Los puntos más importantes a tener en
cuenta para desarrollar un Web
correcto pasan por definir las metas, la uniformidad del diseño y
el
tratamiento de los gráficos. Se trata de un esfuerzo por
aproximar,
recopilar y combinar una serie de criterios básicos de gestión de
la
información, diseño editorial, diseño gráfico y diseño de interfaz
que
afectan especialmente a la creación de sitios web. Aunque a veces
son sólo
los
principios básicos tradicionales de la edición impresa los que se aplican a
las
publicaciones basadas en HTML.
Definir las metas
A
menudo, la gente olvida las razones de creación del sitio web que se está
diseñando. El propósito de diseñarlo con delicadeza no significa
que se
deba construir un proyecto arrebatador y fresco, o simplemente
para ganar
premios o reconocimientos. Ha de realizarse atendiendo a aquello
para lo
cual fue concebido. Si se hace un sitio para una compañía, a veces
la meta
es
simplemente distribuir información sobre la firma. Frecuentemente, sin
embargo, la meta verdadera está en vender o anunciar algún
producto de la
compañía. Obviamente, la estructura y diseño del web tendría que
variar
mucho dependiendo de cuál de esos objetivos se considere
prioritario. Por
otra parte es normal que haya más de una de meta cuando se
construye un
sitio web.
Antes de comenzar un proyecto es conveniente bocetar o escribir
una
declaración de los objetivos del sitio. Pero ¿cómo saber cuáles
son sus
metas? Fácil. Poniéndose en el lugar del cliente. Si usted es su
propio
cliente, pregúntese qué diría si contratase el proyecto a una
firma externa.
Este es el enfoque crítico para lograr un resultado satisfactorio.
Y lo que
también proporciona una base constructiva para las decisiones de
diseño
durante el proyecto. Teniendo una meta clara se resolverá mejor el
posible
olvido de los fundamentos básicos del Web, y se pueden fijar
frecuentemente los argumentos de diseño que ambas partes acuerden.
Lo
primero a tener en cuenta dentro del proceso de crear un Web es definir
las
metas que se proponen con la publicación de las páginas que lo
componen. Las páginas pueden clasificarse según el propósito que
las
envuelva. Atendiendo a los objetivos planteados, pueden aplicarse
varias
elecciones de diseño:
1.
Si se quiere ofrecer un servicio habrá que crear una interfaz de usuario
que
facilite y permita a la gente, por ejemplo, escoger productos para
comprar, configurar los ordenadores o realizar la búsqueda de
información.
Las
páginas web que presentan estas intenciones deben entenderse con
suma facilidad ofreciendo un aprendizaje muy breve y una
documentación
concisa. Han de verse casi de un vistazo y todas las acciones
esperadas y
deducidas por el usuario deben controlarse en la presentación de
la página.
Las
páginas tenderán a ser cortas, despejadas, y de fácil navegación. Algo
tan
sofisticado como la compleja simplicidad.
2.
Si está intentando vender productos o servicios la presentación de
información debe tener muchas apariencias. Si se vende algo, se
requiere
una
presentación muy escueta, especialmente si trata de cautivar a gente
que
puede ser reacia a leer. Todo lo que fuerce a una persona a buscar,
navegar o, lo que es lo mismo, a usar los controles en los
navegadores,
reducirá las oportunidades de conseguir que se lea lo que se
quiere que
lea. Los lotes muy detallados y las presentaciones muy abundantes
(que
pueden funcionar bien para otros tipos de la información)
confunden y
frustran a la audiencia.
3.
Si se publica una información que interesa a una determinada audiencia
lo
mejor es usar páginas largas, donde se analizan los asuntos con más
detalle, y se pueden descuidar más los aspectos de la capacidad
psicológica
del
comportamiento de rechazo en el lector. Existe una tensión, que es
posible
en este tipo de publicaciones, entre la cantidad informativa que se
ofrece y el deseo del auditorio por conseguir la información
eficiente que
necesita. Lo que puede ser un formato adecuado para la venta de un
producto fracasa cuando se obliga a la gente a navegar en
segmentos
cortos para obtener la documentación que se persigue, provocando
un
tormento innecesasario para contestar a sus necesidades.
