Universidad Yacambu

Dirección de Estudios Virtuales

Licenciatura de  Información  y Documentación

Participante: Karina Maita-  Profesor: Luidys Díaz

Producción Editorial Cohorte 032-052

T4

 

Ensayo

 

 

Introducción

 

El mundo está cambiando rápidamente y los cambios están empujando a la literatura, dándole nuevas oportunidades de creación y difusión: una prueba de esto es la presencia, cada vez más abundante, de revistas literarias que tienen como soporte material las redes electrónicas.

 

Sin darnos cuenta cómo ocurrió, la informática incorporó una nueva herramienta a la ya conocida y tradicional pareja que hicieron el bolígrafo y el papel. La computadora, ha otorgado a los autores ciertas libertades y ventajas que antes resultaban inimaginables.

Este ensayo nos acerca una idea sobre el revolucionario presente y el incógnito futuro de la literatura y su relación con la informática y que comenzamos haciéndonos la siguiente interrogante. ¿La tecnología desaparecerá los libros?

De una encuesta tomada de una página web reconocida surgió la siguiente información estadística de las personas que dieron su opinión al respecto.

 

¿LA TECNOLOGÍA DESAPARECERÁ LOS LIBROS?

 

No Nunca.

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58%

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58%

[ 100 ]

No del Todo.

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41%

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41%

[ 70 ]

Si para siempre.

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0%

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[ 0 ]

Total de votos : 170

 

 

 

La información contenida en hojas de papel encuadernadas mejor conocidos como libros, los cuales llevan años siendo por excelencia el material seleccionado como referencia para documentación de trabajos, realización de estudios o simplemente para la lectura se juega hoy un debate abierto con los las nuevas TIC.

 

Es decir desde hace años los textos han comenzado a buscar otros formas de darse a conocer tecnológicamente, por ejemplo el disco compacto, lanzado en un principio para contener música, pronto se convirtió en un dispositivo de almacenaje de todo tipo de información, por está razón el texto migró hacia ese medio aunque con lentitud y duda, sin alcanzar gran éxito. De hecho, han surgido otros formatos como: los casettes de audio, los videos y el más reciente el Internet; pero ninguno de estos “soportes” llegó jamás a amenazar al papel como medio predilecto para contener información.

 

La industria editorial tiene cazada una pelea por la supervivencia con las nuevas tecnologías de la información. Libros e Internet se enfrentan hoy como años atrás se enfrentaron prensa y radio, y prensa, radio y televisión.

 

En este episodio de grandes transformaciones viene bien dejar en claro que una cosa es el libro y otra la lectura. La sociedad ha sacralizado el libro en gratitud por su papel de siglos en la preservación y difusión del conocimiento y la cultura. Pero su valor social se deriva de su función como soporte para conservar, transmitir y circular información y conocimiento. Hoy en día, la tecnología ofrece nuevos soportes que facilitan el acceso de las grandes masas a la literatura y otros textos más que el mismo libro.

 

 

Es hora de preguntarse entonces qué es lo que realmente defienden los directores de editoriales. No es la información ni el conocimiento que los libros contienen. De ser así estarían defendiendo la lectura. Si la batalla fuera por los contenidos, los modernos medios audiovisuales también están en capacidad de transmitirlos. Es necesario resaltar que la industria editorial defiende el negocio del libro como mercancía, y eso es claro y legítimo. Pero en ese empeño no debería hostilizar las nuevas tecnologías y los soportes que las acompañan.

 

El caso es que hoy la tecnología ofrece recursos que hacen posible prescindir en buena medida del papel. Esto ha recrudecido la polémica y ha polarizado las posiciones de una manera, siendo, totalmente innecesaria. Porque si bien el contenedor es importante, su fin último es acercar al lector al contenido, es decir, texto e imágenes. Por tanto, si un soporte cumple su objetivo, justifica con ello su existencia.

 

Se trata, más bien, de que en un mundo donde la población crece vertiginosamente, donde cada vez se crea más, los textos que surgen no se convierten todos en libros y los libros no llegan a todos los que deberían llegar. Hay otras razones que hacen evidente que el libro con soporte en papel ha llegado a sus límites, y éstos los encontramos en toda la cadena. Producir un libro es caro. El 95% de la producción del papel se basa hoy en día en la celulosa de madera. Es decir, no es un producto que vaya con la idea de la preservación de la ecología.

 

Por otro lado, el libro ocupa mucho espacio y es caro transportarlo. El que ocupe espacio físico limita la bibliodiversidad, es decir, la coexistencia de muchos títulos, porque no hay dónde exhibirlos. Si imagináramos una librería en la que estuvieran todos, realmente todos los libros del catálogo vivo de todas las editoriales, ocuparía varias cuadras. Tendría que ser un espacio mayor,  que el que ocupa el Poliedro de Caracas. Imaginemos pretender crear un espacio de esa magnitud al que tengan acceso todas las comunidades del país. Es decir, necesitaríamos un poliedro permanente al menos en cada estado de la República, y aún así serían insuficientes. Las dimensiones físicas del libro han conducido al empobrecimiento de la oferta, porque el espacio en las librerías, que finalmente constituyen un negocio, cuesta, y no hay lectores que, ante los precios actuales del libro, compren grandes cantidades. La pregunta ante esto es: ¿qué hacer? Si nos aferramos al libro con soporte en papel, hay pocas esperanzas de lograr la bibliodiversidad y de revolucionar la lectura, pero si dejamos de lado el objeto y pensamos cómo hacerle llegar lo esencial, los contenidos, a los lectores potenciales, que es a fin de cuentas lo que importa, se nos abren expectativas nada triviales gracias a las posibilidades que encierran las nuevas tecnologías.

