterpretarse a sí mismo, de
dar la vuelta a las canciones y de lograr que en muchas ocasiones estas
canciones te parezcan nuevas o diferentes. Seguro que contra los
detractores de esta versatilidad de Bob, él debe de pensar que al fin y
al cabo las canciones son suyas y hace con ellas lo que quiere, opinión
que comparto totalmente.
TIME OUT OF MIND es un gran disco y a su favor hay que
decir, que suena muy vigente, habiéndose
acompañado de buenos músicos y buenos técnicos y que es un disco
que suena totalmente actual, lo cual para una músico que tiene una
dilatada carrera de cuarenta años, tiene mucho mérito. En su contra, si
es que hay que decir algo, diré que no tiene ninguna canción de aquellas
que individualmente pasara a la historia, tipo “All Along The Watchtower”,
“Like a Rolling Stone” o cualquiera de las que todos sabemos. Aunque
aquí, como en todo, el tiempo dirá la ultima palabra. De lo que si estoy
seguro es que este disco estará entre los diez mejores de la ya extensa
obra de Dylan.
ACERCA
DE BOB DYLAN (Joaquín Rodríguez)
Espero vuestra
muerte y deseo que llegue pronto
Seguiré
vuestro ataúd en la pálida tarde.
Y observaré cómo
os bajan a vuestro lecho de muerte
Y no me moveré de
allí hasta estar seguro de que habéis muerto.
De SEÑORES DE LA GUERRA
(Masters of war- Bob Dylan)
Quien
es capaz de transcribir en innumerables poesías o canciones la esencia
del siglo XX y continuar haciéndolo en el Siglo XXI, fue nominado para el
Premio Nobel. Tal vez algún día lo consiga, o tal vez no. De hecho, el
Premio Nobel ha sido negado a escritores inconmensurables y se ha regalado
a muchas medianías. Lo cierto es que no sólo estamos hablando de un
poeta, sino del juglar por excelencia. Un tipo extraño del que pocas
cosas reales se conocen, ya que le precede la leyenda y muchas veces puras
invenciones emanadas de su propio misterio. Tal vez sea mejor así.
En todo
caso, podemos emitir impresiones subjetivas sobre su música y sus poemas
y, ciertamente, muchos otros con gran renombre ya lo hicieron expresando
juicios absolutamente laudatorios . Recordemos todo lo que dijeron músicos
nada sospechosos de bailar el agua a un compañero como Patti Smith, Lou
Reed, Bono, Roy Orbison, John Lennon, Eric Clapton, Kris Kristoferson ,
Leonard Cohen, Joaquín Sabina, Calamaro y un largo etcétera. No es
preciso recordar sus frases textuales pues en cualquier libro o página
web se pueden encontrar. Me interesa, sin embargo, citar la frase a mi
modo de ver más hermosa y cálida expresada por otro músico, Bruce
Springsteen, el 20 de enero de 1988:
“Así
que aquí estoy esta noche para dar las gracias, para decir que no estaría
aquí sin ti, para decir que no hay un alma en esta sala que no te deba
dar las gracias, aunque sea por el hecho de haber robado una línea de
alguna de tus canciones, te guste o no. Tú fuiste el hermano que nunca
tuve.”
Muchos
estábamos en la Universidad en los años posteriores a los estertores de
Mayo del 68 y estudiábamos con su música como telón de fondo, y no
entendíamos sus letras pero sabíamos que aquél tipo decía cosas
importantes, como pudimos comprobar haciendo traducciones tal vez
demasiado literales dado nuestro bajo nivel con el inglés o cuando, por fín,
comenzaron a publicarse sus poemas en rústicas ediciones bilingües.
Comprobamos entonces que, como dijo Springsteen, aquél “tío tenía el
valor de enfrentarse al mundo” y nos enseñó que no hay más
que una respuesta: el amor y la libertad.
BOB
DYLAN: TARÁNTULA. Claves sobre Dylan
(Por
Joaquín Rodríguez)
Aquí
yace bob dylan
asesinado
por la
espalda
(Bob
Dylan, Tarántula. Ediciones Júcar, Barcelona, 1996)
Si hablamos de TARÁNTULA, estamos hablando del único legado literario
-aparte de sus poesías y canciones- que nos ha dejado Dylan.