4.
Si sólo ofrece una colección de enlaces a otras páginas o referencias, se
encuentra ante el tipo de página más fácil de crear, ya que
requiere menos
cantidad de contenido original. Lo mejor es hacer listas en donde
se
califiquen y cataloguen los enlaces que se presentan, aplicando
una
valoración descriptiva más allá del mero apunte de presentación.
Probar a definir la gente a la que se pretende llegar para
analizar las
necesidades de la personas que acudirán a leer las páginas
interactivas es
la
mejor forma de comenzar cualquier tipo de proyecto de publicación. Por
ejemplo, basta con imaginar el perfil de quien va utilizar la
información.
¿Empleados, clientes, usuarios de algún producto, curiosos? Cuanto
más se
conozca las características de los visitantes de la web que se
mantiene más
se
podrán centrar las necesidades que se pueden aportar y los planes de
ampliación se hacen más asequibles y nítidos. Un buen truco es
responder
a
la pregunta: ¿cuáles son los problemas que están intentando resolver los
lectores que nos visitan?
Tampoco hay que olvidarse de mostrar la intención de la
publicación lo más
claramente posible. Los documentos tienen respuestas diferentes
dependiendo de la intención mostrada.
Tender hacia la consistencia
La
uniformidad ha de ser extrema. El objetivo debería ser crear un sitio
donde cualquier usuario reconozca el sitio desde cualquier sección
en que se
encuentre. Esto no significa todo las páginas deban parecerse como
dos
gotas de agua. Pero la estructura y la configuración usadas en el
sitio
debería ser uniforme. Si cada sección es totalmente diferente,
probablemente no ha creado realmente un “sitio web”, sino un
manojo de
páginas interconectadas. Ya sabemos cuál es mejor para los
navegantes de
Internet.
La
consistencia puede también ayudar a mejorar la velocidad de un sitio. Si
se
usa una y otra vez un elemento (como un logotipo o una barra de
navegación), esto agrega contenido a las páginas sin incrementar
el tiempo
de
descarga. Esto es así porque una vez que el usuario ha descargado una
ilustración, ésta permanece en su caché y el navegador no necesita
cargarla
nuevamente. Para comprobar esto hay que cerciorarse que se accede
al
mismo archivo o URL para la imagen, ya que evidentemente no sirve
con
distintas ilustraciones.
El
riesgo de cambiar el color del texto
Dado que la presentación de la información en un monitor es más
cruda, los
sutiles matices de color que un diseñador pueda hacer se ven
seriamente
reducidos en una resolución media de pantalla como es la
visualización de
256
colores, y esto no tiene nada que ver con las amplias posibilidades de
un
monitor de alta fidelidad o de una página de papel.
También es adecuado ver los resultados del sitio en diferentes
navegadores
y
plataformas de hardware. A causa de las diferencias en la representación
de
cada programa y los valores gamma de los monitores, las mismas
imágenes pueden aparecer más suaves o más oscuras.
Prohibido hacer uso del parpadeo (blink) de textos o imágenes. Es
tan
mareante que no es extraño que haya personas que se pongan muy
nerviosas. Afortunadamente es una fobia a punto de extinguirse. El
comportamiento humano trata el movimiento como un estímulo visual
prioritario frente a otros como el color o el tamaño. Este efecto
resta
concentración en el lector y es mejor utilizar otro tipo de
soluciones para
llamar la atención sin escandalizar. Y si se usa, hágase con suma
moderación.
Diseñar sitios, no páginas
Aunque se gaste la mayoría del tiempo preocupándose sobre las
páginas,
lo
mejor es hacerlo por el sitio web como una totalidad. El interés principal
debería ser el diseño total de la publicación. Cuando se comienza
a diseñar
un
boceto de lo que será un sitio nuevo se debe tratar de crear un aspecto y
estructura que tenga sentido para los usuarios, que posea un
aspecto
uniforme y a la vez familiar, y que no sea difícil de ampliar en
el futuro.
