Universidad Yacambú                                  07/05/2007  modificado el 29/05/2007

Dirección de Estudios Virtuales

Contaduría Pública

IV Trimestre

Estado, Política y Petróleo

Profesor: Yldegar Álvarez                                           Alumno: David Narváez

 

Índice:

      Introducción

1.1)   El concepto de Estado

      Origen, Historia y Antecedentes

      El Estado moderno

       Los Estados contemporáneos

1.2)   El Concepto de  Nación

1.3) Gobierno su  evolución y diferencias

      La evolución de los gobiernos

1.4) Condiciones para el establecimiento del  Estado en la República Bolivariana de Venezuela

1.5) Evolución de las políticas económicas y consecuencias sociales de las mismas.

      Conclusiones

      Infografias

      Bibliografía y fuentes de información.

 

 

 

T2

 

Tema Nº 1  El Estado

        Introducción: la palabra “Estado” apareció por vez primera con su sentido actual, en el curso del siglo XVI, el Estado es un segmento geográficamente limitado y representa la principal institución organizada de un país, en el,  y a través de el, se despliegan diversos subsistemas que permiten el desenvolvimiento y progreso de la sociedad que en su entorno territorial habita, el trabajo aquí expuesto tiene como objetivo el estudio del Estado como Institución, sus conceptos, origen, antecedentes, evolución histórica, y de otros efectos que de la formación propia del Estado se derivan, como son nación y gobierno.

         Se trata además en este informe la consolidación histórica de Venezuela como Estado desde sus primeras configuraciones políticas y se realiza un pequeño análisis sobre la evolución de las políticas económicas que han prevalecido en Venezuela en distintas épocas.

 

1.1) El concepto de Estado (Origen, Historia, Antecedentes)

 

         La palabra "Estado" viene del latín status y se define como una comunidad política desarrollada, de un fenómeno social.

         Podemos definirlo como:

         Según la “Enciclopedia Jurídica Omeba, Editorial Omeba, Argentina, Vol. X”, el Estado es “La máxima forma de organización jurídica de los individuos que integran un conglomerado social o una colectividad, en donde cada uno de sus integrantes cede una parte de su libertad, para conformar un organismo denominado Estado; el cual se subdivide en poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial a fin de garantizar un orden social”  

         El Estado es una sociedad política y jurídicamente organizada que se expresa por medio de las instituciones públicas.

            Es la organización jurídico-política más perfecta que se conoce hasta el presente. Es un ente orgánico unitario, estructurado jurídicamente bajo la forma de una corporación, que detenta el ejercicio del poder.

         Uno de los conceptos más actuales es el que define al estado como la entidad jurídica política que se integra por la unidad de territorio, población, soberanía y gobierno que resulta de la afinidad en ordenamiento legal que identifica a un grupo de personas.

 

         Origen, Historia y Antecedentes:

         El origen del Estado. En las sociedades matriarcales, anteriores a la aparición de la familia monogámica y de la propiedad privada, el poder social se distribuía de forma escalonada a partir de los consejos de ancianos y de las estructuras tribales. Las relaciones entre los miembros de la sociedad eran de tipo personal y la cohesión del grupo se basaba en prácticas religiosas y ritos sociales de tipo tradicional.

         El surgimiento de la agricultura y la consiguiente distribución de la tierra entre los miembros de la sociedad favoreció la aparición de la propiedad privada, de los derechos hereditarios y, por consiguiente, de la familia patriarcal, en la que la descendencia debía asegurarse mediante un sólido vínculo matrimonial de carácter monogámico (la mujer sólo podía tener un marido). Los primeros Estados, en Egipto, Mesopotamia, China, la India, Mesoamérica, los Andes, etc., surgieron, por una parte, como una delegación del poder social en una estructura política capaz de asegurar el derecho de propiedad frente a competidores internos (ladrones) o externos (invasores) y, por otra, como una organización destinada a hacer posible la realización de los trabajos colectivos (construcción de canales, presas, acequias, etc.) necesarios para el conjunto de la comunidad.

         Estos primeros Estados se caracterizaron por ejercer un poder absoluto y teocrático, en el que los monarcas se identificaban con la divinidad. Por consiguiente, el poder se justificaba por su naturaleza divina, y eran las creencias religiosas de los súbditos las que lo sustentaban.

