SOBRE LA ESTRATEGIA...
Ana María Brigard
Interesante
artículo sobre estrategia, aunque el tema no se
refiere
directamente a desarrollo organizacional si lo puede
impactar indirectamente
y les puede ser útil a algunos de
ustedes para la toma de desiciones.
Ana María
¿EN
QUE CONSISTE LA ESTRATEGIA ?
I. La Efectividad Operativa no es
una Estrategia
Por casi dos décadas, los gerentes han
estado aprendiendo a
comportarse de acuerdo a nuevas reglas de
juego. Sus empresas deben ser
flexibles para poder responder
ágilmente a los cambios competitivos y de
mercado. Además,
deben practicar el "benchmarking" (comparación
de
rendimiento con los líderes del ramo) continuamente, con
el fin de
lograr los mejores resultados. También deben
sub-contratar sus
operaciones de manera agresiva, para mejorar su
eficiencia. Y deben
además cuidar ciertas competencias
básicas en el afán de mantener la
delantera frente a
sus competidores.
El posicionamiento - otrora la esencia de la
estrategia - ha
sido rechazada por ser una táctica
demasiado estática para los mercados
dinámicos y la
innovación tecnológica de la actualidad. De acuerdo
al
nuevo dogma, los competidores pueden copiar fácilmente
cualquier
posicionamiento en el mercado, y por tanto cualquier
ventaja
competitiva será - en el mejor de los casos -
estrictamente
transitoria.
Pero aquellas creencias son
apenas parcialmente ciertas, y
amenazan llevar a más y más
empresas por el camino de la mutua
destrucción. Desde
luego, algunas barreras a la libre competencia se
están
desmoronando a medida que la reglamentación afloja y los
mercados
se vuelven más globales. También es cierto
que las empresas han
invertido en volverse más flexibles y
ágiles. En muchas industrias, sin
embargo, lo que ha venido
llamándose la hipercompetencia constituye una
herida
auto-infligida - y no el resultado inevitable de un nuevo
paradigma
de la competencia.
La esencia del problema es la inhabilidad
de distinguir entre
la efectividad operativa y la estrategia. La
búsqueda de un mayor
rendimiento, calidad y rapidez en la
producción, ha engendrado un
número asombroso de
herramientas de gestión y de nuevas técnicas: el
manejo
total de la calidad, el "benchmarking" , la competencia
basada en
el tiempo, la sub-contratación, las alianzas
estratégicas, la
reingeniería, el manejo del cambio,
etc. Aunque los mejoramientos
operativos han sido a veces
dramáticos, muchas empresas se han visto
frustradas por su
incapacidad de traducir aquellas ganancias en una
utilidad
sostenible. Y poco a poco, de manera paulatina, las
herramientas
de gestión han ido reemplazando a las verdaderas
estrategias.
A medida que los gerentes buscan mejorar su rendimiento en
todos
los frentes, se alejan cada vez más de sus posiciones
competitivas
sostenibles.
La Efectividad Operativa
: Condición Necesaria más no suficiente
La
efectividad operativa y la estrategia son ambas esenciales para
un
mejor rendimiento - que después de todo es el objetivo
fundamental de
cualquier empresa. No obstante, estos dos factores
funcionan de maneras
bien distintas.
Una empresa puede
ganarle a la competencia únicamente si logra
establecer una
diferencia sostenible. Deberá proporcionar un mayor valor
a
su clientela, o crear un valor comparable a menor precio, o
ambas
cosas a la vez. Luego, sigue la simple aritmética de
una mayor
rentabilidad : al proporcionar un mayor valor, la
empresa puede cobrar
más por unidad. Por otro lado, la
mayor eficiencia permite que reduzca
sus costos por unidad.
En
última instancia, toda diferencia entre una empresa y otra -
ya sea
en los costos de producción o precios de venta - son
el fruto de un
sinnúmero de actividades requeridas para
crear, producir, vender y
distribuir sus productos o servicios.
Comprende actividades tan variadas
como la atención al
cliente, el ensamblaje de productos y la
capacitación de
empleados. Al realizar estas actividades, se generan
costos. La
ventaja de una empresa sobre otra, en materia de costos,
surge al
desempeñar algunas actividades específicas de manera
más
eficiente. De igual forma, la diferenciación
surge tanto de la selección
de actividades como el modo en
que se desempeñan. Por lo tanto, las
actividades
constituyen las unidades básicas de la ventaja
competitiva.
Una ventaja global, o desventaja, es el producto de
todas las
actividades de la empresa, y no tan solo de unas
cuántas.[1]
La efectividad operativa (EO), significa
desempeñar actividades
similares de mejor manera que los
competidores. La efectividad
operativa incluye la eficiencia, más
no se limita a ella. Se refiere a
cualquier número de
prácticas que le permitan a la empresa utilizar sus
insumos
de la mejor forma - por ejemplo, al reducir la incidencia de
defectos
en sus productos o al desarrollar mejores productos más
rápidamente.
