|
Sigiloso, entierro mi barba por toda la pared por si remojas en ella tu espalda larga de seda.
Escondido imprimo mis labios en el borde de tu taza, para que sin darte cuenta recuperes mis besos humeantes, te los bebas sin querer, y te hagas adicta a ellos.
Cubro tu cama con remolinos tibios de mis supiros para que a su encuentro, mientras sueñas tranquila, tus senos se ruboricen.
Escribo esto para ver si con estas letras logro - por fin...- volverte a hacer el amor.
|
|
|