         La primera experiencia política importante en el mundo occidental se realizó en Grecia hacia el siglo V a.C. La unidad política griega era la polis, o ciudad-Estado, cuyo gobierno en ocasiones fue democrático; los habitantes que conseguían la condición de ciudadanos -de la que estaban excluidos los esclavos- participaban en las instituciones políticas. Esta democracia directa tuvo su más genuina expresión en Atenas.

         Para los filósofos griegos, el núcleo del concepto de Estado se hallaba representado por la idea de poder y sumisión. Platón, (La República, libro VI 1-21) en sus obras La república y Las leyes, expuso que “la soberanía política debía someterse a la ley y que sólo un Estado en el que la ley fuera el soberano absoluto, por encima de los gobernantes, podría hacer felices y virtuosos a todos los ciudadanos”. Platón esbozó el modelo de una ciudad-Estado ideal, en el que la ley ejercía una función educadora tanto de los ciudadanos como del Estado. Aristóteles distinguió varias formas de gobierno y de constitución, y admitió límites al ejercicio del poder mediante el derecho y la justicia.

         La organización política de Roma fue inicialmente similar a la griega; la civitas -ciudad era el centro de un territorio reducido y todos los ciudadanos participaban en el gobierno de la misma. Con la expansión del imperio y de las leyes generales promulgadas por Roma, se respetaron las leyes particulares de los diferentes pueblos sometidos. Marco Tullo Cicerón, orador y filósofo romano, expuso (De Legibus Sobre las leyes 74 AC)  “que la justicia es un principio natural y tiene la misión de limitar el ejercicio del poder”.

         Los arquetipos políticos griegos y las ideas directrices de Cicerón ejercieron una influencia decisiva en san Agustín y en todos los seguidores de su doctrina. Para san Agustín, el Estado está constituido por una comunidad de hombres unida por la igualdad de derechos y la comunidad de intereses: no puede existir Estado alguno sin justicia. Sólo la iglesia, modelo de la ciudad celeste, puede orientar la acción del Estado hacia la paz y la justicia.

         En el Medioevo surgió como elemento nuevo la teoría de que el poder emanaba del conjunto de la comunidad y, por tanto, el rey o el emperador debían ser elegidos o aceptados como tales por sus súbditos para que su soberanía fuese legítima. Este enfoque, según el cual el poder terrenal era autónomo con respecto al orden divino, dio lugar al nacimiento de la doctrina de un "pacto" que debía convenirse entre el soberano y los súbditos, en el que se establecían las condiciones del ejercicio del poder y las obligaciones mutuas, con la finalidad de conseguir el bien común. La ley humana, reflejo de la ley divina, debía apoyarse en la razón. Santo Tomás de Aquino reflejó esta concepción sobre el poder en su obra Summa theologica.

         El Estado moderno: La concepción antropocéntrica del mundo que adoptaron los renacentistas trajo consigo la secularización de la política. Nicolás Maquiavelo, en su obra El príncipe (Florencia 1513), abogó por un Estado secular fuerte, capaz de hacer frente al poder temporal del papado. Según Maquiavelo, “el Estado tiene su propia razón que lo guía: la razón de Estado, independiente de la religión y de la moral”. El Estado renacentista se caracterizó por las siguientes notas: existencia de un poder independiente con un ejército, una hacienda y una burocracia a su servicio, superación de la atomización política medieval, base territorial amplia y separación entre el Estado y la sociedad.

         En el siglo XVI, Jean Bodin añadió a la idea de independencia del poder político la noción de soberanía: el Estado es soberano y no ha de reconocer en el orden temporal ninguna autoridad superior, lo cual le conferirá una consistencia jurídica. A este contenido racional, aportado por el Renacimiento, se debe la aparición del Estado moderno, que se distingue por estar constituido por una población amplia que normalmente reúne características nacionales, asentada en un territorio definido y regida por un poder soberano.

         Desde el siglo XVI, el Estado ha conocido las siguientes configuraciones: Estado autoritario, Estado absoluto, Estado liberal, Estado socialista o comunista, Estado fascista y Estado democrático.