A diferencia de la efectividad operativa, el
posicionamiento
estratégico significa desempeñar actividades
diferentes
de las que desempeñan los competidores, o
desempeñar actividades
similares de manera diferente.
Las
diferencias de efectividad operativa entre una empresa y otra son
muy
comunes. Algunas empresas son capaces de aprovechar sus insumos
más
que otras, ya sea porque han logrado eliminar el
desperdicio en el
esfuerzo, o emplean una tecnología más
avanzada, o motivan mejor a sus
empleados, o tienen más
habilidad para administrar ciertas actividades o
grupos de
actividades. Tales diferencias de efectividad operativa
constituyen
una fuente importante de diferencias de rentabilidad entre
los
diversos competidores, ya que afectan directamente sus
posiciones
relativas de costos y niveles de diferenciación.
Las
empresas pueden ganarle a la competencia
únicamente si
logran establecer alguna diferencia sostenible.
Las
diferencias de efectividad operativa se dieron a raíz
del
desafío japonés a la empresa occidental en la
década de los ochenta. Los
japoneses aventajaban tanto a
sus competidores en el área de efectividad
operativa, que
pudieron ofrecer precios más bajos y mejor calidad al
mismo
tiempo. Vale la pena enfocarse en este punto, porque gran parte de
la
discusión actual sobre la competencia depende de ello.
Imaginemos una
frontera de productividad que comprenda la suma de
las mejores prácticas
existentes en cualquier momento dado.
Piense en esta frontera como el
máximo valor que una
empresa pueda ofrecer, al vender cierto producto o
servicio a
determinado precio, mediante el uso de las mejores
tecnologías,
habilidades, técnicas de gestión, e insumos. La
frontera de
la productividad puede aplicarse tanto a las
actividades individuales,
como a grupos de actividades anexas -
como el procesamiento de pedidos y
la fabricación - e
inclusive a toda la gama de actividades de la
empresa. Cuando una
empresa mejora su efectividad operativa, lo que hace
es
desplazarse hacia esta frontera. Tal desplazamiento puede requerir
de
una inversión de capital, un cambio de personal, o
sencillamente de
nuevas técnicas de gestión.
La
efectividad operativa, frente al posicionamiento estratégico
La
Frontera de la Productividad
(Región de las mejores
prácticas)
Alto Valor percibido por el
cliente
Posición relativa de costos
La
frontera de la productividad está constantemente
desplazándose
hacia afuera, a medida que se desarrollan nuevas
tecnologías
y técnicas de gestión, y a medida que sean
disponibles
nuevos insumos. Los micros, las comunicaciones
celulares, el internet y
el sofware como Lotus Notes, por ejemplo,
han vuelto a definir la
frontera de la productividad para las
operaciones de venta, y crean
grandes posibilidades para ligar las
ventas con otras actividades anexas
como el procesamiento de
pedidos y seguimiento al cliente. De igual
manera, la "producción
escueta" (lean production), la cual comprende
toda una
familia de actividades, ha permitido mejoramientos importantes
de
productividad manufacturera y utilización de recursos.
Por
lo menos durante una década, los gerentes se han
preocupado
por los mejoramientos de efectividad operativa. A través
de
programas como TQM (manejo de la calidad total), la competencia
basada
en el tiempo, y el "benchmarking", han logrado
cambiar la manera en que
desempeñan estas actividades con
el fin de eliminar la ineficiencia,
mejorar la satisfacción
del cliente, y desarrollar mejores prácticas.
Con la
finalidad de mantenerse a la par con los desplazamientos en
la
frontera de productividad, los gerentes se han aferrado a los
continuos
mejoramientos, al "empowerment" (otorgación
de autonomía), a la gestión
del cambio y a la tal
"learning organization" (organización
de
aprendizaje). La popularidad de que ha gozado el
"outsourcing"
(sub-contratación de parte de la
producción) y la "corporación
virtual",
reflejan la aceptación del hecho que es muy difícil
llevar a
cabo todas las actividades de manera tan productiva como
los
especialistas.
A medida que las empresas se desplazan
hacia la frontera,
pueden mejorar sus actividades en diversos
frentes a la vez. Por
ejemplo, los fabricantes que adoptaron las
prácticas japonesas de
flexibilidad en la línea de
producción durante los años ochenta,
pudieron bajar
sus precios y mejorar su diferenciación de manera
simultánea.
Las que antes se consideraron relaciones inversas de
carácter
fijo - por ejemplo, la relación entre defectos y costos
-
resultaron no ser sino ilusiones creaadas por una pobre
efectividad
operativa. Los gerentes ya han aprendido a rechazar
tales falsas
relaciones inversas.
