UNIVERSIDAD YACAMBÚ

DOCTORADO EN GERENCIA

SEMINARIO AVANZADO PENSAMIENTO GERENCIAL EMERGENTE

 

 

FACILITADOR: Dr. Carlos Zavarce

PARTICIPANTE: Dexi Azuaje

 

 TRABAJO No. 2

 

LECTURA DE LA OBRA “DISEÑANDO LA LIBERTAD”

 AUTOR: STAFFORD BEER. 

 

 

I.          Postura crítica en torno al tema de la discusión de los pensamientos del autor.

 

Así como los siglos constituyentes de la modernidad fueron animados por el movimiento intelectual y creativo de la ilustración, que ayer actuó como un nuevo paradigma social moderno y subversivo ante lo que era la agotada cosmovisión del mundo feudal y medieval, las décadas postsesenta del siglo 20 y las próximas décadas del siglo XXI, están siendo y estarán animadas por el movimiento de nuevas ideas y prácticas del paradigma social postmoderno que hoy está subvirtiendo desde sus raíces el antiguo y agotado modo de vida y cosmovisión moderna.

 

En los finales de la modernidad estamos siendo presionados por problemas que nos llevan hacia la insustentabilidad: la presión ecológica y ambiental; la presión demográfica; la presión del comercio transgénico y de una irresponsable experimentación biotecnológica; la aparición de las nuevas enfermedades; la pobreza;  las drogas letales; la presión del fin del trabajo y del desempleo; la velocidad e inmediatez de las telecomunicaciones, entre otros;  son  precisamente los signos históricos inquietantes del agotamiento de una época que se hace insostenible.  No obstante, las organizaciones tienen la tendencia de auto conservarse, cueste lo que cueste, aunque ya sean superfluas. Así, los conflictos y desarreglos presentados, muchas veces son expresión de que una organización ha perdido su justificación de existencia, y que únicamente centra su energía restante en la lucha por la supervivencia. En este caso, pretender cambiar algo a un nivel interno y, en consecuencia, querer sostener lo existente, sería atacar en el punto equivocado.

 

En este orden de ideas, la obra de Stafford Beer en su primera conferencia “ Amenaza real a lo que estimamos más valioso”, señala que las organizaciones “no son únicamente cosas o entidades que reconocemos y etiquetamos, son, por el contrario, sistemas dinámicos y supervivientes”, constan de partes interrelacionadas entre si y de relaciones y conexiones entre dichas partes.  Así mismo señala que la estructura de nuestra sociedad, entidad que sobrevive, no obstante, por su capacidad de adaptación a los cambios, esta integrada por sus instituciones, pero que al verse amenazada por un cambio demasiado rápido, la respuesta que gran parte de la gente sensata da consiste en reforzar las normas de actuación social, reforzar las instituciones, endurecer las leyes penales, morales y sociales y de esta manera hacer frente a las circunstancias adversas. Es decir, se activan mecanismos para reducir las variables, se empieza a subordinar la libertad a la supervivencia y a la eficiencia.

 

En su segunda conferencia “Instrumentos subestimados por el hombre moderno”, el autor hace referencia que nuestra cultura ha necesitado cerca de trescientos años para asimilar las leyes de la física newtoniana. Ha necesitado más de medio siglo para comprender la teoría de la relatividad y la segunda ley de la termodinámica y empieza ahora a darse cuenta dice que es posible hacer enunciados generales de las leyes físicas del universo; agrega que no todos estamos preocupados en plantearnos y encontrar soluciones a los problemas básicos suscitados por estas dos teorías, aunque cabría suponer que actualmente nuestra cultura ya los ha asimilado. Es un hecho constatado que la cultura tarda muchísimo tiempo en aprender. También es un hecho comprobado que el ser humano resulta sumamente refractario a cambiar la imagen del mundo que su cultura le proyecta. Ahora, lo que no es de todos conocido, es la existencia de la ciencia de la organización eficiente, como define él, a la cibernética y el uso que se le puede dar a los instrumentos que podrían convertirse en un medio para lograr esto; es decir, las computadoras electrónicas, las telecomunicaciones y las técnicas de la cibernética.