Lo que en principio iba a ser una novela que Dylan se comprometió a
entregar a la Editorial MacMillan tras la firma de un contrato, se
convirtió en una obra literaria rompedora, cercana a un largo poema
surrealista escrito a hachazos febriles y con una estructura literaria
formada por múltiples fragmentos que terminan formando el arabesco de una
pesadilla, seguramente la misma pesadilla que sufrió Dylan para dar fin a
aquél manuscrito que por un tiempo se convirtió en su particular roca de
Sísifo.
Eran tiempos en los que Dylan estaba en la cresta de su popularidad y
recorría el mundo dando conciertos, grabando discos y concediendo -ya a
regañadientes- entrevistas a la prensa, al tiempo que se rodaba "Don't
look back". De hecho, en este documental aparece Bob Dylan aporreando
una máquina de escribir entre cigarrillo y cigarrillo y lo que escribe es
precisamente Tarántula, título que, por otra parte, refleja literalmente
el ritmo frenético de su vida en aquél entonces.
Pero por encima de las excelencias literarias de la obra, como escribe en
el prólogo Vicente Escudero, lo importante es que este legado nos ofrece
algunas claves para conocer entresijos de Dylan. En primera instancia,
esta obra deja entrever algunas de las predilecciones literarias de Dylan.
Así, es de suponer que muchos de los autores que cita textualmente, son
autores a los que ha leído y le han gustado. Entre otros aparecen sobre
todo: Lewis Carroll (Tarántula tiene estructuras que recuerdan claramente
a "Alicia en el país de las maravillas"), Edgar Alan Poe,
Dostoievski, J.D. Salinger, R.L. Stevenson, H.G. Wells, Hemingway y Jack
London.
Igualmente, la estructura gramatical de la obra y los numerosos juegos de
palabras que utiliza recuerdan a determinados pasajes del Ulises de James
Joyce y muchas imágenes surrealistas enlazan con el Lorca de Poeta en
Nueva York, si bien estos autores no aparecen mencionados en ningún
momento.
Tarántula prefigura además una de las mejores canciones de Bob:
DESOLATION ROW; tanto por algunos personajes que aparecen, como por la atmósfera
onírica en la que a menudo se desarrollan determinadas peripecias.
Destaca poderosamente también algo que Dylan haría mucho después en
varias de sus composiciones musicales: el uso del español, ya que varios
capítulos están compuestos utilizando palabras y frases en español en
el original, como hizo en algunas de sus canciones, sobre todo en los
albumes Desire y Street Legal. Conocemos su gusto por esta lengua y su
deseo frustrado de haber llegado a grabar un disco en español, hecho que
satisface obviamente a los muchos dylanitas españoles.
Estas son algunas de las claves que he podido entresacar tras la lectura
de esta obra agotada en las librerías durante veinte años, hasta su
publicación en 1996 con una nueva traducción de la mano de Ignacio Renom.
Obra en gran medida febril y atormentada de un Dylan presionado por la
firma de un contrato que tal vez nunca deseó firmar, pero de la cual
podemos disfrutar gracias a la Editorial MacMillan que, buscando un
superventas, nos dejó "otra cara de Dylan". En uno de los
poemas que se entrecruzan con la prosa de la obra, Bob escribió:
"Aquí yace bob dylan asesinado por la espalda". La frase bien
podía haber puesto el punto y final a la obra. Suena a liberación, no a
oscuro epitafio.
¿Un
Oscar para Dylan?
(por
Rocío Solís)
Con
estas palabras no quiero poner la venda antes de la herida. Sólo es una
pequeña reflexión preguntándome qué hace Bob en el imperio de la
comercialidad. Dylan, un artista
comprometido, el paradigma de la rebeldía, una artista siempre fiel a sí
mismo, compitiendo por un premio, que representa el capitalismo más
feroz, la mentira de un negocio multimillonario.
¿Qué ganaría Dylan con este premio?. Nada, porque es un mito del rock,
porque no necesita que nadie le de unas palmaditas en la espalda, y ni
mucho menos desde Hollywood. El Oscar no es para Bob. El Oscar es un
puro anuncio pagado por las productoras más poderosas para que luego nos
vendan las películas con un slogan más atractivo. El arte del genio de
Minnesota está muy por encima de ese circo.
