El
destino donde nos lleva
¿Y el destino a donde nos lleva? Solo a donde lo dejamos que nos lleve, siempre podemos frenarlo y virar el curso de los acontecimientos.
Quizás vemos tarde el destino y por eso lo culpamos, pero es nuestra atención la que no estuvo alerta o nuestra decidia para tomar acciones oportunas, el destino no esta marcado, el destino lo vamos haciendo paso a paso y siempre alertas.
Y las bromas del destino? Esas son jodidas, hacernos creer cosas
que no lo son, cosas que deseamos y son solo ilusiones, chiste de mal gusto, de pésimo gusto.
De esos que te dejan temblando, una confusión de nombre y zaz, un aroma parecido, un sonido familiar y el destino te atrapa.
Siempre busca nuestro descuido, la guardia baja, nos da en la nuca, nos sacude y quedamos viendo hacia el cielo esperando una respuesta y el cielo solo es mudo testigo, no nos dice nada, ni siquiera una pista, entonces hacemos lo contrario, bajamos de golpe la cabeza haciendo sonar las cervicales y ver el piso, mas mudo que el cielo mas inexpresivo y con menos respuestas y de ahí enderezarnos, mirar hacia delante y comenzar a pensar donde estuvo la joda.
Por que fuimos merecedores de esa broma.