 

La sociedad debe utilizar estos instrumentos para planificar de nuevo sus instituciones y para que estas funcionen de manera diferente.  Entonces, ¿por qué no se usa lo antitético, es decir, los amplificadores de variable? La razón aparente para no hacerlo es el coste, sin embargo, la razón auténtica radica en que tendrían que volver a proyectar el sistema por completo, habiendo desmantelado previamente los atenuadores instalados en su seno. Al  referirse a uno de los instrumentos como lo es el computador señala “Es triste que se confunda a la gente de modo que lleguen a echar la culpa a las máquinas, las cuales no pueden defenderse, mientras que los verdaderos culpables quedan impunes. Donde la maldad se halla y maldad no es una palabra demasiado fuerte es en el hecho de hacer creer a la gente sencilla que la computadora es un fracaso caro y peligroso, una amenaza a su libertad e individualidad, cuando, por el contrario, es en realidad su única esperanza”.

 

En la tercera conferencia  denominada “Prototipo de maquinaria para la libertad”,  Stafford Beer describe los cuatro procedimientos atenuadores de la variable por parte del gobierno: primero, confeccionando los diferentes modelos de país; segundo, estableciendo el modelo de cada departamento y las tareas que le competen; tercero, sistematizando datos generados por los modelos y evitando su acumulación; y cuarto, demora que imponen los métodos de recogida de datos.

 

Por otro lado agrega que se necesitan mejores modelos de las estructuras económicas, que es necesario considerar en qué forma las diferentes estructuras están interrelacionadas sobre una base de movimiento continuo.  Además, quienes conocen realmente estos procesos son los que trabajan en ellos, los propios trabajadores, a los que sí se les puede interesar en la labor de formar el modelo total del funcionamiento de la empresa, lo que supondría una real participación de los trabajadores en ésta, en vez de hablar tanto sobre su presunta participación. Señala que es posible  proyectar las instituciones de un gobierno  de acuerdo con los principios y practicas de la cibernética, pero que el camino que hay que recorrer para desmontar la burocracia es largo.

 

La cuarta conferencia “La ciencia al servicio del hombre” el autor señala que la ciencia ha sido presentada como servidora del hombre de manera erronea, critica el modelo económico de la revolución industrial  e indica que la ciencia debe ser concebida de manera distinta. Considera que únicamente existe una solución, consistente en quitar el control de la ciencia y la tecnología a quienes hoy pueden financiar su desenvolvimiento y devolver su control al pueblo. Los científicos y los técnicos deben ser auténticos servidores del pueblo a pesar de la tendencia actual de convertirles en una élite, instrumento de quienes ostentan el poder económico sobre los propios sistemas científicos.  Además agrega “«Por vez primera en la historia de la humanidad la ciencia puede dominar toda rama del conocimiento cuyo objetivo pueda especificarse con exactitud. También por vez primera no necesitamos ser hombres de ciencia para comprender lo que debemos hacer. De ahí que no estemos por más tiempo a merced de la tecnocracia, que hasta ahora nos ha indicado lo que debemos hacer. Nuestra tarea consiste en empezar a especificar.»”

 

Sin embargo, el autor dice que tenemos que enfrentarnos a un hecho bastante difícil de aceptar para las personas inmersas en nuestra cultura. Lo que el hombre puede hacer está mediatizado por nuestro cerebro y éste es limitado. Tenemos dentro del cráneo una computadora electrónica ligeramente alcalina, de kilo y medio de peso, funcionando sobre glucosa a 25 watios. Esta computadora contiene unos diez mil millones (o diez elevado a diez) de elementos lógicos denominados neuronas y que actúan a un ritmo de diez ciclos por segundo. Constituye un sistema dinámico de un alto grado de variable, pero es ciertamente finito. De acuerdo con la Ley de Ashby, podemos reconocer modelos hasta un cierto límite, pero no más allá de él. Por esto, si acontece algo que supone una mayor variable de la que el cerebro puede dominar no reconocemos lo que es. Tropezamos otra vez con el viejo límite, constituido por el requisito de la variable requerida.

 

Así en la quinta conferencia “El Futuro que podemos exigir ahora” Stafford Beer indica que no es precisamente el hombre, individualmente considerado, el que tiene incrustada la resistencia al cambio, el problema es que son las instituciones a las cuales los humanos nos hallamos vinculados las que se resisten al cambio. Por ello tenemos la sensación, como seres individuales, de que nunca podremos lograrlo. y este argumento llega a ser muy convincente.