Por otro lado Things Have Change es una excelente canción,
incluida en Jóvenes Prodigiosos, película bastante vulgar y
aburrida, y se merecería otra mejor.
Por supuesto que yo será la primera que me alegre si el Oscar va para
Dylan, pero sinceramente no voy a estar muy preocupada esa noche, como
creo que no lo va a estar Bob, porque esa noche no aparecerá por el
Shrine Auditorium, sino en el lugar donde pertenece, un escenario,
cantando y tocando música.
Sí,
Look Back
(por Luis
Miguel Santos Unamuno)
A
mi hermano Rafa
que no tiene Internet
y me descubrió Desolation Row.
Tendré que ignorar su mística, tendré que desobedecerle, desobedecer a
Dylan y su "Don't look back". (Tengo que mirar atrás empezando
por el momento en que publicó Hurricane. Pude perdonarle, porque rectificó
a tiempo, que cantara junto a Joan Baez, pero no lo que vino a partir de
Desire.)
Un día, en una discoteca de cuando aún ponían agarrado comenzó a sonar
a todo trapo Hurricane. El fin.
Como rememora Joaquín Rodríguez, yo también estudiaba con cintas de sus
canciones. La chica del campo del norte. Dylan arrastraba esa armónica
durante unos interminables segundos que me estremecían. Yo empezaba a
dejar de ser el chico de derechas que era todavía sin saberlo, a pesar de
correr delante de los caballos de los grises. Y encontré las mismas
preguntas (no las respuestas) en aquel primer tomo de sus canciones.
"Últimos pensamientos sobre Woody Guthrie". Los que sólo (!)
conocieron sus canciones no saben lo que se perdieron. Hoy es
inencontrable en las librerías.
Dejé aquella carrera de ingeniero en Madrid.
Mi madre nunca pudo entender qué me pasaba, qué pasaba con aquel hijo
suyo tan prometedor que se pasaba las tardes encerrado en su habitación
escuchando lo que para ella eran salmodias interminables, repitiendo una y
otra vez lo que parecían las mismas canciones, aunque no estaba segura, o
sí. (Gracias Dylan, ¿qué más puedo decir?, si ya te han dado un oscar,
¿para qué te serviría mi agradecimiento perdido, tú que dejaste claro
que aquel bloguin in the guin era un poco trampa comercial, que no querías
ser líder de nadie. Sólo gracias.) Don't look back, don't look back.
Era un portento el Freeweeling. Yo sentía debilidad por su another side.
No era tan bueno pero por eso yo me sentía como ese viejo vinilo.
Inadaptados. ¿Quién iba a pensar que después vendría lo mejor?. Es un
decir. He perdido la cuenta de las votaciones que he hecho con mis
hermanos sobre nuestro preferidos, los imprescindibles.
Nunca escribí cartas de amor copiando versos de Dylan. Son otra cosa.
Fusilé a Cortázar (otra pasión) o a cantantes menores como Silvio Rodríguez.
No sé si ellas se hubieran creído a Dylan. Lo guardé para mí, para mi
desolación. Don't look back, don't look back.
Todavía estoy paseando por desolation row.
El encargado de este cybercafé me echa, son las dos de la mañana. Es
joven. No sé si preguntarle si sabe quién es Dylan. O recitarle algo.
No, mejor no.
Si puedo seguiré otro día.
(Perdonadme todas las erratas. Nunca necesité un inglés muy puro para
entenderle)
Saludos.
Luis Miguel Santos Unamuno
Discurso
de Bruce Springsteen en el Rock & Roll Hall of Fame el 20 de enero de
1988
(proporcionado
por Jaime Alonso)
"Dylan was a revolutionary. Bob freed your mind the way Elvis freed
your body. He showed us that just because the music was innately physical
did not mean it was anti-intellectual. He had the vision and the talent to
make a pop song that contained the whole world. He invented a new way a
pop singer could sound, broke through the limitations of what a recording
artist could achieve, and changed the face of rock & roll forever.
