Universidad Yacambu-
Dirección de estudios virtuales
Licenciatura de Información y
Documentación
Asignatura: Deontología-
Profesor: Ildegar Álvarez
Participante: Karina Maita
Actividad Extraordinaria de Evaluación
Tema
Nº 3:
Reflexiones sobre el libro Ética pública
y Corrupción: Curso
de ética administrativa escrito por Manuel Villoria Mendienta
Introducción
En la actualidad nos enfrentamos al desafío que
supone explicar con coherencia los innumerables tropiezos por los que atraviesa
nuestra sociedad, salta inmediatamente a la vista el aspecto ético como una
cuestión de primer orden, nos hacemos
una pregunta que rebasa los marcos de la
simple especulación mental para convertirse en una necesaria cuestión a
debatir: ¿puede el empleado público seguir volviendo sus espaldas a la ética?
Definitivamente
no, no después
de analizar algunos conceptos y principios como: la ética, la ética administrativa, la
corrupción, desarrollo moral, los principios, la responsabilidad social, la
necesidad del cambio, la burocracia, y los principios éticos, en nuestras manos
está asumir como propios los principios éticos y aplicarlos en nuestra
actuación profesional, a la relación con los ciudadanos con el fin de ir
eliminando la imagen peyorativa que actualmente tiene la administración pública en nuestro país.
Desarrollo
La ética
Ética (del griego ethika, de
ethos, ‘comportamiento’, ‘costumbre’), principios o
pautas de la conducta humana, a menudo y de forma impropia llamada moral (del latín
mores, ‘costumbre’) y por extensión, el estudio de esos principios a veces
llamado filosofía moral.
En otras palabras la ética se
refiere a una conducta moralmente positiva, el libro de Mendieta
menciona que la ética tiene que ver con las buenas elecciones, con
forjarse un buen carácter y ello requiere
reconocer que el ser humano es libre y que puede hacer buen uso de su
libertad y puntualiza que, la ética es “
el conjunto de de intuiciones y concepciones de de las que se valen los
distintos grupos humanos e individuos para identificar lo que esta bien y lo
que está mal, lo que se debe hacer y lo que se debe evitar” (Vargas 1998).
Aunque cada cultura ha desarrollado un modelo ético propio, La ética, sin duda alguna, es una herramienta de extraordinaria
importancia como medio para situar al hombre en su justa dimensión, darle a
éste un sentido y una responsabilidad mayor en la construcción del entramado
social, para que el mismo se armonice y se consiga con ello, que podamos
adecuar las actitudes a un planeta que se desangra por nuestra propia
insensatez, es un imperativo impostergable de estos tiempos, llamados a servir
de alerta para que este universo no acabe su existencia de forma miserable.
La ética en la administración
La
ética para los empleados públicos puede entenderse como un hacerse colectivo ,
un proceso en el que la colectividad y los individuos van generando aquellas
pautas de conductas y carácter que permiten un mejor desarrollo de la
convivencia y una mayor expansión de la
autonomía y libertada del ser humano, de esta teoría también forman parte las
organizaciones e instituciones del
estado, asociaciones cívicas e entidades
económicas y empresariales al igual que las actividades profesionales y la
opinión publica.
El
autor del libro expone que la ética en la administración es una ética aplicada,
en concreto una ética profesional que surge al compás de un conjunto de éticas,
como la ética empresarial, la bioética, o la ética de la información que tratan
de recordar a los miembros de determinadas profesiones cuáles son los fines de
los mismos y los requisitos para alcanzarlos.
Cada
profesional debe tomar en cuenta que “
la practica cooperativa humana cobra sentido por intentar alcanzar unos bienes
específicos – bienes internos” (Cortina
A. 1997) lo importante es reflexionar acerca de los principios de conducta que se deben aplicar para alcanzar dichos
bienes, es decir que valores y que hábitos es preciso incorporar para llegar a
ellos, se puede lograr valores externos, tales como: fama , dinero o poder; pero
cuando quienes desarrollan estas actividades se guían tan sólo por la búsqueda
de dichos bienes externos, olvidando los bienes internos, entonces la profesión pierde su legitimidad
social, su credibilidad y pone en peligro su futuro.
Estoy
de acuerdo en que cualquier actividad o trabajo debe realizarse por convicción
y no por mero interés.
Ahora
bien, para que exista una profesión desde una perspectiva de ética según Pugh(
1991) se precisa:
1.
Una
consciencia de su existencia.
2.
Un
corpus o de teoría y conocimiento transmisible
3.
Un
ideal social
4.
Una
organización formar que promueva su interés
5.
Una
organización nacional que reconozca líderes sobresalientes en su calidad humana
y profesional.
6.
Unos
estándares éticos.
La
corrupción
En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica
consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en
provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.
