La web dio origen a una especie completamente nueva
de empresas que fuerza a las antiguas corporaciones a adaptarse o morir.
Darwinismo Digital. Así bautizó Evan Schwartz a este fenómeno iniciado por
la irrupción de las empresas punto com en el ecosistema de la economía, para
cambiar una vez más sus reglas.
"En este nuevo escenario, las viejas especies corporativas se adaptarán o
no lograrán sobrevivir. Se podría decir que las compañías que no se muevan lo
suficientemente rápido correrán la misma suerte que los dinosaurios",
anticipa el autor de "Digital Darwinism"
y "Webonomics"
durante su paso por Buenos Aires.
Entre las estrategias principales para sobrevivir en este nuevo entorno
competitivo y desarrollar de manera exitosa una estrategia online, Schwartz
recomienda construir una marca que realmente dé respuesta a los problemas de la
gente (tarea descripta en el capítulo 1 del libro), permitir que los
precios fluctúen libremente a partir de la oferta y la demanda, dejar que las
empresas afiliadas hagan gran parte del marketing y vender productos a medida
en la web y recién luego fabricarlos.
Dell Computer es un excelente ejemplo de esta última estrategia. "Podés no
ser el más barato, pero hacerlo a medida. Ahora el consumidor diseña el
producto, lo compra y recién después la empresa lo fabrica. Eso es lo que hace
de manera perfecta Dell. Al principio se pensó que sólo iba a ser un segmento
de la idustria de la PC. Por creer eso despidieron al CEO de Compaq",
dispara el ex editor de Business Week.
Sin embargo lo que da más trabajo a las empresas de "brick and
mortar" (empresas físicas) que deciden sumarse a la web es la séptima
extrategia. "Integrar la web con los restantes negocios de la empresa es
donde más fracasan las compañías. Tienen un equipo separado trabajando en la
estrategia online, que por dos años el resto de la empresa no conoce ni sabe
qué hace. Terminan siendo dos modelos de negocio distintos, sin ninguna
relación", asegura Schwartz, quien volverá el 22 de noviembre a Buenos
Aires para dar un seminario organizado por HSM junto a Don Peppers.
La menor carga impositiva para las empresas digitales suele ser una motivación
para esta división de los negocios online y offline. Sin embargo no hay que
olvidar que un error de este tipo puede llevar a la quiebra a toda la compañía.
Uno de los casos más sonados fue el de CompUSA, que a partir del lanzamiento de
su website sólo permitió comprar online relegando sus negocios a un crónico
segundo plano. ¿El resultado? Una seguidilla de cierres de locales, sumado a la
insólita compra de la cadena por un grupo mexicano. Schwartz asegura que al
contrario de lo que suponen los ejecutivos más temerosos, los distintos canales
de ventas se refuerzan entre sí. Además las distintas líneas de negocios no
compiten directamente, ya que muchos de los consumidores son clientes
habituales de los distintos segmentos (offline y online).
A muchas de las compañías tradicionales no les está llendo bien en su actual
cotización bursátil. "Sólo cuando son percibidas como compañías web, como
en el caso de Charles Schwab, comienzan a repuntar. De todas maneras en el futuro
todas serán empresas de Internet. Se va a ver a Ford y General Motors
convertirse en compañías de este tipo y no sólo por el e-commerce o business-
to- business. Tiene que ver con el desarrollo tecnológico de las empresas: va a
haber hasta chips en los autos", remata.
Aunque hoy estén bien posicionadas, las compañías cien por ciento digitales
tampoco disfrutan de un panorama mucho más alentador. "Tres de cada cuatro
compañías digitales quedarán fuera del negocio o serán adquiridas por sus
competidoras", asegura tajante Schwartz.
El modelo de negocio basado en la publicidad online no está resultando tan bien
como se lo pensó en un principio. A diferencia de otros medios en donde la
medición resulta más dificultosa, en la web se sabe perfectamente qué banners
son cliqueados y cuáles no. Dos años atrás cerca de un 4 por ciento de estos
avisos digitales eran seleccionados por los internautas. Hoy esa cifra cayó al
0.5 por ciento. Es por eso que hasta las punto com elijen la publicidad
tradicional para difundir sus web sites. Sólo se invierten cerca de US$2.500
millones por año en banners, pero la mayoría son por canje.
"Si tenés 20 millones de clientes y ninguno paga, no es un modelo de
negocio duradero. Hoy casi todo es gratis en la web, pero esto no puede durar.
Algunas compañías como Freepc ya fracasaron con este modelo. En el futuro va a
haber ingresos directos de los consumidores, como hace AOL que cobra US$ 22 por
mes por un paquete combinado de servicios. Pero se debe dar un valor agregado
para que el cliente esté dispuesto a pagar", explica el reconocido
periodista.
El desarrollo de una presencia física por parte de las empresas digitales es
tal vez el paso más difícil de imaginar. Según Schwartz, hasta Amazon tendrá
presencia física en el futuro. "Yo lo llamo integración con el mundo real.
Los retaileres van a tener que dar este paso para establecer una participación
en la mente del consumidor", asegura convencido.
En este contexto resulta difícil saber qué rostro tendrán las empresas en el
futuro. "Adquisiciones de empresas online por parte de compañías
tradicionales -la compra de Patagon por el Santander es el mejor ejemplo-
conviven con estrategias inversas. Y en el futuro se va a seguir viendo de las
dos: Cada día va a haber más especies híbridas al estilo Patagon",
concluye.
|
Siete estrategias para sobrevivir en la nueva economía 1. Construir una marca que realmente solucione los problemas de la gente. 2. Permitir que los precios fluctúen libremente a partir de la oferta y la demanda. 3.Dejar que los afiliados hagan el marketing en lugar de uno. 4.Crear valiosos paquetes de productos que integren informacion y servicios. 5. Vender productos a medida en la web y luego fabricarlos. 6.Agregar valor a las transacciones entre compradores y vendedores. 7.Integrar el comercio digital con absolutamente todo. |