CAPÍTULO 6
"VINIERON DEL ESPACIO EXTERIOR"
Portada nº 6: Como el cartel de Alien, solo que en vez del clásico huevo encontramos la esfera del fanófago a medio abrir...
USA (United Sputnik of America)
Antiguo centro de la SETI, abandonada hace años cuando el dinero
con el que era subvencionada dicha organización fue a parar a la
industria de Blanqueo de Dinero para Magnates del Gobierno.
¿Hemos dicho abandonada? No, una única y atrincherada
radioantena resiste ahora y siempre a los agentes federales de la
Sputnik Corp. En el interior de las instalaciones anexas a la
enorme antena podemos ver a una mujer joven, sentada en una vieja
silla con ruedas ante un escritorio, engullendo comida china
barata de esa que traen en cajitas de cartón. Vestía una
sencilla camiseta en la que se veía una foto de un Ovni y la
frase "I BELIEVE" en enormes letras negras y unos
viejos y raídos pantalones vaqueros. Estaba descalza.
Sus ojos permanecían fijos en la pantalla del viejo ordenador
que tenía ante ella. Todo estaba en silencio, solo se oía un
único y repetitivo "Tip, tip, tip..." del ordenador.
Que el "tip" subiera de tono y se convirtiera en un
sonoro "BEEP BEEP BEEP" alarmó considerablemente a la
mujer que hasta aquel momento había permanecido tranquila.
- ¿¡What the hell...?!
El radiosatelite había detectado una señal proveniente desde un
punto cercano a la Luna.
Corrió a la radio y subió el volumen de la transmisión que
estaba recibiendo.
"BzzBSSsszz... Bzz... fhtagn fhtagn fhtagn.. Bzzz
SQREEEEEEE!!!"
- Santo Mulder bendito... si eso no es un mensaje alien yo soy la
Madre Teresa.
Lugópolis, Reino de Dick, a las 00:00 horas.
- Teeengo sueeeño...
- Deja de quejarte Dhaem.
- No me quejo... pero llevamos aquí arriba dos horas y no hay ni
rastro de ese tipo, Tito.
- Chssst... creo que oigo algo- dijo Lupe
Desde lo alto de la azotea pudieron ver a un hombre avanzando por
el callejón, vestido con una gabardina. El típico tipo que
intenta pasar desapercibido y no lo consigue.
- ¿Es él?- preguntó Dhaem.
- Si no es él huele igual- respondió Lupe - ¿Tito?
- Yo me encargo.
El marvelomano dio un salto y se dejo caer por la azotea, pero no
llego a tocar el suelo. De sus lanzarredes brotó algo parecido a
un grueso y viscoso fluido gris que se extendió como un enorme
hilo y se adhirió a la pared del edificio más cercano. Tito
comenzó a bajar describiendo un movimiento en arco a gran
velocidad, acercándose por la espalda al hombre de la
gabardina...
- ¡EEEEEOOOOH, CAPUUUULLO!
- ¿Uh?- el hombre se dio la vuelta e hizo un amago de intentar
sacar un arma de debajo de la gabardina... pero Tito fue más
rápido.
PTOMF
El pobre desgraciado salió lanzado a unos doce metros de
distancia debido a la brutal patada de Tito, para luego caer
despatarrado e inconsciente en el suelo.
- Tiioo - gritó Dhaem desde lo alto- Te has pasado
- Eps... soy el mejor en lo que hago ¿o no?
Cuartel Fanhunter, al día siguiente.
- Mierda, el quinto agente encubierto que perdemos está
semana... y aún estamos a Martes.
- Tranquilícese señor, esos insurrectos no se nos escaparan
siempre.- dijo uno de los Fanhunters.
- Ojalá fuera joven e idealista como usted... pero créame hijo,
esos cerdos siempre consiguen escapar, siempre encuentran la
manera de salir de un lío. Por encontrar, hasta encuentran
replicas verbales ingeniosas para tocarnos la moral.
El Comandante FH se levantó y dejo su escritorio.
- Aaah, no veo que llegué el día de retirarme... me hago viejo
para esto.
- No diga eso señor, aun es joven.
- Menos peloteo chaval... eso puede funcionar en los
departamentos de Madrid o Zaragotham, pero aquí no. Al menos, no
mientras yo este al mando.
- Si señor.
- Anda... se un buen subordinado y tráeme un café ¿quieres?
- Si señor... ¿traerle el café no es peloteo?
- No cuando es una orden... ¡tráelo!
- ¡Señor, si Señor!
El Fanhunter salió del despacho a toda prisa. El Comandante,
solo, observa la ciudad por la ventana mientras enciende un
habano. "Algún día os pillaré... lo mío con vosotros es
personal"
Base de la Fan Force, a las 11:35.
El grupo al completo desayunaba en la cocina... excepto Winston,
que trasteaba con el DVD, y Wachoman, que se encontraba en la
sala de ordenadores.
- Diablos... ¿no quedan Cheerios?- preguntó Tito
- Se acabaron anteayer, cariño- respondió Trinidad- Los
engulliste en uno de tus ataques de hambre de madrugada.
