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CEREMONIA
DE MAYORÍA DE EDAD
Esta
ceremonia es destinada a ser un reconocimiento para aquellos que llegaron a la
mayoría de edad y dejaren de ser miembros activos de la Orden DeMolay. Está
escrita en plural, porque generalmente es realizada para más de uno.
Naturalmente la fraseología podrá ser adaptada si hubiere solo uno.
Es presentada con la mayor eficiencia y sentimiento, ya que significa que están
dando la despedida a un H” además de reconocerle como un Señor DeMolay.
Naturalmente todos los protagonistas deberán exigirse para una dicción clara,
con voz agradable y madura, y estilo de presentación.
Usualmente es realizada inserta en la ceremonia formal, la cual se interrumpe
para dar lugar a esta ceremonia.
PARTES EXIGIDAS:
Maestro Consejero MC
1 Consejero 1C
2 Consejero 2C
Maestro de Ceremonias MCer
Capellán Cap
ARREGLOS NECESARIOS:
Mallete en el pedestal del MC
Biblia Sagrada, abierta en el altar
Libros Escolares en la parte noreste del altar
ARREGLOS OPCIONALES:
Bandera Nacional en un soporte conforme el diagrama 1 (uno)
Estandarte en un soporte conforme diagrama 1 (uno)
Siete castizales y velas conforme diagrama 1 (uno)
Toalla en el altar
Flores en el altar
Cobertura de pedestal
Bastón del Maestro de Ceremonias.
MC Hermanos, algunos de nuestros miembros llegaron a los años de la mayoría de
edad y ahora dejan de ser miembros activos de nuestra Orden.
Es justo que debamos dar la debida consideración a este hecho y darles un adiós
formal y fraternal como DeMolays activos.
Todos los que estén calificados, favor levantarse.
(Los futuros Seniors DeMolays se ponen de pié)
Hermano MCer, vos conduciréis a los Hermanos hacia el Oriente.
(El MCer se mueve X Z J, y después para el lugar donde se encuentren los
Hermanos calificados, y los conduce para el punto R, y quedan de frente al
Oriente)
MC Mis Hermanos, habiendo llegado vosotros a la edad de 21 años, tórnase nuestro
deber solemne, darles el adiós como miembros activos de la Orden DeMolay, y es
nuestro privilegio, darles nuestras congratulaciones por haber atravesado el
límite que lleva a una vida más completa como hombres.
Los años pondrán una barrera entre vosotros y los miembros activos de nuestra
Orden. Ellos podrán alargar aquella línea en una brecha, y la brecha en un
abismo, y el abismo en un gran golfo, pero a través de ellos, vuestro celo por
DeMolay, la memoria de vuestra propia condición de miembro activo, y vuestro
contínuo interés en el bienestar de la Orden, construirá un puente que cubrirá
el abismo más largo y profundo que los años puedan esculpir.
Solo Ustedes mismos podrán destruir aquél medio sagrado de comunicación y
nosotros creemos y rezamos, para que mantengan su entusiasmo por nuestra Orden a
través de la vida más amplia en la cual ingresarán ahora.
El mundo antiguo no contenía ninguna honra cívica más elevada que el de la
ciudadanía romana. Cuando el joven romano llegaba a su mayoría de edad, el
dejaba de lado la túnica por la toga de hombre, el emblema de las nuevas
dignidades de la vida, los deberes y las responsabilidades.
A vosotros les es llegada la honra más noble de nuestro País, la honra de ser un
ciudadano. Vosotros simplemente dejarán de lado el traje de la juventud por la
toga de la ciudadanía.
A través del límite de la virilidad vosotros pasaréis un breve, pero formidable,
momento.
Es para darles el adiós en la puerta de esa mayor vida, para desearles que Dios
los bendiga en el nuevo camino que acaban de iniciar, insistir que mantengan su
amor por nuestra Orden, y para darles la bienvenida en sus frecuentes visitas al
Capítulo en torno a la cual, tantos recuerdos felices fueron constatados, que
nosotros les llamamos nuevamente hacia el Oriente, símbolo de la juventud que
dejarán.