Usar un diseño uniforme en las páginas de un sitio puede parecer
aburrido
y
sin creatividad al principio. Pero es mejor optar por esta opción. La
consistencia en el diseño de cualquier publicación es uno de los
factores que
diferencia los sitios de aficionados de los profesionales, los
sitios mediocres
de
los correctos. Mediante una estructura uniforme en todas de páginas los
visitantes sabrán inmediatamente identificar su sitio, y además ayudará
a
recordarlo.
Los
tamaños de las páginas iniciales de presentación deben tener como
objeto concentrar la atención de los lectores. Por lo tanto hay
que eliminar
(a
excepción de casos más creativos) toda idea de crear una página que no
quepa en el ancho de la pantalla de la mayoría de los lectores. La
idea es
aprovechar el primer vistazo del lector para captar su atención.
Si el
contenido se presenta de forma breve, para ganar la atención de
lector se
depende más fuertemente de una presentación clara, atractiva y
bien
estructurada donde la tipografía juega un papel importante. Si las
páginas
tienen un contenido de texto que la gente querrá leer con
detenimiento, es
adecuado usar páginas largas para facilitar la concentración. Es
una buena
costumbre proporcionar un método de impresión o guardar en el web,
en
una
sola página, toda la información donde esté desarrollado un tema
tratado en profundidad. Para ello, junto con las páginas
seccionadas y
enlazadas, es bueno poner otro enlace separado que contenga la
versión
completa en esa página de todas las secciones, en lugar de
recopilar los
lotes de los diversos contenidos separados. Las páginas cortas son
más
recomendables para una comunicación fugaz y se caracterizan por un
mantenimiento cómodo del web.
Planificar los niveles de un sitio también significa que el
trabajo se facilitará
para futuras ampliaciones. No todo es diseño en un sitio, la mayor
parte del
trabajo se lo lleva el mantenimiento de la información, el diseño
es la base
sobre la que se asienta el contenido pero el mayor esfuerzo no es
para esta
tarea. Si se crea un sitio con una aceptable definición de la
estructura,
permitirá a la gente con menos experiencia en navegación
interactiva
acceder sin mucho esfuerzo a la información del sitio. Este
aspecto es clave
si
se quiere destacar en el desarrollo de proyectos web, y tantos los
usuarios como los clientes lo apreciarán.
El
contenido es lo que manda
Al
final, todo el diseño que se hace en un web es inservible si el contenido
no
interesa a los visitantes. Asegurar esta parte y que además sea
fácilmente accesible es primordial. Si esto requiere que hay que
olvidarse
de
algunos recursos de diseño con objeto de que haya más contenido, se
debe optar por ello. Si los visitantes que acuden al sitio
encuentran la
información que quieren, probablemente perdonarán cualquier
anomalía de
diseño. Pero si no existe contenido, y aunque sea el mejor web
diseñado,
pocas razones tendrán los visitantes para volver. Sólo con un buen
contenido y coherente diseño se puede conseguir una publicación de
éxito.
Pero jamás hay que sacrificar contenido en detrimento del diseño.
Se puede
ser
más feliz con el resultado del diseño, pero ¿qué sucede si no hay nadie
que
aprecie esta faceta?
Nunca diseñar en HTML
Esto puede parecer ridículo, pero es absolutamente cierto. Cuando
hay que
diseñar las páginas, es mejor olvidarse del editor HTML y recobrar
el
cuaderno y el lápiz. Si no se quiere hacer de esta manera, también
se
pueden usar QuarkXPress, PageMaker, Illustrator, Freehand o los
últimos
editores WYSIWYG de páginas web. La última cosa que se debe hacer
es
crear inicialmente las páginas en HTML. Aunque HTML es un gran
medio de
transmisión, es un entorno escaso de diseño. Las cosas simples
tales como
tablas, columnas y alineación llevan demasiado tiempo si se hace
desde un
editor de HTML, y se corre el peligro de no probar/madurar otras
opciones
de
diseños. Al dibujar el boceto, o sacarlo con un programa avanzado de
diseño,
se asegura que el único obstáculo para diseñar una gran página es
su
imaginación.
Cuando se diseña en HTML las páginas parecen todas iguales. No se
debería llegar a un diseño simplemente porque es fácil con HTML o
porque
así
parece más asequible. Resolver los problemas de expresión de un
diseño en HTML es muy sencillo una vez que se sabe exactamente
cómo se
quiere realizar la página.
