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DENÉ DENDER PERNÍA ATENCIO |
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VICERRECTORA
DE ESTUDIOS VIRTUALES DOCTORADO
EN GERENCIA EDUCATIVA FASE
III EL
MAESTRO DE SEGUNDA ETAPA DE EDUCACIÓN BÁSICA COMO
ORIENTADOR Msc. Dené Dender Pernía Atencio San
Cristóbal, Noviembre 2006 RESUMEN El presente trabajo es parte de una investigación mayor denominada “El
Maestro Venezolano de la Segunda Etapa de Educación Básica como Orientador.”
que tuvo como propósito investigar la función orientadora que cumple el
maestro de segunda etapa de educación básica en su actividad cotidiana, se
efectuó mediante la aplicación de un estudio analítico y otro normativo, este
artículo esta basado sólo en el análisis de las encuestas aplicadas y sobre
el estudio analítico realizado. Se utilizo la población de 229 maestros que
laboran en el Municipio San Cristóbal en las 29 escuelas que tienen segunda
etapa, se trabajo con una nuestra obtenida mediante el muestreo aleatorio
simple sin reemplazamiento, obteniendo una cantidad de 30 docentes por cada
grado de la segunda etapa (4to. 5to. y 6to. Grados), para un total de 90
maestros, se aplicó una encuesta contentiva de 20 reactivos relacionados con
las diferentes funciones docentes y orientadoras de los maestros en su
actividad de clase. Las conclusiones más resaltantes están referidas a la
función orientadora del docente, estableciéndose que: 1) en su mayoría los
docentes no han efectuado cursos en el campo de la orientación; 2) se tienen
muy buenas relaciones con los padres y/o representantes, lo que permite un
mayor vínculo, pero las reuniones con ellos (padres y/o representantes) no
son tan frecuentes; 3) los docentes de este nivel no están cumpliendo con la
función orientadora requerida en este nivel. Descriptores: Educación Básica, maestro de aula, orientación educativa ABSTRACT The present work is part of an
investigation greater called The Venezuelan Teacher of the Second Phase of
Education Basic as the guidance counselor. that had like purpose to
investigate the function orientadora that complies
the teacher of second phase of education basic in its routine activity,
itself effect by means of the application of a study analytic and another
normative one, this article this based own in the analysis of the surveys
applied and on the Study analytic carried out. I am utilized the population of 229
teachers that labor in the Municipality San Cristobal in the 29 schools that
have second phase, I work themselves with an ours obtained by means of the
simple random sampling without reemplazamiento, obtaining a quantity of 30
educational by each degree of the second phase (4to. 5to. and 6to. Degrees), for a total of 90 teachers, itself apply a survey content of 20 reagents related to
the different educational functions and orientadoras
of the teachers in its activity of class.
The conclusions more significant they are referred to the function orientadora of the educational one, being established
that: 1) in its greater one the
educational have not performed courses in the country of the orientation; 2)
have very good relations with the parents and/or representatives, what
permits a greater one vinculums, but the meetings with them (parents and/or
representatives) are not so frequent; 3) the educational of this level not
they are complying with the function orientadora required in this level. Descriptors: Education Basic, teacher of classroom,
orientation educational EL
PROBLEMA Un
diagnóstico de la educación no puede limitarse sólo al estudio de los
fenómenos que atañen a dicho sistema, sino que deben ser tomados en cuenta
algunos aspectos cualitativos que inciden directamente en el proceso
educativo, tales como el contexto social, económico y cultural, en el que se
encuentra inmerso el sistema. Estos
aspectos determinan en mayor o menor grado la calidad de la educación
impartida en el país, ya que condicionan el proceso educativo mediante la
interrelación existente entre los elementos que conforman la sociedad.
Encontrándose tanto el docente como el alumno inmerso en esta situación,
ésta les confiere características
particulares dentro de dicho proceso. Las
bases del sistema escolar, en función
de una educación continua, deben descansar en una buena planificación
de las áreas de trabajo, intereses y actitudes del desarrollo integral de la
personalidad del niño. Esto conduce,
lógicamente, al cuidadoso análisis de los factores potenciales, que
determinan la personalidad del educando, y el elemento clave de su formación
sería un maestro capaz de canalizar
la extraordinaria capacidad creadora del niño apoyándose en las
potencialidades de cada individuo. Se
ha elegido el tema "EL MAESTRO VENEZOLANO DE LA SEGUNDA ETAPA DE
EDUCACIÓN BÁSICA COMO ORIENTADOR", con el fin de analizar objetivamente
la actualidad educativa que vive el país, vista a través de la realidad que
encara el maestro en el desempeño de sus actividades diarias y las funciones
que éste debe cumplir para hacer de la
educación un verdadero proceso integral, en el cual el niño debe ser visto
como un ente activo y donde el docente genera creatividad, sabiduría y
mística. Este
trabajo se ha elaborado tomando en cuenta dos criterios, los que permitieron
el estudio de la problemática en cuanto a la función orientadora del maestro,
estos criterios son: el histórico y la encuesta. Se
ha utilizado la planificación como metodología de la investigación,
consistente en este caso en un estudio analítico y en un estudio normativo.
