The lepra still exists... and where is the vaccine ???

 

 

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The leprosy still exists... and where is the vaccine ???

La lepra todavia existe.... y donde esta la vacuna ???

Data-Medicos 
Dermagic/Express No. 9-(125) 
04 Febrero 2.007 / 04 February 2.007 
 

 The Lucio`s Fenomenon, El fenomeno de Lucio !!!

 Hansen Forever ???, Lepra para siempre ??? !!!

 The Leprosy 2.000 years after.... La lepra 2000 años despues !!!

 Leprosy and vaccines... Lepra y vacunas !!!


                                          
    (hot links)


EDITORIAL ESPANOL
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Si usted lee con detalle estos articulos se encontrara evidentemente que la LEPRA es una enfermedad que todavia existe en el mundo, y LO MAS ASOMBROSO es que EN VENEZUELA DONDE tienen años vendiendonos la idea de que FUE INVENTADA UNA VACUNA CONTRA ESTA ENFERMEDAD, la incidencia de la LEPRA HA AUMENTADO EN LOS ULTIMOS AÑOS UBICANDOSE EN EL segundo LUGAR DE LAS AMERICAS EN CASOS NUEVOS REPORTADOS CON 768 CASOS, (primero Brasil), para comienzos del 2.006.

Y le preguntamos a los venezolanos intelectuales,,, donde estan los adalides, de la lucha contra la lepra, donde esta la vacuna ??? cual laboratorio la comercializo ??, cuanto es su precio ?

..... el precio del engaño !!!! LA LEPRA AUN EXISTE....y la VACUNA ???... preguntenle a los adalides que dicen que en venezuela no hay lepra...porque inventaron una vacuna, mientras otros paises como Mexico disminuyeron la incidencia en los ultimos años usando tratamientos convencionales...

Estrellas de la cuarta republica, que prefieren publicar que las particulas volcanicas protegen contra la leishmaniasis !!! ... en VENEZUELA hay Leishmaniasis tambien...PERO NO HAY VOLCANES...

Dr. Jose Lapenta

EDITORIAL ENGLISH
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If you read with detail these articles you will learn evidently that the LEPROSY is an illness that still exists in the world, and THE MOST ASTONISHING are that IN VENEZUELA WHERE they have years selling us the idea that A VACCINE was INVENTED AGAINST THIS ILLNESS, the incidence of the LEPROSY has INCREASED IN THE PAST YEARS being LOCATED IN THE second PLACE OF THE AMERICAS IN REPORTED NEW CASES WITH 768 CASES, (first Brasil), for beginnings of the 2.006.

And do we ASK TO the intellectual Venezuelans ?, where the leaders are, of the fight against the leprosy,??? where is the vaccine??? which laboratory markets it??, which is its price?

..... the price of the deceit!!!! THE LEPROSY STILL EXISTS.... and the VACCINE???... ask to the leaders that say that in venezuela there is not leprosy...because they invent a vaccine, while other countries like Mexico diminished the incidence in the past years using conventional treatments...

 
Stars of the fourth republic that prefer to publish that the volcanic particles protect against the Leishmaniasis!!!......in VENEZUELA there is also Leishmaniasis... BUT there are not VOLCANOS...
 

Dr. Jose Lapenta R.

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REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS / BIBLIOGRAPHICAL REFERENCES
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1.) 690 casos en 2004 demuestran que la lepra Sigue activa en Venezuela
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2.) 55 casos de Lepra han localizado en Lara
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3.) REGISTRADOS Y CONTROLADOS CINCO DE CASOS DE LEPRA EN MONAGAS
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4.) Lepra: Situación regional, Américas, principios de 2006

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5.) Caracterización socio-económica de los leprosos atendidos en la unidad de dermatología anitaria de Maracaibo, Venezuela: un estudio de casos

A socioeconomic characterization of leprosy patients at the dermatology clinic in Maracaibo, Venezuela: a case study
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6.) 29 DE ENERO DE 2006 “DÍA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA LA LEPRA” ===================================================

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1.) 690 casos en 2004 demuestran que la lepra Sigue activa en Venezuela
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Source: http://www.globovision.com

Aunque no se efectuó una búsqueda exhaustiva, en el año 2004 se registraron 690 casos nuevos de lepra en todo el territorio nacional, según lo informó el Dr. Rafael Borges, Epidemiólogo del Instituto de Biomedicina, a su vez Centro Panamericano para la Investigación y Adiestramiento en Lepra y Enfermedades Tropicales (CEPIALET) de la Organización Panamericana de la Salud (OMS).

La lepra es una enfermedad infecciosa causada por el Mycobacterium leprae, agente bacteriano que provoca severos daños epidérmicos y neurológicos al ser humano.

Desde 1997 este mal dejó de ser un problema de salud pública en nuestro país, porque la tasa de detección cayó al 1% por cada 10 mil habitantes.


