Nada
Velozmente lenta,
como las cuentas de collares
brillantes de los fuegos artificiales
que mueren en el cuello de la noche,
la pasión se extinguió entera.

El humo del cigarro vuela,
hijo de una boca bastarda,
rodeando a dos seres huecos,
desfalleciendo al contacto.

Temen los brazos a los brazos
después de tantos malos intentos,
la soledad desvela el miedo:
a no ser crudo ni quemado,
sin forma ni decisión más
que la misma maldita indefinición.

Y no hay resignación cobarde,
tampoco coraje valiente:
nada colorea los actos
que acaban cuando la claridad
consume la paz de los ojos.

Y la mezcla de pequeños todos
termina - insípidamente infinita -
como una tortura eterna.



Magritte, "Maestro de Escuela".
Hosted by www.Geocities.ws

1