La descripción teórica de los distintos puntos enfocados en los estudios, se
efectúa en base a la revisión y estudio de la bibliografía pertinente. El
estudio analítico nos permite realizar un diagnóstico de la realidad
educativa en lo referente al maestro y la orientación a nivel de la segunda
etapa de educación básica. El estudio normativo propone como debe ser el
maestro y la orientación a este nivel, y así en forma ideal plantea la
necesidad de la formación de un maestro para el cambio. Se
incluye además, una investigación de campo consistente en la aplicación de
una encuesta a cien (100) maestros de
institutos oficiales de la segunda etapa de educación básica del Municipio
San Cristóbal; esto permite reforzar
el estudio analítico en cuanto a la
función orientadora del maestro a este nivel. Como
es de suponer, este trabajo no abarca todas las variables que inciden en el
fenómeno educativo, limitándose en forma muy restringida a la descripción y
análisis de la función orientadora del maestro en la segunda etapa de
educación básica. Se espera que sirva como estimulo a estudios posteriores
más profundos sobre este tema. OBJETIVO GENERAL1.
Análisis de la función orientadora del maestro de segunda etapa de educación
básica OBJETIVOS ESPECÍFICOS
1.
Determinar la importancia de la orientación Educativa en el desarrollo
integral de la personalidad del educando. 2.
Determinar las funciones del maestro como Orientador en la Escuela
Primaria. 3.
Determinar la preparación básica para
que el maestro pueda cumplir eficientemente su papel de Orientador en
el aula. METODOLOGÍA
Este
es un estudio dirigido a investigar la función orientadora que cumple el
maestro de aula, a nivel de la segunda etapa de educación básica en el
municipio San Cristóbal. El estudio se ha desarrollado en varias etapas que
cubrieron todo el planteamiento del trabajo, desde la introducción y fijación
de objetivos hasta la versión final del trabajo. Las etapas son: INVESTIGACIÓN DOCUMENTAL
Dirigida
a recopilar, clasificar y analizar el material informativo relacionado con el
tema. INVESTIGACIÓN DE CAMPO
Consistente
en la aplicación de encuestas a los maestros seleccionados para obtener datos
básicos y voluntarios sobre situaciones específicas del proceso enseñanza - aprendizaje.
El universo de estudio lo constituyeron los doscientos veintinueve (229)
docentes de aula de la segunda etapa de educación básica del Municipio San
Cristóbal. Este universo se encuentra ubicado en el distrito escolar número
uno (1), formado por 21 planteles, 229 secciones de segunda etapa de
educación básica y 229 maestros. Para
efectos de la investigación tomamos una pequeña parte del universo de
estudio, utilizando el método aleatorio simple, (sin reemplazo) formada dicha
muestra por un 39,30% aproximadamente de la población total, para la selección de los maestros a encuestar, se determinó
una constante de dos (2) maestros por grado, haciendo un total de seis (6)
maestros por plantel, esta constante multiplicada por el número de planteles
escogidos nos dio un total de 90 maestros, distribuidos de la siguiente
manera: -
Cuarto Grado: 30
maestros -
Quinto Grado: 30
maestros -
Sexto Grado: 30
maestros. RECOLECCIÓN DE DATOS
Para la recolección de los
datos sobre la concepción que tiene el maestro acerca de
la labor orientadora que debe cumplir en la segunda etapa de la escuela
básica, su implementación y sus razones, se utilizó un cuestionario
exploratorio, además de la observación directa no participante, observación
participante preliminar, entrevistas individuales con los docentes con el
objeto de recopilar una mayor información en base al objetivo de la
investigación. El procesamiento de la
información recabada, se llevó a cabo mediante la elaboración de cuadros
donde se ubican los resultados obtenidos en la investigación documental y de
campo. Para el análisis se buscó la relación existente entre la significación
de los datos obtenidos (real) y la labor de orientación que debe cumplir a
nivel de la segunda etapa de educación básica (ideal). ESTUDIO ANALÍTICO
Situación
Actual, de la Educación en Venezuela La
problemática educativa en nuestro país se origina del subdesarrollo que
predomina en la economía dual, política inconstante, ausencia de bienestar
social satisfactorio y la persistencia de ciertos patronos culturales
tradicionales. Factores que han repercutido negativamente en el desarrollo