Los mejoramientos
constantes de efectividad operativa son
necesarios para lograr una
rentabilidad superior. Sin embargo, por lo
general no basta con
esto. Son pocas las empresas que han logrado
competir de manera
exitosa con base exclusiva en la efectividad
operativa durante un
largo periodo. Además, mantener la ventaja
competitiva se
vuelve cada vez más difícil. La razón más
obvia es la
difusión rápida de las mejores
practicas. La competencia puede imitar
fácilmente las
técnicas de gestión, las nuevas tecnologías,
los
mejoramientos de insumos, y las técnicas superiores de
satisfacción al
cliente. Las soluciones más
genéricas - aquellas que se pueden utilizar
bajo diversas
condiciones - son precisamente las que más fácilmente
se
difunden a través de la economía. Veamos, por
ejemplo, la rápida
proliferación de técnicas
de efectividad operativa, a medida que los
consultores difundieron
estas prácticas en una empresa y otra.
La competencia
en efectividad operativa empuja la frontera de la
productividad
hacia afuera - lo cual hace que las exigencias se
incrementen para
todo el mundo. Aunque tal competencia produce un
mejoramiento
absoluto de efectividad operativa, no le permite a ninguno
en
particular lograr una ventaja sobre los demás. Consideremos
la
industria de la impresión comercial en los Estados
Unidos - una
actividad de más de cinco mil millones de
dólares al año. Los
principales competidores - R. R.
Donnelley & Sons Company, Quebecor,
World Color Press, y Big
Flower Press - están compitiendo frente a
frente,
proporcionando sus servicios a todo tipo de clientela,
ofreciendo
la misma gama de tecnologías de impresión (grabado y
"offset"
de prensa rotativa), a medida que invierten
fuertemente en los mismos
equipos, ponen a correr sus prensas cada
vez más rápido, y reducen el
número de sus
operarios. Sin embargo, estos mejoramientos de
productividad no
han resultado en mayores tasas de rentabilidad, sino en
mejores
precios para la clientela y los proveedores de equipos.
Inclusive
el margen de rentabilidad del líder de la
industria,
Donnelley, constantemente superior al 7% durante la
década de los
ochenta, decayó al 4.6% en 1985. Esta
misma tendencia se está
manifestando en una industria tras
otra. Inclusive los japoneses, los
pioneros de la nueva
competencia, sufren de utilidades constantemente
bajas. (Ver
artículo adjunto, La empresa japonesa rara vez
tiene
estrategias).
La segunda razón por la cual los
mejoramientos de efectividad operativa
no son suficientes - la tal
"convergencia competitiva" - es más sutil
e
insidiosa. Entre más "benchmarking" hacen las
empresas, más se parecen
entre sí. Entre más
sub-contratan los procesos de producción a terceras
personas
más eficientes (a veces las mismas), más genéricas
se vuelven
aquellas actividades. A medida que los competidores se
imitan mutuamente
sus mejoramientos de calidad, tiempos de
reciclaje y asociaciones con
proveedores, las "estrategias de
convergencia" y la misma competencia se
convierten en una
serie de carreras a lo largo de caminos idénticos que
nadie
puede ganar. La competencia basada exclusivamente en la
efectividad
operativa es mutuamente destructiva - ya que conduce a
guerras de
desgaste que sólo pueden resolverse mediante regulaciones
que
limiten la misma competencia.
La reciente racha de
consolidación de industrias, a través de
fusiones,
puede explicarse como una competencia por mayor
eficiencia operativa.
Impulsados por presiones de rendimiento,
pero sin una visión estratégica
clara, empresa tras
empresa no encuentra ninguna estrategia mejor que la
de comprar a
sus rivales. Los competidores restantes son apenas los que
pudieron
resistir un poco más que los otros, pero no
necesariamente
porque gozaran de alguna ventaja real.
Después
de una década de mejoramientos fundamentales en
efectividad
operativa, muchas empresas se encuentran ante
utilidades decrecientes.
Los mejoramientos constantes han sido
grabados en los cerebros de los
gerentes. Pero sus herramientas
han conllevado a una imitación y
homogeneidad.
Paulatinamente los gerentes han permitido que la
efectividad
operativa sustituya las estrategias. El resultado es una
competencia
cuya suma es cero - donde nadie gana, precios estáticos
o
descendientes, y mayores presiones sobre los costos, que a su
vez
comprometen la habilidad de las empresas de invertir a largo
plazo.
II . La Estrategia Depende de Actividades de
Carácter Exclusivo
La estrategia competitiva tiene que
ver con distinguirse de
los demás. Significa escoger a
propósito un conjunto distinto de
actividades, con el fin
de proporcionarle al cliente una combinación
única
de valor.
La empresa Southwest Airlines, por ejemplo, ofrece
vuelos
económicos a destinos cercanos. Su servicio de
"punto a punto" une
diversas ciudades medianas y
aeropuertos secundarios con las grandes
urbes. La empresa de hecho
evita los aeropuertos grandes, y no vuela
largas distancias. Su
clientela incluye viajeros de negocios, familias,
y estudiantes.