Procedimientos con las imágenes
Las
imágenes pueden reforzar el contenido informativo y el atractivo visual
de
una página. Para algunos temas y algunos lectores los gráficos pueden
ser
el más adecuado nivel de comunicación, por aquello de que una imagen
vale más que mil palabras Usados oportunamente pueden ser la clave
de la
acción comunicativa. Sin embargo, al contrario, cuando el
descontrol y la
falta de criterio son las bases creativas proporcionan con toda
seguridad
confusión, distracción y lentitud en la representación de la
página.
Lo
mejor es usar imágenes cuando realmente sea necesario para dar más
profundidad al contenido y a la comprensión de lo que en la página
se dice.
Proporcionar imágenes que ayuden a explicar un tema. Cada imagen
que
se
incluye aumentará el tiempo de carga de la página. Por lo tanto, una
revisión o selección sobre la gráfica esencial que el sitio Web
debe
incorporar (para que el lector se sienta a gusto) es un esfuerzo
que se
agradecerá y más mientras las velocidades de acceso sean tan
determinantes. Lo demás es frivolidad o lujo que sólo será
tolerado por los
accesos más potentes y no siempre. La gráfica esencial tiene el
significado
del
uso moderado de las imágenes que van más allá del contenido textual,
tales como mapas, gráficos estadísticos o fotografías
documentales. Una
imagen también puede ser una ayuda importante como localizador, o
puede ser uno de los medios más efectivos para organizar la
estructura
informativa y las expectativas de un sitio web.
Los
sitios que usan páginas repletas de gráficos con mapas de imágenes
como barras de navegación en la página principal de bienvenida son
bastante comunes. Algunas están bien hechas, pero muchas usan, sin
criterio, una barra gráfica de navegación porque parece que es “la
moda a
seguir.” Otros, además, no sólo usan una barra gráfica, sino que
tienen
otras
adicionales debajo que indican otros niveles de la estructura
organizativa. En general más de dos barras es exagerado e
inoportuno, y
cualquier imagen que no sea una barra de navegación o un panel
comercial
o
cualquier gráfico clave sería mejor eliminarlo o hacerlo más pequeño de
tamaño (en otras palabras: hacer un gráfico más pequeño, no
cambiarlo de
escala). En resumen: todo gráfico debe tener una función y un
criterio para
su
inclusión.
De
momento y hasta que no se avance más en los tiempos de acceso y
esto a su vez se vaya universalizando, el tamaño total de todas
las
imágenes usadas en una página no debería ser mayor de 30 a 50KB.
Al
incluir imágenes fundamentales que sean muy grandes es bueno hacer
un
enlace en miniatura de la imagen o utilizar siempre un mismo icono de
imágenes que conecte con la versión completa. Si la imagen no
funciona en
miniatura, se puede probar recortando una porción pequeña de la
imagen.
Otra acción que será bien recibida por la comunidad que visite un
web es
advertir si un enlace conduce a una ilustración grande. Anotando
el tamaño
y
formato del vínculo permite a la gente decidir si quieren acceder al
archivo. Esto es especialmente importante en situaciones donde se
ha
creado expectación por archivos gráficos de una cierta entidad:
así no se
traiciona o frustra el posible acceso a esos enlaces. Pero ante
todo es
prioritario que antes uno se pregunte si merece la pena ofrecer
ese gráfico.
Si
es así., los lectores que quieran acceder a esos gráficos más grandes
tendrán toda la información para justificar la espera.
Hay
varias técnicas disponibles para acelerar la carga de las imágenes.
Mediante el formato gráfico GIF entrelazado los archivos se cargan
en
múltiples pasadas que permiten ir viendo poco a poco el aspecto
más
detallado de la imagen. También en la carga de las imágenes de
formato
JPEG se puede especificar diferentes versiones para alta y baja
resolución
de
un mismo fichero consiguiendo mostrar de manera más inteligente
imágenes de alta calidad una vez que toda la página se ha cargado.
Esta
técnica es útil para grandes gráficos de más de 30 KB.