 

 Para mantener su viabilidad el sistema en su totalidad debe contar con un modelo regulador central, este modelo debe crearse por medio de una consulta democrática, aunque no ignoramos que éste constreñirá la variable de las partes. Establecido el modelo neutralmente todo funcionará bien porque es indispensable que la variable sea atenuada en cualquier caso. Es esencial que los servicios que sólo llegan a ser económicos únicamente a un nivel recursivo del sistema total sean asequibles a este nivel recursivo. La distinción vital reside aquí; la medida precisa de atenuación de la variable constituye una materia de competencia reservada a las decisiones locales.

 

En la última conferencia “La libertad del hombre en un mundo cibernético”,  el autor nos dice que  seremos libres cuando las puertas de nuestra mente están abiertas de par en par. Además señala que la eficiencia no tiene por qué comportar tiranía si el sistema se proyecta como es debido. Su consecución exige prioridad y una auténtica versión de lo que es eficiencia y se requerirá para salvar nuestra sociedad dinosáurica. Para él, “el futuro es impredecible debido a que hay demasiada variable en el aire y esta se llama Libertad”.

 

Como conclusión debo señalar que la postura del autor a través de sus charlas nos hace reflexionar sobre su visión acerca de temas que en la actualidad siguen tan vigentes  como lo planteado por el hace más de 29 años. La necesidad de romper que el modelo burocrático instalado en el seno de los gobiernos y en la mayor parte de las instituciones tanto públicas como privadas, la necesidad de apropiarse de las TICs como vía para lograr mejorar las instituciones en beneficio de la sociedad. Aquí,  debo agregar que coincido con la manera optimista del autor en cuanto al uso de estas tecnologías.  Además sin temor a equivocarme, este autor platea entre sus líneas conceptos como los manejados por el autor Peter Senn en su obra La quinta Disciplina como los son el concepto de una organización inteligente que entiende, que posee discernimiento suficiente para enfrentar confiadamente el cambio, pues hace de su aprendizaje una práctica continua, esa organización que existe ante todo como una visión en nuestras experiencias y nuestra imaginación colectiva. No obstante, depende de los esquemas de pensamiento que hemos cultivado a través de la vida y del contacto con el medio ambiente.

 

Por último, como señala el autor está en cada uno de nosotros encontrar la manera de poner la ciencia al servicio de causas justas y sobre todo ser vigilantes de encontrar los mecanismos de que está siga al servicio de todos y para todos tal como la han venido haciendo en el área de las Tecnologías de Información y Comunicación personas como Tim Berners Lee uno de los inventores de la Web y ahora líder de uno de los Proyectos comenzados por la W3C el de La Web Semántica o  Richard Stallman creador de la Fundación del Software Libre (FSF) y de la idea del Copyleft, contenida en la Licencia General Pública de GNU (GLP).

 

II.                  Estado del Arte

 

A continuación se trataran algunos temas que guardan relación con la obra del autor Stafford Beer “Diseñando la Libertad” y con el proyecto de tesis doctoral.

 

Según Heinz von Foerster, citado por Rodríguez (en línea) la historia de la cibernética se puede observar como un proceso que se desarrolla en tres niveles de complejidad:

 

1)     una Cibernética de "0 orden", implícita,

2)     la Cibernética de "1er. Orden", reflexión explicitada en la obra de Norbert Wiener (1948), y

3)     una Cibernética de "2º Orden", reflexión sobre la reflexión de la Cibernética.

 

Para Morgan (1986) la visión de las organizaciones como totalidades dinámicas es resultado de la influencia de la Teoría General de Sistemas y de la Cibernética sobre el campo de los estudios organizacionales. Bajo esta perspectiva las organizaciones son capaces de detectar cambios en el entorno y de desarrollar respuestas estratégicas apropiadas.

 

El concepto cibernético de realimentación negativa (Wiener 1948; Forrester 1961) permite entender la manera como la organización encara este conflicto. El comportamiento dinámico de la organización la conduce a través de diferentes estados que en muchos casos no coinciden con el estado ideal asociado a su propósito. La organización debe ser capaz de recibir información acerca de su estado actual de manera que pueda corregir, mediante acciones organizacionales, sus diferencias respecto del estado ideal; o incluso, modificar la definición de su misión y de su estado ideal. La realimentación negativa representa este proceso de flujo de información que resuelve el conflicto entre lo dinámico y lo permanente en la organización.