Las salidas frecuentes de Southwest Airlines, y sus
tarifas bajas,
atraen especialmente a aquellos clientes sensibles a los
precios -
los que normalmente viajarían por carro o por bus -
como
también a los viajeros deseosos de aprovechar la
comodidad de sus rutas,
pero que normalmente escogerían una
aerolínea de servicio completo.
La esencia de la
estrategia consiste en desempeñar las actividades de
otra
manera que la competencia
La mayoría de los gerentes
describen su posicionamiento
estratégico, de acuerdo a la
clientela que sirven. Por ejemplo : "La
clientela de
Southwest Airlines comprende los viajeros sensibles a
precios y
rutas cómodas". Pero la esencia de la estrategia está
en las
actividades. Las empresas pueden desempeñar
actividades parecidas de
manera diferente, o dedicarse a
desempeñar actividades distintas. De lo
contrario, una
estrategia no es más que un slogan de mercadeo que no se
podrá
enfrentar a la competencia.
Una aerolínea de servicio
completo está configurada para
desplazar sus pasajeros de
cualquier punto A a cualquier otro punto B.
Con el fin de servir a
un gran número de destinos, y de permitir que sus
pasajeros
alcancen sus vuelos de conexión, las aerolíneas emplean
un
sistema de "eje y radios", con su centro en los
principales aeropuertos.
Para atraer a aquellos pasajeros que
desean viajar más cómodamente,
ofrecen servicio de
primera clase y de clase de negocios. Y para
acomodar a aquellos
pasajeros que deban hacer conexiones con otros
vuelos, coordinan
su itinerario y permiten que el pasajero consigne su
equipaje. Ya
que algunos pasajeros viajarán durante muchas horas,
las
aerolíneas de servicio total también
proporcionan comidas.
La aerolínea Southwest, a
diferencia, enfoca todas sus
actividades a proporcionar un
servicio conveniente y de bajo precio, en
su tipo particular de
ruta corta. Mediante una permanencia en tierra muy
corta - a veces
de apenas 15 minutos - los aviones de la Southwest
permanecen en
el aire durante más horas que sus rivales, y proporcionan
un
mayor número de vuelos con menos aeronaves. La aerolínea
Southwest no
ofrece comidas, ni asientos reservados, ni
consignación de equipajes, ni
servicio de primera clase. La
venta automatizada de pasajes en las
puertas de salida le permiten
a los clientes prescindir de los agentes
de viaje - lo cual le
proporciona a la Southwest ahorros en el pago de
comisiones. Una
flota estandarizada de aeronaves Boeing 737, le brinda
mucha
eficiencia en costos de mantenimiento.
La Southwest ha logrado
definir una posición estratégica y
valiosa - basada
en un conjunto individualizado de actividades. En las
rutas que
sirve la Southwest, una aerolínea de servicio completo
jamás
podría brindar un servicio igual de
conveniente y a tan bajo costo.
La empresa Ikea, el vendedor
global de muebles al detal, con
sede en Suecia, también ha
logrado un posicionamiento estratégico muy
claro. La Ikea
se enfoca en la clientela joven que compra muebles y que
desea
buenos estilos a bajo precio. Lo que hace que este concepto
de
mercadeo constituya un posicinamiento estratégico, es el
conjunto
individualizado de actividades que realiza la empresa. Al
igual que la
Southwest, la Ikea ha decidido desempeñar sus
actividades de manera
diferente que sus rivales.
Considere
por un momento el almacén tradicional de venta de
muebles.
Las salas de exhibición muestran ejemplares de su mercancía.
En
cierta área, podríamos encontrar 25 sofás
y en otra área, cinco mesas de
comedor. Pero esos muebles
representan apenas un porcentaje de las
opciones disponibles al
cliente, pues éste también tiene a su
disposición
decenas de catálogos con muestras de forros, o de maderas,
o
de estilos diferentes - ofreciéndole de hecho miles de
variaciones. El
personal de venta acostumbra guiar a los clientes
a través del almacén,
contestando preguntas y
ayudándoles a navegar por esta maraña de
opciones.
Una vez que el cliente haya seleccionado una opción, el
pedido
se envía al fabricante sub-contratista. Con un poco
de suerte, el mueble
será entregado en la casa del cliente
dentro de las próximas seis a ocho
semanas. Esto constituye
una cadena de valor que optima la
individualización y el
servicio, aunque a un precio relativamente alto.
A diferencia
de la manera tradicional de hacer las cosas, la
empresa Ikea le
brinda servicio a aquellos clientes dispuestos a
sacrificar un
poco de comodidad, a cambio de menores precios. En vez de
tener un
vendedor guiando a los clientes alrededor del almacén, la
Ikea
se vale de una modalidad de "auto-servicio", basada
en exhibiciones
claras y comprensibles dentro del almacén.
