-Los Establos-
¡Bienvenidos a los establos!, aquí se encuentran algunos de los más hermosos caballos de guerra bretonianos. Por todo el mundo se conoce y se teme a los Caballeros de Bretonia, que no sin motivo se han labrado una reputación como la mejor caballería del mundo. ¡Incluso se dice que los caballeros bretonianos a la carga serían capaces de derribar las murallas de Karaz-a-Karak!. Nadie en su sano juicio duda que esto sea cierto, y en gran medida es posible gracias a las magnificas monturas de nuestros caballeros, capaces de portar a un hombre con la más pesada de las armaduras mientras cocean y muerden a sus enemigos.
La historia de estos magníficos caballos se remonta a la época en que los colonos elfos abandonaron el Viejo Mundo; cuando los antepasados de los Elfos Silvanos se llevaron a la seguridad de los bosque a sus corceles élficos, estos pastaron con libertad por las llanuras y claros cercanos a las ruinas élficas, cruzándose con los ponis salvajes del bosque, y dando lugar a una nueva raza, que posteriormente sería conocida como el Caballo de Guerra de Bretonia.
Esta nueva raza de caballos, con sangre de corceles élficos en sus venas, era muy superior a los caballos normales del viejo mundo, que descienden de los ponis salvajes de las estepas de Kislev, y por tanto no tienen sangre de corceles élficos. Los caballos de Imperio y de Kislev, e incluso los de Catai o Arabia son muy buenos, pero no tienen ni la fortaleza ni el espíritu de los caballos bretonianos
Cuando los antepasados de los bretonianos comenzaron a combatir a lomos de estos magníficos caballos rápidamente se dieron cuenta de que podían cargar con un guerrero con armadura sin cansarse, estos grandes caballos eran perfectos por su ferocidad en combate y su resistencia para perseguir a los orcos que plagaban Bretonia. Por ello los bretonianos se esforzaron por preservar esta raza de caballos, para lo cual fue esencial el pacto con los Elfos Silvanos del bosque de Loren, por el cual los elfos de vez en cuando permitían a los bretonianos coger algunos de sus corceles. Así cada ciertos años los Caballos de Guerra de Bretonia reciben nuevas inyecciones de sangre de corceles élficos.
Estos caballos son muy preciados y están reservados únicamente a los caballeros, mientras que los escuderos montan ponis o caballos inferiores sin sangre élfica. Está prohibido que los Caballos de Guerra de Bretonia salgan del reino, y cualquiera que trate de robarlos será perseguido por los caballeros, que lógicamente no quieren que estos magníficos caballos sean montados por nadie más.