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| FORMAS DE CULTO A KWAN YIN | ||||||||
| INVOCANDO A KWAN YIN (MANTRAS Y ORACIONES)
Un mantra es una s�laba, palabra o frase que por sus connotaciones, significado, vibraci�n o conexi�n sirve para proyectar nuestra conciencia limitada y fenom�nica mucho m�s all�, a mundos -o estados- trascendentes. Se suele creer que los mantras son "cosas de orientales", pero no es as�, si no limitamos el concepto de mantra a su sem�ntica. El poder de la vibraci�n -las palabras de poder- no solo podemos encontrarlas alrededor de todo el mundo, sino que en ocasiones las similitudes son ciertamente curiosas. Valga como ejemplo el sonido de la letra "m", cuando es vibrada con la boca cerrada; as� la encontramos en el "om" hinduista, en el "amen" cristiano, en el "shalom" judaico o en el "Salam" musulman. Las oraciones son m�s un veh�culo de expresi�n de anhelos, peticiones o simplemente adoraci�n, no por ello de menos valor que los mantras. Las oraciones -cuando son producto de un rito o una cultura determinada y se ha transmitido a traves del tiempo como f�rmula de contacto con lo divino-, tienen la carga no solo de la emoci�n y la conciencia del que la eleva, sin� que conecta y hace comuni�n con las peticiones de todos los que la utilizan, utilizar�n o utilizaron en el devenir del tiempo. Las otras oraciones, las personales, las que no son un rezo salmodiado o m�s o menos estructurado. Son el "tu a tu" de nuestro ser divino con la divinidad misma. Est�n cargadas de esa intimidad familiar que solo se pueden permitir los allegados, pero �hay alguien m�s allegado que nuestro propio ser y la divinidad?. As� pues, no es descartable ninguno de los m�todos antes se�alados para elevar nuestra conciencia a lo divino, en este caso a Kwan Yin. Sin� que son perfectamente complementarios y desde luego no excluyen otras f�rmulas de adoraci�n o relaci�n con lo divino como pueden ser los cantos, los bailes, las meditaciones de todo tipo, etc. La Divinidad es asequible por muchas v�as. MANTRAS PARA INVOCAR A KWAN YIN NAMO TA-PEI KWAN SHIH YIN P'U-SA (en Chino) NAMO MAHA KARUNA KWAN YIN BODHISATTVA (en S�nscrito) HOMENAJE A LA GRAN COMPASION DE KUAN YIN LA SALVADORA OM MANI PADME HUM Invocar es llamar, atraer y expone de s�, nuestra aproximaci�n ya al ser llamado. Pero este es un llamado no solo a los favores y bienes de la divinidad o el ser invocado, sino a hacerse reales en nosotros mismos. Invocar a Kwan Yin, no es solo llamar a su misericordia sobre nosotros, sino aspirar a alcanzar la capacidad de ser realmente misericordiosos. Ser reflejo -efecto k�rmico- de aquello que recibimos. �Como podr�a tocarnos la luz, y continuar siendo elementos de obscuridad? Estamos en una �poca dorada. Aunque la llamen Kali Yuga, o la Era del Final del Dharma, o los Tiempos Apocal�pticos, no olvidemos que este tiempo de cambio es en cierto modo el momento del gran escape. Cuando oigo tantos augures del desastre, de la destrucci�n, del castigo divino, lo �nico que puedo entrever realmente entre tanta algarab�a es la certeza de que ciertamente YA est� ocurriendo un rapto de escogidos, un fin del mundo antiguo, una revelaci�n nueva, una conciencia m�s global, un parto de nuevo tiempo donde, no solo se nos ha quedado peque�o el Dios del ojo por ojo y el diente por diente, sin� que tambi�n se nos ha hecha peque�a la idea de La Ley de Causa y Efecto (Ley del Karma), ciega, inflexible e implacable. Creo que el nuevo paradigma est� marcado por la Misericordia, la posibilidad de alcanzar el poder transformador del Despertar expontaneo, de alcanzar Gracia Divina real e inmediata, sin necesidad del tortuoso proceso de la ley inexpugnable. Si, ya s� que la idea de la misericordia no es nueva, y que todas las filosof�as religiosas elaboradas en profundidad llegan a ese concepto. Pero ahora, creo que es tiempo de que esa idea de misericordia -siempre para los de las creencias propias-, sea una realidad global, no sujeta a dogmas, rituales ni doctrinas concretas. Esta Era, deber�a ser la Era del autorreconocimiento divino, la libertad del Karma y el Despertar Expontaneo. Quiero daros un ejemplo en forma de Par�bola de lo que llamo Despertar Expont�neo, y que no quiero que se interprete como una especie de arrobamiento m�stico, Samadi o cosa similar, sino como una toma de conciencia de nuestra posici�n espiritual. Supongamos que estamos subiendo una gran monta�a en cuya cima vive un gran personaje al que deseamos conocer. Seguimos un tortuoso sendero lleno de piedras, baches, animales ponzo�osos, y que para mayor desgracia, si nos equivocamos en la elecci�n en cualquier cruce acabamos cayendo sin posibilidad de rectificar y perdiendo buena parte del esfuerzo realizado. Otros viajeros nos tratan de ayudar con mayor o menor fortuna, ya que no todos est�n capacitados para hacerlo. De repente a un lado del camino un aroma grato y el eco de una m�sica dulce atrae nuestra atenci�n. Vemos una peque�a puerta entreabierta desde la que sin duda salen tanto el olor como el sonido gratos. Nos acercamos y asomando la cabeza, descubrimos un hermos�simo salon en el que retozan gentes de toda edad y condici�n. Uno de ellos se nos acerca y nos dice: "Hola, quieres pasar?". Cuando le preguntamos que es todo aquello dice: "Ah, pues esto es parte del palacio que se v� en la cima. De hecho toda la monta�a est� rellena de salones y salones del gran palacio. De vez en cuando yo tambi�n salgo a caminar por las veredas de la monta�a, pero desde que descubr� el secreto del interior de la monta�a, supe que ya no ten�a sentido seguir tratando de escalarla pudiendo subir hasta la cima del palaci� por las c�modas instalaciones del interior, adem�s el propietario de todo est� encantado de que nos evitemos el penoso trepar". Entonces deber�amos preguntarle porqu� no se informaba a toda esa muchedumbre tratando de subir de que no era necesario hacerlo as�. "Oh, el trata de hacerlo, desde luego....pero no le hacen caso". Kwan Yin, nos ense�a que aunque se puede subir la monta�a por fuera, ella en su misericordia, nos quiere abrir una puerta de compasi�n, de amor y de paz. Bendita sea Kwan Yin. |
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