En este sentido, el Dr. Borges recordó que para 1999, y gracias a una búsqueda activa, 791 personas fueron diagnosticadas como víctimas del bacilo, cifra que aumentó a 863 en el año 2000, debido también a una minuciosa pesquisa.

En 2001, el número de casos nuevos disminuyó a 721, y siguió bajando a 659 en el año 2002 y 598 en el año 2003.

Las estadísticas más recientes indican que en el año 2004 se registraron 690 infectados, que si bien constituye un indicador de que la lepra en Venezuela se mantiene estable en 0,27%, también representa un incremento considerable con respecto al año anterior: es decir, la enfermedad sigue activa y latente.

El Dr. Borges explicó que la lepra está asociada fundamentalmente a condiciones de pobreza extrema, insalubridad y hacinamiento, y se complica porque la enfermedad es asintomática y con un período de incubación largo, hechos que facilitan su transmisión de persona a persona. Asimismo, dio a conocer que las zonas más vulnerables continúan siendo Cojedes, Portuguesa, Barinas y Apure.

“Por ahora no hay una vacuna curativa efectiva, porque el bacilo no se cultiva aquí, sólo en cachicamos de Luisiana (EE.UU.)”, informó el Dr. Borges, quien además señaló que desde la década de los años 80 se emplea como tratamiento la poliquimioterapia, es decir, una combinación de varios medicamentos, los cuales son donados por la OMS.

Si la lepra es de tipo pauci-bacilar o tuberculoide (significa que tiene poca presencia de bacterias), el tratamiento es de seis meses; pero si la lepra es multi-bacilar o lepromatosa (que posee gran cantidad de microorganismos), el tratamiento debe prolongarse durante 12 meses. Transcurrido ese lapso, el paciente se cura.

Vanessa Ortiz Piñango
Globovisión/Netsaluti.com Publicado el 17-02-2006

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2.) 55 casos de Lepra han localizado en Lara
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Iraida Mendoza, dermatólogo sanitarista
Source: Http://.www.elinformador.com

Yliana Duque

En el 2006 se verá un incremento de los casos de Lepra en la región larense, de acuerdo a las investigaciones previas de la Dra. Iraida Mendoza, Coordinadora del Programa de Leihsmaniasis y Lepra, adscrito al Ministerio de Salud y Desarrollo Social y el Instituto de Biomedicina.

En tal sentido en lo que va de año se han localizado 55 personas infectadas, que ya están bajo supervisión y en tratamiento poliquimioterápico (PQT) supervisado y antibióticos específicos.

Según la Dermatólogo sanitarista la creciente cifra de casos de lepra se debe a las investigaciones hechas por los especialistas del área con el objeto de buscar y registrar los casos existentes para poder controlar la enfermedad.

Destacó la doctora Mendoza que “la lepra es hoy una enfermedad curable que representa apenas un episodio transitorio en la vida de la persona afectada”, que se transmite a través de las vías respiratorias o por contacto prolongado con una persona enferma, “pero no todos los enfermos son contagiantes”, igualmente lo indican los boletines informativos emitidos por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud.

Agregó además que es preciso difundir una campaña informativa al respecto, porque se hace imperativo erradicar el estigma de que “quien padece lepra debe estar aislado o discriminado”, ya que existe la cura para dicha enfermedad de tipo contagiosa.

El tratamiento PQT fue concebido al inicio de los años 80 como una terapia que además de curar al individuo de la infección por el Mycobacterium Leprae previene el desarrollo de las discapacidades, al lado del diagnóstico oportuno de los casos, y con esto cerrar las fuentes de infección, tornando imposible interrumpir la cadena de transmisión del M. Leprae.

Difusión

Dentro de las especificaciones sobre los casos de lepra detectados, confirmó la coordinadora del programa que esta enfermedad no respeta razas, sexos, rangos ni colores, por lo tanto se iniciará una campaña, próximamente, en el círculo profesional y equipo de salud de las clínicas y centros asistenciales públicos, con la finalidad de ampliar los conocimientos acerca de la forma detectar y realizar un diagnóstico a tiempo.

Concluyó reafirmando que una forma fácil para detectar la enfermedad, es que en caso de verificarse en la piel formaciones como exemas, máculas o manchas, placas o nódulos y micosis, entre otros, se debe efectuar una prueba de sensibilidad en el área afectada, debido a que la pérdida de sensibilidad es una característica 100% factible de padecer la mencionada infección.
 

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3.) REGISTRADOS Y CONTROLADOS CINCO DE CASOS DE LEPRA EN MONAGAS
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Source: Http://www.msd.gov.ve

Aseguró Jacinto Convit

El Ministerio de Salud afina las estrategias para el control y suministro gratuito del tratamiento de pacientes con lepra en Venezuela, el anuncio lo hizo Jacinto Convit, director general del el Servicio Autónomo Instituto de Biomedicina, al ser consultado sobre cinco casos de lepra aparecidos en el estado Monagas.

