logo azul (56080 bytes)

                                                  http://www.geocities.com/deflox

 

  Turismo, Discapacidad y Accesibilidad.

 por Ant�n. Octubre, 2003

 

 

 

El turismo es un fen�meno social de caracter�sticas tan amplias y complejas que precisa para su seguimiento de las perspectivas de las diversas disciplinas y colectivos que intervienen en su planificaci�n, producci�n, desarrollo y mejoramiento, en tanto constituye una actividad que sobrepasa el imaginario de todas las clases. Es responsable del desplazamiento creciente en los �ltimos tiempos de un n�mero sin precedentes de personas de un pa�s a otro o de una ciudad a otra, donde se constituyen en residentes temporarios. Junto con los medios de comunicaci�n ha sido en gran medida responsable de la globalizaci�n de la cultura y ha demostrado su amplia y beneficiosa capacidad para ser utilizado en la mejora de diversas actividades que pueden contribuir al enriquecimiento cultural de la sociedad, as� como tambi�n para adquirir educaci�n, resolver problemas sociales, y preservar el patrimonio cultural y tur�stico de un pueblo o naci�n, entre otras cuestiones.

 

El turismo como fen�meno social concierne a pr�cticamente toda nuestra sociedad, donde las personas con discapacidades comparten los mismos anhelos que los dem�s en cuanto al disfrute de su tiempo libre. Las demandas de ocio de las personas con discapacidad son las correspondientes a su edad y condici�n social, pero se ven frecuentemente truncadas por las dificultades impuestas por el entorno.

La participaci�n en plenitud en la vida social ha de considerar el enriquecimiento espiritual y el disfrute del tiempo libre, que privilegiadamente disponemos al vivir en una sociedad occidental, accediendo a las actividades culturales y recreativas que dignifican la condici�n humana, donde deben encontrar una acogida y una accesibilidad f�sica en todos los lugares p�blicos todas las personas, sin excepciones.

 

La posibilidad de utilizaci�n aut�noma del tiempo libre ser�a quiz� la m�xima expresi�n de una sociedad plenamente inclusiva de las personas con discapacidad, y es evidente que aqu� estamos muy lejos de conseguir ese objetivo, no s�lo por las dificultades arquitect�nicas y las del transporte, sino tambi�n por las de informaci�n y servicio adecuado por parte del personal de atenci�n al p�blico. La realidad configura un sector de turismo y ocio habitualmente vetado para las personas con discapacidad.

 

La "accesibilidad al medio f�sico" es un derecho a ejercer por todas las personas en igualdad de condiciones y equiparaci�n de oportunidades. La accesibilidad en el �mbito t�cnico y social es la posibilidad de las personas de gozar de las adecuadas situaciones de autonom�a como condici�n primordial para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, sin restricciones derivadas de la inadecuaci�n del medio f�sico para su integraci�n social y equiparaci�n de oportunidades en el entorno urbano, el arquitect�nico, el transporte, las comunicaciones y la informaci�n. El concepto de accesibilidad es un conjunto de actitudes, situaciones y procedimientos en donde se incluye el medio f�sico. Es decir que la sociedad a la que pertenecen los individuos con alguna funcionalidad reducida debe ser la que responsablemente ofrezca las soluciones en esta materia.

 

Las actividades comprendidas bajo las categor�as de ocio y turismo son fundamentales para la calidad de vida de cualquier persona, adem�s de un gran potencial econ�mico de nuestro pa�s. Se trata de actividades en las que la interrelaci�n entre los servicios y las instalaciones o entornos resulta esencial: en la actividad tur�stica confluyen la accesibilidad a los edificios (residenciales, culturales, de diversi�n), al transporte urbano y �especialmente� interurbano, al espacio p�blico de la ciudad, o a equipamientos al aire libre como parques o playas. En el turismo como actividad se sintetizan y se convierten en imprescindibles las condiciones de accesibilidad de todos los entornos, adquiriendo pleno sentido la idea de cadena de accesibilidad.