Reducir el número de colores de una imagen
La
gran mayoría de las personas que viajan por la web no disponen de
monitores de alta calidad de 24 bits, sino de 256 colores. Ajustar
las
imágenes para adaptarlas a estas pantallas, si se quiere tener una
versión
JPEG de alta resolución, sería también una buena costumbre. 50
colores es
un
límite bastante razonable para ajustar casi la totalidad de los gráficos. Y
otra cosa importante, intentar usar la misma tabla de colores para
las
imágenes de una página: es otra forma de aliviar el acceso
informativo.
Las
imágenes con fondo transparentes se integran mejor. Los ficheros GIF
con
colores que hacen el fondo transparente es la única manera actual para
conseguir formas no rectangulares dando un resultado más atractivo
a la
página y los componentes gráficos, que se integran mejor en el
mensaje.
Se
pueden usar boliches o pequeños iconos gráficos con propósitos
adecuados como señalizar, destacar o clarificar la lectura del
contenido, pero
no
porque parezca más ingenioso. Son recomendables para reforzar la
coherencia y el esquema lógico de lectura. Pobremente empleados,
fuerzan
al
lector a perder la concentración. Se pueden usar en las cabezas de
listados de artículos de una lista, o para indicar una condición
especial.
Otro de los usos y abusos se producen al utilizar imágenes de
fondo en las
páginas. Es una de las faltas más comunes de los editores de
sitios web.
Algunos parecen transmitir que la información clave está en el
adornado
fondo y que el lector no debe tener en cuenta el resto del
contenido de la
página. Mucho protagonismo de esta característica técnica es una
de la
maneras
de echar a perder el trabajo que se quiere presentar. Como norma
hay
que utilizar azulejos que ocupen muy poco tiempo de carga, usando la
compresión más alta de JPEG o menos de 256 colores en formatos GIF
(color de 8 bits).
Trabajar con plantillas
Un
pequeño beneficio de tener un web uniforme y bien pensado es que se
pueden usar plantillas para la codificación HTML de sus páginas.
Estos
ficheros simplemente se archivan con las etiquetas básicas de
HTML,
incluyendo los elementos gráficos comunes ya colocados, tales como
la
barra de navegación y los logotipos del sitio. Normalmente se ha
de recurrir
a
la plantilla para la creación de las páginas de cada sección y de sus
contenidos.
Para crear una página real, simplemente se hace una copia de una
plantilla
y
se pone el contenido de la nueva página utilizando los estilos de los
párrafos en los que se basa aprovechando las etiquetas de HTML
existentes. De esta manera no sólo se ahorra una cantidad
importante de
tiempo y esfuerzo, sino también se reducen los errores. También,
significa
que
alguien a excepción del director de arte pueda responsabilizarse de la
creación de páginas.
En
las páginas largas es de agradecer la barra de vínculos en otras zonas
más
profundas o hacer una pequeña lista de contenidos, de esta manera
los
lectores saben lo que pueden esperar. Lo mismo es en los documentos
multipágina. Conviene considerar la repetición en diferentes zonas
de las
barras de navegación, fundamentalmente en la parte superior e
inferior.
Para los botones de navegación hay que poner el texto alternativo
siempre,
aunque no haya más imágenes. Los sitios que tienen mucho contenido
o
una
estructura compleja deberían proporcionar un sistema o servicio de
búsqueda interno para mejorar la accesibilidad.
Mirarlo desde el punto de vista del usuario
Sólo porque se esté usando un monitor de 21 pulgadas con más de 16
millones de colores y una conexión de alta velocidad, no espere
que los
usuarios también lo tengan. Si el sitio no es fácil de ver para
los usuarios
finales, se ha fracasado en el logro de los objetivos. Eso sin
tener en cuenta
la
calidad del diseño y del contenido. El perfil normal del usuario posee una
pantalla 640 x 480 píxeles (tendiendo hacia una de 800 x 600), con
un
módem de entre 14.400 y 33.600 bps, y frecuentemente un monitor de
256
colores. Incluso cuando se hace uso de una línea de conexión RDSI,
se
apreciará también un sitio donde las cargas sean rápidas.
