Ojos que ven
John Salas.INGENUIDAD SUICIDA
El escritor y analista Alberto Garrido es, quiz�s, el venezolano que mejor conoce a ch�vez, habiendo dedicado buena parte de su vida profesional a auscultar el pensamiento, obra y acci�n de nuestro presidente. Garrido est� muy preocupado, considerando que la Oposici�n adolece de una ingenuidad suicida. Algo as� como si una tribu africana hiriera a un le�n hambriento y, en vez de rematarlo o enjaularlo, se le ocurriera dejarlo merodeando por la aldea, confiada en que el le�n no se meter�a con ellos porque estaba herido, porque ellos eran muchos y porque tambi�n eran buenos, suponiendo ellos que a los buenos no los matan los malos.
Lo m�s seguro es que, de no estar herido de muerte el le�n, �ste se recuperar�a y se dar�a fest�n por mucho tiempo, rasp�ndose uno por uno a los nativos. Y, de estar herido de muerte, lo probable es que el le�n, m�s peligroso que nunca, terminar�a arremetiendo en su contra y llev�ndose a muchos de ellos con �l en su ag�nico viaje final. Garrido est� preocupado y desesperado. Para �l, la Oposici�n tiene, en las masas en la calle y en el paro petrolero, el equivalente de dos aviones F-16 armados y volando, capaces de destruir a cualquier enemigo. Pero, los tenemos dando vueltas en el aire, sin destino y sin saber c�mo utilizarlos para lograr la victoria final.
As�, lo que han hecho es gastar combustible, con el riesgo de que puede agot�rsele, oblig�ndolos a pedir pista y rest�ndoles su poder de fuego o de negociaci�n ante un enemigo empe�ado en atrincherarse, dispuesto a aguantar. Si lograra, efectivamente, aguantar hasta que a los aviones se les acabe el combustible o hasta neutralizarlos, se habr� perdido nuestra oportunidad real de forzar la rendici�n o derrota.
DESVERG�ENZA ASESINA
Garrido se preocupa porque sabe que ch�vez, m�s que presidente de Venezuela, es pieza de una maquinaria fidelista, y sabe de qu� es capaz el cubano, cuyo genio y empe�o van coron�ndose por el continente. Por un lado, existe la reciente elecci�n de los presidentes de Brasil y Ecuador ambos, como ch�vez, miembros del Foro de Sao Paulo creado por Fidel-, as� como el caos argentino, favorable al pronto surgimiento de otro aliado en el Cono Sur. Y, est� la mara�a colombiana donde la FARC y el ELN otros miembros del Foro- tienen en jaque a Uribe. Por otro lado est� la tradicional pereza, ignorancia y soberbia norteamericanas respecto a Latinoam�rica, y la distracci�n de Bush en Irak, as� como el adormecimiento internacional general, donde las canciller�as del mundo est�n hipnotizadas por la campa�a medi�tica internacional de Chaderton vendiendo las bondades democr�ticas del r�gimen y las maldades golpistas de la Oposici�n.
Todo esto convierten a los presidentes castro, ch�vez, lula, y guti�rrez, juntos con tirofijo y compa��a, en potente amenaza colectiva a la libertad latinoamericana en general, y a la venezolana en particular. Garrido se preocupa porque sabe que la Oposici�n adolece de instinto rematador, distray�ndose con el espect�culo colorido de las calles y los partes de guerra petroleros, pero sin resolver el asunto de que el le�n herido sigue suelto, vivito y coleando y amenazando con recuperarse.
ARREBATARLO TODO
Los indicios de la criminalidad de este r�gimen, y de que es capaz de cualquier cosa, son crecientes, manifiestos su disposici�n y talento para acusar exitosamente a sus v�ctimas de sus propios cr�menes, as� como para tender la gigantesca cortina de humo mundial que disfraza de democracia lo que no es m�s que una mafia que usa la ley y la Constituci�n solo cuando le conviene, pero con el ingenio y la desverg�enza de envolver sus fechor�as y sus intenciones malignas en un manto de democracia, de pueblo y de v�ctima. Esta semana la PTJ atrap� a un ladr�n de bancos con once entradas a la polic�a. La sorpresa fue que el ladr�n, preso once veces por robo y hurto de veh�culos y por delitos de drogas, se identific� como agente de la DISIP, encargado de realizar trabajos "especiales" para la polic�a pol�tica. El agente y sus dos acompa�antes, al ser apresados, portaban dos pistolas calibre nueve mil�metro, una granada DM 26, una bomba lacrim�gena y tres cacerinas cargadas con proyectiles.