         La primera fase del Estado moderno se caracterizó por el reforzamiento del poder real, aunque sus medios de acción política se vieron limitados aún por la privatización de los cargos públicos. El ejemplo más conocido de Estado autoritario fue el imperio hispánico de Felipe II. En el proceso de secularización y racionalización del poder, el absolutismo (siglos XVII y XVIII) supuso la definitiva desvinculación del Estado con respecto a los poderes del imperio y el papado, por una parte, y de la nobleza y las corporaciones urbanas, por otra. La soberanía, capacidad de crear el derecho y de imponer la obediencia a las leyes, quedó concentrada en el Estado, identificado con el monarca absoluto. Luis XIV de Francia fue el máximo exponente del absolutismo monárquico.

         El ascenso económico de la burguesía planteó en la segunda mitad del siglo XVIII la necesidad de encontrar fórmulas políticas que recogieran sus planteamientos sobre la configuración de la sociedad y el Estado: participación, igualdad jurídica, libertades individuales y derecho de propiedad. Nuevas teorías políticas contribuyeron a conformar la ideología de la burguesía revolucionaria. Thomas Hobbes , (Leviatán 1651 clásico texto de filosofía política que describe los orígenes del Estado) defensor aún del Estado absolutista, introdujo el individualismo radical en el pensamiento político y estableció las bases teóricas del concepto moderno del contrato social, que posteriormente sería desarrollado por Jean-Jacques Rousseau. John Locke (Dos Tratados sobre el Gobierno Civil  1.690) expuso el carácter natural del derecho a la vida y a la propiedad y defendió una división de poderes orientada a combatir el centralismo absolutista. El barón de Montesquieu definió la configuración clásica de esta división de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial.

         Los Estados contemporáneos. La revolución francesa tuvo como consecuencia la creación de un nuevo marco político adaptado a las transformaciones económicas que estaba experimentando la sociedad con el desarrollo del capitalismo. Para garantizar las libertades individuales, la igualdad legal y el derecho de propiedad, se limitaron las prerrogativas reales y se sometió la actuación estatal al imperio de la ley. Con el precedente de las constituciones Estadounidense y francesa, pronto empezaron a surgir en los países europeos y americanos textos constitucionales en los que se consagraba el fraccionamiento del poder como garantía efectiva de los derechos del individuo. La misión principal del Estado liberal radicaba en la protección de las libertades individuales y en el mantenimiento de un orden jurídico que permitiese el libre juego de las fuerzas sociales y económicas. Para cumplir esta misión, el Estado se valía de los medios legales que establecía la constitución.

         El crecimiento del proletariado industrial y los conflictos imperialistas entre las potencias europeas favorecieron el deterioro y el descrédito de los regímenes liberales desde finales del siglo XIX. El socialismo utópico y, después, el anarquismo y el marxismo negaron la legitimidad del Estado liberal y propusieron nuevos modelos de sociedad en los que el hombre pudiera desarrollar plenamente sus capacidades.

         El anarquismo realizó  una crítica directa contra el Estado, por considerarlo un instrumento de opresión de los individuos. Los anarquistas mantenían que todo poder era innecesario y nocivo, y propugnaban la sustitución de las relaciones de dominio establecidas a través de las instituciones estatales por una colaboración libre entre individuos y colectividades. Representantes destacados de las distintas corrientes anarquistas fueron Max Stirner, Pierre-Joseph Proudhon, Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin.

         Para Karl Marx, Friedrich Engels y los marxistas posteriores, (fundamentos tomados de Francisco Porrua Pérez 1997 Teoría del Estado) la igualdad jurídica y las declaraciones formales de libertades en los Estados liberales encubrían una desigualdad económica y una situación de explotación de unas clases sociales por otras. El Estado capitalista era el medio de opresión de la burguesía sobre el proletariado y las demás clases populares. Según la teoría del materialismo histórico, el propio desarrollo del capitalismo y el crecimiento del proletariado desembocarían en la destrucción del Estado burgués y en su sustitución por un Estado transitorio, la dictadura del proletariado, que finalmente se extinguiría para dar paso a la sociedad sin clases. La revolución rusa, y posteriormente la china, la cubana y otras, trataron de llevar a la práctica el Estado socialista o comunista de la dictadura proletaria en sus diferentes interpretaciones.