El uso del termino corrupción es
relativamente nuevo. La palabra corrupción en su actual sentido social y legal,
es la acción humana que viola las normas
legales y los principios
de la ética.
Sin embargo la definición de lo que
es éticamente correcto exige la adopción de un punto de vista moral, un punto
de apoyo desde el que definir lo que sea justo o injusto (
Cortina, 1998)
La corrupción se puede definir
desde diferentes perspectivas, económicas, jurídica, sociológica, no obstante,
desde el aspecto político, ha sido definida con un fuerte componente valorativo,
pues en general se refiere al incumplimiento de deberes derivados del ejercicio
de cargo publico y a un abuso de confianza tales como:
1.
Abuso del cargo público o
incumplimiento de normas jurídicas por parte de los responsables públicos, es
decir, un corrupto, que recibe beneficios de la acción corrupta, cuyo acto
oficial tiene relación directa con el valor conseguido, y cuando existe
intención de influenciar o ser influenciado en el ejercicio del cargo público
para el mismo, por razones de interés privado, familiar, con beneficios
pecuarios, o de status.
2.
El que utiliza el cargo como un negocio cuya
cuenta de resultados busca maximizar; el
volumen de sus ingresos depende de la situación del mercado y de su talento
para encontrar el punto de máxima ganancia en la curva de la demanda del
publico, en esta definición entran los especuladores.
3.
Cuando un responsable de un puesto
publico, con unas funciones y atribuciones definidas, es, por medios monetarios
o de otra naturaleza no legalmente prevista, inducido a actuar favoreciendo a
quien proporciona el beneficio y, por ello, dañando al público y a sus
intereses. Es evidente sobre todo en sistemas de financiamiento de
partidos políticos.
4.
Heidenheimer
(1989) define la corrupción en tres colores:
La
corrupción Negra: es el conjunto de acciones
condenadas por las elites morales y por la ciudadanía de un país.
La corrupción gris: corresponde a
aquella ambigua situación donde no hay consenso, pero sectores relevantes de la
población están a favor de la condena.
La corrupción blanca: está libre de
oposición fuerte por parte del conjunto de la sociedad, ni la elite ni la
ciudadanía en general condenan abiertamente, por el contrario, la toleran.
Estas referencias de los tipos de
corrupción nos recuerdan la cruda realidad de nuestro país y el grado de
implantación y magnitud que estas han tomado sin considerarse aun ningún mecanismo efectivo
anti corrupción.
Personalmente considero que la corrupción administrativa ha sido y
seguirá siendo el mal que no permitirá que un país no se desarrolle por
completo, existe leyes por la cual todos debemos regirnos y aplicando ética en
todos los sentidos podríamos erradicar la corrupción en nuestro país.
El desarrollo moral
Existe
una gran correlación entre el nivel de desarrollo moral y la conducta seguida.
La consecución de pensamiento post convencional esta vinculada a la presencia
de una serie de condiciones que favorecen el desarrollo moral. Estas son:
1.
Vivir
en una sociedad estructuralmente compleja, plural
2.
Recibir
formación escolar hasta el final de la adolescencia
3.
Tener
que hacer frente a sistemas de valores complejos y en competición
4.
Poseer
la habilidad para la conceptualización teórica
5.
Haber
tenido que desempeñar papeles que exijan un nivel elevado de abstracción y generalización.
En
consecuencia Villoria señala que “la teoría del
desarrollo marca un camino a seguir para mejorar el nivel de moralidad de los
empleados públicos ha dado excelentes resultados”
Los valores
En
términos generales el autor del libro define los valores como “concepciones,
explicitas o implícitas, distintivas de un individuo o características de un
grupo, de lo deseable, las cuales influyen la selección, de entre lo
disponible, de los modos, fines y medios de la acción” ( Kluckhohn, citado por Gortner,
1991,1994)
Los principios morales de referencia
El
autor del libro citando a Fox (1994), explica el concepto de ética fundacional de la siguiente manera:
Son
fundacionales aquellos argumentos éticos que surgen de la deducción de la
adecuada conducta en la vida diaria desde leyes más generales o abstractas,
situadas fuera y por encima del flujo de la vida diaria. En estas teorías, la división fundamental está entre las
opciones deontológicas y las teleológicas. Las teleológicas son aquellas
orientadas a resultados como el utilitarismo; en esta filosofía, lo bueno es lo
que produce felicidad y en política es aquella decisión que o conjunto de
decisiones que consigan la mayor felicidad para el mayor número de personas.
Alguna versión más depurada del utilitarismos afirma que las únicas bases
racionales para nuestra obediencia a las distintas reglas morales son el los
beneficios que nos proporcionarán a nosotros, a otras personas y la sociedad
entera.
Las
normas deontológicas se basan en normas
que se auto sustentan o tienen valor en si mismas, independientemente de
los beneficios que proporcionen. Para estas teorías los fines no justifican la
acción moral, hay unos fines inalienables que están por encima de cualquier
fin.
