Love And Theft web

Espacio dedicado al último disco de Dylan

 

 

 

Bob Dylan: amor, robo… y prodigio

(por Alberto Bravo. Publicado en LA RAZÓN, el 11 de septiembre de 2001)
 “Love and Theft”, que se publica al lunes, supone una entusiasta y

contemporánea revisión de la tradición americana

En tiempos tan amargos para la música, los prejuicios se convierten en

dogma. Si tus espaldas cargan con una guitarra de sesenta años lo más fácil

es que interese más de dónde vengas que hacia dónde vas. Bien, Bob Dylan

demuestra en “Love and Theft” que tras 43 discos publicados todavía sigue

en la cima. Todo consiste en seguir tu camino echando furtivos vistazos

atrás. Porque el pasado enriquece el presente y es la base del futuro.

Dylan, a sus sesenta años, sigue siendo un milagro.

Tenía que suceder. Cuando el tocadiscos agonizaba acudió Bob Dylan al
rescate. Traía una cosa llamada “Love and Theft”. Y, de repetente, apareció
el milagro, se hizo la música. El mundo al revés: un tipo de sesenta años,
una especie de dios con pinta de diablo, consigue en sesenta minutos agitar
esta insoportable industria llena de impostores, mercachifles, trucos de
estudio, urgencias, ídolos de hoy y memorias del mañana. Y llega Dylan y
demuestra que casi todo es mentira.

¿Qué hay en “Love and Theft”? Un poco de country, otro poco de folk,
ásperos blues, juguetones apuntes de jazz, radiante rock and roll,
guitarras empastadas, historias… y, sobre todo, mucho Bob Dylan. Porque,
ante todo, en este disco existe un sello absolutamente personal. Son varios
siglos de una tradición americana revisada y recreada de forma
absolutamente contemporánea. Nadie más podría sonar así, en un álbum tan
hermoso y tan crudo que casi duele.

La historia del disco no tiene, en realidad, nada de extraordinario, al
menos para alguien como el artista en cuestión. Después de cientos de
conciertos resulta que Dylan decide parar y se queda en Nueva York. Alquila
un estudio durante un par de semanas y, junto a la banda que le acompaña en
sus giras más la adición del ilustre teclista Augie Meyers, comienza a
tocar al piano las bases de sus nuevos temas. Así, y en menos de veinte
días, completa la grabación del álbum, que él mismo producirá –bajo el
alias Jack Frost-, con la ayuda del ingeniero Chris Shaw, el mismo técnico
que colaboró con él en la edición final de la estupenda canción “Things
have changed”.

El único reto del disco era ver en qué posición quedaba respecto a su
predecesor, el excelso “Time out mind”. También en este caso “Love and
Theft” sale bien parado, que no era fácil. Porque la única relación que
existe con el anterior es la voluntad de crear un estilo personal a partir
de la revisión de géneros tradicionales. Pero, en todo lo demás, el disco
presenta muchas diferencias respecto a su antecesor. Para empezar, no está
aquí el productor Daniel Lanois, sino que es el propio Dylan, hecho
singular en su carrera, quien se ocupa de plasmar por sí solo los sonidos
de su mente. Y ese sonido es ciertamente impresionante, impecable.

El músico de Minnesota presenta también composiciones más complejas en su
concepción original que en el álbum de hace cuatro años. No sólo hay
progresiones y tiempos de blues -aspecto básico en “Time out of mind”- sino
que aquí Dylan flirtea con estructuras “jazzies”, “riffs furiosos”, banjos
oscuros y mandolinas claras. Junto a ello, las melodías dejan de ser graves
y su enfoque es, por añadidura, más desenfadado y aparentemente ligero. Y
la banda, después de cuatro años trabajando junto a Bob, logra que todo
suene justo y, al tiempo, directo como un golpe. La brutal voz, como venida
de un lugar desconocido, del genio hace el resto.


La escritura de Dylan también ha cambiado. Desde luego, nadie puede esperar
que repita esquemas del estilo de “Visions of Johanna”, “Shelter from the
storm”, “Changing of the guards”, “Jokerman”, “Dark eyes” y demás. Ahora,
el compositor se agarra a lugares comunes y leyendas breves, como se ha
hecho en el blues toda la vida. De hecho, “Amor y robo” son dos categorías
básicas del estilo. Dylan ya no hace sentencias. Cuenta cosas y no toma
partido.

