CARTAS LIBRES: Canciones populares españolas.
Delmiro de Fernando
es particular.
Cuando llueve se moja
como los demás.
Esta estrofa se puede dividir en dos partes. La primera
ocupa los dos primeros versos, con una subliminal pero clara apología al
derecho de propiedad privada, dando así a entender que el comunismo es algo
contrario a la concepción de "situación correcta" que interpretan los
niños en su aprendizaje a través de esas canciones que cuál mantras repiten
compulsivamente, estando pues éstas destinadas al público infantil. La segunda
parte es, sin duda alguna, un intento de aproximación hacia el público más
joven y con un aire más socialista, para esclarecer que, pese a la existencia
de un innegable derecho a la propiedad privada, la lucha de clases ha terminado
puesto que éstas no existen. "Cuando llueve se moja", es una
afirmación que denota que la propiedad no es algo fuera de lo común, sino que
por el contrario resulta algo convencional. Esta idea se refuerza con la
comparación: "como los demás". Es decir, que las diferencias sociales
son tan sólo imaginaciones del social-comunismo que quiere atacar y destruir esta
canción tan educativa.
Agáchate,
y vuélvete a agachar,
que los agachaditos
no saben bailar.
Esta frase, aparte de incitar claramente al ejercicio físico con un cumplimiento absoluto de mens sana in corpore sano, es una crítica al baile. Primero incita a la contracción de las articulaciones corporales con el fin de disminuir la altura aparente, esto es, agacharse. Después esta acción se remarca repitiéndola, mostrando sin duda así la suma importancia que tiene el mero acto de agacharse. A la postre, se argumenta esta sugerencia, casi exhortación: si uno se agacha, pierde total o parcialmente, definitiva o temporalmente, la capacidad de bailar. Los motivos por los cuáles se desea que el instruido lector que goza de estas expresiones líricas de máximo nivel literario se abstenga de bailar, se desconoce. Pero es una forma refinada y discreta de decir: por favor, no bailen Vds.
Chocolate, amarillo,
corre, corre, que te pillo.
A estirar, a estirar
que el demonio va a pasar.
Desde pequeñita me quedé, me quedé
algo resentida de este pie, de este pie...
Esta es la frase de más difícil interpretación dentro de las Poesías Populares, que constituyen el pilar de nuestra cultura. En principio, no debería haberse escrito en una canción destinada a niños que aprenden con los corros y los juegos, pero desafortunadamente es así. Esta estrofa está repleta de mensajes subliminales para evitar sí cualquier tipo de censura: ¿qué mejor para difundir algo contrario a lo establecido que hacerlo veladamente y en canciones infantiles? Chocolate, el mero vocablo en si, es una apología al consumo de marihuana. En principio esta incitación no es lógica en un autor que se declara como capitalista, como el de la canción. Pero hay dos factores que lo explicarían: a) Se puede defender la propiedad privada y, por extraño que resulte, no es contradictorio la defensa del hachís, y b) Nadie ha garantizado hasta ahora la salubridad mental del autor de la canción.
El color amarillo, símbolo de la
mala suerte, desea irónicamente que el consumidor de porros sea agraciado en un
futuro con la legalización. Pero el autor no sólo se conformó con elogiar el
consumo de la marihuana, sino que expone claramente los problemas que ello
acarrea, especialmente delante la ley: "corre, corre, que te pillo",
expresa la persecución policial que existe hacia esta sustancia y sus
traficantes. También: "a estirar, a estirar, que el demonio va a
pasar" representa una consigna entre jóvenes para prepararse, porque la
policía, controlada por el gobierno y metafóricamente referida como
"demonio" puede llegar, lo cuál no sería del agrado del fumador. Por
lo que refiere al resentimiento del pie, se teme que debe ser algún transtorno
de la infancia, culpa seguramente de la madre del autor/a.
Hache, I
jota, ka
ele, elle, eme, a,
que si tú no me quieres
otro amante me querrá.
Esta estrofa sobradamente que, pese a que el autor se confesaba de
derechas, practica, o como mínimo defiende, el sexo libre. Primero se empieza con una sucesión de
letras del abecedario, que facilita a los niños el aprendizaje de nuestra
lengua, así como da más ritmo a la canción, pese a no aportarle nada. Pero
después, comenta que "si tu no me quieres otro amante me querrá", es
decir, no sólo se defiende el divorcio sino también la existencia de amantes,
con lo que aquí el autor pierde toda la dignidad que mostró al principio.
Además, es sexista. No digo machista, porque es feminista, pero sexista de
todos modos. Se trata a los hombres como objetos de quita y pon, lo que
representa una inmoralidad.
En resumen, podemos afirmar que el autor de esta canción era una mujer o un homosexual, ya que afirmasu afinidad al amor con el sexo masculino. También podemos afirmar que tenía alguna propiedad -tal vez alguna plantación en Colombia, quien sabe- y era claramente anticomunista. Ahora bien, seguramente tendría varios escándalos sexuales y poca dignidad en esos asuntos, ya que se liaría con cualquier hombre. Pero esto son especulaciones. Lo que sí que es cierto e indudable es que el autor/a de esta canción, quienquiera que hubiera sido, consuminó masivas cantidades de marihuana antes de escribirla.