 

Para comprender  la dinámica actual a la que se enfrentan las organizaciones, es necesario  abordar temas como la racionalidad científica, la modernidad  y la transición hacia una nueva era. En este orden de ideas, la  filosofía racionalista,  gira en torno a conceptos como el individualismo, el pragmatismo, la crítica a la religión, la libertad de conciencia y el concepto contractual de la sociedad. Entre sus principales características se encuentran la confianza absoluta en la razón humana,  existencia de ideas innatas, utilización de un método matemático para explicar los razonamientos,  mecanicismo del universo.

 

Los conceptos de Racionalidad y de Racionalización se aplican en la ciencia y en la praxis de muy distintas formas y en muy diversos contextos. Además, el concepto ha estado sujeto a una gran evolución en el curso de los últimos siglos, sobre todo a partir de la formación de lo que se ha llamado "modernidad".

 

La concepción clásica de la modernidad se centra en la construcción de una imagen racionalista del mundo, que integra el hombre en la naturaleza y que desestima todas las formas de dualismo del cuerpo y del alma, del mundo humano y del mundo trascendente. La sociedad moderna es entendida, por esta concepción de la modernidad, como una sociedad racionalizada. Es decir, como un sistema social autoproducido, autocontrolado y autorregulado.

 

La teoría administrativa no escapa al uso de la racionalidad. Administración científica es el nombre que recibió debido al intento de aplicar los métodos de la ciencia a los problemas de la administración para lograr una gran eficiencia industrial. Surgió con el énfasis en las tareas, a partir de la escuela de la administración Científica de Taylor, dentro de un enfoque de sistemas cerrado, preocupada exclusivamente por el nivel operacional de la empresa.

 

El objetivo de la organización científica del trabajo es descubrir los métodos más eficaces para realizar una tarea y dirigir a los obreros; la cooperación estrecha, íntima, personal, entre la administración y los obreros es la esencia misma de la organización científica del trabajo: "Lo que los trabajadores piden a sus empleadores es un salario elevado, y lo que los empleadores desean son bajos costos de producción la existencia o la ausencia de estos dos elementos constituye el mejor indicio de una buena o de una mala administración" Pestana, (s/f).

 

Posteriormente la teoría administrativa se apoyó haciendo énfasis en la estructura, producto del enfoque anatómico de Fayol con su teoría clásica, quién enumera una serie de catorce principios generales de administración (Viedma, 1992); así mismo se encuentra el enfoque burocrático de Max Weber, el cual descansa en la utopía de la organización como máquina perfecta; es decir, la búsqueda de una racionalidad organizacional absoluta que sometería al hombre a un modo de funcionamiento "sin fallas" de ningún tipo. La burocrácia, para Max Weber, es la organización eficiente por excelencia, la organización llamada a resolver racional y eficientemente los problemas de la sociedad y, por extensión, de las empresas. La organización burocrática esta diseñada científicamente para funcionar con exactitud, precisamente para lograr los fines para los cuales fue creada, no más, no menos (Telles, s/f).

 

Las organizaciones diseñadas bajo estos enfoques corresponden al modelo organizacional mecanicista. Sin embargo, la complejidad de las nuevas realidades emergentes durante este siglo, su fuerte interdependencia y sus interacciones ocultas, por una parte, y, por la otra, el descubrimiento de la riqueza y dotación insospechada de la capacidad creadora y de los procesos cognitivos del cerebro humano, postulan una nueva conciencia y un paradigma de la racionalidad acorde con ambos grupos de realidades.

 

En contraposición al reduccionismo y al mecanicismo, el expansionismo, la teología y la síntesis son reconocidos por muchos autores como vías para alcanzar una mejor comprensión del mundo. En otras palabras, la ciencia intenta conocer las partes a través del todo; lo que no significa, intentar una teoría general del todo, sino que entre lo específico que carece de significado y lo general que no tiene contenido, debe existir para cada propósito y en cada nivel de abstracción un grado óptimo de generalidad. Ve el todo como “sistema” compuesto por un conjunto de partes interrelacionadas. En consecuencia, este enfoque supone que el sistema es un todo indivisible y que no es meramente la suma de sus partes, exigiendo por lo tanto un enfoque multidisciplinario. Esta aproximación fue esbozada primeramente en 1937 y luego en posteriores publicaciones con el nombre de Teoría de Sistemas por Von Bertanlanfy.