Al respecto recalcó que estos casos fueron registrados desde el mes de junio de este año, los cuales están siendo tratados con medicamento adecuado, por un período de dos años y al término del mismo se consideran como curados. Por otro lado, señaló que estos medicamentos son donados por la Organización Mundial de la Salud.


Convit subrayó que en todo el país, el índice de prevalecía bajó a 0,6 por 1000 habitantes y el estado Monagas está incluido en esta cifra. Sin embargo, informó que el índice de casos nuevos por año no ha disminuido, existiendo aproximadamente 700 casos nuevos en todo el país.

En ese sentido, reiteró que esta cantidad nos indica la necesidad de reforzar los Servicios de Dermatología Sanitaria del país, a objeto de establecer la detección activa de los casos. Por lo que consideró que el objetivo a mediano plazo sería integrar las actividades de lucha antileprosa en los programas generales de los servicios de salud.

Con respecto a los supuestos casos de niños indígenas afectados por la enfermedad en Barrancas del Orinoco, municipio Sotillo, Aclaró el especialista “los únicos indígenas diagnosticados con lepra son lo de la Sierra de Perijá y pocos en el estado Amazonas y de acuerdo a su experiencia se ha demostrado que un número muy pequeño de indígenas padece esta enfermedad, puntualizó.

Por Rosa González


Enviado el Monday, 04 September a las 14:30:50 por igonzalez
 

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4.) Lepra: Situación regional, Américas, principios de 2006

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Source: Organizacion Panamericana para La Salud

Lepra: Situación regional, Américas, principios de 2006

País/
Territorio
Prevalencia registradaa Detección de casos nuevosb Casos nuevos, MBc Casos nuevos,
mujeres
Casos nuevos,
niños
Casos nuevos,
Dis. G 2
Recaídase
Argentina 775 484 348 198 5 8 11
Brasil 27,313 38,410 19,515 17,796 3,259 1,890 1,433g
Bolivia - 114 41 47 11 2 1
Chile - 1 0 1 0 0 0
Colombia 1,017 585 402 0 19 57 35
Costa Rica 33 11 8 6 0 3 0
Cuba 226 208 173 93 8 7 5
Ecuador 178 116 73 41 0 0 3
El Salvador 10 6 4 3 0 4 0
Estados Unidos - - - - - - -
Guatemala 6 3 3 0 0 0 0
Guyana - 28 19 13 5 4 0
Honduras - - - - - - -
Jamaica 19 9 6 2 1 3 2
México 776 289 218 108 8 32 43
Panamá 9 3 2 0 0 0 1
Paraguay 735 480 373 187 19 38 0
Perú 26 26 19 12 2 1 55
República Dominicana 301 155 99 78 25 5 2
Santa Lucía - 5 3 2 0 0 -
Surinam 37 42 22 12 7 3 0
Trinidad y Tabago 46 31 15 11 7 1 2
Uruguay 8 6 6 1 0 2 2
Venezuela 1,389 768 496 261 56 47 32
Total 32,904 41,780 21,845 18,872 3,432 2,107 1,627

a Casos prevalentes para finales del 2005.
b Casos nuevos registrados durante el 2005.
c MB = Lepra multibacilar.
d Casos nuevos, Dis. G 2  = Casos de discapacidad grado 2 entre los casos nuevos.
e Recaídas que ocurren durante el año. (Nota: Las recaídas para Brasil son sin confirmación de laboratorio.)
f (-) Sin informaciones.


g Las recaídas para Brasil son sin confirmación de laboratorio.

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5.) Caracterización socio-económica de los leprosos atendidos en la unidad de dermatología anitaria de Maracaibo, Venezuela: un estudio de casos

A socioeconomic characterization of leprosy patients at the dermatology clinic in Maracaibo, Venezuela: a case study ====================================================
Source: Http://www.scielo.br/

Cad. Saúde Pública vol.12 n.2  Rio de Janeiro Apr./June 1996

Esta investigación fue auspiciada por el Programa de Pequeñas Becas para Investigaciones en Aspectos Sociales y Económicos de las Enfermedades Tropicales del Laboratorio en Ciencias Sociales, Universidad Central de Venezuela, con apoyo financiero del Programa Especial de Investigación y Entrenamiento en Enfermedades Tropicales UNDP/Banco Mundial/OMS.
2 Universidad del Zulia. Av. 20, no 68-63, Edificio Piacoa, apto 9, Maracaibo, Venezuela.
Abstract This paper presents the socioeconomic characteristics of leprosy patients treated at the Dermatology Clinic in Maracaibo, Venezuela (U.D.S). The characteristics were obtained from a closed questionnaire given to 40 patients. Results indicate that this is mainly an adult male population, with a reasonable level of schooling who both work and belong to apparently well-established, stable family groups; their family income levels correspond to a lower or medium-low social class groups. In addition, the patients are mainly non-disabled, and clinical diagnoses are mostly of the lepromatous and borderline types. Any educational program targeting this group should take these socioeconomic characteristics into account in defining the kind of patients who receive treatment at U.D.S.