Para ello hay que utilizar un diseño inteligente que reduzca el
tiempo de
carga de las páginas, tendiendo a reducir el tamaño de una
ilustración para
adecuar la calidad su tiempo de carga. Siguiendo estas reglas se
estará
más
cerca de crear el sitio perfecto. Lo que no significa que se deba usar
minúsculos e inapreciables gráficos. Cuando se escoge una
ilustración, se la
debe tratar para que se incorpore a la página en el menor tiempo
posible,
pero con calidad aceptable.
Intente hacer los documentos accesibles a la mayoría de los
navegadores,
los
más usados o comunes que manejen sus lectores. Hay que reflexionar
sobre las consecuencias de optimizar las páginas web, valorando
las
ventajas y desventajas a la hora de usar un navegador específico.
Lo más
normal es acomodarse al mínimo común denominador. Es recomendable
tener una versión de texto del web simultáneamente a la gráfica
para no
sacrificar a los visitantes con servicios de conexión más lentos o
los que
optan por no cargar las imágenes para optimizar el acceso. Y
también hay
que
tener en mente las condiciones de visualización de las características de
los
monitores, como el tamaño y la resolución de color.
Pero por encima de todos, el ancho de banda o la velocidad de la
conexión
es
el dato a valorar a la hora de indagar a los visitantes del sitio. De ahí
derivarán las decisiones más importantes para diseñar el web y el
éxito del
mismo. Por lo general si se tarda mucho en cargar los elementos de
las
páginas probablemente se deseche la intención y se cambie a otro
sitio. La
regla es minimizar el tamaño de las páginas y de esta manera se
carguen
lo
antes posible. La elección gira entre diseñar un web basado en soportes
multimedia más complejos y de mayor volumen (clips de vídeo,
sonido,
animaciones) o crear otro más tradicional de contenido (texto y
gráficos)
para las conexiones más comunes, sus requerimientos seleccionan y
afectarán a la audiencia. También el grado en que se usan los
gráficos, su
tamaño y la forma de dividir las páginas también afectará a la
calidad de la
percepción.
No
vincular sin ton ni son
Es
un consejo simple que hay recordar. Que se puedan crear enlaces, no
significa que haya que ponerlos todos. La hipermedia puede ser
sumamente confusa para los usuarios. Poner muchos, muchos nexos no
ayuda a los usuarios a encontrar lo que ellos necesitan. Es
importante hacer
vínculos con inteligencia y sentido común para que los navegantes
puedan
sentirse más cómodos y se les permita ver la trayectoria del
contenido que
ellos persiguen. No hacer del sitio un laberinto de enlaces, más
bien que se
parezca a un supermercado, donde el contenido se organiza y
categorizada
de
maneras inteligentes, facilitando la búsqueda de lo que se quiera sin
vagar por los pasillos interminablemente.
A
veces estos consejos pareces demasiado evidentes, pero no por ello se
ha
de obviar un útil comentario, porque siempre hay ocasiones en que
pasan desapercibidos. La colocación de los enlaces afecta a la
utilidad de
las
páginas. Los vínculos ofrecen conexiones a otros contenidos, organizan
los
marcadores y proveen referencias. Los enlaces pueden realzar o restar
méritos a la presentación y utilidad del web. Por lo general hay
que describir
brevemente el contenido de cada enlace sin referirse al mecanismo
de
funcionamiento de la WWW, y sin pretender instruir al lector.
Ejemplo
práctico: El Navegante es una sección de enlaces actualizados de
utilidad
general dentro del web del diario El Mundo. Hay que tener en
cuenta que se
gasta un tiempo valioso por cada enlace que se decide seguir, por
eso hay
que
ayudar a comprender lo que se va a encontrar si se decide pulsar ese
enlace, y elegir para vincular palabras o frases significativas.
Preferiblemente varias palabras, pero no varias líneas. También
los enlaces
de
texto no deben sobresalir dentro de la estructura de texto con atributos
de
estilo exagerados, ni tampoco que sean difíciles de leer o de acceder.
Cuando se usen enlaces en listas con textos similares, es mejor
vincular las
palabras o frases que son diferentes en lugar de la toda la frase
o mejor
eliminar el texto redundante. Por último, no es nada bueno poner
diferentes colores de los enlaces, por lo general se elige un
color más
brillante para los enlaces no seguidos en contraposición de los
visitados que
suelen
ser más apagados.