Without Bob, the Beatles wouldn’t have made Sgt. Pepper, the Beach Boys
wouldn’t have made Pet Sounds, the Sex Pistols wouldn’t have made God
Save The Queen, U2 wouldn’t have done Pride (In The Name Of Love),
Marvin Gaye wouldn’t have done What’s Going On?, the Count Five wouldn’t
have done Psychotic Reaction, Grandmaster Flash might not have done The
Message, and there never would have been a group named the Electric Prunes.
To this day, whatever great rock music is being made, there is the shadow
of Bob Dylan. Bob’s own modern work has gone unjustly under-appreciated
because it’s had to stand in that shadow. If there was a young guy out
there writing the Empire Burlesque album, writing Every Grain Of Sand,
they’d be calling him the new Bob Dylan... So I’m just here tonight to
say thanks, to say that I wouldn’t be here without you, to say that
there isn’t a soul in this room who does not owe you his thanks.
Bruce
Springsteen, Rock & Roll Hall of Fame induction, January 20,
1988".
Discurso
de Bruce Springsteen en el Rock & Roll Hall of Fame el 20 de enero de
1988
(Proporcionado
por Jaoquín Rodríguez)
BRUCE SPRINGSTEEN: Discurso
integro en el acto de incorporación de Bob Dylan al Salón de la Fama del
Rock'n'Roll, el 20 de enero de 1988.
Traducción de Alberto
Manzano e Iván Giesen
La primera vez que oí a Bob Dylan, yo estaba en el coche con mi madre y
creo que escuchábamos la WMCA, cuando sonó aquel toque de tambor como si
alguien estuviera abriendo a patadas la puerta de tu mente... "Like A
Rolling Stone". Y mi madre, que no estaba peleada con el rock'n'roll
y le gustaba la música, se quedó allí sentada durante un minuto y me
miró y me dijo: "Este tío no sabe cantar". Pero yo sabía que
se equivocaba. Me quedé allí sentado, sin decir nada, sabiendo que
estaba escuchando la voz más fuerte que jamás había oído. Era fina
pero parecía a la vez joven y adulta.
Salí
corriendo a comprarme el single y corrí a casa y lo puse, pero debían de
haber cometido un error en la compañía porque lo que sonó fue una canción
de Lenny Welch. la etiqueta estaba equivocada. Así que volví corriendo,
me lo cambiaron, y lo puse otra vez. Después salí a comprarme el "Highway
61" y fue lo único que oí en varias semanas, miraba la portada
donde estaba Bob con aquella chaqueta azul de raso y la camiseta con la
moto Triumph.
Y siendo
un chaval, la voz de Bob me emocionaba y me asustaba a la vez; me hacía
sentir un poco irresponsablemente inocente, y aún me pasa, cuando llegaba
a tocar lo poco de mundano que un chaval de 15 años de Nueva Jersey tenía
en su interior. Dylan... era un revolucionario. Del mismo modo que Elvis
liberaba tu cuerpo, Bob liberaba tu mente y te demostraba que sólo porque
la música fuera innatamente física no significaba que fuera
antiintelectual. Bob tenía la visión y el talento de hacer que una canción
pop contuviera el mundo entero. Inventó una nueva manera de sonar en el
pop, rompió los límites que puede alcanzar un artista discográfico y
cambió la cara del rock'n'roll para siempre.
Sin Bob,
los Beatles no habrían hecho el "Sgt. Pepper", los Beach Boys
no habrían hecho "Pet Sounds", los Sex Pistols no habrían
hecho "God Save The Queen", U2 no habrían hecho "Pride in
The Name of Love", Marvin Gaye no habría hecho "The Message"
y los Count Five no habrían hecho "Psychotic Reaction". Jamás
habría existido un grupo llamado The Electric Prunes. Pero el hecho es
que hasta el momento presente, cuando se hace un rock'n'roll maravilloso,
la sombra de Bob Dylan está siempre, y la obra reciente de Bob ha sido
injustamente valorada por estar precisamente en esa sombra. Si fuera otro
quien hubiese escrito "Sweetheart Like You", quien hubiese
compuesto el disco "Empire Burlesque", o hubiese escrito "Every
Grain Of Sand", lo llamarían el nuevo Bob Dylan.