Key words Leprosy; Socioeconomic Characterization; Family; Social Class; Gender

Resumen El objetivo del trabajo es presentar las características socio-económicas de los leprosos que reciben tratamiento en la Unidad de Dermatología Sanitaria de Maracaibo (UDS), obtenidas a partir de un cuestionario de preguntas cerradas administrado a una muestra de 40 pacientes (aproximadamente 5% de la población). Los resultados indican que se trata de una población mayoritariamente masculina, de edad madura, con relativo grado de instrucción, ocupada y perteneciente a grupos familiares aparentemente constituidos y estables; su ingreso familiar corresponde al de clase baja o clase media baja; además estos pacientes son en su mayoría no incapacitados y la forma clínica de su enfermedad está concentrada en los casos Lepromatosa y Borderline Lepromatosa. Los programas educativos que se planifiquen deben partir de esta caracterización socio-económica que aclara quiénes son los enfermos atendidos en la UDS.

Palabras clave Leprosos; Caracterización Socio-Económica; Familia; Clase Social; Género

Introducción

Después de más de un siglo de haber sido descubierto por Hansen, el bacilo de la lepra, esta enfermedad sigue ocupando un lugar importante en la temática de la salud y enfermedad de las regiones tropicales y sub-tropicales. Su prevalencia, sobre todo en los países subdesarrollados, se ha convertido en acicate para que los organismos internacionales se propongan la meta, a lograr para el año 2.000, de su eliminación como problema de salud pública. En Venezuela, aunque se ha evidenciado una disminución exponencial de la enfermedad, desde 1951 (Zuniga & Castellazi, 1982), todavía encontramos, según cifras del año 92, 8.342 casos registrados y una tasa de prevalencia de 4.04/ 10.000 (U.N., The State of World Population, 1992). De éstos un total de 774 individuos leprosos (aproximadamente 9,2%) reciben atención médica en el Servicio de Dermatología Sanitaria del Estado Zulia, constituyéndose esta región del país en la cuarta de mayor prevalencia de lepra, después de Apure y los Estados Andinos. Sin embargo, la gravedad del problema no radica en el número de casos, pocos si consideramos otras enfermedades endémicas, sino en las consecuencias sociales que de ella se derivan, en tanto enfermedades incapacitantes, asociadas a un estigma social cuyas raíces se encuentran en lo más remoto de la historia de la humanidad.

De allí que los organismos encargados de los programas de salud promuevan investigaciones que apuntan a conocer las características socio-económicas de la población enferma, así como sus nociones, creencias y actitudes, elementos constitutivos de las representaciones que de la lepra tienen los leprosos y sus comunidades.

Este es el contexto en el cual, con el auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se planteó la realización de una investigación que permitiera aprehender la representación social que el leproso, bajo control de su dolencia en la Unidad Sanitaria de Maracaibo (Estado Zulia, Venezuela), en el período comprendido entre diciembre de 1993 y febrero 1994, tiene de su enfermedad, así como determinar el papel que juegan la incapacidad física y la inhabilitación social en la mencionada representación.

Ello requirió de una metodología que, en un doble movimiento, permitiera obtener una visión tanto cuantitativa como cualitativa de las nociones, las creencias y otros aspectos subjetivos de la enfermedad, así como de las características personales, familiares, educacionales y ocupacionales de los individuos afectados.

En este sentido, el objetivo de este trabajo es dar cuenta de tal caracterización, toda vez que el análisis de los aspectos subjetivos es objeto de otro artículo, de próxima publicación.

Poblacion y método

Al efecto, de una población de 774 enfermos ambulatorios atendidos en la UDS, se seleccionó una muestra aleatoria simple, ya que no se disponía de información adicional previa, que permitiese conocer la variabilidad interna de los grupos por grados de incapacidad. Se determinó el tamaño de la muestra con un Intervalo de Confianza = 95% y un Error = 5 años - considerando la variable años en el tratamiento - y se distribuyó el total (40 pacientes) de acuerdo con las proporciones del número de enfermos, según su grado de incapacidad. Para la recolección de información se utilizó la técnica de la encuesta, siendo el cuestionario de preguntas cerradas el instrumento seleccionado para obtener los datos de carácter cuantitativo. Así mismo debe aclararse que, dadas las dificultades para contactar a los enfermos en sus hogares o sitios de trabajo o estudio, se escogieron entre los que acudían a recibir su tratamiento en la propia Unidad Dermatológica.