- ¡El bacon ya está listo! ¿Para quien era? - preguntó Ryo.
- ¡Mío, mío, mío...!- dijo Sonja.
- Ok, marchando... - Le pasó el plato con la comida a la
pelirroja- Bien... ¿y este chuletón semicrudo?
- Ese es para mí- dijo Lupe- Ryo, ¿donde aprendiste a cocinar?
- Durante mi estancia en el Kobayashi Maru, un pesquero japonés.
En una de mis visitas a Japón tuve que costearme el viaje
ayudando en la cocina del barco.
- Vaya- dijo la licántropo- El nombre de ese barco me suena de
algo.
- Si, se hundió cuand...
No pudo terminar. En ese momento apareció Wachoman terriblemente
serio.
- Venid todos a la sala, ya.
Se miraron unos a otros, preguntándose que estaría pasando.
- Hace unos minutos recibí esta grabación desde los USA, de
parte de una vieja conocida mía. Escuchad.- Wachoman oprimió el
botón de la radio. Todos pudieron oír el mensaje claramente.
"Wachoman? bbbbzzz Soy yo... bbbz... Conspiracy. He
detectado esta señal cerca de la Lun ...bzzz... se acerca a la
atmósfera. Según mis cálculos caerá cerca de donde...
bbbbbz.. is vosotros. Aquí tienes la transmisión...
"BzzBSSsszz... Bzz... fhtagn fhtagn fhtagn.. Bzzz
SQREEEEEEE!!!"
Wachoman apagó la radio.
- He llamado a un viejo colega de la FPF que sabe que sigo vivo.
Él y su equipo llegarán en 24 horas.
- ¿Para que jefe?- preguntó Dhaem- ¿Qué era esa transmisión?
- Amigo mío, ese sonido es emitido por unas criaturas que creía
erradicadas, pero parece ser que queda alguna que otra viva... y
vienen hacia aquí.
- ¿Tan malos son esos bichos? - preguntó Shocker
- Los Tintiranidos son adorables en comparación con ellos... y
eso es poco decir.
Se produjo un "glups" colectivo.
Nave Argos, en algún lugar en los límites de nuestro
sistema solar.
- La transmisión ya está lista señor, ¿revisamos los rifles?
- Usted mismo Hicks, usted mismo.
- Sargento ¿podría decirnos de una vez que vamos a hacer en la
Tierra?- preguntó una muchacha que se encontraba a los mandos de
la nave.
- Misión extraoficial, Needa. Un favor a un viejo amigo.
- Pues no quiero imaginar que clase de favor será, señor- dijo
Hicks- Porque nos hemos traído armamento como para cargarnos
toda una manada de Tintiranidos.
- Quizá no sean suficientes armas...- susurró el Sargento.
- ¿Que ha dicho señor?
- Nada, nada... Hicks, vaya a ver si los demás están
preparados. Yo me quedaré aqui.
- Si señor.
Cuando Hicks salió de la sala de la cabina, Needa se volvió
hacía el Sargento.
- Klaatu, a ti te preocupa algo y no quieres decírnoslo.
- No es nada Needa... solo estoy nervioso. Nada más.
Pero Needa pudo ver en los ojos del veterano Klaatu Fett algo
más que nervios... vio miedo.
Barnacity, Torres Caffre
- ¡Señor! ¡Hemos detectado algo, Señor!
El oficial fanhunter se volvió hacía el joven que había
llegado desde las salas de radar, llevando consigo un montón de
papeles. El oficial los cogió.
- ¿Qué es esto?- preguntó.
- Una transmisión de un objeto no identificado que está a punto
de entrar en nuestra atmósfera, Señor. Origen desconocido,
calculamos que aterrizará en las afueras de Lugópolis...
mañana poco antes del amanecer.
- Mmm... informaré a su Santidad. Por si acaso id preparando
alguna división y avisad a nuestra gente en Lugópolis.
- ¡Señor, si Señor!
Lugópolis... Día C (C de Contacto, entiéndase... porque se
entiende ¿no? ¿NO?... ¿Qué diría Carl Sagan de todo esto?
:P)
- Ya es casualidad que vayan a aterrizar justo aquí- dijo
Shocker.
- Cualquiera diría que es una broma macabra ¿verdad?- dijo
Wachoman.
El grupo se encontraba ante un enorme cráter a las afueras de la
ciudad que solo llevaba allí un par de semanas... ya deberíais
saber el porqué.
- ¿Cuándo llegarán?- preguntó Dhaem mirando hacia el cielo.
Faltaban dos horas para el amanecer.
- En cualquier momento- respondió Wachoman- Podrían llegar en
cualquier momento.
En ese momento, Lupe sintió como se le erizaban los pelos de
todo el cuerpo y tuvo que reprimir un aullido: - Oh, cielos -
dijo.
- ¿Qué pasa Lupe? - preguntó Trinidad.
- No... no lo se... solo siento que se acerca algo muy malo- dijo
la licántropo. Acto seguido levantó la mirada hacia el cielo y
gruño: - Grrrrr... ya vienen...