operativo del sistema educacional. Los diversos planes dirigidos hacia la
formación de recursos humanos presentan las fallas cualitativas que van en
detrimento de sus propios objetivos. No existen a nivel de planificación, una
política concreta orientada a la formación de recursos humanos acordes con
las necesidades de desarrollo. Esto se
evidencia al analizar los diferentes niveles educacionales. La mayoría de las
veces existe una diferencia secuencial en los objetivos que se proveen en cada uno de ellos, originando
subsiguientemente contradicciones en los logros que procura el sistema
global. La
contradicción existente entre los objetivos del sistema educacional y las
expectativas de la población ha generado una serie de movimientos cambios que
tienden a darle un nuevo sentido a la educación y buscan, progreso. La
educación es el motor de todo cambio, porque ella es el apoyo más eficiente
para romper las estructuras clasistas características de las sociedades de un
nivel educativo inferior. Nos referimos a una educación de masas, que tome en
cuenta la necesidad de desarrollo y la liberación como puntos de convergencia
de sus acciones, en este sentido, el sistema educativo en cuanto a su
desarrollo debe ir paralelo al resto de
los cambios que se dan en las
estructuras de nuestra sociedad. Aparte de los
elementos condicionantes ya mencionados existen otros, dentro de la
problemática educacional, que contribuyen en forma directa a la ineficacia
del sistema, tales como el aumento acelerado de la población (de 0 a 12
años), escasez presupuestaria, fallas en la formación del docente, entre
otros. Al discernir
la problemática educacional según las regiones o grupos sociales, se aprecia
que este fenómeno presenta distintas modalidades. En las zonas rurales las
características son diferentes a las relativas a las zonas urbanas, aún
cuando ellas forman parte del contexto general. Estas diferencias vienen
dadas, entre otras cosas, por el hecho de que el Estado invierte grandes
sumas de dinero en las zonas urbanas para la construcción de infraestructuras
destinadas al sector educativo, lo que permite a los individuos mayor acceso
a las diversas manifestaciones culturales. En el medio rural, en cambio, se
presentan grandes desigualdades, a pesar de las iniciativas que se están
poniendo en práctica para erradicar las condiciones de marginalidad que vive
un gran sector de las masas rurales. La educación
en Venezuela tal como hoy se encuentra no está en capacidad de satisfacer los
requerimientos exigidos por la revolución de las expectativas crecientes, es
una institución a la orden de intereses muchas veces no cónsonos con los de
la región. Esto no solamente se observa en los procedimientos sino también en
la forma y contenido de los
programas, la asincronía evidente entre aquellos están
latentes en cada una de las áreas educativas, pero en la de educación básica
primera y segunda etapa adquiere modalidades muy especiales. Características Generales de la Educación
Básica
La Educación Básica comienza
realmente a partir de 1975, cuando se realiza un ensayo que implanta
progresivamente el séptimo, octavo y noveno grados, en una muestra de institutos escolares; tuvo en
sus comienzos la finalidad de asegurar
la prosecución de estudios donde no existía el Ciclo Básico Común. Ahora
bien, el objeto central de la Educación Básica es el de generar cambios en la
totalidad de la estructura ministerial con el fin de crear condiciones
favorables para la programación y desarrollo de acciones que conduzcan a
soluciones viables, factibles y óptimas de los problemas que confronta
nuestra educación. Esto lógicamente implica cambios significativos e
innovaciones en las diferentes variables del proceso enseñanza - aprendizaje
y se encuentra orientada por los siguientes principios: (a) democratización, (b) participación, (c)
autorrealización, (d) creatividad, (e)
identidad nacional, (f) regionalización y, (g) desarrollo autónomo. Definición de Educación Básica La Educación Básica tiene
carácter de formación general básica, tiene una duración de nueve (9) años,
es gratuita y obligatoria para toda la
población en edad escolar, es considerada como servicio público garantizado por
el Estado venezolano, considerándose de igual forma como una responsabilidad
del Estado y como un deber y un derecho de todos los ciudadanos venezolanos.