El cuestionario constó de 104 preguntas estructuradas en función de distintos temas de indagación: a) caracterización del entrevistado, b) nociones y creencias sobre la lepra, c) aspectos subjetivos de la enfermedad y d) estigmatización. En este trabajo sólo será analizada la información referida a la caracterización socio-económica del enfermo, substrato en el cual se afincan las dimensiones subjetivas de la enfermedad. Esta caracterización aporta un conocimiento cuantitativo y descriptivo de una muestra de la población enferma, además de proporcionar con precisión la información mínima necesaria acerca del perfil socio-económico de los leprosos que son asistidos en la Unidad Sanitaria de Maracaibo, de tal manera que, como lo sugiere la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 1988), todo programa de prevención y tratamiento de la enfermedad parta del conocimiento de quiénes son los enfermos, y no de información estimada.

Resultados y discusión


Los datos recogidos fueron agrupados de acuerdo a si se trataba de información personal, tales como: edad, sexo, estado civil, grado de instrucción y ocupación; datos familiares, tales como: número de hijos, composición familiar e ingreso familiar y datos de la enfermedad: forma clínica, grado de incapacidad y antecedentes familiares con lepra.


Datos personales


Con relación a la edad, se detectó que el 65% de los enfermos de la muestra se encuentran en las edades comprendidas entre los 30 y los 59 años y, de éstos, el mayor porcentaje se ubica entre los 40 y los 49 años. Esta información podría producir varias interpretaciones. En primer lugar, que el promedio de edad de los pacientes indica que el grupo más afectado se encuentra en el período más productivo de la vida, tanto desde el punto de vista físico cuanto intelectual y emocional; en segundo lugar, que, dado el alto promedio de años que estos pacientes han pasado en el servicio (6, 8 años), aunque hayan sido infectados en edades más tempranas, su permanencia en el tratamiento podría significar desarreglos importantes en términos de su rendimiento cotidiano, lo cual, tratándose como ya se dijo de grupos de edades más productivas, podría contribuir a acentuar los elementos socio-culturales asociados a la lepra.

En tercer lugar, se constata lo que en los últimos años se ha venido observando en Venezuela, con relación a la reducción de la participación infantil (menores de 15 años) entre los casos de lepra registrados (Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, 1986). Esta información coincide con la que aportan Rojas et al. (1993), en el sentido de que en las regiones de baja prevalencia, la mayor proporción de enfermos se encuentra entre los individuos de mayor edad.

Sin embargo, conviene acotar que tal patrón de distribución etaria no coincide con lo observado en países tales como, Burma, India, Noruega y Filipinas, donde "las tasas de incidencia generalmente aumentan hasta un máximo entre los 10 y los 20 años de edad y después declinan" (OMS, 1988:20-21); aunque el hecho de la ya mencionada larga permanencia en el tratamiento pudiera, entre otras cosas, explicar tal fenómeno, por lo menos en el caso de estos pacientes.

Al comparar los grupos de edades de acuerdo con el grado de incapacidad, de los casos cuyas edades están comprendidas entre los 10 y los 19 años, la mayoría (80%) se encuentra en el grado 0. Ello podría deberse a una detección más temprana de la enfermedad, aunque también pudiera vincularse con la permanencia del contacto, sobre todo si éste se asocia a la presencia de otros enfermos en el entorno familiar. Llama también la atención que, en el grado 2 de incapacidad, la edad de los enfermos se encuentra concentrada en los grupos que van de 40 a 60 y más años. El cálculo de estadísticos, tales como el Coeficiente de Contingencia (0,45), Gamma Condicional (0,38) y Kendall's Tau C (0,25), señala que la asociación entre las variables edad y grado de incapacidad tiende a ser baja.

El 60% de los enfermos de la muestra es de sexo masculino, lo cual refuerza lo que al respecto se ha encontrado en Latinoamérica, donde la prevalencia de la lepra es de cerca de 1,8/1,0 en hombres y mujeres, respectivamente (Ulrich et al., 1993), al igual que en la mayoría de las regiones del mundo, con excepción de algunas zonas de África (OMS, 1988). Aunque en un estudio reportado en 1990, se detectó, en una región del Brasil, que la tasa de prevalencia por sexo fue de 0,99 hombres por mujeres (Andrade et al., 1990), otras investigaciones reportan para países como Cuba (Rojas et al., 1993) y Venezuela (Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, 1986), que en la distribución por sexo hay un ligero predominio de los hombres, señalando, en el caso de Venezuela, una proporción de casos del sexo masculino, expresada en una tasa de 2:1. Sin embargo, en una investigación más reciente, Vivianne de Rojas et al. (1994) señalan, para la ciudad de La Habana, 51% de enfermos del sexo femenino. Esto podría sugerir que no hay relación estrecha entre sexo y lepra, aunque no ha sido descartado que pueda existir entre género y la mencionada enfermedad.

Tal apreciación pudiera reforzarse si observamos que el número de pacientes del sexo masculino se distribuye entre los distintos grados de incapacidad, mientras que para las pacientes hay una concentración mayor en el grado 0. Así, el cálculo de algunos estadísticos permite apuntar la posible existencia de cierto grado de asociación entre las variables sexo y grado de incapacidad (Gamma Condicional = 0,62; Tabla 1).