En el medio f�sico concurren m�ltiples elementos susceptibles de plantear rupturas en la cadena de accesibilidad, hasta el punto de que la plena autonom�a de las personas con movilidad reducida en el espacio p�blico es en el momento actual irrealizable. Tan s�lo en ciudades concretas, y dentro de ellas en recorridos o zonas concretas se puede garantizar una movilidad aut�noma y discrecional, incluyendo la utilizaci�n de transportes p�blicos colectivos. Las condiciones de una cadena de accesibilidad dependen del eslab�n m�s d�bil o de peores condiciones de accesibilidad, pues si la dificultad de acceso tiene suficiente envergadura se limita o disuade el desplazamiento completo a lo largo de toda la cadena. No existen cadenas de accesibilidad como tales; tan s�lo hay eslabones sueltos, en ocasiones conectados con los siguientes. Pero la falta de conexi�n es mucho m�s la norma que la excepci�n, por lo que hablar de cadenas de transporte accesible o recorridos origen-destino aut�nomos es, en general, irreal para muchos usuarios. Un punto de playa dotado de minuciosos servicios de accesibilidad para el ba�o es un eslab�n de la cadena, una buena acci�n, que resultar� incompleta sin los medios de transporte adecuados y derivar� en otro servicio improbable para una mayor�a de potenciales usuarios.

 

Pero si el turismo es un fen�meno que penetra toda nuestra sociedad, la discapacidad es tambi�n un fen�meno que concierne a toda la poblaci�n. El conjunto de personas con capacidades diferentes conforman el colectivo de personas beneficiarias de la supresi�n de barreras (PBSB). El turismo accesible lleva a establecer pautas de integraci�n durante la actividad para este conjunto tan amplio de personas e involucra en el turismo, entre otros segmentos de la demanda, al grupo de la tercera edad, al grupo familiar con ni�os peque�os, ni�os y personas peque�as, discapacitados temporales (mujeres embarazadas, personas enyesadas, etc.) y permanentes (motrices, sensoriales y mentales); que seg�n las estad�sticas generales conforman el 40% de la poblaci�n mundial; por lo que se requiere una particular atenci�n a este tema durante el proceso de planificaci�n de actividades tur�sticas y recreativas.

 

En Espa�a el colectivo de PBSB en 1999 totalizaba cerca de diecis�is millones de personas, lo que significa que casi el 40% del total de la poblaci�n espa�ola (40,2 millones de personas seg�n el INE) pod�a ser considerada como beneficiaria de la supresi�n de barreras. La desagregaci�n del total de PBSB en sus principales colectivos se�ala que las personas discapacitadas representan casi el 9% del total de la poblaci�n espa�ola, mientras que el 30% restante corresponde a personas no discapacitadas.

 

Las personas con capacidades restringidas o diferentes en el uso de su tiempo libre destinado a actividades tur�sticas y/o recreativas generalmente encuentran distintas situaciones de conflicto en el espacio tur�stico, que se pueden agrupar en:

  • Los espacios verdes, la estructura urbana, el mobiliario urbano.
  • Los edificios, en los que podemos destacar los destinados al alojamiento hotelero y extrahotelero, las instalaciones para gastronom�a, y las instalaciones para el desarrollo de actividades culturales como museos y salas de espect�culos.
  • Las instalaciones para actividades cient�ficas (centros de congresos u otras, p.e.) se suman a las instalaciones para el desarrollo de actividades recreativas o deportivas, como estadios y sus espacios complementarios. Estos son los ejemplos m�s significativos de este segmento.
  • El desarrollo de actividades l�dicas en �reas naturales y en �reas urbanas (lugares o edificios hist�ricos, p.e.) impiden por su conformaci�n el acceso a estos atractivos.
  • El transporte tambi�n presenta situaciones de conflicto en el caso de terminales, accesos y �reas de estacionamiento, junto con los medios espec�ficos de transporte a�reo, mar�timo, terrestre y fluvial.
  • La falta de informaci�n para el libre desplazamiento en un destino.
  • Las personas con discapacidad requieren particularmente mayor seguridad en el desplazamiento, ya sea durante su tiempo productivo o su tiempo libre.

 

Tras muchos a�os de lucha por implantar en la sociedad los principios de la igualdad de derechos impl�citos en el modelo de vida independiente, algunas organizaciones de discapacitados, organismos internacionales y expertos comenzaron a variar el rumbo en sus pol�ticas de acci�n, buscando mayores puntos de encuentro entre las necesidades de los colectivos de discapacitados y la sociedad en general.