Está dirigida a proporcionar instrumentos básicos de cultura, formar hábitos
individuales y sociales que faciliten la incorporación a la vida ciudadana y
al trabajo útil y, de acuerdo con sus aptitudes, capacitar para la
realización de estudios ulteriores. En la propuesta política de la
V República de 1999 surgen las escuelas bolivarianas como política
prioritaria del Estado en materia de educación con el propósito
"revolucionario" de formar en el ciudadano una racionalidad
democrática, ética, justa y solidaria. Y al mismo tiempo, competente con las
demandas del nuevo milenio, formando un hombre, que dotado de las
herramientas más modernas, se inserte en el proceso de producción real de la
sociedad de una manera más solidaria y cooperativa. Características
que la rigen Integral: Atiende al desarrollo integral y holístico de la
personalidad del educando, mediante el desarrollo de las capacidades
cognitivas, de equilibrio personal y
de integración social. General: promueve aprendizajes y conocimientos variados de
los elementos humanísticos, artísticos, científicos y tecnológicos de la
cultura nacional y universal. Básica: proporcional la base esencial para la
construcción de futuros aprendizajes y constituye la educación formal mínima
obligatoria que deben cumplir los venezolanos. Tipos de Escuelas La Educación Básica se imparte
en todo el país en diferentes tipos de escuelas, las cuales se distinguen
desde dos puntos de vista: Por la Organización Administrativa (a) graduadas;
con un director y varios maestros; (b) unitarias, con un solo Maestro; (c)
Concentradas, reunión de varias unitarias en un mismo local, (d)
bolivarianas. Por la Dependencia que la Sufraga (a) Oficiales,
la enseñanza es gratuita y se clasifican en nacionales, estatales y
municipales; (b) privadas, pagadas por los representantes de los alumnos. Estructura Legal La Educación Básica en Venezuela está regida por: (a) la Constitución Nacional, (b) Ley de
Educación, (c) Reglamento General de la Ley de Educación, (d) Reglamento del
Ejercicio de la Profesión Docente El Maestro en la Sociedad Venezolana En todos los
campos de la actividad social, resulta algo difícil producir transformaciones
en forma improvisada, sin correr el riesgo de adoptar procedimientos
violentos que comprometan la seguridad de los propósitos perseguidos con las
transformaciones propuestas. Entre todos los sectores sociales quizás es en
el de la educación donde las resistencias
al cambio pueden ocasionar reacciones más conflictivas, dada su
influencia en el comportamiento de la sociedad, en cuanto a su condición de
sujeto paciente del proceso e igualmente en cuanto lleva implícita la
conducta expectante de los elementos considerados teóricamente como agentes
del mismo. El educador como ente implicado no está al margen de este proceso.
Su vocación presupone determinadas aptitudes que de acuerdo a la sociedad, le
son impuestas a su rol de educador. El maestro ha
venido siendo dentro del sistema educativo, un profesional preparado para
contribuir a la consagración de su vigencia. Su formación y su instrucción
han venido dándose estrechamente vinculados al molde convencional que los
grupos dominantes han ido imaginando como solución más favorable a su
propósito. Aún cuando su conducta ciudadana pudiera manifestarse opuesta a la
de ese compromiso social, el conjunto de circunstancias e intereses dentro de
los cuales se desenvuelve su actuación profesional, le han obligado a moldear
su comportamiento y su actuación a
las circunstancias dadas por el
sistema dentro del cual trabaja. Este sistema ha sido, y es, la resultante de
los intereses de unos grupos y
clases sociales donde el educador como tal ha tenido muy poco o nada que ver
como factor de influencia y de opinión de los mismos. El educador
se ve sometido a un proceso de socialización a través de las instituciones creadas
para su formación, así como los medios de comunicación, sindicatos, gremios
etc. El educador venezolano ha venido siendo formado dentro de esquemas
tradicionales. Es innegable que su formación ha sido diseñada consciente o
inconscientemente para que pueda cumplir un rol en estrecha relación con los
intereses de los grupos dominantes. La importación de modelos sin previa
adaptación a las regiones, las estructuras rígidas de la mayoría de los institutos de formación han impedido
la formación de un educador critico y creador participativo no dogmático, que
sea factor positivo del desarrollo integral, capaz de producir
transformaciones sociales sustanciales. La idea es
que el futuro educador tome conciencia y se motive para desarrollar sus
propias capacidades, formando así un docente crítico, creativo y
participativo que promueva el cambio real y una estructura sólida a fin de
que el niño llegue a ser un adulto pleno y bien equilibrado. La
legislación escolar ha tenido durante sus diferentes épocas históricas, una
serie de elementos normativos que contribuyen a conducir y orientar el
panorama educativo, en función de los ideales que caracterizan el elemento
político encargado de producir y elaborar esas normas, al analizar cual ha
sido la participación de los educadores en la configuración de los sistemas
educativos en los que descansan las expectativas actuales de transformación