Un porcentaje significativo de los encuestados (50%) es soltero, sin embargo, 50% han mantenido o mantienen alguna relación que fue o es, aparentemente estable, toda vez que el 32,5% son casados o unidos y el 17,5% son divorciados, separados o viudos. Esta información llama la atención por el hecho de que, aun cuando la mayoría de los enfermos se encuentra en edades en las cuales normalmente se mantiene una relación de pareja, sin embargo sólo cerca de la tercera parte presenta esta característica, lo cual podría estar asociado a las implicaciones socio-culturales de la lepra. Además, si ello es así, coincidiría con lo que otros autores han podido detectar, en el sentido de que el diagnóstico de la enfermedad podría producir desequilibrios emocionales que ocasionen problemas que puedan originar la separación de la pareja (Rojas et al., 1993). Al respecto llama la atención, sin embargo, que el porcentaje mayor de quienes han estado unidos alguna vez y ya no lo están corresponde al grado 0 de incapacidad. Sin embargo, tal como los cálculos estadísticos lo señalan, no existe asociación entre el grado de incapacidad de estos enfermos y su estado civil.

En cuanto al grado de instrucción, se encontró que sólo un 15% es analfabeto, mientras que el 75% tiene algún grado de instrucción (básica o media), lo cual, aunque podría ser indicativo de una población relativamente instruída, no coincide, pero se aproxima a lo que es la tendencia general de la población del país, la cual presenta un índice de analfabetismo relativamente bajo (OCEI, 1991). Ahora bien, si se compara tal información, de acuerdo con el grado de incapacidad, se encuentra que el 33,3% de los pacientes grado 2 son analfabetos, lo cual pudiera vincularse al hecho de ser éste grupo el que presenta mayores secuelas de la enfermedad que pudieran haber obstaculizado su incorporación al sistema educativo, además de tratarse del que presenta un promedio mayor de edad. La aplicación de las pruebas estadísticas pertinentes señala que no hay asociación entre el grado de incapacidad y el grado de instrucción para la muestra.

Otro dato importante para definir la caracterización socio-económica de los sujetos era determinar su situación laboral, tanto al inicio de la enfermedad como actualmente, ya que ello permitiría aproximarse a una de las dimensiones sociales de mayor capacidad predictiva, en términos de la estereotipización y el estigma asociados a la lepra y generadores de los temores que los posibles empleadores le tiene a la enfermedad (OMS, 1988). La información obtenida indica que la mayoría, 57,5%, se encontraba trabajando al detectarse la enfermedad. Y, aunque el porcentaje de desocupados pasó de ser del 10,0%, al inicio de la afección, al 12,5% al momento de recabarse la información, ello puede deberse más a la situación de crisis económica por la cual atraviesa el país, que a su condición de enfermos. No obstante, también podría decirse que el 7,5% que aduce como razón de su situación de desempleo actual, el estar incapacitado, apunta a reforzar la idea de que el leproso, por su condición de "desacreditado" (Goffman, 1970), es más susceptible de ser objeto de los efectos negativos propios de una economía en recesión. Esto último podría ser complementado con los resultados obtenidos en el cálculo del Coeficiente de Contingencia (0,499; 0,469 y 0,441; Tablas 2, 3 y 4, respectivamente), que indican la existencia de una cierta asociación entre el grado de incapacidad y la situación laboral, antes y después de ser detectada la enfermedad, y la razón para estar desempleado.

Datos familiares


Conocer las características del grupo familiar al cual pertenece el paciente de lepra resulta prioritario, dado el papel que ello juega en su vida social y la importancia de la familia en cualquier programa de rehabilitación (Gershon & Srinivasan, 1992).

En este sentido, es interesante destacar que un número considerable de los leprosos de la muestra (50%) tiene a su madre viva, lo cual, en una sociedad profundamente matriarcal, debe ser tomado en cuenta, en tanto la madre se constituye en el punto de referencia familiar.

Sin embargo, al precisar por grados de incapacidad, esta tendencia se mantiene en los grados 0 y 1, pero difiere totalmente en el grupo de pacientes grado 2, toda vez que este es el grupo en el cual la mayor proporción se encuentra en las edades superiores a los 50 años. El cálculo de los estadísticos señala que no hay asociación entre estas dos variables.

La mayoría de los enfermos de la muestra (95%) tiene hermanos e hijos (70%), lo cual podría indicar la existencia de vínculos de consanguinidad que se ven reforzados en la medida en que se destaca que el 52,5% de los encuestados son jefes de familia y el 27,5% son familiares directos del jefe de familia, ya sea en calidad de cónyuge o de hijo; en otras palabras, el enfermo pertenece a un núcleo familiar establecido, compuesto mayoritariamente por 4 a 6 personas (47,5%) o 7 a 9 personas (20%).