 

En correspondencia con estas ideas,  la realidad organizacional y social puede ser vista desde un punto de vista diferente. Partimos del principio que las organizaciones, las instituciones sociales y la sociedad pueden ser vistas como una gran tela de relaciones yuxtapuestas, con propiedades adicionales a la suma de las propiedades de los elementos que la integran, en donde la figura a usar no sea la máquina, sino la estructura orgánica, inspirada en los sistemas orgánicos naturales.

A nivel de modelaje organizacional, el término orgánico se aplica, en general, a un conjunto de técnicas que permiten aumentar la flexibilidad de la estructura organizacional tradicional, mediante una serie de propuestas relacionadas a la toma de decisiones,  a la tecnología de información,  al desarrollo de relaciones laterales y a la descentralización de la estructura. El término orgánico surge debido a la necesidad de establecer un punto de referencia diferente de las estructuras burocráticas más rígidas, descritas como mecanicistas (Sosa, 2000).

 

Las nuevas realidades a las que nos enfrentamos, llenas de cambios y transformaciones, turbulencia e inestabilidad, constituyen una extensa red unificada de actividades, procesos, órdenes abstractos, sucesos y relaciones; exige de parte del sujeto una estrategia de pensamiento, a la vez reflexiva, no reductiva, polifónica y no totalitaria/totalizante. Este pensamiento complejo a diferencia de un pensamiento simplificador que identifica la lógica con el pensamiento, es un pensamiento que postula como sus principios más pertinentes a la dialógica, la recursividad, la hologramaticidad,  la  holoscópia; además, conoce los límites aportados por la ciencia contemporánea, es decir la incertidumbre.  Todo esto demanda de la aparición  de nuevas teorías que realcen las características eminentemente humanas de las organizaciones; así como, la consideración del ambiente y el uso de las tecnologías, entre otros factores.  

 

Haciendo referencia a Morin y otros (2002) “El pensamiento es aquello que es capaz de transformar las condiciones del pensamiento, es decir de superar una alternativa insuperable, no esquivándola, sino situándola en un contexto más rico  en el que deja lugar a una nueva alternativa, la aptitud de devolver y articular lo anti en lo meta…”.  Es por ello que las respuestas que el hombre percibe están condicionadas por el episteme y el paradigma en que vive. Es así como el esfuerzo humano más grande que se le presenta a nuestra mente, es el de trabajar cambiando todo su aparato conceptual. Necesitamos un ser humano con la perspectiva poliescópica de lo global y lo local en un mismo espacio mental para responder a los desafíos planetarios que ponen ya en relación áreas dependientes unas de otras al mismo tiempo que están alejadas.

 

El pensamiento complejo, no propone en su dialogo un programa, sino un camino (método) donde poner a prueba ciertas estrategias que se verán fructíferas o no en el mismo caminar dialógico, lo programado muchas veces no es buen compañero de viaje del sujeto complejo.   Pensar de forma compleja es saber que no hay explicación  sin comprensión. Es introducir la cualidad en un mundo gobernado por la cantidad. El espacio de la complejidad, es aquel espacio y aquella cultura en los que los seres humanos son considerados como sujetos. Seres humanos que saben que su autonomía se nutre de múltiples dependencias con sus semejantes. Seres que saben que su subjetividad depende de su relación con el nosotros de la sociedad y que ese nosotros depende de la autonomía de pensamiento y acción de cada uno. Por todo ello la complejidad es la cultura de la solidaridad, donde se vive entendiendo que nuestra realidad es cambiante “nada está escrito”.

 

Esta nueva manera de pensar que se requiere es la que nos permitirá coexistir con el comienzo de la nueva era “la Era de la Tecnología de la Información y de la Economía del Conocimiento"; comienzos se dan en un concierto de sinfonías paralelas, en el que rondan las incertidumbres junto a las verdades. Por un lado, el gran avance del conocimiento, las ciencias y las tecnologías; por otro, el agravamiento de las crisis ambiental, económica, energética, epidemiológica, alimenticia, habitacional, laboral, financiera, y hasta de la paz mundial, consecuencia de la modernidad.