         En la primera mitad del siglo XX, la crítica al Estado liberal se desarrolló también a partir de las ideologías fascistas, basadas en una concepción radical del nacionalismo. Tanto el fascismo italiano como el nacionalsocialismo alemán defendieron los intereses de la nación sobre la libertad de los individuos. El Estado, encarnación del espíritu nacional debía concentrar todas las energías individuales con el fin de conseguir sus objetivos últimos y trascendentales. Históricamente, el fascismo constituyo una reacción contra el auge del movimiento obrero y el comunismo internacional después de la revolución rusa, y una justificación ideológica del imperialismo para dos Estados que habían quedado al margen del reparto del mundo por parte del resto de las potencias occidentales.

Después de la segunda guerra mundial, dos sistemas políticos y económicos se disputaron el poder sobre el planeta. En el bloque socialista, disuelto entre 1989 y 1991, los Estados mantuvieron sus características totalitarias, basadas en el poder absoluto de un partido único considerado intérprete de los intereses de la clase trabajadora. En el bloque occidental, el Estado liberal se consolidó mediante la adopción, iniciada desde principios de siglo, de diversos principios democráticos y sociales: sufragio universal (antes era censitario, es decir, sólo para las clases ricas), voto femenino, desarrollo de los servicios públicos y sociales (Estado del bienestar), intervención estatal en la economía, etc. Por otra parte, la tradicional división de poderes se mantuvo formalmente, pero el reforzamiento del poder ejecutivo se generalizó en casi todos los países. A fines de la década de 1990, la globalización llevó a los Estados nacionales a integrarse en mercados comunes e instituciones de gobierno supranacionales.

 

1.2) El Concepto de  Nación

 

        La palabra nación proviene del latín nātio (derivado de nāscor, nacer), que podía significar nacimiento, pueblo (en sentido étnico), especie o clase.

         Para Ceballos B. la Nación es entendida como una comunidad estable, históricamente formada de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada en la comunidad de cultura.

         Nación, en sentido estricto, tiene dos acepciones: la nación política, en el ámbito jurídico-político, es el sujeto político en el que reside la soberanía constituyente de un Estado; la nación cultural, concepto socio-ideológico más subjetivo y ambiguo que el anterior, se puede definir a grandes rasgos como una comunidad humana con ciertas características culturales comunes a las que dota de un sentido ético-político.

          En sentido lato nación se emplea con variados significados: Estado, país, territorio o habitantes de ellos, etnia y otros.

 

1.3) Gobierno su  evolución y diferencias

 

        El Gobierno es esencialmente la acción por la cual la autoridad impone una línea de conducta, un precepto, a individuos humanos. Los gobernados son los habitantes del Estado, nacionales y extranjeros, que se encuentran en el territorio estatal.

         La actividad de la autoridad en su aspecto de Gobierno es dar órdenes. Puede también proceder por vía de sugestiones, pero solo supletoriamente. Su misión principal es ordenar. Naturalmente que esas órdenes no deben ser arbitrarias, sino que han de dirigirse hacia la consecución del bien público.

         El gobierno es un grupo de organismos que ejercen la actividad estática. Entre los órganos del Estado hay dos grupos, los superiores, llamados gobernantes y los inferiores llamados agentes. Los agentes o funcionarios, están sometidos a las órdenes de los gobernantes, controlados por ellos y responsables ante ellos. Les falta la libre iniciativa, dependen de los organismos directores. Estos, en cambio dirigen la actividad estatal, tomado decisiones por su propia iniciativa y no se encuentran sometidos a ninguna autoridad superior. El gobierno no es lo mismo que el Estado, está vinculado a éste por el elemento poder. El gobierno pasa, cambia y se transforma, mientras que el Estado permanece el mismo. El Gobierno es el conjunto de los órganos directores de un Estado a través del cual se expresa el poder estático por medio del orden jurídico.

         La evolución de los gobiernos: la horda lo es todo en la sociedad más primitiva; incluso los niños son su propiedad común. La familia evolutiva desplazó a la horda en lo referente a la crianza de la prole, en tanto los clanes y las tribus que iban surgiendo la reemplazaron en calidad de elemento social.