Esta tendencia se mantiene al comparar los tres grados de incapacidad; sin embargo, en el caso de la prueba de asociación entre las variables grado de incapacidad y la existencia de hermanos, el estadístico Gamma Condicional señala una asociación negativa (-1; Tabla 5). En términos de la situación del enfermo con relación al jefe del hogar, en los grados 1 y 2, es menor el porcentaje de los que manifiestan ser cónyuges o hijos. Aquí conviene destacar la importancia de esta información para el desarrollo de políticas de prevención, pero, sobre todo, de tratamiento y rehabilitación, ya que está claro que, al tratarse de ser el enfermo el jefe del hogar, la presencia de la lepra y sus secuelas incapacitantes será más grave para el normal desenvolvimiento de la vida familiar. Esta observación se ve reforzada por el hecho de que el Coeficiente de Contingencia sugiere una leve asociación entre ambas variables (Tabla 6).


En este orden de ideas, la información sobre el ingreso familiar indica que 40% de los enfermos de la muestra perciben un ingreso de este tipo, por el orden de los Bolívares (Bs.) 20.000,00 o más, lo cual, si bien no es suficiente para garantizar una condición de vida medianamente holgada, tampoco define una situación de pobreza extrema. Ello podría - entre otros elementos no considerados aquí - sugerir que los enfermos de lepra pertenecen a la clase social media baja. Al respecto conviene señalar que en el grado de incapacidad 2, encontramos los enfermos concentrados (66,6%) entre quienes tienen un ingreso que va desde menos de Bs. 8.999,00 hasta Bs. 14.999,00, mientras que, en los grupos conformados por los enfermos cuyo grado de incapacidad es 1 y 0, el mayor porcentaje de ellos señala como ingreso familiar, la cantidad de Bs. 20.000,00 a 24.999,00 (grado 1: 50%; grado 0: 32%). Este dato es relevante porque, dada la precariedad del ingreso en una economía inflacionaria, se puede concluir que los enfermos con mayor grado de incapacidad añaden a ésto una situación económica que supone condiciones de pobreza, lo cual, además, ratifica lo que parece ser una tendencia - todavía no suficientemente demostrada - de que existe una estrecha relación entre niveles socio-económicos de la población y lepra. En este sentido, el cálculo de los estadísticos sugiere que hay definida una posible relación (Coeficiente de Contingencia: 0,48; Tabla 7).

Datos sobre la enfermedad



Según han reportado algunos expertos, se sospecha que la lepra tiene la tendencia a agruparse y a asociarse a factores genéticos que podrían tener "un importante papel en la determinación de la susceptibilidad" (OMS, 1988: 21). Al respecto, aunque 75% de los pacientes encuestados manifestaron no tener antecedentes de presencia de lepra en su familia, 25%, si, lo tienen, lo cual es más relevante si se observa que la mayoría de los antecedentes familiares incluye a padres, hermanos y tíos. Tal información podría corroborar la tendencia - ya señalada - al agrupamiento o bien a la debilidad inmunológica genéticamente transmitida, lo cual potencia las posibilidades de contagio. Al respecto, no se detectaron diferencias importantes entre los leprosos de acuerdo con su grado de incapacidad, aunque para ambos casos (Gamma Condicional= 0,409, para los que tienen antecedentes (Tabla 8); Coeficiente de Contingencia= 0,491 para el parentesco con el antecedente (Tabla 9)) sugieren la definición de una posible relación de estas variables con el grado de incapacidad.

Finalmente, la caracterización de acuerdo con la forma clínica de la enfermedad revela una concentración en Lepromatosa (35%), Borderline Lepromatosa (30%), Borderline Borderline (12,5%); el resto presenta Borderline Tuberculoide (5%), Indeterminada (7,5%) y un 10% del cual no se pudo obtener información al respecto. Con relación al grado de incapacidad, el 62,5% pertenecen al grado 0, el 15% al grado 1 y 22,5% al grado 2.


Conclusiones finales

Las características propias de los grupos de individuos concretos, ubicados en un espacio y un tiempo históricamente determinados, son el substrato sobre el cual se constituyen los elementos subjetivos asociados a la lepra, de allí que sea prioritario conocer de manera sistemática quiénes son los leprosos.

De acuerdo con lo anterior se puede concluir que, si los enfermos bajo tratamiento en la Unidad de Dermatología Sanitaria de Maracaibo mantienen las características de esta muestra, entonces constituyen un grupo conformado mayoritariamente por hombres, en plena edad productiva, trabajadores y con relativo nivel educativo.

Con relación a la enfermedad, se trata de pacientes cuyo promedio de permanencia en el tratamiento es bastante largo (6,8 años), aunque la mayoría de ellos no tiene ninguna incapacidad. Ello puede deberse a condiciones propias del Servicio, que podrían ser evaluadas en futuras investigaciones.