Responsabilidad social
La responsabilidad social consiste en satisfacer las necesidades humanas
con calidad, creando riqueza (Cortina, 1998).
La responsabilidad social no debería se una mera carga, sino una parte
integrante de sus intereses esenciales, es decir, que su labor debe hacerse
considerando los intereses de todos los diversos agentes críticos existentes
alrededor de la organización, en concreto, las empresas existen en comunidades
que tienen que verse favorecidas por la acción de las empresas que se sitúan en
un contexto social y deben contribuir a la mejora de contexto si quieren seguir
siendo instituciones respetadas con un valor social. La contribución de cada
empresa a la generación de una atmosfera basada en la confianza y el respeto,
reduce costos de transacción, mejora la visibilidad de las conductas y permite
que los intercambios entre principal y agente sean mutuamente provechosos. Las
empresas tienen responsabilidades económicas, legales y sociales, pero su tratamiento
conjunto y el respeto a multidimensionalidad favorecen el éxito global de las
mismas ( Villoria, 1996)
A mi modo de ver, la idea de servicio a la colectividad, es el eje
central de la ética pública, como lo es también la conservación del bien común.
La cultura organizativa
¿Cómo
conseguir que la lógica de lo apropiado en las organizaciones públicas integre los elementos de eficiencia
y eficacia con los elementos de responsabilidad, participación, equidad y
transparencia?
La
respuesta es: con una adecuada cultura organizativa.
La
cultura organizativa es:
1.
Similar
a la cultura de una sociedad
2.
Tiene
contenido
3.
Es
una fuerza oculta tras la actividad organizativa
4.
Impulsa
a los miembros de la organización a actuar
5.
Es
un criterio unificador que expide el significado, dirección y movilización para
los miembros de la organización
6.
Es
un mecanismo de control que propone o prohíbe conductas.
Cuando
está bien asentada, esa cultura proporciona a sus miembros un sentido de
pertenencia y protección, genera la creencia de que la organización es como una
asociación fundada en valores compartidos ( Peters y Waterman, citados
por Villoria y Del Pino, 1997)
Un
diagnostico de la cultura organizativa en una organización implica:
1.
Estudio
del escenario físico de la organización, sus instalaciones, su mobiliario, la
limpieza.
2.
Un
estudio de los comportamientos observables de la misma, como trata a los
extraños, que ritos ejecuta, que historias cuentan, cómo distribuye la gente el
tiempo.
3.
Una
lectura de lo que la organización dice de si misma, de los valores que
proclama, de su visión de éxito.
4.
Entrevistas
a una muestra representativa de empleados, con las intención de que expliquen
la visión de su gente, las pautas de carrera existente, los mitos y anécdotas
de la organización.
5.
Unos
cuestionarios que permitan extraer información sobre creencias asumidas, visión
del mundo y de la naturaleza humana.
Para culminar definimos la
Cultura, como un conjunto de rasgos
distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que
caracterizan a una sociedad o grupo social en un periodo determinado. El
término ‘cultura’ engloba además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones,
tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano,
tradiciones y creencias. A través de la cultura se expresa el hombre, toma
conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados
y crea obras que le trascienden.
La necesidad del cambio
Una
vez conocida la cultura de la organización, es preciso elaborar sobre la misma
para, conocidos los valores subyacentes, tratar de ver sin son coherentes con los de la organización
deseada. Y si no los son, se inicia el
proceso del cambio.
El
autor destaca las dificultades que comporta el cambio de cultura. “Cambiar las
suposiciones básicas de la gente es un proceso que requiere tiempo y que exige
una conciencia de los obstáculos que se van a tener que sortear para
conseguirlo. Ciertamente, cuando mayor es el cambio y menor información se
aporte, mas dificultades habrá para llevarlo a efecto”
Hace
referencia como causas de resistencia las siguientes:
1.
Miedo
a los desconocido
2.
Falta
de información suficiente para entender el proceso
3.
Desinformación
o interpretación errónea del proceso
4.
Factores
históricos o recuerdos de engaños y fracasos previos
5.
Amenazas
al status, o la forma normar de entender las cosas.
6.
Amenazas
a las relaciones del poder establecido
7.
Beneficios
no percibidos por los empleados
8.
Clima
de baja confianza en si misma de la organización o clima de deficiente que
lleva al conflicto permanente
9.
Relaciones
humanas deterioradas y desconfianza colectiva
10.
Miedo
la fracaso y perdida de autoestima
11.
Resistencia
a experimentar, o evitar tensiones y conflictos
12.
