- Repanse de Lyonesse -
Vienvenidos a este, el primero, de varios tomos en los que se ha de contar, para mayor gloria de nuestro reino, la historia de los más grandes heroes que nunca ha visto el mundo: los bretonianos. En este primer tomo os cuento la historia de la damisela de guerra, una heroina que salvó nuestro reino en el año 2007 del calendario imperial.
Repanse de Lyonesse se labró su fama como la temida Damoiselle de Guerre que reagrupó a los maltrechos ejercitos de Bretonia en los momentos de mayor desesperación del reino, cuando el rey Louis el Valiente murió en combate en las puertas de Couronne enfrentandose con una gigantsca horda del Caos que había invadido Bretonia, procedente de más allá del Mar de las Garras. El ejercito de Louis estaba practicamente destruido. Couronne estaba sitiada, y para empeorar más la situación, el heredero del rey era todavia un niño incapaz de dirigir la nación.
Los incursores del Caos habían penetrado en el pais quemando y destruyendo. Por todas partes los caballeros estaban siendo aniquilados al enfrentarse valerosamente a fuerzas muy superiores. En estos momentos de desesperación, entre las humeantes ruinas de una pequeña aldea en la lejana Lyonesse, Repanse vio a la Dama del Lago. La Dama le dijo "¡Repanse Repanse, libera mi tierra de estos repugnantes enemigos, que me ofenden con su presencia!"
Repanse no tenia más de 17 años, era una humilde pastorcilla de ovejas devotamente religiosa. Inspirada por su visión se ciñó la armadura de un caballero muerto que encontró, y sujetó por las riendas a un aterrorizado caballo de guerra que corria sin rumbo. Irrumpió en el relicario del Santuario del Grial de la aldea, y tomó la espada que encontró en su interior. Arrancando un tapiz que colgaba sobre el muro, lo ató a una lanza, y cabalgo para reorganizar a los dispersos y descorazonados caballeros de Lyonesse.
Cuando los caballeros en retirada vieron a una simple damisela, que seguramente contaba con la protección de la Dama del Lago, avanzando sin temor para atacar a los poderosos guerreros del Caos, quedaron avergonzados y tomaron como una cuestión de honor seguirla hasta la muerte o la gloria. Cuando las murallas de Couronne empezaban a ceder bajo los impactos de los arietes del Señor del Caos, llegó la noticia de que un nuevo ejercito de Bretonia estaba aproximandose rapidamente, aplastando bajo sus cascos a todos los enemigos que se encontraba en su camino.
Cuando las grandes puertas estaban a punto de ceder pudo verse el pabellón de la temida Damoiselle al frente de una gran hueste de caballeros formados en una únic unidad en cuña. Se abrieron paso a traves de la linea de los malignos, aniquilando a las tropas del ejercito del Caos, hasta que Repanse se encontró cara a cara con el Señor del Caos. Cuando este levanto su gigantesca espada por encima de su repulsivo rostro, quedó momentaneamente cegado por la radiante aurea de Repanse, y ella lo decapitó de un solo golpe.
Couronne había sido salvada, y los restos del ejercito enemigo fueron perseguidos hasta el mar y exterminados con furia justiciera. Como muestra de gratitud, Louis el Joven no sólo concedió a Repanse todos los honores de la caballeria, sino que además le concedió el ducado de Lyonesse.