 

Los avances de la informática, las telecomunicaciones, la multimedia están incidiendo cada vez más en aspectos de la vida de los habitantes del planeta. Esta plataforma globalizada de la sociedad de la información o sociedad informacional como la denomina Manuel Castells es una dimensión de la globalización formada por actores locales, donde estamos invitados a participar activamente en una nueva sociedad donde el conocimiento es admitido como una pieza clave en las relaciones socioeconómicas que establecen las sociedades, las organizaciones y los países.

 

Las TICs representan un conjunto de tecnologías que abren la oportunidad de optar por una vía distinta a las que históricamente han tenido los países en vías de desarrollo, pero que están aún por ser completamente comprendidos y aprovechados en toda la extensión de sus potencialidades. Representan una ruptura en los paradigmas de concepción, organización, distribución y ejecución de actividades empleadas por la humanidad y un reto para quienes dominar los alcances de esta ruptura sigue siendo una meta fundamental para estar en los estadios más avanzados de progreso.  

 

En el caso de Internet, no es sólo unas representación “en tamaño real” de nuestra naciente sociedad global, sino que es también una nueva dimensión emergente del espacio social. Expresado de otra manera, es la matriz sociotécnica de una nueva dimensión de la socialidad humana, la socialidad artificial, que esta constituida por la interacción, cada vez más compleja, entre agentes naturales y agentes artificiales.

 

Hasta el presente, el papel dominante que ante la producción social de tecnología le ha tocado desempeñar a los países en vías de desarrollo es el de consumidores, para adaptarse así a los esquemas económicos, políticos y sociales que se dictan en los países de economías avanzadas.  Sin embargo, el reto es el de apropiarse socialmente de las TICs y hacerlas funcionar para sus propios planes de desarrollo. Se trata de ser innovadores en su manejo, en su producción, en su implementación y en los usos para hacerlas trabajar en producir soluciones a sus propios problemas.

 

Una de las maneras de favorecer la construcción de una sociedad solidaria y responsable es permitir  el aprovechamiento de las TICs en condiciones justas y equilibradas. Esto es, sin los grandes desbalances y desproporciones que existen hoy día en aspectos tan determinantes como la facilidad de acceso a estos recursos para amplios sectores de la población socialmente excluidos del proceso.

 

No obstante,  a pesar de que se ha venido avanzando en ese ejercicio de apropiarse de las TICs para producir soluciones a los problemas más urgentes que se enfrenta en el proceso de desarrollo, esos avances no han sido suficientes en términos cuantitativos y cualitativos. Estudios sobre este tema confirman lo que la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) constató en el año 2000: que los tres cuartos de las personas más pobres de la población mundial, representan menos de los 40% de los teléfonos fijos, 15% de los teléfonos móviles y menos del 10% en Internet. Incluso en los países industrializados, la brecha digital se presenta de un modo muy significativo.

 

 

III.        Propuesta de tesis doctoral: HACIA UN NUEVO MODELO ORGANIZACIONAL. UNA VISIÓN TRANSCOMPLEJA. Orientado a las Pequeñas Empresas de Servicios del Estado Barinas

 

El énfasis en la eficiencia económica, la autoridad burocrática y la racionalidad científica, tradicionalmente se han asociado a la modernización. Sin embargo, con organizaciones más complejas y un entorno en continua evolución, la teoría clásica parece excesivamente rígida y simplista. A pesar de ello, algunos de sus principios y la clasificación de las actividades administrativas constituyen aún en día auténticos cimientos de la gerencia actual: la especialización de operarios y de procesos de trabajo, la idea de la estandarización del desempeño de las funciones, la noción de centralización en la toma de decisiones, la uniformidad de las prácticas institucionalizada, entre otros aspectos.

 

La gerencia tradicional venezolana se ha apoyado en una estructura organizacional rígida, multiplicidad de procesos, autoridad excesivamente centralizada, burocracia excesiva. Por su lado, el Estado, ha dejado mucho que decir en su actuación, generando un serio desequilibrio económico, sus tributaciones, cargas impositivas, política cambiaria, tratados, convenios y sobre todo la ausencia de programas económicos consistentes que han desmotivado a la inversión, y ha conllevado al cierre de muchas empresas, incrementándose la pobreza, y afectándose seriamente la calidad de vida del venezolano.