de nuestros pueblos, encontraríamos muy pocos elementos que resistan una
conclusión favorable, pues las grandes presiones sociales que sobre sus
responsabilidades actúan, no le han otorgado el derecho de actuar como factor
coadyuvante en la resolución de los principios y procedimientos que forman
dicho proceso. El educador
ha penetrado al proceso como un elemento más encontrando en él, ya
establecidas, todas las normas y procedimientos que le corresponde cumplir;
incluyendo las limitantes propias a su cargo para que su desempeño no vaya
más allá de lo que pueda perjudicar los intereses y prerrogativas de quienes
se han considerado con derecho de vigilar, evaluar y beneficiarse de los
resultados. Es decir, el educador ha
venido actuando como un simple individuo a sueldo del sistema, con funciones
y naturaleza del trabajo ya definidas y con una serie de elementos
condicionantes en virtud del salario o beneficios que recibe. En ningún caso,
se ha tomado en cuenta su parecer ni como simple ciudadano, ni como
profesional relacionado a la
naturaleza misma de los deberes que le están asignados. La escasa
participación del maestro en la estructuración misma del sistema educativo lo
ha alejado de sus responsabilidades profesionales para con la sociedad, en lo
referente a su deber de actuar con más potencia y en forman continua en el
proceso de decisión y de realización de los objetivos de su propio grupo
social. Esto, indudablemente, lo ha llevado a perder relevancia frente a
otras profesiones, que si han sabido hacer frente a la participación que les
corresponde en el proceso de
definición y de toma de decisiones dentro del marco de los sectores que caracteriza la naturaleza de sus
funciones sociales. Esto implica,
lógicamente, que el maestro aún no ha tomado conciencia de los cambios
ocurridos en el enfoque de la educación y la importancia que estos cambios
representan para el desarrollo de los pueblos. Se debe tener conciencia de
que la educación no es un ente manejado en forma aislada en un vacío social,
sin más importancia de la que pueda atribuirle quien la recibe. Debe
comprender que la educación es un sector integrado a todo el proceso de
desarrollo económico y social de un país. Dentro de este esquema, el maestro
no puede continuar con una conducta conformista, es necesario que posea una
formación amplia en lo científico y cultural, que le permita ser creativo en
la elaboración e implementación de planes y programas. La formación
del maestro debe ser efectuada bajo una evaluación permanente, esta formación
nunca está concluida y se hace necesario que el recién egresado sienta la
imperiosa necesidad de completar su formación, de acrecentar sus
conocimientos, de cotejar en forma constante la practica profesional con los
resultados científicos y con la experiencia de otros educadores. Un sistema
de enseñanza que no da uniformemente un lugar a la innovación de los maestros
y la investigación científica bien organizada, esta condenado a la inmovilidad y
rápidamente pasa a ser inadecuada. En este sentido Rivas (2001) al referirse en
maestro Luís Beltrán Prieto Figueroa, nos señala que: …la necesidad de formar un magisterio con nueva mentalidad
para asumir las responsabilidades del desarrollo futuro del país, asumió de
igual modo la tarea de empeñarse al mismo tiempo en luchar por una educación
más a tono con los requerimientos nacionales y, sobre todo, con los adelantos
que, desde el punto de vista científico, ya prevalecían en aquella que se
impartía en la mayoría de los países adelantados de América y de Europa. Se
trataba de un enfoque diferente, según el cual la actividad del educador
debía desarrollarse como una función formativa, cuyo mayor énfasis radicaba
en el respeto a la personalidad del educando. (p. 5) En
este artículo Rivas, nos deja ver como desde tiempos muy remotos (décadas de
los 60-70-80) los investigadores al tratar el tema de las funciones de los
maestros y su rol en el cambio social y, en la necesidad de precisar el tipo
de educación que se desea realizar, es necesario determinar las
características del educador que puede lleva a cabo tales propósitos, buscando, en este sentido, un maestro
formado dentro de los principios axiológicos de un plexo cultural distinto al
presente, por cuanto de no ser así, posiblemente no aceptaría el reto de la
sociedad para admitir un cambio sustancial en la educación y menos aún
llegaría a comprender la obligación ineludible de convertirse en un factor de
gran importancia en el impulso y promoción de todo cambio social La Orientación en Venezuela
No se pretende hacer el análisis
histórico del desarrollo de la Orientación en Venezuela, porque diversos
autores han ahondado ya sobre este asunto: Del Olmo (1956), Essenfeld (1979) y Calonge
(1988, entre otros). En ese aspecto, esta investigación se limitará a citar
sus inicios y los momentos contextuales en los cuales se producen cambios en
la manera de ver esta práctica social. En este sentido, podemos señalar que
un primer esfuerzo por sistematizar rutas, conducentes al logro de recursos
humanos para satisfacer las exigencias de desarrollo del país, lo
identificamos en la organización del
"Servicio Nacional de Orientación del Ministerio de Educación
(SNOME) a partir del ano 1963.