            La idea de �turismo para todos� surgida en los a�os ochenta, es la expresi�n de la necesidad de incorporar a colectivos con problemas de acceso a las infraestructuras y servicios asociados a la actividad de viaje. Es tambi�n una expresi�n de demanda de calidad y trato personalizado que haga viable para personas de toda condici�n f�sica, ps�quica o sensorial disfrutar de esta actividad, pero tambi�n la haga m�s f�cil y placentera al resto de usuarios.

En 2001 el Comit� de Ministros en el Consejo de Europa, declar� que el Dise�o para Todos y la accesibilidad desempe�an un papel clave en la promoci�n de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y, por lo tanto, se deben inspirar en este dise�o todas las actuaciones relacionadas con la actividad humana.

La idea de turismo para todos entronca con los mismos principios que el Dise�o para Todos y, aunque surge como una expresi�n m�s del deseo de autonom�a e integraci�n de colectivos con discapacidades, conduce a un objetivo generalizable de calidad de uso para toda la poblaci�n.

Los �mbitos de actuaci�n para conseguir un turismo para todos abarcan toda la cadena que implica el viaje, desde las infraestructuras de transporte interurbano y los veh�culos de transporte a la edificaci�n residencial pasando por los servicios ofertados y los entornos urbanos y naturales de destino.

Los t�rminos Turismo Accesible y Turismo para Todos expresan la necesidad de incorporar a colectivos con necesidades espec�ficas de accesibilidad, a las infraestructuras y servicios tur�sticos. En este colectivo se incluyen principalmente las personas con discapacidad y un elevado n�mero de personas mayores. Turismo para todos surge como una expresi�n m�s del deseo de autonom�a e integraci�n de colectivos con discapacidades pero conduce a un objetivo generalizable de calidad en turismo para toda la poblaci�n.

El turismo accesible se ha concebido desde sus inicios como aquel que garantiza el uso y disfrute del turismo a las personas que padecen alguna discapacidad f�sica, ps�quica o sensorial. Sin embargo, el turismo social parte de una concepci�n m�s amplia de sus potenciales beneficiarios al tener por objeto la evitaci�n de las desigualdades y exclusi�n de todos aquellos que tienen una cultura diferente, poseen menos medios econ�micos o habitan en regiones menos favorecidas. En definitiva, la conjunci�n de estos dos conceptos, turismo accesible y turismo social, hacen posible la consecuci�n de un verdadero turismo para todos.

 

El turismo social en Espa�a inicia su singladura en 1985, con las grandes iniciativas desarrolladas por el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO) dirigidas a la tercera edad, procurando la presencia de las personas con discapacidad en los destinos tur�sticos. IMSERSO y ONGs contin�an siendo los principales productores de programas de turismo y termalismo dirigidos a personas con discapacidades en la actualidad, estando plenamente asumido por nuestra sociedad el derecho de las personas con discapacidad al ejercicio tur�stico, tanto por su funci�n espec�fica como por ser un medio de integraci�n social y participaci�n. En relaci�n con esto y con el hecho del crecimiento de la tasa de personas beneficiarias de la supresi�n de barreras, se consideran m�s deseables las soluciones universalistas, respetando el derecho de los usuarios a opciones de turismo especiales.

 

En Espa�a, la transferencia de competencias en materia de accesibilidad y turismo a las Comunidades Aut�nomas (CC.AA) ha supuesto una evidente dispersi�n de normativas provocando una clara falta de homologaci�n. La estructura b�sica de las leyes auton�micas de accesibilidad obedece a la llamada �accesibilidad integral�. El pre�mbulo de la Ley 8/97 de la Comunidad Aut�noma de Galicia explica que:

�La accesibilidad integral que comporta la eliminaci�n de las barreras urban�sticas y de la edificaci�n en ciudades y edificios, del transporte y de la comunicaci�n se ha convertido en uno de los mayores retos con los que se enfrenta hoy la sociedad�.

El marco normativo sobre accesibilidad est� inacabado, no s�lo por el retraso en la promulgaci�n de ciertos decretos, sino por la indefinici�n de sus instrumentos y otros problemas de dise�o jur�dico. La falta de concreci�n en aspectos competenciales o de seguimiento y control de sus mandatos o en relaci�n con las sanciones e infracciones no implica m�s flexibilidad, sino m�s discrecionalidad y menor control. Un sistema as� pierde su fuerza y aplicabilidad.

