- Altos Elfos -
 

                Saludos de nuevo joven caballero. Supongo que te estarás preguntando que hace aquí este volumen, un libro sobre los nobles Asur entre la descripción de nuestros enemigos. No te equivoques, es cierto que los Altos Elfos son un pueblo noble, enemigos del mal y en muchas ocasiones grandes aliados de nuestro reino. Pero su naturaleza es también caprichosa y posiblemente estén entre los pueblos más orgullosos que habitan este nuestro mundo. Por ello, aunque no es frecuente, en ocasiones sus ejércitos se han alzado contra Bretonia. Y, ¿quien sabe cuando pueden volver a hacerlo? Por ello debes conocer sus tropas y sus debilidades, para devolverlos así a su perdida isla si osan poner sus pies en nuestro reino.

                En primer lugar tratare de describiros sus personajes; no son muy difíciles de derrotar en combate cuerpo a cuerpo, a pesar de que su HA es superior a la de nuestros caballeros, al igual que su Iniciativa y su Liderazgo, pero tienen un punto débil: su resistencia 3 les hace vulnerables a nuestros ataques, incluso después de soltar las lanzas de caballería.
                Aunque no sean exactamente personajes, es necesario mencionar a sus campeones, excelentes guerreros como todo asur, pero ademas portadores de objetos mágicos que les hacen muy peligrosos en combate, o muy efectivos portando talismanes o similares para proteger sus unidades.
                Pero el mayor peligro entre los personajes de estos elfos viene de su retaguardia: son sus hechiceros. No importa lo grandes que sean los ejércitos, ellos solos tienen potencial suficiente para destrozarlos, quemarlos, etc.. Por muchos magos que lleves se la ingeniarán para doblar tus dados de dispersión hayudándose de varitas mágicas, estandartes, objetos, etc. Por ello no es mala idea cargar a tus doncellas y profetisas con un par de pergaminos de dispersión (por lo menos). Ademas procura guardar algún dado, ya que cuando han lanzado todos sus hechizos y aun estas mirando con horror esos diez caballeros muertos en una sola fase de magia, disfrutan sacando sus anillos portadores de hechizos y regalandote algún nuevo cadáver. Para eliminar a estos sádicos hechiceros lo mejor son un par de rayos del saber de los cielos si van solos, o un héroe montado en un pegaso si están escoltados por sus tropas.

                En cuanto a las unidades, las básicas no suelen traer muchos problemas; lo más común son arqueros y lanceros, un poco molestos pero poco importantes. Aquí el problema más gordo está en los Yelmos Plateados, que pueden convertirse en caballería pesada y crearte algún quebradero de cabeza, pero una unidad de 10 Caballeros del Reino con un paladín suele solucionar el problema.

                Pero al pasar a las unidades especiales y singulares la cosa se complica. La infantería de elite de los Altos Elfos (Leones Blancos, Maestros de la Espada, Guardia del Fénix) es altamente efectiva. Para enfrentarse a ella hay un principio básico que debes seguir: CARGAR. El poder de diez lanzas de caballería más diez caballos encabritados es demasiado incluso para estos hábiles enemigos, pero si dejas que sean ellos quienes carguen el poder combinado de su alta HA y la fuerza que les dan sus armas (hachas de leñador, espadas ceremoniales, etc.) te costara caro, muy caro. La presencia de un paladín que contribuya a la matanza en la carga no podrá hacer demasiado si el enemigo es quien te ataca primero.
                Los lanzavirotes de repetición suelen ser otro problema, dada su fuerza y sus múltiples disparos (si disparan sólo un virote es todavía peor), por ello es recomendable borrarlos de la mesa cuanto antes, ya sea con unos escuderos a caballo o con un hechizo bien dirigido.
                Los carros y los guerreros sombríos son más molestos que peligrosos, pero aun así no es bueno dejarlos vivos muchos turnos, ya que en un momento critico pueden jugarte una mala pasada con una carga por el flanco o la retaguardia.
                Y finalmente el gran problema: los Príncipes Dragón, una caballería pesada al nivel de los nobles Caballeros del Grial, capaces de destrozar en un turno tu mejor unidad. Es una unidad peligrosa que ademas suele ir acompañada de un Príncipe Elfico haciendola aun mas terrorífica. Sus caballos son más rápidos que los nuestros (22 cm de Movimiento), por lo que pueden cargarnos con cierta facilidad. La única solución es poner un cebo frente a ellos, ya sea una unidad menor de caballeros o unos escuderos montados y rezar para que lo muerdan; entonces las unidades mas poderosas deben efectuar una carga aplastandolos u obligandoles a huir. Pero ojo, si el portaestandarte de batalla va en la unidad esto puede no bastar, debido a un peligroso estandarte que suma 1D6 al resultado del combate, equilibrando así lo que debería ser una victoria segura. Por tanto si este personaje esta en la unidad es recomendable eliminarlo antes, por si acaso.

                En definitiva, para enfrentarse a los Altos Elfos debes protegerte contra la magia, cargar contra su infantería de elite, eliminar sus maquinas de guerra, y engañar a su caballería pesada. Sin duda un reto a la altura de los mejores generales.

                Reza a la Dama para que este caprichoso pueblo se mantenga en paz, pero si llega el día en que debas enfrentarte a él, no olvides estas enseñanzas, pues tal vez en ellas esté la diferencia entre la victoria y la derrota.
 

                                                                           

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