 

Por lo pronto, mientras la industria editorial busca formas de vincular su dominio sobre el medio predilecto que contiene el conocimiento, es decir, el libro, y maneras de mejorar sus condiciones, se están dando numerosas contracorrientes. Actualmente, una de las formas predilectas de difusión de información tecnológica y científica es el archivo electrónico. Si comparamos, por ejemplo, la disponibilidad de textos en librerías sobre lingüística, versus los que encontramos en la red, hay una desproporción gigantesca. Pero no sólo eso. Ya hay decenas de miles de personas que intercambian gratuitamente miles de títulos en la red, desde los clásicos de la literatura, hasta los más sonados best-sellers de la actualidad. La discusión acerca de la superioridad del libro impreso en papel vs. el libro en archivo electrónico comienza a agrietarse ante la contundencia de los hechos.

 

Hoy en día, la lectura de libros y archivos electrónicos se está convirtiendo en una verdadera opción para hacerle llegar bibliotecas a más personas que, de otra manera, no tendrían acceso.

Es imposible la desaparición del libro de lectura y mucho menos que sea suplantado por algún artefacto electrónico. Definitivamente el libro de literatura es indispensable y, por ahora, irremplazable. La práctica de la lectura nutre la esencia misma del pensamiento. El libro representa la mejor manera de poner todos los sentidos en recrear nuestra imaginación.


Dice Xavier Badosa, el primer editor digital de Madrid- España, cuya editorial Badosa.com empezó en 1995 :

"Cuando algunos editores se empeñan en afirmar que el libro (el libro de papel, el "p-book" como ya comienzan a llamarle los americanos) no desaparecerá jamás, uno se pregunta si piensan en lo que dicen antes de decirlo: si expresan una opinión o tan sólo una superstición irracional.


El libro desaparecerá si se inventa algo mejor que cumpla sus mismas funciones de forma más eficaz. Como el resto de artefactos de la historia de la humanidad. No cabe duda que como soporte de información el mal llamado "libro electrónico" es un dispositivo superior al libro."

El concepto de libro electrónico se convirtió en realidad a finales de la década de 1990 con la comercialización de varios dispositivos. Estas máquinas permiten a los usuarios descargar textos de Internet y leerlos en un equipo portátil. El libro electrónico modelo RCA REB1100 que se muestra aquí tiene el tamaño de un libro de bolsillo. Su duración oscila entre 20 y 40 horas después de recargar la batería, alberga un mínimo de 8.000 páginas de texto e incluye un módem interno.

 

Sobre el fin del libro de papel, nos comenta Berna Wang (1997): "¿No les parece una gran noticia para la conservación de los bosques? Imaginen que nos ahorráramos la energía, la tinta y el papel gastados en preparar, imprimir y distribuir libros (por no hablar de otros documentos) que por fin tienen una vida más o menos larga pero limitada.”

Conclusión

Para los amantes de los libros y del rito de escoger en una librería repleta, la industria sí quiere puede eliminar todos esos placeres. La tecnología se lo permite ya; por ello, igual que los discos o las películas, por su menor precio, antes o después el libro desaparecerá. Pero no desaparecerán la escritura, ni la literatura, ni los escritores, ni los premios, ni los clásicos.

Debido a su economía y alcances, Internet se ha convertido en un medio importante para la autopromoción de autores inéditos, aparte de los que pueden dar con un editor electrónico de valía, quienes a través de revistas digitales o listas de correos han inundado la red con sus escritos.  

Hay quienes opinan que los libros en papel nunca desaparecerán siempre van a ser tan necesarios como lo han sido siempre y tan precisos como para estar ahí en el momento en el que los necesitemos.  Otros  reconocen que los  libros electrónicos son una maravilla,  son mas accesibles y económicos  porque en internet es fácil encontrarlos y además son un respaldo valioso de lo que ya hay plasmado.

  A manera de concluir los libros son un mundo maravilloso, que sin importar su presentación  jamás van a desaparecer porque lo  verdaderamente importante. Es leer  (no importa, si es electrónico y papel) si no incorporar el conocimiento, entretenimiento o placer que nos pueda brindar su lectura.


Infografía

 

La revolución digital de los libros a las puertas del siglo XXI.

Articulo realizado Por José Antonio Suárez, donde afirma que  será la tecnología digital la que acabará salvando a la literatura de su extinción.

http://book.blogia.com/2006/070106-el-sueno-de-gutenberg.php

 

Proyecto Gutenberg

La Universidad de Illinois reúne los textos más importantes de la literatura mundial, junto con obras de referencia, en edición electrónica.

http://www.gutenberg.org/

 

Libro Antiguo

Página Web orientada a la difusión del comercio de libros antiguos. Incluye un buscador para localizar libros antiguos o raros en los fondos de las librerías asociadas.

http://www.libroantiguo.com/

 

CegalNet

Página Web de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, a la que están asociadas más de 1.500 librerías españolas.

http://www.cegal.es/

 

 

 

 

 

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