Por José Martínez M.
Lejos de erradicar la expansión del narcotráfico en
territorio mexicano, nuestro país se ha ido transformando gradualmente en una
especie de un santuario para los narcos.
México es considerado como uno de los centros de distribución
más importantes de drogas a nivel mundial. Así, la cocaína enviada por los
cárteles colombianos dentro de sus operaciones internacionales obligadamente
pasa por territorio mexicano con destino al triángulo del crimen organizado en
Estados Unidos: la costa oeste de Nueva York; Los Angeles, California y Houston,
Texas donde se lava el dinero generado en la puerta de entrada: Miami.
El florecimiento y auge de los cárteles mexicanos se ha
mantenido atado a la subordinación de los cárteles colombianos. El poderío de
estas organizaciones –según la DEA– se debe a la sofisticación y extensión de
sus aparatos de inteligencia. La red de inteligencia de estos cárteles hace
imposible que suceda algo en México sin que se sepa antes en Colombia.
De acuerdo con reportes de Seguridad Nacional y la agencia
antidrogas estadunidense, la estructura del narcotráfico en México se divide en
siete grandes cárteles. Los tres principales grupos son: cártel de Juárez
asentado en los estados de Sonora y Chihuahua y vinculado a los cárteles
colombianos; cártel del Golfo, asentado en el estado de Tamaulipas con
operaciones en Centro y Sudamérica y cártel de Tijuana, se encuentra expandido
en Baja California y territorio de Estados Unidos.
Aunque los tres principales cárteles han sufrido severos
golpes por parte del Ejército Mexicano y la Procuraduría General de la
República, no se ha logrado desarticularlos y siguen operando.
Le siguen en importancia los grupos de Mario Ismael Zambada
García que opera en Sinaloa y mantiene estrechas ligas con el cártel de
Medellín; Joaquín El Chapo Guzmán, organizó una red importante de
narcotraficantes con influencia en el Pacífico mexicano; Héctor Luis Palma
Salazar, su grupo es conocido como el cártel de Sinaloa y se encuentra expandido
en todo el noreste de la República Mexicana y en gran parte de Centro y
Sudamérica. Destaca también en el de Baltazar Díaz Vega heredado a sus hijos
Celina, Porfirio y Javier asentado en Culiacán, Sinaloa, pero con influencia en
el norte y sur del país.
A dicha estructura se encuentran sumados otros 12 poderosos
cárteles conformados por los antiguos pistoleros que pasaron a convertirse en
capos, identificados como "mariguaneros" y "amapoleros".
Sin embargo, existen reportes de inteligencia militar que
revelan la existencia de 90 bandas de narcotraficantes regionales que "han
alterado las condiciones de seguridad pública y la seguridad nacional".
Durante las últimas tres décadas las mafias del narcotráfico
en México crecieron bajo la sombra y la complicidad de la policía hasta emerger
en poderosos clanes vinculados a la narcopolítica.
La adicción por el poder y el dinero llevó a los capos
a una sangrienta disputa por el control del territorio mexicano para el
desarrollo de sus operaciones coptando desde el más modesto policía hasta los
más encumbrados militares encargados de combatirlos. No sólo se limitaron a la
"compra" de silencios sino infiltraron las estructuras de la Procuraduría
General de la República, el Poder Judicial Federal y altos mandos del Ejército.
La colombianización de los cárteles mexicanos afloró en una
sangrienta guerra por el control de rutas y mercados.
Los capos colombianos fueron los que diseñaron los
puntos de las conexiones mexicanas más importantes para el ingreso de las drogas
a territorio norteamericano. Así, la conexión más importante es la establecida
entre Matamoros-Monterrey-Ciudad Juárez desde allí se vinculan a las mafias de
Houston y Miami para desde esos lugares contactar con otras bandas del crimen
organizado internacional: la Camorra napolitana, la Cosa Nostra, la Mafia
Siciliana y tres de las cuatro principales bandas chinas: Bambú Unido, 14 K y
Flying Dragons que tienen la sede para sus negocios financieros en las ciudades
de Houston, Los Ángeles y Nueva York.
Los cárteles mexicanos y colombianos colocan las drogas en
esos mercados y, cuando sus propias redes no pueden colocar las drogas en esos
lugares en la venta minorista, entran en acción los grupos asiáticos y europeos.
La Procuraduría General de la República logró penetrar en
estos grupos, así estableció que los cárteles de Tijuana y Juárez mantienen
estrechas relaciones con organizaciones asiáticas conocidas como las triadas
chinas y los yakuzas japoneses.
Estos grupos asiáticos establecieron una importante relación
con el desaparecido Amado Carrillo, El señor de los cielos y los hermanos
Arellano Félix, a partir de la derrota del Cártel de Medellín.
El inconmensurable poder de los capos mexicanos,
emblematizados estos por el poderío del desaparecido Señor de los cielos
no se restringe sólo al tráfico de mariguana y cocaína, sino a negocios de todos
niveles: concesiones de gaseras, bienes raíces, hotelería, líneas de aviación,
industria, etcétera.
La sofisticación de los cárteles mexicanos va mucho más allá
de sus relaciones con sus pares colombianos y bolivianos. Existe una red de
intereses transnacionales. La PGR los ha detectado -pero han pasado
desapercibidos por gran parte de la prensa mexicana- así el papel de capos
del nivel del Señor de los cielos o los Arellano Félix adquiere una
relevancia internacional.
Existe una vinculación de los cárteles de Tijuana y Juárez
con los Yakuza -sindicato del crimen japonés- donde operan más de 2 mil 500
bandas con una red que involucra a más de 110 mil personas metidas en el negocio
de las drogas.
Con las triadas chinas las relaciones de los cárteles
mexicanos es recurrente. Los miembros de las triadas que se manejan bajo el
disfraz de ejecutivos honorables y respetables es sólo un barniz de las
sociedades de negocios a gran escala que se manejan en Estados Unidos e
incipientemente en México a través de las colonias asiáticas mediante las
células sociales de los Tongs, que son aquellos quienes organizan sus propios
cárteles.
http://www.lacrisis.com.mx/cgi-bin/cris-cgi/DisComuni.cgi?colum22%7C20040930014700