Ser�a necesario desarrollar adecuadamente esa normativa marco que son las leyes de accesibilidad, a trav�s de sus respectivos reglamentos, mejorando los instrumentos que instauran para dotarles de eficacia.

Aunque en la actualidad la mayor�a de las CC.AA disponen de normativas en materia de supresi�n de barreras arquitect�nicas, en materia de turismo accesible son pocas las CC.AA que contemplan esta materia espec�ficamente, realizando alguna referencia sobre la misma en el marco de la ley de supresi�n de barreras arquitect�nicas. Hoy por hoy, la llamada �accesibilidad integral� se puede desarrollar m�s ampliamente a trav�s de la concienciaci�n social y de la previsi�n legal para evitar, modificar y suprimir las barreras en el espacio f�sico que mediante la aplicaci�n sancionadora de las leyes vigentes.

 

Otra cuesti�n de primer orden es la importancia concedida a la informaci�n, tanto antes, como durante o despu�s del viaje; entendiendo que los operadores de transporte deben poner a disposici�n del viajero tambi�n sistemas eficientes de recogida de informaci�n posterior al desplazamiento (problemas, quejas, sugerencias), y que �sta debe ser utilizada para mejorar y actualizar la accesibilidad del servicio a todos los de usuarios, incluyendo aquellos con discapacidades sensoriales o cognitivas.

La informaci�n de calidad es asignatura pendiente: imprescindible para dar a conocer a 3,5 millones de personas con discapacidad en Espa�a, 50 millones en Europa y 500 millones en el mundo, la existencia de la oferta tur�stica accesible a trav�s de una simbolog�a universal.

La producci�n de gu�as de accesibilidad tur�stica requiere armonizar los criterios de accesibilidad y pictograf�a en sus diferentes �mbitos (hoteles, restaurantes, recursos tur�sticos, etc.), desarrollar herramientas de validaci�n para su diagn�stico y posterior edici�n y difusi�n adecuada. La definici�n de los criterios de accesibilidad deber� de respetar las normativas vigentes, al igual que deber�n de complementar aquellos aspectos normativos que no est�n reflejados y que repercuten en la experiencia tur�stica de una persona con discapacidad.

Es preciso resolver urgentemente la estandarizaci�n, racionalizaci�n y unificaci�n de criterios de an�lisis o evaluaci�n de los edificios de uso p�blico para facilitar la tarea de las personas que pretenden saber qu� les espera al llegar a un edificio. Esto  permitir�a la posibilidad de realizar deseables estudios comparativos, ya que actualmente se pueden encontrar m�todos de evaluaci�n tan diferentes que hacen imposible las comparaciones, d�ndose casos en los que las evaluaciones las han hecho los propios responsables de los edificios o locales, lo que resta mucha fiabilidad a los resultados. Es frecuente que los resultados sean m�s favorables cuanto menos clara y concreta la metodolog�a y que cuando se aplican en sentido estricto, por ejemplo midiendo efectivamente las condiciones de accesibilidad de los hoteles, los resultados son m�s pesimistas de los que se deducen de las gu�as al uso.

 

La experiencia y el desarrollo del Turismo Accesible en Europa y, m�s concretamente en Espa�a, indica que una de las motivaciones m�s importantes para que los profesionales del sector tur�stico se interesen por el Turismo Accesible es el de la rentabilidad o expectativas de negocio. Informes oficiales y experiencias empresariales exitosas demuestran la importancia del Turismo Accesible como oportunidad de negocio y la importancia desde un punto de vista social y econ�mico de la accesibilidad tur�stica.

Las inversiones que se realicen en la accesibilidad no deben ser imputadas al turismo, en cuanto que la misma sirve al uso com�n. Incluso resulta plausible esperar que la accesibilidad urban�stica y del transporte estimule la actividad econ�mica y las visitas a la ciudad o comarca de que se trate, generando as� ventajas para los actores privados y tambi�n p�blicos.

La accesibilidad en los edificios de uso tur�stico debe ser regulada y exigida por los poderes p�blicos y habr� de ser provista por los agentes tur�sticos. El coste de la accesibilidad en este caso es nulo para el sector p�blico y lo ser� igualmente para el privado cuando se provea a la misma en obra nueva. Adem�s, la oferta de accesibilidad mejora la posici�n de mercado de los gestores tur�sticos. Es caso general que los establecimientos accesibles atraen los eventos relativos a asuntos de discapacidad.