En vez de depender
exclusivamente de fabricantes sub-contratistas,
la Ikea diseña sus
propios muebles modulares, de bajo
costo, listos para ensamblar, y de
acuerdo a su posicionamiento en
el mercado. En sus grandes almacenes la
Ikea exhibe cada producto
que vende dentro de un entorno auténtico para
que el
cliente no necesite de un decorador de interiores para apreciar
cómo
se verían los diversos muebles al combinarse. Al lado de las
salas
de exhibición, se encuentra una sección de
bodega con los productos en
cajas o estibas. El cliente debe
encargarse de recoger y transportar su
propia mercancía. La
empresa inclusive le alquila una parrilla para
colocar encima de
su carro, y que el cliente restituye en su próxima
visita.
Aunque
buena parte de este posicionamiento de bajo precio
depende de que
los clientes "hagan su propio trabajo", la Ikea ofrece
una
diversidad de servicios adicionales que sus competidores
no
proporcionan. Por ejemplo, ofrecen cuidados infantiles dentro
de sus
almacenes, lo cual la competencia no hace. También,
las horas de
atención son más largas. Aquellos
servicios están directamente enfocados
en las necesidades
de su clientela - que en su mayor parte son jóvenes
de
escasos recursos, con niños (pero sin empleada de servicio).
Ya que
trabajan, deben hacer sus compras en horas no
hábiles.
Los Orígenes del Posicionamiento
Estratégico
El posicionamiento estratégico surge
de tres fuente distintas
- las cuales no son mutuamente exclusivas
y a menudo presentan cierta
redundancia. En primer lugar, el
posicionamiento puede basarse en la
oferta de un sub-conjunto de
productos o servicios. A este tipo de
posicionamiento lo llamo
posicionamiento basado en la variedad - ya que
se basa en una
mayor variedad de bienes o servicios, y no en los
diversos
segmentos de clientela. El posicionamiento basado en la
variedad
tiene sentido económico cuando una empresa puede
producir
ciertos tipos de bienes o servicios mediante un conjunto
individualizado
de actividades.
El posicionamiento
estratégico puede basarse en las diversas necesidades
del
cliente, o en el acceso a la clientela, o en la variedad de
los
bienes o servicios.
La empresa Jiffy Lube
International, por ejemplo, se
especializa en los cambios de
aceite, y no ofrece ningún otro tipo de
reparación
automotriz ni servicio de mantenimiento. Su cadena de valor
consiste
en proporcionar un servicio más rápido a menor costo de
lo que
pueden hacer los talleres tradicionales - lo cual
constituye una
combinación tan atractiva que muchos
clientes discriminan sus compras -
haciendo cambiar el aceite en
Jiffy Lube, y luego yendo a otra parte
para los demás
servicios que requieran.
El Grupo Vanguard, líder de la
industria de fondos mutuos, es
otro ejemplo del posicionamiento
basado en la variedad. La Vanguard
proporciona una gama de
acciones, bonos y fondos del mercado financiero,
que ofrecen un
rendimiento confiable a precios de ocasión. Su
filosofía
comercial sacrifica a propósito la
posibilidad de ganancias
extraordinarias en determinado año,
con el fin de obtener un rendimiento
relativamente bueno año
tras año. La Vanguard es conocida, por ejemplo,
por sus
fondos de índices. Evita la práctica de apostar sobre
las tasas
de interés, y evita la inversión en
acciones demasiado especializadas.
Los gerentes de los fondos
mantienen sus transacciones a un nivel bajo,
con el fin de
mantener los costos igualmente bajos. Además, la
empresa
desanima a su clientela de comprar y vender con mucha
frecuencia, ya que
un alto volumen de transacciones obliga al
gerente del fondo a transar
con el fin de invertir nuevo capital o
restituir fondos a los clientes -
incrementándose así
los costos de operación. La Vanguard también
sigue
tácticas de bajo costo en la distribución de
sus fondos, en el servicio
al cliente, y en el mercadeo.
Inclusive, muchos inversionistas
acostumbran mantener uno o más
fondos Vanguard en su portafolio de
inversiones, a la vez que
compran fondos especializados, o administrados
más
agresivamente, de empresas competidoras.
Las personas que se
valen de Vanguard o de Jiffy Lube están
respondiendo a una
cadena superior de valor, para cierto tipo de
servicio en
particular. Un posicionamiento basado en la variedad puede
satisfacer
una amplia gama de clientes, pero por lo general tan sólo
satisfará
a un sub-conjunto de sus necesidades.
Un segundo tipo de
posicionamiento consiste en satisfacer la
mayoría de las
necesidades de cierto grupo de clientes. A este
posicionamiento,
lo llamo posicionamiento basado en las necesidades - el
cual se
asemeja más a la táctica tradicional de enfocarse en
cierto
segmento de la clientela. Surge cuando existen grupos de
clientes con
necesidades diferentes, y cuando cierto conjunto de
actividades
individualizadas puede satisfacer sus necesidades de
manera más
efectiva. Algunos grupos de clientes son más
sensibles a los precios que
otros. Otros exigen productos con
características diferentes, y
necesitan diferentes niveles
de servicio, respaldo, e información. La
clientela de la
empresa Ikea es un buen ejemplo de tal grupo. La Ikea
procura
satisfacer todas las necesidades de su clientela de enfoque - y
no
únicamente a un sub-conjunto de su clientela.