         El deseo sexual y el amor materno establecen la familia. Pero el verdadero gobierno no aparece hasta tanto no se comiencen a formar los grupos de superfamilias. En los tiempos de la horda, anteriores a la familia, el liderazgo fue provisto por individuos que se elegían informalmente. Los bosquimanes africanos nunca pasaron de esta etapa primitiva; no cuentan con caciques en la horda.

     Las familias se unieron por lazos de consanguinidad en clanes, conjuntos de parientes; y éstos posteriormente evolucionaron para convertirse en tribus, comunidades territoriales. La guerra y la presión externa impusieron una organización tribal a los clanes de parientes, pero el comercio y el intercambio mantuvieron a estos protogrupos primitivos unidos con cierto grado de paz interna.

      El primer grupo pacífico fue la familia, luego el clan, la tribu, y después, la nación, la cual llegó a ser con el tiempo el estado territorial moderno. Es muy alentador que los grupos pacíficos de hoy en día, hace mucho tiempo ya, se hayan expandido trascendiendo los lazos de la sangre para englobar las naciones.

     Los clanes fueron grupos consanguíneos dentro de la tribu, y su existencia se debió a ciertos intereses comunes, como por ejemplo:

     1. Su origen se remontaba a un antepasado común.

     2. Eran leales a un tótem religioso común.

     3. Hablaban el mismo dialecto.

     4. Compartían un lugar de residencia común.

     5. Temían a los mismos enemigos.

     6. Tenían una experiencia castrense común.

     Los caudillos del clan siempre estaban subordinados al cacique de la tribu, siendo los protogobiernos tribales una confederación de clanes sin cohesión. Los aborígenes australianos nunca desarrollaron una forma tribal de gobierno.

     Los caciques de paz del clan solían llegar a regir por la línea materna; la línea paterna establecía a los caciques de guerra de la tribu. Las cortes de los caciques tribales y reyes primitivos consistían en las cabezas de los clanes, a quienes se acostumbraba invitar ante la presencia del rey varias veces al año; esto le permitía vigilarlos y granjearse mejor su cooperación. Los clanes desempeñaban un servicio valioso en el autogobierno local, pero retrasaron considerablemente el desarrollo de naciones grandes y fuertes.

     Toda institución humana tuvo un principio, y el gobierno civil es fruto de la evolución progresiva tanto como lo son el matrimonio, la industria y la religión. A partir de los primeros clanes y tribus primitivas se desarrollaron de forma gradual los órdenes sucesivos del gobierno humano que han aparecido y desaparecido hasta que plasmaron en las formas de regulación civil y social que caracterizan al segundo tercio del siglo veinte.

     Con el surgimiento paulatino de las unidades familiares, se sentaron los cimientos del gobierno en la organización del clan, la agrupación de familias consanguíneas. El primer verdadero cuerpo gubernamental fue el consejo de los ancianos. Este grupo regulador constó de los ancianos que se habían distinguido en alguna forma eficiente. Gradualmente, este reinado de la oligarquía de la edad avanzada se convirtió en el concepto patriarcal. En el consejo original de los ancianos se encontraba el potencial de todas las funciones gubernamentales: la ejecutiva, la legislativa y la judicial. Cuando el consejo interpretaba las costumbres vigentes, era el cuerpo tribunal; cuando establecía los nuevos modos de la usanza social, era el legislativo; hasta donde se hacía cumplir estos decretos y promulgaciones, era el ejecutivo. El presidente del consejo fue uno de los antecesores del futuro cacique tribal

         Al género humano le ha costado trabajo aprender que una sociedad polémica no puede gobernar ni la guerra ni la paz. Los primitivos «debates» rara vez compensaron. La raza no demoró en aprender que un ejército comandado por un grupo de jefes de clan no tenía posibilidad alguna contra un ejército fuerte comandado por un solo hombre. La guerra siempre ha sido creadora de reyes.

     En un principio se elegían los jefes de guerra únicamente para el servicio militar, y solían renunciar a parte de su autoridad durante los períodos de paz en que sus deberes eran de carácter más bien social. Sin embargo, empezaron poco a poco a inmiscuirse en los intervalos de paz, tendiendo a continuar rigiendo de una guerra a la otra. A menudo se encargaron de que no durara tanto el ínterin entre guerras sucesivas. Estos primitivos jefes militares no eran aficionados a la paz.

