EL AMOR A NUESTROS ENEMIGOS

Hace tiempo mi abuelo me conto sobre las maldades que por envidia le hizo a un hombre perverso. Al principio se ocupaba de difamarlo, pero dia a dia su odio fue creciendo. Intento quemar varias veces su casa y su granja, trato de da�ar a su familia y, en cierta ocacion, contrato bandidos para que lo mataran empujandolo por una pe�a. Solo Dios protegia a mi abuelo. Una noche el hombre llego desesperado a la casa de mis abuelos; huia de una muchedumbre desenfrenada que traia antorchas, palos piedras y la intencion de quemar vivo al perverdo, pues entre otras ruindades, intento matar a su propio hijo. Mi abuelo, horrorisado y exasperado, vio venir la turba. Inmediatamente escondio al hombre en un sotano, lo cobijo y le dio de comer. -Tu quieres entregarte para vengarte de toodo lo que te hice, por eso me detienes- le dijo el hombre. -Si entendieras que el Se�or Jesucristo diio su vida por todos nosotros, sin que lo merecieramos, tal vez podrias comprender que hoy ayudar y hacer bien al que me hizo tanto da�o- le contesto mi abuelo. Parece una locura amar a quienes nos hacen mal; pero Dios, nuestro Padre, dio lo mejor que tenia para salvarnos: su hijo Unigenito, a quien el mundo le dio la espalda. Los que hemos experimentado este indescriptible acto de amor podremos amar, bendecir y hacer bien a los que nos da�an, ya que esta actitud nuestra que somos hijos verdaderos de un Dios perfecto. Ximera Soliz de Pierola. Bolovia

  • Click aqui para volver a Devocionales
    Hosted by www.Geocities.ws

    1