LA IMPOTANCIA DE LOS NI�OS
Un pastor viajaba junto a uno de sus lideres y su peque�o hijito.
El pastor hablaba y hablaba con el lider hasta que el ni�o para la conversacion:
-Disculpe,pastor, quiero contarle un problema.
-No molestes al pastor, hijo -le ordeno su papa.
-Pero papa, el tambien es mi pastor y puedde oir mis problemas
-replico el muchacho.
-!Callate hijito- le dijo su papa-. El estta cansado por tantos asuntos serios que tiene que atender.
El peque�o, entristecido, bajo la la cabeza y callo.
En todos los a�os que soy evangelista he visto a muchos ni�os frustrados dentro de la iglesia. Varios son sacados de las filas que hacen para pedir oracion; a otros no se les permite participar de la alabanza; y algunos se empe�an en hacerles creer que la palabra de Dios es muy complicada. Los que se lo impiden, posiblemente lo hacen con la misma "buena intencion" que tenian los dicipulos al no dejar que los ni�os se acercaran a Jesus. Ellos creian que el Maestro estaba demasiado cansado para atender a los peuqe�os.
Pero nuestro Se�or Jesus, indignado ante esa actitud, les mando que los dejaran venir y que, ademas, no se lo impidieran, porque de ellos es el reino de los Dios.
Pensamiento:Demos a los ni�os la misma impotancia que les dio Jesucristo.
De ellos es el reino de los cielos.
Ximena Soliz de Pierola
Bolivia
Click aqui para volver a Devocionales