     Más adelante se eligieron algunos caciques para servicios que no fueran militares; se seleccionaban debido a un físico insólito o a destacadas aptitudes personales. Los hombres rojos a menudo tenían dos grupos de caciques —los sachems, o caciques de paz, y los caciques de guerra hereditarios. Los gobernadores de paz eran además jueces y maestros.

     Algunas comunidades primitivas fueron regidas por curanderos que frecuentemente hacían de caciques. Un solo hombre actuaba de sacerdote, médico y ejecutivo supremo. A menudo las primeras insignias reales habían sido en un principio los símbolos o emblemas de las vestiduras sacerdotales.

     Mediante estos pasos fue surgiendo de forma gradual la rama ejecutiva del gobierno. Los consejos del clan y de la tribu continuaron en calidad de asesores y como antecesores de las ramas legislativa y judicial que despuntaron más tarde. En África, hoy en día, todas estas formas de gobierno primitivo están vigentes de hecho en las distintas tribus.

      La soberanía nació del concepto de la autoridad o riqueza familiar. Cuando un reyezuelo patriarcal llegaba a ser un verdadero rey, algunas veces se le llamaba el «padre de su pueblo». Más adelante, se creyó que los reyes habían surgido de los héroes. Y aún más adelante, la soberanía llegó a ser hereditaria, debido a la creencia en el origen divino de los reyes.

        La monarquía hereditaria evitó la anarquía que tantos estragos había hecho anteriormente entre la muerte de un rey y la elección de su sucesor

         A raíz de todos estos acontecimientos que giraron en torno a las sociedades que se formaron, surgieron algunos conceptos que cambiaron radicalmente la forma de cómo se administraban esas sociedades, aparecen las clases sociales, la justicia, las leyes y los tribunales,  los derechos humanos y la repartición de la autoridad civil, entre otros acontecimientos que fueron necesarios para la configuración de los gobiernos.

         Si bien la autoridad primitiva se basó en la fuerza y el poder físico, el gobierno ideal es el sistema representativo en el cual el liderazgo debe basarse en la capacidad.

 

1.4) Condiciones para el establecimiento del  Estado en la República Bolivariana de Venezuela

       

         El Estado venezolano inicia su creación en el año 1829 con el surgimiento de un movimiento separatista, con la participación del general Juan Bautista Arismendi, que pretendía deslindar a Venezuela de La Gran Colombia, el 25 de noviembre de 1829, en el Templo de San Francisco de Caracas, se convoca a la gente a una Asamblea, esa histórica Asamblea autorizada prácticamente fue un plebiscito en favor de Páez, a quien se entrega el poder como Jefe de los Departamentos de Venezuela; proclama la separación de la República de Colombia, el 13 de enero de 1830 el Jefe de Estado, Páez, convoca a elecciones. En el mismo año de 1830 se firmó la Constitución. El nuevo Estado venezolano tuvo a José Antonio Páez como primer magistrado. Páez gobernó durante dos periodos constitucionales (del 24 de marzo de 1830 al 6 de febrero de 1835 y desde el 1 de febrero de 1839 al 28 de enero de 1843). Posteriormente estableció una dictadura que duró del 10 de septiembre de 1861 al 15 de junio de 1863.

         Posteriormente se iniciaron los siguientes periodos Constitucionales coetáneamente al constitucionalismo español (e incluso antes, toda vez que su primera Constitución data de 21 de diciembre de 1811) es extraordinariamente agitada ya que es posible constatar un total de 25 textos constitucionales (1811, 1819, 1821, 1830, 1857, 1858, 1864, 1874, 1881, 1891, 1893, 1901, 1904, 1909, 1914, 1922, 1925, 1928, 1929, 1931, 1936, 1945, 1947, 1953, 1961 y 1999). Evidentemente un buen número de tales textos no constituyen otra cosa que una mera cobertura jurídica con apariencia de constitución para justificar el poder de caudillos o dictadores militares; de otra parte, también hay que advertir, para matizar esta afirmación inicial , que en la tradición constitucional venezolana no ha existido hasta épocas recientes el mecanismo de la reforma parcial, por lo que con frecuencia se reviste como nueva constitución lo que materialmente no ha sido más que una puntual modificación de algunos preceptos constitucionales. No obstante, todo ello no es óbice para que la mera enumeración de los textos formalmente constitucionales revele una ajetreada historia política y una escasa consolidación de las ideas constitucionales.