La accesibilidad de los equipamientos auxiliares de los establecimientos tur�sticos y la disposici�n de ayudas t�cnicas no tienen por qu� representar costes significativos en edificios accesibles. Es de se�alar la importancia que para este objetivo tiene la gesti�n de los establecimientos. Adem�s, las actividades adaptadas a las diversas circunstancias de los usuarios son abordables tanto por los gestores tur�sticos, como por asociaciones y entidades interesadas en la discapacidad y en el tiempo libre. La inversi�n y la gesti�n que supone la oferta de actividades adaptadas ser�an correspondidas por una ampliaci�n de la demanda.

 

La coincidencia entre las demandas de las personas con discapacidad y las necesidades de otros importantes colectivos ya mencionados, el crecimiento y fuerza del movimiento asociativo entre las personas con discapacidad, la progresiva expansi�n y funcionalidad del modelo de vida independiente,  la demanda por parte de las personas de toda condici�n de mejor calidad de vida, la necesidad de entornos m�s humanos y pr�cticos es coincidente con la mejora de accesibilidad que precisan las personas con discapacidad y el despertar de una conciencia p�blica sobre los derechos civiles de las personas con discapacidad.

Estos factores junto con la asunci�n realista del hecho del poder del mercado y la consideraci�n de las personas con discapacidad como consumidores de servicios, pueden dar lugar a una mayor competencia en la producci�n de accesibilidad, turismo para todos y ofertas especializadas de ocio, con una mejora notable de los productos y dise�os que implica e interesa a toda nuestra sociedad. .

 

por J.A.N.R.

[email protected]

Octubre 2003.

 

REFERENCIAS:

 

Declaraci�n de Manila. Organizaci�n Mundial del Turismo (OMT), 1980.

 

Normas Uniformes sobre Igualdad de Oportunidades para las Personas

con Discapacidad. Resoluci�n 48/96, de 20/12/93. Organizaci�n de Naciones Unidas (ONU), 1993.

 

Plan Estatal de Accesibilidad. Ministerio de Fomento, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y Comit� Espa�ol de Representantes de Minusv�lidos (CERMI). CERMI, 1999.

 

VIII Seminario Iberoamericano sobre Accesibilidad al Medio F�sico; Bogot�. Real Patronato de Prevenci�n y de Atenci�n a Personas con Minusval�a de Espa�a, 1999.

 

Design for All (2000). European Institute for Design and Disability, 2000.

 

Manifiesto del Foro Vida Independiente (FVI), 2001. http://es.groups.yahoo.com/group/vidaindependiente/  

 

Resoluci�n Comit� de Ministros, 15 febrero 2001. Consejo de Europa, 2001.

 

DOC EDF 01/13 �EDF Position Paper on Tourism: Framing the Future of European Tourism�. European Disability Forum, 2001. http://www.edf-feph.org

 

I Congreso Virtual Internacional de Turismo Cultural. Noticias de Antropolog�a y Arqueolog�a (NAyA), 2001.

 

Libro Verde de la Accesibilidad en Espa�a. Ministerio de Trabajo y Asuntos

Sociales-Secretar�a General de Asuntos Sociales e Instituto Universitario de Estudios Europeos, 2002.

 

La accesibilidad en Espa�a. Diagn�stico y bases para un plan integral de supresi�n de barreras. Instituto Universitario de Estudios Europeos. Universidad Aut�noma de Barcelona. Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO), 2002.

 

Apuntes para iniciar un proyecto de Casa de Vida Independiente. J.A. N�voa, 2002. (www.geocities.com/deflox).

 

Turismo Accesible: Hacia un Turismo para Todos. MAZARS, 2003.

 

Manifiesto de Tenerife. I Congreso Europeo sobre Vida Independiente, 2003.

 

From patient to customer. Adolf Ratzka; Independent Living Institute. www.independentliving.org

 

Como hacer un Evento Accesible. Centro Estatal Autonom�a Personal y Ayudas T�cnicas CEAPAT. http://www.ceapat.org/index.html

 

Principios del Dise�o Universal (NC State University, The Center for Universal Design).

 

Instituto Interamericano sobre Discapacidad (IID). http://www.iidisability.org

 

TURISMO ACCESIBLE: Sistema integral de informaci�n para implementar un turismo para todos. http://www.turismoaccesible.com.ar/

 

Hosted by www.Geocities.ws

1