Ya no es apropiado para nosotros llamarles la atención, instruirlos o
dirigirlos. Podemos apenas recordar y solicitar. Sin embargo, les pido para
dejarse conducir al Sur, símbolo del medio día de la vida y de los años de
adulto que vosotros han alcanzado.
(MCer y futuros Seniors DeMolays se mueven R Q I, quedan de frente al Sur. Coro
o música)
2C Mis Hermanos, en el viaje simbólico de nuestras ceremonias, vosotros muchas
veces oirán apuntados las enseñanzas cardinales de nuestra Orden. Para este
puesto, sus ojos fueron dirigidos así como en dirección de una meta digna de
todo su esfuerzo.
Esta meta ahora vosotros alcanzaron. No cabe a mí, como el incumbido del cargo
que es el emblema de los años meridianos de la vida, incitar su lealtad contínua
a las enseñanzas y a las prácticas que están destinadas a ser adecuadas a la
juventud para ciudadanos útiles y honrados.
Yo podré, sin embargo, sugerir, con dignidad, que no existe ninguna línea
invisible en la cual estuvieran justificados a despreciar las lecciones que les
fueran enseñadas en el Capítulo. Las virtudes que adornan a la juventud, honran
al hombre todavía más.
El verdadero espíritu DeMolay, torna un hombre o un chico leal y amado por sus
padres, mientras viven, y leal y amada su memoria, cuando fallecen.
El tendrá veneración por las cosas sagradas e introducirá en su mentalidad de
hombre las cosas esenciales de su fe religiosa.
El amará la bandera de su País, y erguirá bien alto, encima de todas las otras
banderas de la tierra, luchando por ella si necesario fuere, defendiendo su
honra en la batalla o en los campos de la buena ciudadanía, donde las victorias
de la paz son conquistadas.
El será fiel a todas las múltiples responsabilidades y a las nuevas promesas que
asumiere.
Será cortés, afable y ponderado, porque la corona de la madurez no contiene joya
que pueda sustituir la verdadera fineza.
Los pasos de la salutación, la señal de bienvenida, el signo de fraternidad,
serán gestos instintivos de su vida, y siempre en su corazón reposará la
reverencia por la fidelidad heroica, del gran ejemplo de nuestra Orden.
Vosotros sabrán mejor que ninguno, si como DeMolays, sus conquistas dejaran la
altura de su promesa. Sabrán donde y porqué dejaron de alcanzar sus ideales,
conforme la humanidad falible algunas veces fracasa.
Mas yo, tengo certeza de afirmar a los ojos de sus Hermanos que vosotros han
sido DeMolays leales, dignos de usar la corona de la Juventud que ahora la
cambian por la Corona de la Madurez.
Nosotros nos alegramos si hubiéramos ayudado a preparar vuestro espíritu para
las solemnes tareas que ahora tendrán que cumplir. Estamos felices con la
esperanza de que el compañerismo de la Orden les fortaleció en las horas de
flaqueza, les alegró en los momentos solitarios, y tal vez les haya salvado en
los momentos de tentación.
Como el Maestro Consejero sugirió, sería muy presuntuoso de nuestra parte
recordarles ahora las promesas que hicieran en el pasado. No preguntamos a
ninguno de vosotros ahora. El futuro está en vuestras propias manos. Nosotros
solo podemos acompañarles hasta el límite, el cual nosotros mismos en breve
alcanzaremos. Sí podemos recordarles, que lo prometido ayer es la tarea de hoy;
que las promesas se convierten en deberes y obligaciones, y oportunidades.
La mano de bienvenida será extendida con mayor ardor del que la mano de
despedida, siempre cuando nos visiten nuevamente, recordándonos de los momentos
en las cuales tomaron parte con tanto placer en el pasado.
Hermano Maestro de Ceremonias, acompañad a nuestros Hermanos para el Occidente.
