Ultima avanzada
en materia de start-ups tecnológicos:
ya hay varios
grupos buscando oportunidades en la Argentina. Sepa quiénes son y cómo
convertir su proyecto en una presa codiciada.
Los ejecutivos que se dedican al negocio de Internet sostienen que la red es
una nueva revolución industrial. Nuevo espacio de transacciones, comercio,
información, una nueva comunidad. Un mercado que se desarrolla con una sinergia
difícil de visualizar, que produce mutaciones constantes y aperturas cotidianas
de segmentos verticales.
La llegada de las nuevas tendencias no llevará el ritmo que tuvieron siempre:
será infinita su capacidad de reacción y crecimiento. Una muestra clara de este
fenómeno es la apertura de las incubadoras de negocios virtuales que tutelan
las ideas y proyectos de algunos ocurrentes que esperan tener el negocio del
futuro.
Factoría de sites ![]()
Las nuevas empresas que invierten en ideas ajenas son parte de la estrategia
mutante que toma el mercado de Internet. Ya no se lanzan los sitios según los
contenidos y proyectos nacidos epontáneamente, sino que se los incuba como
fábricas de segmentos. Si la estrategia de marketing y publicidad es un motor
fundamental de las compañías virtuales, estas nuevas incubadoras están
dispuestas a proveer toda la estructura necesaria para que una idea sea un
excelente negocio. Una nueva forma de crecimiento, un nuevo espacio de negocios
que ya llegó al país, que impulsó el desarrollo de portales que funcionan como colmenas
de ideas virtuales.
"Al emprendedor que trae una idea le podemos ofrecer una primera
financiación y, además, lo asesoramos con toda nuestra experiencia operacional
en el manejo de nuestras otras empresas", sostiene Jorge Demaría,
vicepresidente de The Exxel Group, compañía que decidió embarcarse en el
proyecto de incubadoras.
El nuevo site del grupo que preside Juan Navarro es InternetCo, que tendrá sede
en Buenos Aires y San Pablo. La empresa ya ha estudiado mil proyectos de los
cuales han seleccionado unos 40, cifra que los ubica como la incubadora más
grande de Latinoamérica.
The Exxel Group definitivamente encontró en Internet una gran oportunidad para
hacer negocios en la red, especialmente después de haber anunciado su primera
adquisición en Brasil - donde compró el 20 por ciento de OneClick- con los que
constituyeron una compañía binacional en la que el Exxel tiene el 70 por ciento
y sus socios el restante 30 por ciento.
Por su parte, South-Net es otro de las compañías que se dedica a desarrollar y
buscar el éxito de los nuevos proyectos digitales. Con el respaldo del fondo de
inversión Southern Cross que invirtió US$ 2 millones, la compañía asegura que
los sitios cuentan con el expertise, el management y los recursos necesarios
para crecer en Internet.
Futuro incierto![]()
"Actualmente, en la red nadie tiene en claro cuál será el negocio que
funcionará. Todavía la matriz de conocimiento está dada fundamentalmente por el
camino de prueba y error. Por eso, el conocimiento que las incubadoras tienen
se vuelca a otros sitios, pero es claro que en algún momento este tipo de
empresa deje de tener sentido", explicó a Intermanagers Marcelo Grimoldi,
partner & managing director de South-Net.
Según el ejecutivo, esto se debe a que "una de las principales funciones
de la incubadora es la de acelerar el proyecto cuando se encuentra en estado
embrionario. Una vez que el proyecto supera la primera ronda de capitalización
ya no tiene sentido nuestra función".
El crecimiento del mercado digital obliga a que los proyectos presentados
mantengan estructuras regionales y no locales. En este ambiente las incubadores
consiguen la mayor solvencia, porque además de financiar el producto, conocen
el mercado latino con proyectos ya implementados. Para los ejecutivos, el nuevo
ambiente virtual obliga a un crecimiento veloz donde es preferible equivocarse
rápido antes que tomar decisiones lentas. "Para lograr liderazgo con un
site, hay que conocer muy bien el mercado latino, porque las ideas funcionan
según los usos y costumbres de cada región", asegura Charly Alberti, director
de Cybrel, que se asoció con Francisco de Narváez para incubar varios proyectos
a punto de lanzarse. "Los sitios locales no valen, todo el mundo quiere
ganar millones, pero pocos hablan de calidad, de negocios reales y concretos.
Estamos en una etapa similar a la fiebre del oro y son pocos los que saben qué
sirve y qué no en la red. Este será uno de los focos que mejorarán las
incubadoras", confía Alberti.
La red ya desarrolló sus productoras de negocios que aceleran el crecimiento.
El juego no resulta simple, las ideas comienzan a repetirse y la diferenciación
es la única clave. En este campo se instalaron las incubadoras, que tendrán la
difícil tarea de seleccionar una buena idea para que cada proyecto lanzado no
desaparezca en el camino.