 

Como consecuencia de un modelo mecanicista y reduccionista, la empresas venezolanas enfrentan una serie de problemas: comunicación poco efectiva entre sus miembros, lentitud en los procesos, equipos y sistemas obsoletos, muchas empresas inclusive tienen sistemas solo manuales, se percibe una ausencia de investigación y desarrollo, baja capacidad técnica, lo que implica baja productividad, poca eficiencia, poca competitividad.

 

Por otro lado, se ha asumido que el mejoramiento y el cambio organizacional depende de análisis internos y externos, de la descripción de procesos de negocios, la preparación de programas de medición, la revisión de resultados medidos y el diagnóstico de la cultura organizacional. Sin embargo, las personas comienzan a percatarse de que el mejoramiento organizacional y el cambio organizacional no se trata de un proceso analítico, sino de un proceso de aprendizaje creativo basado en una visión estratégica, así como en nuevos valores y normas.

 

El cambio es inherente a la vida organizacional, a su arquitectura organizacional – gente, estructura, sistemas- a fusiones, adquisiciones, al lanzamiento de un nuevo producto o servicio, al ingreso de un nuevo lider o a la introducción de una nueva tecnología. Es un proceso de introspección progresivo, el cual es continuamente supervisado y ajustado para movilizar y cultivar la creatividad, el aprendizaje y el compartir del conocimiento.

 

En la actualidad, la sociedad se encamina hacia una nueva era, una sociedad de organizaciones, donde el recurso principal es el conocimiento.  La organización postmoderna, al parecer, es aquella que se construye con las nuevas claves de estos nuevos tiempos: la comunicación, la información, el conocimiento, los intangibles; todo ello, aunado en la autorrealización humana y en la renovación ética.  Así como la tecnología básica de la imprenta, las maquinas a vapor y los transportes fueron pilares para la fundación de la sociedad moderna e industrial, hoy las nuevas tecnologías en red contribuyen a crear la sociedad postmoderna.

 

A pesar de que las nuevas tecnologías postmodernas -internet, la biotecnología y la nanotecnología- han sido precisamente un bello resultado de la lógica moderna; paradójicamente, por su amenazante macro-poder han llegado para incentivar una ruptura con la propia lógica tecnocrática de la modernidad. Hoy son ellas mismas, con su singular poder y con sus riesgos de accidentes generales y de presión hacia la insustentabilidad, las que nos exigen un cambio cultural en la manera de vivirlas.

 

El cambio de dimensión de la modernidad a la posmodernidad y a la “transmodernidad”, nos hace profundizar en el impacto de una nueva lógica tecnológica en las distintas actividades que realiza el hombre. Esta lógica tecnológica se fundamenta en la información y la comunicación. Quienes en la actual sociedad planetaria comparten el emergente paradigma científico sistémico, reconocen en .éste, las potencialidades capaces de contribuir a crear una nueva economía sustentada en una red de nuevas ciencias y tecnologías.

 

Ante los profundos cambios que atraviesa la sociedad, consecuencia del avance de las telecomunicaciones, globalización, economía digital, entre algunos elementos; las organizaciones  deben ser verdaderos sistemas dinámicos, empresas en red formadas por miembros, clientes o usuarios, proveedores, competencia, etc; y donde el conocimiento circule por las redes telemáticas, Internet, Intranet, Extranet;  ello, exige de éstas capacidades extraordinarias de innovación, adaptación, aprendizaje y mejora continua, requieren constantemente reinventarse así mismas, ya sea en productos, estructura organizacional o prácticas de trabajo. Por lo tanto, la generación y transmisión de información (ambiental, interna o corporativa) ligada a  la tecnología computacional y de comunicaciones para crear  conocimientos, pasan a tener un rol vital como elementos claves de la nueva manera de hacer gestión. En este sentido, la gestión y la tecnología de información deben integrarse para conseguir un óptimo manejo de los recursos económicos  organizacionales en beneficio de una nueva sociedad, contribuyendo con la realización y conformación de un hombre posmoderno.

 

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 Febrero 2006

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