- ¡Mirad!- gritó Dhaem- ¡Allí!
Al principio no vieron nada, pero pasados unos instantes pudieron
observar un pequeño punto de luz que se movía... y crecía,
convirtiéndose en una bola de fuego que...
- ¡¡¡Viene hacia aquí!!! - gritó Winston - ¡¡¡Todos a
salir por piernas!!!
La cosa calló y... KRA-BOOOOM
- ¡Santo Eru!- exclamó Dhaem levantándose del suelo tras haber
volado unos cuantos metros por la onda expansiva- ¿Esta todo el
mundo bien?
- Servidor sigue entero, soldado- dijo Shocker.
- Aqui todo bien- dijo Trinidad mientras ayudaba a levantarse a
Tito.
- Yo estoy bien - dijo Sonja
- Y yo- dijo Lupe
- He pasado cosas peores- dijo Ryo
- Sobreviviré- dijo Wachoman
- Yo creo que voy a vomitar- dijo Winston
Se acercaron cautelosamente al lugar del impacto. Ante ellos se
encontraba un extraño objeto... una especie de esfera de metal,
al rojo vivo, no muy grande, poco mas de un metro de diámetro.
- ¿Es eso?- preguntó Sonja desenvainando su espada.
- Ese es su medio de transporte- respondió Wachoman.
De repente, la esfera se abrió expulsando un denso vapor, como
una niebla, mientras emitia un pitido ensordecedor.
- ¡Mierda!- gritó Winston.
En medio de la esfera pudieron ver algo parecido a un liquido
verdoso que se removia...
- ¡Disparadle! ¡Disparadle!- gritó Wachoman.
Shocker abrió fuego contra la esfera.
Aquella substancia - que estaba claramente viva- saltó,
esquivando las balas y escurriéndose.
- ¡Joooder! Esperaba que pudiéramos neutralizarlo aquí - dijo
Wachoman.
La criatura, que seguía recordando a un moco verde enorme que se
movía, se dio la vuelta con un rápido movimiento y se lanzó
sobre el miembro del grupo que tenía más cerca... Sonja. El ser
comenzó a envolverla, como si de un simbionte se tratara.
- ¡Sacádmelo, sacádmelo, sacádmeloooo... mmmmf! -
- ¡¡ELBEREEETH!!- gritó Dhaem mientras saltaba sobre el ser a
la vez que sacaba un pequeño objeto de cristal de un bolsillo.
El objeto emitió un cegador destello de luz que provocó que el
alienígena soltara a Sonja y se escabullera a toda velocidad,
escurriéndose por unas grietas del suelo.
Dhaem se arrodilló al lado de Sonja, que parecía estar
inconsciente... o algo peor.
- Sonja... responde, por favor...
- Déjame ver- dijo Wachoman. Tomó el pulso a la joven a la vez
que tocaba su frente- Esta viva... no sé cuando recuperará el
conocimiento, si es que lo recupera... y si lo recupera no
sabemos que secuelas puede haber sufrido. Debemos llevarla a la
enfermería.
- ¡Maldito bicho de mierda!- exclamó Ryo
- ¿Que fue lo que le hizo a Sonja, Wachoman?- preguntó Dhaem.
- Intentó absorber su energía vital... Lo curioso es que esos
bichos solo atacan a los fans, sean de lo que sean... por lo que
nadie, o casi nadie está a salvo.
- ¿No atacan solo a frikis?
- No. Basta con que seas un coleccionista enfermizo de sellos
para que les parezcas sabroso... por supuesto atacará antes a
frikis y similares... por eso en la F.P.F los llamábamos
fanófagos.
- Bueno... solo es uno ¿verdad?- preguntó Tito - Podremos con
él ¿verdad?
- Solo es uno... de momento. Ahora deb...
Se interrumpió. Se acercaban helicópteros.
- Diablos, debimos prever que se enterarían ¡Todos al APC!
¡Volvemos a la base por ahora! Buscaremos a ese bastardo estelar
cuando dejemos a Sonja en la enfermería...
Antes de irse, Ryo se acerco a Dhaem y le preguntó: - Tío,
¿qué era esa cosa brillante que sacaste del bolsillo? ¿Un
gusiluz?
- Una reliquia familiar...
Alguna calle de Lugopolis...
Un tipo de unos cuarenta años pasea por la calle abrazando un
paquete mientras canturrea una canción.
- Ahh, por fin, por fin os tengo... mis queridos DVDs de Star
Wars. Y eso que me habéis costado un ojo de la cara en el
mercadillo animoide.
No oyó el ruido tras él.
No vio lo que se le venía encima.
Cuando se dio cuenta de lo que ocurría, cuando intentó hacer
algo... ya era demasiado tarde.
De él solo quedaron unos pocos restos en el frío suelo de la
calle.
La criatura que le había devorado comenzó a retorcerse y se
dividió en dos.
El fanófago había comido.
El fanófago se había reproducido.
Y ya era hora de comer... otra vez.
CONTINUARÁ...