Eso es todo lo bueno que he de decir esta noche. Pero hace unos tres
meses, estaba mirando la tele cuando empezó el Rolling Stone Special y
salió Bob, que parecía un poco irritado. Se quejaba de lo poco que sus
fans ni nadie le conocía, del hecho de que se le acercaran por la calle y
le trataran como a un viejo hermano perdido o algo así. Y hablando como
fan, cuando yo tenía 15 años y oí "Like A Rolling Stone", oí
algo que jamás había oído, un tío que tenía el valor de enfrentarse
al mundo y me hacía sentir que yo también debía enfrentarme. Quizá
hubiera gente que pensara que aquella voz decía que había que hacer el
trabajo por otros, pero como sabemos cuando nos hacemos adultos, no hay
nadie ahí fuera que pueda hacer el trabajo por otro.
Así
que aquí estoy esta noche para dar las gracias, para decir que no estaría
aquí sin ti, para decir que no hay un alma en esta sala que no te deba
dar las gracias, aunque sea por el hecho de haber robado una línea de
alguna de tus canciones, te guste o no. Tú fuiste el hermano que nunca
tuve.
Tomado del libro:
John Bauldie: BOB DYLAN, SE BUSCA. Ed. Celeste, Madrid, 1994
SÍNDROME
ZIMMERMAN (Estudio clínico)
(Por
Joaquín
Rodríguez)
Las modalidades de comienzo de esta enfermedad son muy variables. Algunas
se desarrollan lenta e insidiosamente (a veces a lo largo de varios años).
Otras se constituyen rápida y casi inmediatamente, dando lugar a una
especie de mutación fantástica en las relaciones del enfermo con su
mundo. En el estudio de la casuística se han encontrado casos de
transmisión genética, aunque su número no es suficiente como para
establecer una explicación hereditaria firme en la transmisión de la
enfermedad. La mayoría de los casos se produce por transmisión vírica
(por vía aérea en general, aunque hay casos por vía visual). Los
estudios patognómicos realizados por especialistas en Otrorrinolaringología
revelan la existencia, en un 95 % de los casos estudiados, de
malformaciones en el oído interno.
SINTOMATOLOGÍA
Los principales caracteres sintomatológicos de esta enfermedad que
algunos autores encuadran dentro de la categoría del Delirio, son los
siguientes:
-. Profunda inclinación a
la audición en exclusiva (ya sea mediante selección consciente de
determinadas canciones, ya sea a lo tonto y sin sentido) de música de BOB
DYLAN en detrimento de cualquier otro cantante o modalidad musical.
-. Acusadas tendencias
posesivas en lo relativo a objetos, discos, libros, artículos, etc.,
relacionados con BOB DYLAN. Se han dado casos de pacientes que buscaban
objetos de BOB DYLAN en tiendas de todo a cien. En casos extremos puede
aparecer cleptomanía. Por lo general, estas tendencias posesivas devienen
posteriormente en una etapa de generosidad extrema que les lleva a
compartir todas sus posesiones con otros, ya sean enfermos como ellos, ya
sean personas no contaminadas.
-. Tendencia al
desarrollo de delirios de imaginación crónica que impregnan sintomáticamente
todos los actos de su vida cotidiana. Estos enfermos suelen utilizar en el
lenguaje espontáneo palabras, frases o versos extraídos de canciones de
BOB DYLAN para comunicarse entre sí. Se trata de un lenguaje hermético y
simbólico que recuerda en gran medida al lenguaje esquizofrénico. La
literatura existente al respecto habla de casos curiosos. Enfermos que,
preguntados por un vecino sobre cómo les va la vida, responden bien, tío,
pero las cosas han cambiado o tirando, como un canto rodante. Alumnos de
bachiller o de universidad que responden ante exámenes en los que no
tienen ni idea: La respuesta está flotando en el viento. Muchos
otros, cuando escriben sus señas colocan sistemáticamente después del
nombre y apellidos: Calle de la Desolación, N 61. Cuando, en
consulta, se les pregunta por su infancia, suelen responder con un escueto
no mires atrás. El muestrario de anécdotas es infinito.