         Con la llegada a la Presidencia de la República de Venezuela del Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, que accedió a la Presidencia de la República tras las elecciones presidenciales celebradas el 6 de diciembre de 1998  se propone un cambio a la Constitución del 1961, luego de una convocatoria y celebración de referéndum popular convocado al margen de las prescripciones de la Constitución de 1961 para superar los escollos que el procedimiento de reforma constitucional implicaba (17 de febrero y 25 de abril de 1999). Culminado el proceso el 15 de Diciembre de 1999 y concluida la labor de la Asamblea Constituyente el 30 de diciembre de 1999, se publicó la denominada Constitución Bolivariana  de la República de Venezuela, dando nacimiento así al nuevo Estado Bolivariano.

        

1.5) Evolución de las políticas económicas y consecuencias sociales de las mismas.

       

         La economía venezolana ha estado signada, luego del primer boom petrolero, por una marcada inestabilidad que se refleja en los principales resultados macroeconómicos.

         En un marco de inestabilidad de los flujos externos y de la gestión fiscal, se inscriben ciertas tendencias económicas que pese a comportarse de manera oscilante pueden ser claramente identificadas. El producto interno bruto per. Cápita ha tendido a contraerse, la inflación describe una senda ascendente, el tipo de cambio real, con grandes variaciones, se encuentra por encima de los valores prevalecientes a mediados de la década de los 70’s y, el desempleo, en línea con el comportamiento del producto, ha crecido, aunque irregularmente. En definitiva, el elemento que signa este período es la pérdida de la estabilidad en el comportamiento de las variables económicas que presentó Venezuela en los primeros años de la era democrática.

         El período comprendido entre 1974 y la actualidad no es un período uniforme, al contrario, pueden identificarse al menos tres fases bien diferenciadas. La primera fase que transcurre entre los años 1974 y 1979 estuvo signada por los dos shocks petroleros positivos de la década de los 70’s, que permitieron una muy holgada situación externa favoreciendo la apreciación cambiaria en términos reales y dando lugar a una gestión fiscal expansiva que permitió la elevación del nivel de empleo y el financiamiento de importantes volúmenes de gastos (incremento de 96,9% en términos reales entre 1973 y 1978)2, entre ellos, gasto en infraestructura y gasto social, de manera que los ingresos petroleros extraordinarios terminaron filtrándose, al menos parcialmente, hacia los sectores pobres de la sociedad.

         A esta etapa sigue otra que abarca el período entre 1979 y 1983; la economía sufre el sobrecalentamiento impreso por el boom de la demanda agregada, la inflación se acelera por encima de los niveles observados en el período anterior, la situación fiscal y la externa se deterioran a medida que los ingresos petroleros se estancan, para luego retroceder, dificultándose el cumplimiento de los compromisos del Fisco con la sociedad. La continua apreciación del bolívar en términos reales permite mantener un relativamente elevado poder adquisitivo financiado con el deterioro de la solvencia externa de la nación.

         A partir de 1983 se hace imposible el mantenimiento de la estabilidad cambiaria, se produce una depreciación real de la moneda y la caída en los ingresos petroleros reduce la capacidad de acción del Fisco, la inflación se eleva sustancialmente a pesar de las políticas de ingresos y el nivel de vida de la población se deteriora a la par de los salarios reales, el esquema de crecimiento económico impulsado por el Estado petrolero se agota y la capacidad de este último de subvencionar a la sociedad se ve muy reducida. El gasto social se ve afectado no sólo en cantidad sino también en calidad al hacerse muy sesgado hacia las labores administrativas dejándose de lado la inversión social.

         En 1989 se adopta un nuevo esquema de política económica en Venezuela, se abandona la pretensión de construir la economía en torno al Estado para dar paso a una concepción de economía de mercado, esta nueva concepción cambia radicalmente el papel de la política social y privilegia los criterios de eficiencia por encima de los criterios distributivos.