Una
variante del posicionamiento basado en las necesidades,
surge
cuando el mismo cliente tiene necesidades diferentes en
distintas
ocasiones, o al efectuar diferentes transacciones. La
misma persona, por
ejemplo, puede tener necesidades distintas
cuando viaja por negocios que
cuando viaja con la familia. Los
compradores de tarros - las empresas de
bebidas enlatadas, por
ejemplo - tendrán exigencias muy distintas con
respecto a
su proveedor primario, que con respecto a su
proveedor
secundario.
Por intuición, la mayoría
de los gerentes conciben sus
negocios en términos de las
necesidades que satisfacen. Pero un elemento
crítico del
posicionamiento basado en las necesidades, no es del todo
tan
intuitivo y a veces suele ignorarse. Las diferencias de
necesidades
no se traducirán en posicionamientos
razonables, a no ser que las
actividades requeridas para
satisfacer esas necesidades también sean
distintas. De lo
contrario, todo competidor podría satisfacer esas
mismas
necesidades y el posicionamiento no arrojaría nada valioso
ni
especial.
En la banca privada, por ejemplo, la Bessemer
Trust Company
se enfoca en aquellas familias con un mínimo
de cinco millones de
dólares para invertir, y que desean
conservar su capital a la vez que
acumulen ganancias. Al tener un
funcionario bien capacitado para cada 14
familias, la Bessemer ha
configurado sus actividades hacia el servicio
personalizado. Las
citas, por ejemplo, suelen llevarse a cabo en la
finca o en el
yate del cliente, en vez de la oficina. La Bessemer ofrece
una
amplia gama de servicios individualizados, incluyendo la gestión
de
inversiones y la administración de herencias, la
supervisión de
inversiones en yacimientos petrolíferos,
y la contabilidad para caballos
de carreras y aeronaves. Los
préstamos, el negocio de base de la mayoría
de los
bancos privados, son rara vez requeridos por los clientes de
la
Bessemer, y constituyen de hecho apenas un pequeño
porcentaje de los
saldos e ingresos de su clientela. A pesar de la
excelente remuneración
de sus funcionarios de supervisión
de cuentas, y los mayores costos por
concepto de personal, como
porcentaje de costos de operación, la
diferenciación
que ha logrado la Bessemer con respecto a la clientela de
enfoque,
produce una rentabilidad más alta de la que tiene cualquiera
de
sus competidores en el ramo de la banca privada.
Por
otro lado, el banco CitiBank se enfoca en clientela de
activos
mínimos de aproximadamente US$250 mil, quienes a diferencia
de
la clientela de Bessemer desean tener un fácil acceso a
los préstamos -
desde las grandes hipotecas hasta la
financiación de negocios. De hecho,
los gerentes de cuenta
del Citibank son principalmente agentes de
préstamos.
Cuando un cliente necesita de otro servicio, el gerente de
cuenta
lo refiere a otros especialistas del Citibank - cada uno de
los
cuales se encarga de ciertos productos preparados de antemano.
El
sistema del Citibank es menos individualizado que la Bessemer,
y le
permite manejar una relación de gerente a cliente de 1
: 125. Las
reuniones semestrales se hacen únicamente para
los clientes más grandes.
Tanto la Bessemer como el
Citibank han moldeado sus actividades para
satisfacer las
necesidades de un grupo especial de clientes de banca
privada. La
misma cadena de valor no podría satisfacer de igual manera
a
ambos grupos.
La tercera base para el posicionamiento,
consiste en
discriminar a la clientela según su
accesibilidad. Aunque sus
necesidades se parezcan a las de otros
clientes, la mejor configuración
de actividades para llegar
a ellos es diferente. A este tipo de
posicionamiento, lo llamo
posicionamiento basado en el acceso. El acceso
puede ser una
función de la geografía o de la escala del cliente -
o
cualquier otra cosa que requiera de un conjunto diferente de
actividades
para satisfacerlos de la mejor manera.
La
segmentación según el acceso es menos común y
por cierto
menos bien entendida que los otros dos tipos de
segmentación. La empresa
Carmike Cinemas, por ejemplo,
administra teatros de cine únicamente en
ciudades y pueblos
con poblaciones inferiores a 200.000 habitantes.
