INFORME DEL VIAJE DE LENNART ENGLUND A NÍGER JUNIO 2001

 

 

UNA RESPUESTA A NUESTRAS ORACIONES.

 

   Desde el tiempo de que Helen Salinas volvió de Malí, hemos estado orando por una puerta abierta en la zona Occidental de África. En la comisión de MAIN hemos tenido un sentir de la importancia de esa área, no solamente porque se encuentra dentro de la Ventana 10/40, sino también porque son países ubicados en una zona que hace una “frontera” entre la mayoría musulmana en el Norte de África y una mayoría cristiana más al sur del continente. Otra razón por la cual son países estratégicos, es que tienen una población de mayoría musulmana, pero aun así, están abiertos para misioneros cristianos.

 

   Hace pocos meses recibí informaciones de IBRA Radio (un misión radial de Suecia) que ellos habían comenzado trabajo radial en varios países de África Occidental, entre otros, Níger. La información hablaba de un misionero africano de Congo, hermano Kisose, que junto con su familia había llegado a Níger, enviado por la iglesia en Congo, y que ahora es el responsable de IBRA Radio. Me puse en contacto con IBRA en Suecia y obtuve la dirección de E-mail de pastor Kisose. Le escribí, preguntándole si podía ayudar a ponerme en contacto con pastores y misioneros en Níger, ya que tenía planes de hacer una visita. La respuesta fue muy positiva, y me organizó la estadía en el país, que duró una semana.

 

DATOS DEL PAÍS:

  

   Níger se encuentra entre Malí y Chad, al sur de Algeria y Libia y al norte de Nigeria, Benin y Burkina Faso. Gran parte del país se encuentra en el desierto de Sahara. Tiene más de 10 Millones de habitantes, donde 90% son musulmanes y hay solamente 0,1% de creyentes cristianos. Hay por lo menos 27 grupos étnicos, pero según una investigación hecha por un hermano nativo, que tuve la oportunidad de conocer en mi viaje, hay 173 pequeños “reinos”, cada uno con su rey y el marabu que es como el consejero espiritual del rey. El hermano que me dio la información, trabaja en una dependencia del gobierno de Níger, y fue criado en una de esas “casas de rey”.

 

   Las necesidades son grandes. 25% de los niños mueren antes de los 5 años. Solamente 13% de la población sabe leer y escribir. 70% no tiene acceso un médico. 50% no tiene agua potable. Según los pastores de Níger, las necesidades principales, aparte de la predicación del evangelio, son los siguientes: Perforación de pozos de agua, plantación de arboles, trabajo médico, alfabetización,  trabajo entre niños leprosos y ciegos. Trabajo entre los jóvenes. Hay un alto índice de prostitución y hay muchas niñas en zona de riesgo.

 

MI  LLEGAD Y ESTADÍA EN NIGER.

 

   Niamey es la capital de Níger. Tiene alrededor de un millón de habitantes. Desde París viajé con Air France en un vuelo directo de 5 horas. Primero la compañía no me querían embarcar, porque yo no tenía visa para Níger. Traté de convencerles de que no había forma de conseguir visa en Argentina, y que me habían prometido dármela en el aeropuerto de Niamey. Por fin cedieron, y me dejaron subir al avión.   Cuando llegamos al aeropuerto de Niamey, el calor africano me dio la bienvenida, que durante mi estadía se movía entre 40 y 50 grados. Grande fue la alegría, cuando desde la cola del control de pasaportes, vi en una sala lindera, un “negro petiso” con un cartel donde estaba mi nombre. Entendí que era  el pastor Kisose. Nunca nos habíamos visto, pero pudimos sentir la “comunión en el espíritu” en seguida. El tramite de visa fue sin problema, y el equipaje ni siquiera tuve que abrir.

 

   Me habían preparado el hospedaje en la casa de visita de la misión de SIM (Sociedad Internacional Misionera). El hermano Kisose había tomado en serio el asunto de organizar mi visita. Desde la mañana hasta la noche, casi todos los días, había que ver a misioneros, pastores, iglesias, escuelas etc. Un solo día tuve la oportunidad de dormir una “siestita”. Tenían un auto con chofer para mi disposición. Como no se hablar el francés, la comunicación tuvo que ser en ingles, y para eso me había preparado un traductor de ingles a francés, que me acompañaba por todas partes. La esposa del pastor Kisose es una muy buena cocinera, y casi todos los días nos tenía preparado un rico almuerzo. Algunos días comimos en otra casa.