Las informaciones obtenidas por los detectives son que desde hace dos a�os Gonz�lez es ficha clave para provocar terror y caos en las manifestaciones y marchas de la Oposici�n en Caracas. La polic�a quiso precisar la procedencia de la granada y la bomba lacrim�gena, pero la Disip mantiene en custodia al preso y no ha permitido que extienda sus declaraciones, reserv�ndose para s� cualquier investigaci�n adicional. Analicemos esta informaci�n a la luz de la revelaci�n de la existencia de un Plan C�vico- Militar dise�ado para darle jaque mate a la Oposici�n, quit�ndole toda posibilidad de realizar el Refer�ndum el 2 de febrero, y enfrentando la reacci�n opositora a este anuncio con la toma de los medios de comunicaci�n privados y la salida a la calle de las hordas violentas apoyadas por los militares para asegurar la calle.
Seg�n el Plan, la violencia no ser�a del Ej�rcito sino del "pueblo indignado que defiende la democracia", y la FAN aparecer�a como restablecedores del orden. Los medios ser�n cerrados o bien aprovechando una orden del Fiscal General de cerrarlos por unos d�as como castigo por no respetar los horarios de menores u otra excusa conveniente, o bien ser�an tomados por "el pueblo" y convenientemente rescatado en ruinas por los soldados.
Todo esto estar�a envuelto en un manto leguleyo-constitucionalista que pretender� mantener a raya a los cr�ticos internacionales, para lo cual se articula una cadena de reacciones "espont�neas" de gobiernos amigos que avalen y apoyen estas acciones del r�gimen. Para esto, ya Chaderton y Fidel contactan a los gobiernos y organizaciones del Foro de Sao Paulo, as� como a aliados liberales previamente ablandados, como lo son algunos congresistas dem�cratas de Estados Unidos a quienes se les ha convencido de que aqu� lo que hay es una cuerda de blancos ricos que quieren fregar a unos pobres negritos. Tambi�n se contar�a con medios de comunicaci�n internacionales, as� como con otros gobiernos interesados en la permanencia de ch�vez en el poder por haberles dado o prometido �ste alguna prebenda especial, como lo son los gobiernos del CARICOM.
�TENEMOS AMIGOS?
Ante la determinaci�n de ch�vez de voltear la tortilla y quedarse con todo, la ingenuidad de la Coordinadora de seguir jugando a marchas, pitos y flautas, y el incre�ble candor de Gaviria de seguir tratando al gobierno como si tuviese la voluntad de resolver este l�o en la Mesa, la situaci�n en Venezuela toma visos crecientes de Cat�strofe econ�mica, social, pol�tica y militar, y se cierne sobre el pa�s la posibilidad cierta de que el R�gimen no solamente arrebate, sino que logre que el creciente coro de pendejos internacionales le dejen quedarse con la pi�ata criolla. Si no lo crees, recuerda c�mo enred� el l�o de Montesinos y el desastre de la Masacre del 11 de abril.
Los gringos, de quienes uno hubiera cre�do que tendr�an un sistema de inteligencia eficaz, sin saberlo aun, sufren un descalabro diplom�tico causado por la ceguera de su personal de carrera en el Departamento de Estado y en la Embajada. Ahora, golpeados por la escasez de nuestro petr�leo, saben que el problema es grave, pero todav�a no atinan en averiguar qu� est� pasando aqu�. Sospechan que la Mesa est� estancada, y que la solicitud de ch�vez a Lula para formar un "Grupo de Amigos" ser�a para sacar a Gaviria y sustituirlo con un grupo de amigos.
Suponiendo que esto, quiz�s, no ser�a tan conveniente, los norteamericanos deciden armar su propio grupo amigable, para tener ELLOS la mayor�a. Brillante. Pero, nada de esto ayudar� a Venezuela. Por otro lado, Gaviria, empe�ado en su papel de Moderador del di�logo, se ha olvidado de su papel de Secretario General de la OEA, no queriendo ver las evidencias contundentes de la ilegitimidad democr�tica de este r�gimen. As�, se empe�a en lograr un acuerdo imposible, imposible porque una de las partes no lo quiere, pues est� jugando a ganador.
�ENTONCES?
La Oposici�n perder� todo si no est� dispuesta a ir a la yugular. Ch�vez no va a renunciar, y el tiempo opera a su favor. Prepara la violencia callejera e institucional para protegerse, as� como el descabezamiento de la Oposici�n para cegarla. El momento de la Oposici�n es ya, y si no hay la determinaci�n de ir a la yugular, lo perderemos todo.
Los militares institucionalistas, si existen, adolecen del mismo pecado de pusilanimidad que aqueja a V�squez Velasco y que permiti� que trajera de vuelta a un asesino confeso y renunciado para que pudiera seguirnos jodiendo la vida y tenernos en este l�o nueve meses despu�s de su asesinato en masa m�s famoso. �Gozan, esperpentos como toripollo, del respeto de alguien en la FAN? La respuesta a esta pregunta nos dir�, exactamente, con qu� militares contamos. Ojal� existan algunos, pues as� ser� menos cruento. Si no, de todas maneras ser� posible ganar, pero ser� m�s dif�cil. En todo caso, el momento es ya.Datos y comentarios: [email protected]