Utilidad para los usuarios
Hay
que publicar documentos que den valor a Internet con objeto de
ampliar el grupo de lectores, ya que gracias a este soporte se
pueden
distribuir contenidos que sería imposible realizar en otros medios.
Intentando solucionar problemas, entretener, servir, o informar en
un medio
donde la elegancia y la claridad sean ingredientes importantes ya
sea a una
audiencia amplia o a una más específica y reducida.
Es
necesario titular el documento de forma concisa, inequívoca e irrepetible.
Poner tanto contenido útil en la parte superior de la página como
sea
posible. Procurando que la información llegue lo antes posible
evitando al
máximo las páginas intermedias. En las páginas debería haber
enlaces de
navegación para la estructura global del sitio, así como para el
contenido de
cada página en el caso que sean amplias y con partes definidas. Si
el
usuario encuentra la utilidad y claridad y brevedad informativa
que necesita
probablemente elija hacer un marcador del URL y este es el mejor
premio
que
puede tener el sitio y quienes lo han hecho posible porque seguro que
volverán a visitarlo. Las páginas que parecen tener más éxito son
esas que
usan un estilo esencial. Corto, preciso, y bien narrado. La
redacción con
nexos interesantes parece atraer a más gente. Como no se puede
saber el
alcance del nivel del conocimiento de los usuarios se agradecerá
la inclusión
de
enlaces para ayudar a lograr el nivel de sapiencia requerido y de esta
manera aprovechar al máximo las posibilidades del contenido. Se
trata,
asimismo, de dar pistas hacia sitios donde pueda actualizarse ese
contenido específico, gracias a la naturaleza dinámica de la
información.
Vender en la Web
Si
se trata de vender un producto hay que facilitar al máximo la
optimización de la páginas para dar todo tipo de características y
descripciones. Siendo conciso y claro. Se debe crear una página
con las
respuestas a las preguntas más comunes que la gente hace de los
productos o servicios que se ofertan. Teniendo en cuenta estos
aspectos se
conseguirá eficientemente la obtención de información.
En
este caso hay que incluir un procedimiento para comprar, si la persona
quiere adquirir algún producto o servicio. Indicar bien el lugar
donde se
realiza esta operación y clarificar todos los puntos necesarios
para llevarla a
cabo correctamente. No hay que escatimar esfuerzos para que
ninguna
compra se pierda o se anule por no saber vender. También hay que
olvidarse de la moda (ya pasada) de advertir que el sitio está en
construcción. La naturaleza fluida de documentos de la web se
caracteriza
por
su constante revisión. Si se da por sentado la utilidad de las páginas
que
se publican no se necesita ninguna disculpa. Si no estuvieran
preparadas
no deberían hacerse públicas.
No
hay que olvidarse tampoco de...
En
primer lugar, hay que robar cada enlace para no frustrar a los visitantes
con
callejones sin salida. Si se repiten enlaces erróneos probablemente la
gente salga del sitio con una impresión muy pobre. También es
necesario
revisar las páginas que poseen enlaces externos regularmente. Y no
olvidarse de corregir la ortografía y el lenguaje del contenido,
porque todo
esto también se nota, y ante todo hay que procurar demostrar la
mejor
disponibilidad para informar o comunicar.
Hay
que intentar crear páginas asequibles a todos los navegadores, a no
ser
que conozca perfectamente a la audiencia. No use características
especiales de forma gratuita y exclusiva, aporte una versión lo
más abierta
posible para que esté disponible en los principales navegadores.
La gente
valora está disposición generosa de posibilidades. No se puede
predecir el
aspecto de un sitio en los monitores de todos los usuarios, porque
no se
puede pronosticar, de momento, las opciones de navegación de los
visitantes debido a sus múltiples configuraciones y diferencias.
Por lo tanto,
el
aspecto de un sitio web puede controlarse de manera muy relativa. En los
navegadores, cada usuario configura las fuentes y otras
propiedades a su
gusto y condición. No todos los navegadores dan tanto control
sobre
diferentes factores. En definitiva, si usted sigue los consejos de
este artículo
podrá crear un sitio web atractivo, navegable y al gusto de los
visitantes,
que
son su público, sus lectores y a veces sus clientes.