Este servicio se dedica de inmediato a la formación y entrenamiento del
personal que desempeñaba servicio dentro del área de la Orientación. Desde
1963 hasta la período de los ochenta, la Educación, y por consiguiente la
Orientación, se encontraba reciamente centralizada, al mismo tiempo soporta
muchos cambios de tipo administrativo y de carácter jerárquico dentro del Ministerio de
Educación, por cuanto pasa de Servicio Nacional a División de Orientación, de ésta a
Departamento, para luego integrarse como un elemento más, de los Servicios de
Bienestar Estudiantil. De igual forma, se ve
perturbada por las incesantes modificaciones de planes y programas
presentados por los diferentes partidos políticos que arribaban al gobierno a
lo largo de esas tres décadas. Esos programas y planes no tenían continuidad,
cada integrante del nuevo gobierno planteaba una nueva idea de lo que debería
ser la Orientación, sustituyendo los planes anteriores sin los estudios
evaluativos correspondientes. Todas las líneas estratégicas eran planificadas
desde las oficinas centrales del Ministerio y enviadas a los orientadores
para su ejecución. Posteriormente del Servicio Integral de Especialistas
(orientadores, médicos, psicólogos, odontólogos), se pasó al servicio
unipersonal (un orientador) para los planteles y luego a los NIBE, Núcleos
Integrados de Bienestar Estudiantil, organismo que se encarga de la
asistencia a varios planteles. A partir de este acontecimiento, se crearon
programas de formación de orientadores en las universidades nacionales y al
mismo tiempo, el Ministerio de Educación creo la hora de guiatura para la
tercera etapa de educación básica y media diversificada y profesional, que
consiste en una reunión de una hora de un docente con un grupo de alumnos
para discutir temas de interés personal o vocacional, creándose al mismo
tiempo las llamadas áreas de
exploración, cuya función era la de poner en contacto a los estudiantes con
ocupaciones especificas. Actualmente, aún funcionan tanto los NIBE como los
servicios unipersonales. A finales de esta década, los encargados del
servicio de Orientación del Ministerio de Educación tomaron el modelo llamado
"Asesoramiento y Consulta", derivado del enfoque humanista, enfoque
en el que el orientador utiliza fundamentalmente, para su trabajo, las
"figuras significantes" para el alumno, es decir: docentes,
personal directivo, padres y representantes. Ahora bien, tanto este modelo
como el anterior (el orientador en contacto directo con el alumno) han
privilegiado siempre una perspectiva psicologista, fuertemente individual,
dejando de lado los asuntos socioculturales que rodean la vida educativa y
cotidiana de los beneficiarios. Hoy
en día, la orientación no se observa como una actividad de gran importancia
por parte del Ministerio de Educación y Deportes. A pesar de esto, las
universidades (Universidad Central, Universidad del Zulia y la Universidad de
Carabobo) continúan desarrollando programas de formación de orientadores
tanto en pregrado como en postgrado. A nivel de formación, en el postgrado de
la Universidad Central de Venezuela, se ha introducido el enfoque psicosocial. En tal sentido, Casado (1998) señala:
"Un enfoque psicosocial hace referencia a un
nivel de explicación de los fenómenos del comportamiento humano que intenta
integrar el desarrollo interdependiente entre los contenidos, procesos y
productos psicológicos y los contenidos, procesos y productos
socioculturales". Se concibe, entonces la Orientación como una labor que
se orienta no solamente a los elementos psicológicos de los individuos, sino
que se dirige, igualmente, a los aspectos del contexto social y cultural que
los rodea. En ese sentido, las actividades comunicacionales e interactivas en
lo social implican una relación trascendente en la práctica orientadora.