¿Cómo
hace Carmike para ganar dinero en mercados tan pequeños,
que
además de su reducido tamaño no sostienen los
precios que se cobran en
las grandes ciudades ? Lo hace a través
de un conjunto de actividades
que le proporcionan una estructura
de costos muy eficiente. La clientela
de Carmike, los residentes
de los pueblos, son servidos a través de
complejos de
teatros estandarizados y de bajo costo, que requieren
menor número
de pantallas y proyectores menos sofisticados que en las
grandes
ciudades. Su sistema de informática y sus procesos de
gestión,
eliminan la necesidad de mantener un personal
administrativo local - más
allá del mismo gerente
del teatro. La empresa Carmike también obtiene
ventajas a
partir de sus compras centralizadas, sus bajos costos de
nómina
y arrendamientos (debido a su ubicación en los pueblos
pequeños),
y sus gastos fijos de apenas el 2% (siendo el
promedio para la
industria, el 5%). Al operar en pequeños
pueblos, la Carmike pone en
práctica una forma de mercadeo
altamente personalizada, en la cual el
gerente del teatro conoce
personalmente a muchos de los clientes y
promueve su asistencia
por contacto directo. Al ser el principal teatro
- si no el único
- en sus respectivos mercados, la competenncia principal
suele ser
el equipo local de fútbol. De igual manera, la Carmike
logra
escoger las películas que desea y negociar términos
más favorables con
sus distribuidores locales.
La
diferencia entre la clientela rural y la urbana,
constituye un
ejemplo de acceso que a su vez genera un conjunto especial
de
actividades. Al servir a los pequeños clientes en vez de los
grandes,
o a los ubicados en poblaciones densas en vez de los
esparcidos en áreas
lejanas, las empresas desarrollan
maneras individualizadas de configurar
sus mercados, procesar sus
pedidos, administrar cuestiones de logística,
y
proporcionar servicio después de la venta - todo para
satisfacer
necesidades parecidas de grupos de clientela muy
diferentes.
El posicionamiento es más que la mera
definición de un
segmento en particular. Un posicionamiento
que surge de cualquiera de
las fuentes anteriormente descritas,
puede ser ancho o angosto. Un
competidor bien enfocado, como la
empresa Ikea, identifica las
necesidades especiales de un
sub-conjunto de clientes, y diseña sus
actividades de
acuerdo a este sub-conjunto. Los competidores bien
enfocados
prosperan cuando hay grupos de clientes que en la actualidad
deben
conformarse con servicios superiores a los deseados (y
por
consiguiente de costo excesivo para ellos), proporcionados
por
competidores que abarcan un segmento demasiado grande. De
igual manera,
prosperan cuando hay grupos de clientes que en la
actualidad deben
conformarse con un servicio inferior a lo deseado
(y por tanto, de
precio demasiado reducido). Un competidor de
amplio enfoque, como lo es
Vanguard o Delta Airlines - proporciona
sus servicios a una amplia gama
de clientes y por consiguiente
desempeña las actividades que satisfacen
al más
común denominador. Tales empresas ignoran, o satisfacen
apenas
parcialmente, las necesidades más particulares de
los diversos
sub-grupos de clientela.
Sea cual fuere la
base del posicionamiento - la variedad, las
necesidades, el
acceso, o alguna combinación de las tres - el
posicionamiento
requiere de un conjunto individualizado de actividades
porque se
basa siempre en las diferencias que se encuentran en el lado
de la
oferta - a distinción de las actividades que genera el bien
o
servicio ofrecido. Sin embargo, el posicionamiento no siempre es
una
función de las diferencias que se encuentran del lado
de la demanda o de
la clientela. Los posicionamientos de variedad
y de acceso, en especial,
no dependen de ninguna diferencia entre
un cliente y otro. En la
práctica, sin embargo, las
diferencias de variedad o de acceso a menudo
acompañan las
diferencias basadas en las necesidades. Los gustos (o
necesidades)
de la clientela de los teatros Carmike, ubicados en los
pueblos
pequeños, suelen enfocarse en las comedias, las películas
de
vaqueros, las aventuras, y las de esparcimiento familiar. De
hecho, los
teatros Carmike no proyectan películas
catalogadas como NC-17 (no
apropiadas para menores de 17
años).
Habiendo definido ya lo que es el
posicionamiento, podemos
comenzar a contestar la pregunta : "En
qué consiste la estrategia?" La
estrategia es la
creación de un posicionamiento único y valioso
que
comprende un conjunto especial de actividades. Si apenas
hubiera una
posición ideal, no habría ninguna
necesidad de formular estrategias. Las
empresas se verían
frente a un imperante simple - sencillamente el de
ganar la
carrera competitiva, y explotarla al máximo. La esencia
del
posicionamiento estratégico, empero, consiste en
escoger aquellas
estrategias diferentes a las de los competidores.
Si el mismo conjunto
de actividades fuera el mejor de todos para
producir todas las
variedades, satisfacer todas las necesidades, y
lograr acceso a todos
los clientes, entonces las empresas podrían
fácilmente desplazarse a lo
largo de esta gama de
actividades y la efectividad operativa sería el
único
determinante de rendimiento.
III. Una posición
estratégica sostenible requiere sacrificar unos
beneficios
para obtener otros
Por el sólo hecho de escoger una
posición única y especial,
sin embargo, no se
garantiza una ventaja sostenible. Una posición
valiosa de
hecho atraerá a los imitadores, quienes se apresurarán
a
copiarla en una de dos maneras...