         La corrección de los desequilibrios macroeconómicos implicó un severo ajuste que resultó ampliamente contractivo, el ajuste, vía demanda agregada, redujo la absorción al contraer el gasto público y elevar las tasas de interés, y modificó los precios relativos entre transables y no transables mediante la depreciación real de la moneda, en general, se redujo notablemente la capacidad de compra interna para equilibrar las cuentas externas. La caída del producto en la fase correctiva del ajuste vino acompañada de un incremento en el desempleo y un aumento en la actividad informal con el consiguiente deterioro del ingreso real de los trabajadores.

         La política social bajo el nuevo enfoque económico abandonó el carácter asistencialista universal para convertirse en una política focalizada hacia la atención de los sectores más desposeídos y con un horizonte temporal limitado, basada en la presunción de la capacidad de crecimiento económico de generar bienestar social. Este modelo de política social está presente desde 1989 hasta nuestros días cuando se ha regresado a la liberalización de la economía, luego de un paréntesis (1994-95) de intervencionismo que trajo consigo un deterioro económico significativo que se tradujo en una caída del nivel de vida de la población venezolana.

         El proyecto nacional “socialista democrático” no es otro que el de la modernización de la economía y de la sociedad venezolana, en tal sentido y como soporte político del mismo, el Estado se aboca a la construcción de una amplia red de infraestructura social que pretende dotar a la población de beneficios básicos que le permitieran insertarse en la economía moderna, tal proyecto se desarrollara en un contexto de crecimiento económico previsible y de disponibilidad creciente de recursos para su financiamiento que descansaba sobre la renta petrolera.

        

         Conclusiones: es incuestionable que los conceptos de Estado, Nación y Gobierno,  desde sus primeras concepciones hasta los actuales momentos se vinieron nutriendo de diferentes experiencias, de contextos sociopolíticos, de distintas teorías, de opiniones de  filósofos, de tradiciones historiográficas y de condiciones ideológicas, para lograr así las adaptaciones necesarias a nuestras realidades y necesidades sociales, estas tres figuras Estado, Nación y Gobierno, forman un conjunto pragmático lleno de responsabilidades cuyo fin optimo debería ser el criterio de verdad en su eficacia y de valor para con la vida.

         Las condiciones que lograron el surgimiento de nuestro país Venezuela, se comprendieron de múltiples eventos y del protagonismo de todos esos personajes que en esa época y gracias al esfuerzo y valor lograron separar a nuestra República del territorio de la Gran Colombia, Venezuela nace como país libre y soberano bajo el Gobierno de José Antonio Páez, desencadenándose desde esa época una serie de sucesos que hasta nuestros tiempos han permitido el desarrollo de nuestro país. 

 

         Infografias:

http://www.monografias.com/trabajos10/venez/venez2.shtml

         Esta Web contiene un trabajo resumido pero muy completo sobre la historia y la consolidación de Venezuela como Estado, desde que fue pisada por Cristóbal Colon hasta la elección del Presidente Chávez.

http://alfinal.com/Temas/estado.shtml

         En esta página definen al Estado como la organización jurídico-política más perfecta que se conoce hasta el presente. Es un ente orgánico unitario, estructurado jurídicamente bajo la forma de una corporación, que detenta el ejercicio del poder.

http://www.filosofia.org/cla/ari/azc03043.htm

         Acá hallamos partes muy interesantes del Libro “La Republica” de Platón, quien desde el punto de vista filosófico y moral aporto nociones importantes sobre  “Estado”.

http://www.tuobra.unam.mx/publicadas/021121150815.html

         En este link se desarrolla una explicación sobre la Concepción del Estado, contiene explicaciones de Nicolás Maquiavelo quien es considerado el padre de la Teoría  del Estado y la Ciencia Política y de otros autores que de una u otra forma aportaron importantes ideas y teorías sobre el concepto y la formación del Estado.

 

         Bibliografía y fuentes de información:

Enciclopedia Jurídica Omeba, Editorial Omeba, Argentina, Vol. X

Historia Constitucional de Venezuela por José Gil Fortoul Caracas: Ministerio de Educación, 1953-1954. 3 v.

Diccionario de Historia de Venezuela, 2ª Edición, Caracas: Fundación Polar, 1997.

Breve Historia Contemporánea de Venezuela por Guillermo Morón, Editorial Fondo de Cultura Económica 1994

Teoría del Estado por Francisco Porrua Pérez. Editorial: Porrua. México, D.F. Año 1997

 

 

       

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