Estos procesos constituyen núcleos de mediación para la Orientación en los
diferentes niveles de la organización social: interindividual, grupal,
intergrupal y organizacional (Calonge, S., y
Casado, E., 1998). Este enfoque inicia su fructificación en los aspectos investigativos y en su
desarrollo teórico, pero, da la impresión de que aún no ha llegado a las
instancias gubernamentales encargadas de la toma de decisiones. Compete al Ministerio de Educación el conocer
y estudiar la realidad biopsicosocial y económica de la población estudiantil
del país y contribuir a la solución de los problemas de esta naturaleza que
inciden en el normal desenvolvimiento de la conducta y rendimiento de los
educandos. Sin embargo, a pesar de los
esfuerzos realizados con el objeto de implantar en el nivel de la segunda
etapa de educación básica, los servicios de orientación, observamos que estos
esfuerzos tienen un alcance muy limitado ya que la mayoría de los institutos
educacionales de este nivel, no tienen la ayuda y la asesoría que les puede
ofrecer un servicio de orientación. Por otra parte, se hace
necesario la implementación de un programa de orientación en el que la acción
este dirigida a todos los grados a este nivel, no se puede desconocer la
importancia que tiene la atención preventiva que se brinda en preescolar y la
primera etapa de educación básica, estimamos que se debe extender esta acción
a los demás grados, colocando especial acento en las áreas personal, social,
intereses y aptitudes vocacionales, oportunidades educativas y ocupacionales
que permita al alumno lograr el pleno desarrollo de su personalidad. En este sentido, ya en la
década de los setenta, se efectuada este tipo de solicitud, tal como lo
corrobora la Profesora Essenfeld (1976) cuando nos
dice: La Orientación del joven, en primer lugar, no puede ser ni
educativa, ni vocacional o profesional
solamente, como siempre se lo ha entendido, porque no se puede ayudar a
promover a los individuos abriendo y cerrando compartimientos (ahora lo
educativo. ahora lo vocacional, ahora lo económico, más allá lo personal)
(p.68) La Orientación en la realidad
educativa ha de ser la versión de los programas
globales de bienestar a que todo país aspira para desarrollarse y, por lo
tanto, debe incluirse e integrar todo los aspectos y a todas las personas que
inciden sobre un joven, para que se desarrolle mejor y para que pueda ser un
mejor producto de ese sistema educativo. Tales
aspectos han de incluir desde su salud y promoción física, mental e
intelectual, hasta el desarrollo de actividades que lo hagan humanamente más
rico, pasando por la ayuda para que rinda mejor en el aprendizaje, los
estudios y escoja bien un oficio o una profesión y para que aprenda a decidir
y a aceptar la responsabilidad por sus decisiones. Análisis de la
Encuesta aplicada Para efecto del análisis a
presentar, en este resumen, del cuestionario aplicado a los noventa (90)
maestros, se tomaran únicamente las preguntas que consideramos más resaltantes
y que están directamente relacionadas con las funciones de orientación que
deben efectuar los docentes en su actividad de clase, en este sentido, el
análisis corresponde a las preguntas números 1, 2, 4, 6, 7, 9, 11, 12, 13,
14, 17, 20, las cuales se detallan a
continuación. Pregunta Nro, 1: Según su opinión las relaciones con
padres y representantes de sus alumnos se deben establecer: Los
encuestados (60%) consideran que las relaciones deben establecerse desde el
primer día de clase pero la mayoría las establecen a la semana de iniciadas
las clases. Pregunta Nro.
2: Considera que la frecuencia, en las
reuniones con padres y representantes de sus alumnos debe ser: El (70%)
considera que las reuniones deben efectuarse mensualmente, pero realmente las
realizan cada tres meses. Pregunta Nro.
4: Enumere de acuerdo a su
importancia, los aspectos que deben ser tratados en las reuniones con padres
y representantes. El (90%) de los
maestros seleccionó en primer lugar lo relacionado con las calificaciones de
los alumnos y un porcentaje muy bajo (4%) seleccionó lo relacionado con la
orientación sobre la importancia que ejerce el ambiente familiar en el
comportamiento escolar. Pregunta Nro.
6: Desarrolla hábitos de asistencia y
puntualidad en sus alumnos. La respuesta a esta pregunta (90%), está
referida a la utilización de actividades y métodos para crear un ambiente
agradable en el aula que motive a la asistencia a clases. Pregunta Nro.
7: Cree conveniente que sus alumnos
planifiquen un cronograma de actividades: La mayoría de los maestros
(67%) manifestaron que no consideraban conveniente la planificación de un
cronograma de actividades por parte de los alumnos, estiman que estos no
poseen la madurez suficiente para esta actividad. Pregunta Nro.
9: Considera necesario explorar las
causas individuales de ausentismo de sus alumnos: De acuerdo con las
respuestas dadas a esta pregunta, los maestros encuestados (82%), manifiestan
estar preocupados por estas ausencias, pero normalmente sólo tratan de
conocer si la ausencia es justificada o no, sin profundizar en el porque de
las ausencias. Pregunta Nro.
11: Cree necesario fomentar la amistad
y compañerismo en sus alumnos: El (90%) de los maestros encuestados
consideran muy necesario fomentar la amistad y el compañerismo y lo efectúan
a través de juegos, intercambios de regalos, fiestas, actos culturales, etc. Pregunta Nro.
12: Cree importante que en el momento
de evaluar a sus alumnos les estimule para que se auto e inter-evaluen. Las respuestas a esta pregunta estuvo
dividida en un (50%), es decir, la mitad de los maestros cree importante, y
así lo hacen, motivar a sus alumnos para la auto y la coe-evaluación,
pero la otra mitad manifiesta que no es importante ni necesario. Pregunta Nro.