-. Tendencias primitivas y
tribales a establecer vínculos afectivos y de amistad entre ellos mismos
pero que, al mismo tiempo y por un quítame allá esos versos, desembocan
en vivas polémicas que terminan por convertirse en profundos
aborrecimientos.
-. En muchos casos aparecen
síntomas de marginalidad ya que el medio en que se desenvuelven
habitualmente, sobre todo el núcleo familiar, acaba hartándose de sus
historias. Aparece, pues, una corriente de segregación que, lejos de
conseguir una mejoría de estos pacientes, en realidad responden con
un agudo empeoramiento.
-. Tendencia a
desarrollar un marcado síndrome de abstinencia tras la asistencia a un
concierto de BOB DYLAN. Su apetito de más conciertos se vuelve entonces
insaciable y entre concierto y concierto aparece un mono con síntomas
similares a los que desarrollan los drogadictos. Esto es: sudores fríos,
palpitaciones inesperadas, taquicardias, insomnio o, al contrario,
excesiva somnolencia, astenia, falta de curiosidad y, a veces, ideas
presuicidas. Existen enfermos que, incapaces de superar este síndrome,
siguen a DYLAN allá por donde va. Cuando se trata de enfermos millonarios
esto resulta irrelevante. El problema se agrava cuando se trata de
enfermos con poco poder adquisitivo, ya que a veces son capaces de
arruinar a amigos y familiares. En estos casos, son los propios familiares
los que llevan al paciente a consulta y suplican su internamiento en un
frenopático.
- TRATAMIENTO
El
internamiento de estos enfermos está demostrado que no sirve de nada. El
tramiento ambulatorio tampoco. La medicina alternativa ni aborda esta
problemática. La psicoterapia hace tiempo que los dejó por imposibles.
La acupuntura les produce sarpullidos. El psicoanálisis los empeora.
Algunos pacientes mejoran con el tiempo de forma espontánea, pero se
trata de espejismos ya que después la enfermedad brota con mayor
crudeza.
PRONÓSTICO
El
pronóstico es sombrío. La mayoría de estos pacientes fallecen con la
enfermedad tan fresca. Cabe destacar como signo positivo que habitualmente
dejan tras de sí una buena colección de discos de la que se aprovechan
familiares, amigos y deudos, muchos de los cuales, pobres ignorantes de lo
que les espera, terminarán contagiándose de la enfermedad y traspasándola
a otros de generación en generación.
Cómo
Dylan llegó a mi vida
(Por
Xavier
Coello)
Siempre
he vivido en Guayaquil, Ecuador y corría el año de 1978, yo tenía 14 años
y para entonces era un muchacho
consumido por la musica del famoso grupo Kiss, ellos eran para mi los únicos
y favoritos. Mi hermano que tenía
16 años un día me dijo que tenía que escuchar un disco de un tal Bob
Dylan que era fantastico, tengo que aclarar
que en ese entonces en mi ciudad no había mucha apertura con
la música extranjera, existía un minúsculo grupo de gente que escuchaba
esta clase de música, los disco LP solo se vendían en un solo sitio
llamado "Discos Jairala" que de vez en cuando tenían
a la venta discos originarios de Estados
Unidos. Mi hermano llevó el disco a la casa y recuerdo claramente
que la primera canción de Dylan que escuché fue "Lily, Rosemary and
the Jacks of hearts" de su
disco Blood on the tracks de 1973 y que en 1978 había llegado a mi
ciudad, lo primero que dije en mi
interior fue "Dios, quien es este genio?", desde aquel momento
nació un idilio irrompible entre Bob Dylan
y quien escribe, compré aquel disco, luego el Bob Dylan Live at Budokan,
viajé en 1979 a Londres donde gracias a la generosidad de mi madre, pude
conseguir su primer LP y otros más que definitivamente
me enamoraron de su música y letras memorables, mi próxima meta era
conseguir su colección completa
de discos y para aquello en 1981 me fuía vivir 3 meses a Ohio donde pude
conseguir toda la colección, desde entonces cada año he comprado cada
disco del maestro hasta el día
de hoy, tengo libros de sus biografías, libros escritos por el, videos,
solamente me falta estar presente en un concierto que lo pude haber
logrado en 1998 cuando en Junio Dylan ofrecía uno en París,
pero que lamentablemente por conexiones de aviones llegué tarde, pero se
que algún día lo lograré.