(MCer y futuros Seniors DeMolays, se mueven M F J y quedan de frente a W)
1C Mis Hermanos, en este puesto, emblema de la víspera de la vida, vosotros
oirán apuntadas muchas veces la gran verdad que los jóvenes más sabios son
aquellos que cuidan bien del final del viaje así como del inicio. Llegaron al
apogeo de los años que indican para atrás, mostrando lo que hicieron, y para
delante mostrando lo que resta hacer. Mitad de sus años están atrás y mitad
adelante.
Nosotros solo podemos repetir la esperanza de que cuando llegaren al ocaso de
sus vidas, puedan ver para atrás, para un largo y feliz viaje, repleta de
recuerdos, de deberes bien desempeñados, el cielo del Occidente brillando con la
promesa del eterno amanecer.
Pedimos que vean nuevamente las maravillosas oportunidades y las tareas doradas
de la tarde, que están ahora delante de vosotros.
Entre esas oportunidades está el feliz privilegio de saber que las puertas no se
cerrarán y que serán visitas bienvenidas.
Hermano Maestro de Ceremonias, haga quedar a nuestros Hermanos de frente al
Altar.
(MCer y futuros Seniors DeMolays, quedan delante del altar)
(MC da tres golpes de mallete y todos se levantan)
MC Hermano Capellán, vos nos guiaréis en oración.
(Todas las luces excepto de las velas y el reflector del Altar son apagadas. El
Cap sin ser acompañado va al Altar, moviéndose X Z I O A en dirección al mismo.
Conforme el Cap sale del puesto, todos los DeMolays Activos en el Oriente, el 1C
y el 2C descienden al nivel del piso)
MC DeMolays activos, se arrodillan sobre la rodilla izquierda. Todos los otros
permanecerán de pié.
(Todos los DeMolays activos se arrodillan al unísono cuando el Cap se arrodilla)
Cap Nuestro Padre, pedimos vuestro cuidado contínuo y amor sobre estos Hermanos
que ya alcanzaron los años de la virilidad de la vida. Santificad los lazos que
se formaran en sus Capítulos y en nuestra Orden. Ayudad a estos Hermanos a ser
verdaderos y fieles conforme fueran verdaderos y fieles DeMolays. Ayudadnos a
reconocer que las enseñanzas de esta Orden son verdades fundamentales que no
permiten líneas de división de años y que el verdadero espíritu de un buen
DeMolay hará de cada uno, un hombre mejor.
Ayudadnos a reconsagrar a los grandes propósitos de nuestra Orden y que cuando
nosotros, como nuestros Hermanos, alcanzáramos el medio día de la vida,
estaremos más preparados para las tareas. Nosotros pedimos todo eso en vuestro
Sagrado Nombre. Amén.
Todos AMEN!
(El Cap y todos los DeMolays activos se levantan. El Cap retrocede un paso
apartándose del Altar y queda de frente a N. El Cap solo se mueve A P H Z X,
queda de frente a W. Cuando el Cap sale del Altar, todos los DeMolays activos
que estaban en el Oriente, así como el 1C y el 2C retornas a sus lugares. Todas
las luces se encienden)
(MC da un golpe de mallete. Todos excepto el MC, MCer y futuros Seniors se
sientan)
MC Hermano Maestro de Ceremonias, conducid a nuestros Hermanos al Oriente.
(MCer y futuros Seniors DeMolays se mueven J G H L y quedan de frente a E.
Música)
MC Y ahora mis Hermanos, esta ceremonia llega a su fin. De ahora en adelante, no
podremos más saludarles como DeMolays activos, a pesar de los lazos que se
formaron solo podrán ser cortadas por la muerte. Os presentamos nuevamente la
calurosa invitación para visitar su Capítulo cuanto más veces les sea posible.
Hermano Maestro de Ceremonias, proporcionad a nuestros Hermanos sillas dentro de
la Sala Capitular.
(MCer y futuros Seniors DeMolays se mueven L I y luego hacia las sillas; el MCer
se mueve Z X, quedando de frente a W)
(MC da un golpe de mallete y todos se sientan)
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