13: Cuando un alumno perturba para
llamar la atención, cuál es su actitud: La mayoría de los encuestados
(70%) manifiestan que conversan directamente con el alumno para poder
solucionar el problema. Pregunta Nro.
14: Cuando se encuentra con un alumno
tímido y retraído, cuál es su actitud: Las respuestas a esta interrogante
fue respondido por un (60%) manifestando que buscan la manera de que
participe, pero sin prestarle toda la atención que realmente necesitan estos
niños. Pregunta Nro.
17: Planifica actividades para brindar
información, sobre las oportunidades de estudios que se ofrecen en el nivel
inmediato superior, a sus alumnos: El (95%) de los maestros encuestados
manifestó que no planifican ningún tipo de actividades para brindar este tipo
de información. Pregunta Nro.
20: Que medios utiliza para detectar
las inclinaciones vocacionales de sus alumnos y poder orientarlos hacia una
escogencia adecuada: El (80%) de los encuestados manifestó que utilizan
dinámicas de grupo y cuestionarios para obtener información y posterior
orientación. CONCLUSIONES
Según el análisis efectuado en
este estudio, encontramos que en la segunda etapa de educación básica no se
está cumpliendo a cabalidad con la función orientadora que se hace necesaria
a este nivel. A sabiendas de que la
Orientación debe estar ligada al proceso enseñanza-aprendizaje para lograr el
fin primordial de la educación que es el desarrollo pleno de la personalidad
en la creencia de que todo individuo es un ser capaz de realizarse. Esto por
cuanto detectamos en este análisis que las causas generales que inciden en la
problemática educativa en los distintos niveles de nuestro sistema son las
siguientes: 1.
No se dispone del
número necesario de recursos escolares para todos los educandos, aunque en
nuestro país, la enseñanza en educación básica es teóricamente obligatoria. 2.
Insuficiente personal
docente, edificios escolares inadecuados en relación con la matricula, falta
de continuidad en los programas, excesivo número de alumnos por maestro y
falta de material de apoyo. 3.
Métodos de Instrucción
que limitan las iniciativas y creatividad del alumno. 4.
Mal aprovechamiento de
los recursos humanos. 5.
Escuelas rurales que no
se adaptan a las necesidades del medio. 6.
Baja correlación entre
los recursos económicos asignados y los resultados a obtener. 7.
Alto número de menores
(7 a 13 años) que se dedican a actividades ajenas a la educación. 8.
Falta de ayuda y
asesoría de Orientación a los maestros
de este Nivel. 9.
Extensión de la ayuda
preventiva que se brinda en Preescolar y primera etapa a los restantes
grados, en especial lo relativo a las áreas personal-social, intereses y
aptitudes vocacionales. 10.
La mayoría de los
maestros que han continuado estudios de postgrado, ninguno tiene relación con
la orientación educativa 11.
Ninguno de los
encuestados ha realizado cursos de orientación educativa. 12.
No se está brindando a
este nivel ningún tipo de información vocacional y/o ocupacional 13.
No se cumple en este nivel
la función orientadora por parte de los docentes de aula BIBLIOGRAFIA ALMEA, R. L. de
(1977). Experiencias Educativas.
Imprenta del Ministerio de Educación. Caracas. Universidad. Laboratorio Educativo. Investigación en Educación: Jornadas
de Investigación 1998 (193-214). Caracas: Universidad Central de Venezuela. Pedagogía, XIX(54),
7–20. CURCHOS S., A.
(1969). Cursos Básicos de Orientación. Folleto de Ministerio de Educación.
Caracas. 160. MINISTERIO
DE EDUCACIÓN. (1977). Plan Operativo de la Dirección de Bienestar
Estudiantil. Caracas MINISTERIO
DE EDUCACIÓN. (1973) La Orientación y la Reforma Educativa. Educación.
Caracas. No 151. MINISTERIO DE EDUCACIÓN.
(1964). Resolución No 2486. Caracas RIVAS
C., E. (2001) Luís Beltrán Prieto
Figueroa, El auténtico maestro de la juventud. [Documento en Línea]
Disponible en: http://www.revele.com.ve//pdf/pedagogia
/volxxii-n65/pag519.pdf
[Consultado: 2006, Octubre, 16] RIVAS
C., E. (1974). El Educador y su Responsabilidad en el Cambio Social.
Educación - Caracas. No 153-154. TYLER,
L. (1974). La función del orientador. México: Trillas. VILERA
DE G., A. (1998). Orientación educativa: desciframiento y postmodernidad.
San Cristóbal: Universidad de Los Andes. VITAL,
F. y CASADO, E. (1998). Fundamentos pedagógicos de la Orientación. Anthropos Venezuela, 2, 89–104.
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