Hoy resulta un milagro comprobar cómo un tipo con cuarenta años de carrera
en sus botas todavía tiene cosas que decir, cosas que enseñar. Como cuando
hizo “Highway 61”, o “John Wesley Harding”, o “Blood on the tracks”, o “Oh!
Mercy”, o “Time out of mind”. Hoy el tocadiscos está feliz mientras dice:
“Viejo, qué bueno verte otra vez por aquí”.


 La operación comercial

Los ejecutivos de Columbia (Sony) se debieron frotar las manos cuando Dylan
les comunicó, a través de su agente Jeff Rosen, que este año iba a grabar
un nuevo disco. “Time out of mind” había sido platino en Estados Unidos,
acababa de obtener el Oscar por “Things have changed” y, por fin, los
medios de comunicación se hacían eco al unísono de la singularidad que
supone dar un centenar de conciertos al año desde 1988 hasta hoy.
La primera jugada fue editar una nueva recopilación en formato doble y a
buen precio, con una selección de temas –muy correcta, hay que reconocerlo-
que cubrían sus cuatro décadas de carrera. “The Essential Bob Dylan” ha
alcanzado unas ventas más que apreciales, incluido España, lo cual ha
supuesto que a la cabeza de muchos regrese el nombre “Bob Dylan”.
Y recientemente ya se apresuró el mandamás de Columbia, Don Ienner, a
advertir que “Love and Theft” era “un disco para el público en general, y
no sólo para los fans de Bob”. Pero la verdad es que escuchando el álbum
cuesta creer que quien no se enganchó con “Blond on blonde”, “Planet waves”
o “Time out of mind” lo vaya a hacer ahora. Si lo hace, seguramente será,
en su mayoría, por otras cuestiones que se escapan a la razón, y no por la
escalofriante calidad de temas como “Tweedle Dee and Tweedle Dum”,
“Mississippi”, “Lonesome Day blues”, “Highwater”, “Honest with me” o “Po’
Boy”.

No se sabe si Dylan accederá a algún compromiso promocional y concederá
entrevistas. Por lo pronto, sí ha grabado un vídeo con “Tweedle Dee and
Tweedle Dum” para la televisión. Habrá que esperar resultados para ver si
Don Ienner iba de farol o la operación comercial arroja frutos. Ya sólo
falta ver a Dylan convertido en “superventas”.
 
Información de bobdylan.com
 
Columbia Records will release Bob Dylan's first new album in four
years, "Love and Theft", on September 11.  The album, the artist's
43rd, features 12 brand-new Bob Dylan compositions recorded this
spring with Bob Dylan's touring band, augmented with other musicians
including legendary Texas keyboard player Auggie Myers.

Song titles on "Love and Theft" include "Tweedle Dee And Tweedle
Dum," "Mississippi," "Summer Days," "Bye And Bye," "Lonesome Day
Blues," "Floater," "Highwater (For Charlie Patton)," "Moonlight,"
"Honest With Me," "Po' Boy," "Cry Awhile," and "Sugar Baby."

Bob Dylan commented about the new album exclusively to U.S.A. Today,
"All the songs are variations on the 12-bar theme and blues-based
melodies. The music here is an electronic grid, the lyrics being the
sub-structure that holds it all together.

"The songs themselves don't have any genetic history.  Is it like
Time Out Of Mind, or Oh Mercy, or Blood On The Tracks, or whatever?
Probably not.  I think of it more as a greatest hits album, Volume 1
or Volume 2.  Without the hits; not yet, anyway."

Columbia Records President Don Ienner believes the timing is perfect
for a new Bob Dylan album, "'Love and Theft' is an album for the
masses, not just for the core Bob Dylan fans.  There are a lot of
people who aren't being served by much of the music that they hear
today, and this is the kind of record that people are hungry for.
Bob Dylan is a one-of-a-kind artist making one-of-a-kind music and
"Love and Theft" proves it again."

The release of "Love and Theft" marks another milestone in the career
of one of the world's most extraordinary artists, and comes amidst
one of Bob Dylan's most creative and prolific periods.  In only four
years since 1997's release of the platinum Time Out Of Mind -- one of
the artist's biggest-selling and most critically acclaimed albums,
and for which he received three Grammy Awards, including Album Of The
Year -- Bob Dylan has performed nearly 450 concerts around the world.
He also wrote and recorded "Things Have Changed," featured in the
film Wonder Boys, for which he received both the Academy Award and
Golden Globe earlier this year.
 
 
 
Links de interés
www.expectingrain.com/dok/cd/2001/loveandtheft.html
www.republika.pl/bobdylan/lat/




 

 

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