Poca
flexibilidad organizativa
La
gestión del cambio es la prueba más importante que pasar un directivo público
para mostrar su capacidad y habilidades
La burocracia
La burocracia es la estructura administrativa y de personal de una
organización. Las entidades empresariales, laborales, religiosas, docentes y
oficiales exigen unos abundantes recursos humanos, ordenados según un esquema
jerárquico para desempeñar unas tareas especializadas basadas en reglamentos
internos. El término se utiliza principalmente al referirse a la Administración
pública. Se usa despectivamente para denotar pérdida de tiempo, ineficacia y
papeleo.
El
autor del libro señala que hoy mas que nunca es preciso tener una burocracia
independiente y neutral, seleccionada por criterios de mérito y con garantías
de continuidad en su puesto, que también se precisa transformar rasgos del
modelo burocrático y generar políticas mas participativas, trabajar en equipo,
preocuparse por la calidad, pensar estratégicamente.
Lo
que generalmente se percibe en el desempeño profesional de hoy día, es corrupción e ineficiencia permanente, el elemento ideal para combatir
estos problemas es justamente incorporar un liderazgo ético. Pues la idea del servicio al público es el
pilar fundamental de la administración y debe conectarse con una administración
pública que preste servicios de calidad y que promueve el ejercicio de los
derechos fundamentales de los ciudadanos.
Los principios éticos para
la acción administrativa
Los
principios no deben ser contemplados como restricciones para la actividad
pública, al contrario, deben ser interpretados como garantías para una mejor
gestión pública y como una oportunidad importante para que los ciudadanos sean mas conscientes de que la administración es una función de
servicio y que únicamente busca la satisfacción de intereses colectivos.
Algunos
principios esenciales de la ética pública son:
1.
Los
procesos selectivos para el ingreso en la función pública deben estar anclados
en el principio del merito y la capacidad y no sólo el ingreso sino la carrera
administrativa.
2.
La
Formación continuada que se debe proporcionar a los funcionarios públicos ha de
ir dirigida, principalmente, a transmitir la idea de que el trabajo al servicio
del sector público debe realizarse con perfección. Sobre todo porque se trata
de labores realizadas en beneficios de otros.
3.
La
gestión personal y las relaciones humanas en la administración pública deben
estar regidas por el buen tono y una educación esmerada. El clima y el ambiente
laboral ha de ser positivo y los funcionarios deben esforzarse por vivir cotidianamente
ese espíritu de servicio a la colectividad que justifica la propia existencia
de la administración pública.
4.
La
actitud de servicio y de interés hacia la colectividad debe ser el elemento más
importante de esta cultura administrativa.
5.
La
lealtad institucional, constituye un elemento capital y una oblicación
central de una gestión pública que aspira al mantenimiento del comportamiento ético.
6.
La
formación en ética pública debe ser un ingrediente vital en los planes de
formación para funcionarios públicos.
7.
La
actuación pública debe estar guiada por los principios de igualdad y no
discriminación. Además la actuación conforme el interés público debe ser
normal, es decir, sin que sea moral recibir retribuciones distintas a la
oficial que se reciben en el organismo en que se trabaja.
8.
El
funcionario debe actuar siempre como servidor público y no debe transmitir
información privilegiada o confidencial.
9.
El
interés colectivo en el estado social y democrático de derecho se encuentra en
facilitar a los ciudadanos un conjunto de condiciones que haga posible su
perfeccionamiento integral y le permita un ejercicio efectivo de todos los
derechos fundamentales.
Conclusión.
Finalmente entender la ética más que como una reglamentación,
debe apreciarse como la fuente de las cualidades, la disposición al hábito
moral y la adecuación personal al ideal humano.
Una administración publica que preste servicios de
calidad y que promueva efectivamente el ejercicio de los derechos fundamentales
de los ciudadanos, debe ser una administración compuesta por personas
convencidas de la calidad de los servicios que prestan y ofertan, tiene que ver con el trabajo bien terminado y
que es necesario encontrar los intereses legítimos de los ciudadanos en los múltiples
expedientes que hay que resolver.
Definitivamente la corrupción inflama la pobreza de
un país, se debe luchar para desterrarla del corazón del sistema, deben
fortalecerse las instituciones de control; deben afianzarse la formación en los
empleados de la administración pública, sólo de esa forma se garantizará la eficiencia de la función pública en su sentido
más amplio.
Para culminar dejo esta nueva interrogante:
¿Quién será más Corrupto: el que
comete este tipo de actos o el que los permite?
Fuentes consultadas
Cultura."
Microsoft® Encarta® 2007 [CD]. Microsoft Corporation,
2006.
|
Corrupción administrativa ¿Cuándo dejaremos este vicio? |
|
Articulo escrito por William Mauricio Rodríguez donde nos da su opinión sobre el tema de la a
corrupción administrativa. http://archivo.elnuevodiario.com.ni/1999/mayo/09-mayo-1999/opinion/opinion4.html |
Vialloria
M.: Ética publica y corrupción: Curso de ética administrativa, Tecnos, 2000