En síntesis, se trata de una población potencialmente susceptible de ser objeto de programas educativos que atiendan no sólo al propio paciente, sino a su familia y a la comunidad.

Puede decirse, además, que los datos obtenidos pudieran confirmar la sospecha, no confirmada, de la asociación entre las condiciones socio-económicas y la predisposición a la enfermedad, de allí que el mejoramiento de estas condiciones pareciera ser uno de los factores a tomar en cuenta con relación al control y a la eliminación de la lepra.

Referencias

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6.) 29 DE ENERO DE 2006 “DÍA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA LA LEPRA” ===================================================

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Guadalajara, Jal., a 17 de Enero de 2006
“Jalisco ha eliminado la lepra como problema de Salud Pública, pero los esfuerzos para su control serán continuados”

En Jalisco la Lepra es una enfermedad que constituye un problema relativo de Salud Pública por su frecuencia y distribución irregular, pero fundamentalmente por las deformidades que puede producir si los pacientes no son atendidos en su fase temprana.


En 25 países vive el 92% de todos los enfermos de lepra, en Asia, África y el Lejano Oriente (India principalmente), y en América en Brasil, Venezuela y México.
Nuestro país en 1994 logró reducir la tasa de prevalencia a menos de un caso por 10 mil habitantes.


En Jalisco durante los últimos 15 años, se ha reduido la tasa de prevalencia de la Lepra de 6.2 a 0.08 por 10 mil habitnates. Durante este periodo se ha consolidado dicha eliminación, al reducir de 72 municipios con tasas mayores en 1990, a 7 al finalizar 2005.


Los municipios son los siguientes: Valle de Guadalupe, Atengo, Unión de Tula, Tomatlán, Antonio Escobedo, San Marcos y Chapala.


La lepra se manifiesta principalmente en la piel, con lesiones únicas o múltiples, siempre asociadas a trastornos neurológicos como lo son inflamación de los nervios periféricos, con disminución de la sensibilidad, debilidad y parálisis muscular, entre otros. Los sitios más comunes son, la espalda y parte externa de las extremidades; en la cara afecta orejas, cejas y pómulos.


En 1990 se tenían registrados 3,177 casos, es decir 6.2 por 10 mil habitantes; en 1994 el censo nominal contaba con 519 casos, 0.9 por 10 mil hab. Para el año 2001 el listado nominal de pacientes se encontró con 165, 0.28 por 10 mil hab. 2002 cerró con 151 casos, con tasa de 0.20 por 10 mil hab. En 2003 con 116 con tasa de 0.15 por 10 mil habitantes, en 2004 con 54 casos con tasa de 0.09 por 10 mil hab. En 2005 cerramos con 60 casos con tasa de 0.08 por 10 mil hab.


En 2004 se realizaron estudios clínico epidemiológicos a 3,610 personas en donde se encontraron 42 casos nuevos. En 2005 se realizaron estudios clínico epidemiológicos a 4,103 personas en donde se encontraron 29 casos nuevos.


Este 2006 representa la mejor oportunidad para consolidar la verdadera eliminación de la Lepra cimentando las bases para llegar al 2008 sin municipios con tasas mayores a 1 por 10 mil habitantes. Todo lo anterior mediante la intensificación de la búsqueda de casos principalmente entre los contactos de los enfermos y replanteando algunas estrategias exitosas que han servido para llegar hasta donde estamos hoy, por lo cual en el sector salud, nos hemos trazado los siguientes desafíos:


Integrar una nueva cruzada de búsqueda activa de casos en los municipios que han permanecido por más de 5 años sin casos;
Continuar con el ingreso a tratamiento al total de los casos nuevos hasta su curación;
Reducir hasta eliminar el estigma que se tiene por los enfermos de lepra entre los jaliscienses;
Continuar con el suministro regular de insumos para el diagnósticos y tratamiento de los enfermos;
Estudiar anualmente al 100% de los contactos y convivientes de los enfermos registrados;
Integrar y ejecutar un programa de capacitación, supervisión y evaluación acorde a las necesidades de cada Región Sanitaria en el Estado.

Los logros hasta el momento han sido satisfactorios pero estamos concientes de que el problema no está resuelto, es necesario mantener la búsqueda intensificada y sistémica de casos con énfasis en los municipios de alto riesgo.
La imagen de la Lepra ha cambiado pero el estigma continúa.


Cabe mencionar que por iniciativa del filántropo francés Raoul Follereau, hace 51 años se intituyó el Día Mundial de la Lepra el 31 de enero de 1954, quedando posteriormente el último domingo de enero.


“La lepra es curable, ayudemos a quien la padece”.

FICHA DEL ARTÍCULO
FUENTE: Comunicación Social De Ciudad Guzmán
 

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DATA-MEDICOS/DERMAGIC-EXPRESS No 9-(125)  04/02/2.007 DR. JOSE LAPENTA R. 
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