 

   Dos hermanas brasileñas, Iára y Waltrude trabajan con la Misión Horizonte en Níger. Ellos nos invitaron un día a almorzar, y nos contaron de su trabajo. Ellas están realizando una hermosa labor misionera entre niños y mujeres. También me dio bastante material visual e informaciones del país. Tuve la oportunidad de visitar familias tuareg, y ver su forma de vida, las esposas (muchos tienen mas de una esposa) y niños. También había un pastor tuareg que tenía una pequeña congregación. Otro pastor había conocido a Cristo en los Estados Unidos, donde estuvo trabajando como diplomático. Ahora estaba de vuelta a su país y había plantado una congregación. Estuve predicando una noche en su iglesia.

 

   Conocí a una escuela para niños leprosos. Como la lepra es contagiosa, esos niños tienen que ir a escuelas especiales. Conocí a Daniel, un joven tuareg discapacitado que se movía con un triciclo con pedales para las manos. El fue rechazado totalmente por su familia cuando se entregó a Cristo. Ahora está trabajando con IBRA Radio, haciendo programas en su idioma, que aun su familia puede escuchar. Conocí a varios misioneros de países vecinos, como Nigeria y Burkina Faso. También varios de los misioneros de SIM, una misión que hace muchos años está trabajando en el país.

 

   Pastor Kisose tiene una iglesia en su casa. El viernes por la noche había una vigilia de oración y el domingo por la mañana culto, donde compartí la Palabra con unos 100 personas presentes. El dueño de la casa (alquilada) amenaza con desalojarlo si continua con las reuniones. Están buscando otro sitio donde construir un salón para reuniones.  Una noche pude hablar a un grupo de unos 12 pastores, compartiéndoles la visión misionera. Las conversaciones con el hermano Dan fueron muy interesantes. El había sido criado en la casa de un rey, y tenía mucho para contar. Me dio muy buenas informaciones sobre la situación de iglesias y pastores en el país. Samuel, mi traductor también tenía mucho para contar, así como por su puesto el pastor Kisose, acerca de su pasado en Congo, su huida en la guerra, sus planes y proyectos en Níger etc. Su esposa Lumila, enseña a jóvenes ciegos a leer y escribir los sábados por la tarde. Tienen 5 hijos y todos sirven al Señor. Se había formado una Alianza de Iglesias Evangélicas en Niamey (AMEEN) y tuve oportunidad de conversar con varios de sus líderes.

 

RESUMEN:

 

   Níger es un país abierto para misioneros, y el Gobierno le da la bienvenida a los que quieran venir para realizar algún proyecto de ayuda y de desarrollo para el país. Las iglesias tienen bastante libertad de predicar, pero para poder realizar otras tareas, tienen que formar “Fundaciones” que tenga la autorización del Gobierno para hacer otros tipos de tareas. Tanto la Alianza de las Iglesias Evangélicas, como una Fundación que estaba formando pastor Kisose y otros hermanos, prometieron darnos todo el apoyo necesario, en caso que queríamos comenzar un trabajo. Mi mensaje era que “estabamos pidiendo la guía del Señor para saber en que forma íbamos a participar en la tarea misionera en Níger”. Les compartía la idea de comenzar algún proyecto en conjunto con alguna iglesia o misión existente en el país. No se hasta donde entendieron el asunto. A mi me parecía que nunca habían escuchado que alguien había venido para trabajar así, sino que todos habían comenzado trabajos totalmente nuevos, por su propia cuenta, y no en conjunto con otros. Creo que Dios que nos ha abierto la puerta, también nos mostrará los pasos a seguir.

 

NUESTRA ORACIÓN:

 

   En MAIN estamos orando por misioneros con un fuerte llamado del Señor, dispuestos someterse a un entrenamiento transcultural y de aprender idiomas como ingles, francés y hausa, que es el idioma comercial de Níger. Creemos que deben ser personas con alguna profesión secular, que puede ser útil en un futuro proyecto misionero. Que están en condición de trabajar en un ambiente interdenominacional. Que están dispuestos  a dejar la comodidad en Argentina para servir al Señor en un lugar desértico con temperaturas hasta 50 grados de calor, en un ambiente musulmán, lejos de su familia por varios años. Deben tener promesas de sostén económico no inferior a los 800 dólares/mes, y por su puesto contar con una iglesia “enviadora” que se compromete a apoyarlo con sus oraciones.

 

Su hermano en Cristo:

 

 

Lennart Englund

Presidente de MAIN

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