Definitivamente
sus palabras cambiaron mi vida totalmente, de un muchacho que no había
vivido la vida como era debido, cambié y
pude lograr mis metas en base a las experiencias que tuvo que
pasar Dylan para llegar al éxito, Nunca he mirado para atras, siempre
hacia adelante, el tuvo la razón
cuando dijo que los tiempos están cambiando y que los hijos tomarían el
control, yo lo supe hacer y hoy
a mis 37 años con mis hijos creciendo se que también ellos lo harán.
Gracias Sr. Dylan y
Feliz 60 años .
Atentamente,
XAVIER
COELLO BESEKE
Guayaquil,Ecuador
Apuntes
sobre Renaldo y Clara
(por
Fran García)
Hay
un silencio de butacas vacías que rodea mis hombros
Tres manchas blancas
y una cantinela de
borrachos en el fondo del local
Arriba la tela
y luz azul de Malibú diseñando locas siluetas en el tapiz
Él
no es Él Ella no es Ella
Ella
y Él son otros
y Ramón que huye de su cuerpo
caído en la frontera
y la mujer de blanco con su
lunar rojo en la mano
Renaldo
sin sombrero; D con sombrero
El locutor lo anuncia a gritos:
“D y su Rolling Thunder Revue llegan a la ciudad”
Pero
D no es D ¿qué ocurre?
D en otra parte del país
con una chica colgada de su
cuello
y su sombrero panameño vaga por
los cementerios buscando a Kerouac
Allen tiró rosas en la
sepultura 21-10-69
La Rolling salta a Canadá
Visita al médico cherokee que le recibe en su tipi rodeado de
su familia y pipa de paz en la
nieve
El tren es un laberinto
Juego de palabras
y un recaudador de billetes
hecho un lío
tirándose bajo el sol de
California
Renaldo persiguiendo a Clara y
Clara sale por la otra puerta
“Amazing Grace” coreada por
un fanático en un coche Cadillac
D
desde el autobús buscando escapar
D
en el autobús escuchando la locura americana
Conserva lo que tienes
Conversación en el prostíbulo
y la mujer de blanco deja de
serlo
¿Qué hace Ramblin’ Jack
Elliot en todo ésto?
D y Joan hablando del pasado
¿Qué hubiera ocurrido si nos
hubiésemos casado?
Y esa mirada vestido de novia
besándonos en los ojos
Isis
es la mística de la gira
Todo gira sobre ella
Ginsberg recita a su madre
mientras no-Ella salva a no-Él
Y un rockero que despista a los
buscadores de realidades
Tenemos una cita en la nieve con
caballos marrones
y tu amante mal perdedor
vigilando mi canción
Toda la empinada calle para no-Él
que llega a un bar
y no tarda en ser atacado
y tiene que huir
sonando Romance en Durango
Y ese camión tiene un indio
pintado en la puerta
En el camerino, Renaldo, Clara,
la mujer de blanco y una botella
¿A
quién amas?
A
ella la quiero pero no como a Ti
A
no-Ella la quiero pero no como a ti
Quiero la botella
Y el garage escucha una guitarra
rasguear
Suzanne te lleva junto al río
y de pronto aparece Scarlet Rivera
y su violín eléctrico que te
roba la mente
Porque
un nuevo mundo no es más que una nueva mente
lo
dijo Ginsberg?
Porque
un nuevo mundo no es más que un violín eléctrico entre ceja y ceja
lo
digo yo
Todos esos personajes de
literatura que pasan delante de los espectadores
y se desgranan las últimas
notas de una taza más de café
Rita May la que solloza en una
esquina, entra en la noche
con el cabello sobre un costado
y se cierra la puerta con una
estrella de color rosa
Escenas de Rolling Thunder Revue
Una grúa levanta fardos
la armónica salvaje los
globos de No soy yo querida
Ginsberg lanzando su última
ayuda
y una solitaria habitación
libros, Renaldo y la cámara
que
cae
en
picado
Se esfuma la visión
¿Qué ha sido de Renaldo y
Clara?
Invierno
1980
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