En primer lugar, un
competidor puede reposicionarse para
equiparase a la empresa de
mejor rendimiento. La empresa J.C. Penney,
por ejemplo, se ha
estado reposicionando - alejándose de ser un simple
"clon"
de Sears para volverse una cadena al detal de mayor sofisticación
y
gusto. Pero un segundo tipo de imitación - y mucho más
común que el
primero - consiste en "esparrancarse".
El que se esparranca, busca
obtener los beneficios de un buen
posicionamiento a la vez que mantiene
su posición actual.
Es decir, consiste en anexar nuevas características,
servicios
o tecnologías a las actividades que ya se desempeñan.
Para
aquellos que alegan que los competidores pueden copiar
cualquier
posicionamiento del mercado, la industria de las
aerolíneas
constituye una caso perfecto para la evaluación
de esta premisa.
Parecería que prácticamente
cualquier aerolínea podría imitar las
actividades de
cualquier otra aerolínea. Cualquier aerolínea
puede
comprar las mismas naves, alquilar los mismos cupos en los
aeropuertos,
ofrecer los mismos menús y proporcionar los
mismos servicios de
consignación de equipajes, que
cualquier otra aerolínea.
La Continental Airlines vio
lo bien que le iba a la Southwest
Airlines, y resolvió
"esparrancarse". Mientras mantenía
su
posicionamiento original, como aerolínea de servicio
completo, la
Continental también se propuso a equipararse a
la Southwest en cierto
número de sus rutas cortas.
Inclusive, la aerolínea denominó a su nuevo
servicio
"Continental Lite". Eliminó las comidas y el
servicio de
primera clase, incrementó la frecuencia de sus
vuelos, bajó sus tarifas
y recortó su permanencia en
tierra. Pero ya que la Continental siguió
siendo una
aerolínea de servicio completo en sus demás rutas,
continuó
valiéndose de los agentes de viaje y de su
flota mixta de aeronaves,
como también de su servicio de
consignación de equipajes y reservación
de
sillas.
Sin embargo, un posicionamiento estratégico no
es sostenible
sin que haya sacrificios con respecto a los demás
posicionamientos.
Estos sacrificios se dan cuando ciertas
actividades son incompatibles.
En otras palabras, se impone un
canje : al ofrecer más de una cosa,
forzosamente se debe
escatimar en otra. Una aerolínea puede ofrecer
comidas - lo
cual incrementa sus costos y alarga su permanencia en
tierra - o
puede resolver no servirlas, pero no puede hacer ambas cosas
sin
incurrir en grandes ineficiencias.
Estos sacrificios obligan a
tomar ciertas decisiones, y de
hecho protegen a las empresas de
los "reposicionadores" y los
"esparrancadores".
Consideremos el caso del jabón Neutrogena. La
empresa
Neutrogena desarrolló un posicionamiento basado en
la variedad,
ofreciendo un jabón libre de residuos,
formulado para un perfecto
equilibrio de pH, y promovido como un
jabón "suave para la piel". Con su
gran equipo de
mercadeo que hace visitas personales a los dermatólogos,
la
estrategia de mercadeo de Neutrogena, se parece más a la de
una
empresa farmacéutica que a la de un fabricante de
jabones. Saca anuncios
en las revistas médicas, hace
promociones por correo a los médicos,
asiste a conferencias
médicas y lleva a cabo su propia investigación en
el
"Skincare Institute" (Instituto de cuidados de la piel).
Para
reforzar su posicionamiento, Neutrogena se enfocó
originalmente en
distribuir su producto en las farmacias y evitó
promoverlo mediante
reducciones de precio. La Neutrogena se vale
de un proceso de
fabricación lento y más costoso
para moldear el jabón relativamente
frágil.
Al
escoger este tipo de posicionamiento, Neutrogena se negó
a
añadir los des-odorantes y suavizantes de piel que muchos
clientes
desean en su jabón de baño. De hecho,
sacrificó la posibilidad de hacer
ventas de alto volumen a
través de los supermercados y las promociones.
También
sacrificó ciertas eficiencias de fabricación, con el
fin de
lograr los atributos deseados en su jabón. En su
posicionamiento
original, Neutrogena hizo una serie de sacrificios
como los anteriores -
y de paso protegió la empresa de los
imitadores.
Tales canjes, de sacrificar unos beneficios para
obtener
otros - surgen por tres motivos. El primero se debe a
inconsistencias de
imagen o de reputación. Una empresa
conocida por suministrar cierto tipo
de producto a cierto valor,
puede carecer de la credibilidad y de paso
confundir a la
clientela - o hasta socavar su propia reputación - si
trata
de proporcionar otro tipo de valor o si trata de hacer dos
cosas
inconsistentes a la vez. Por ejemplo, el jabón Ivory,
con su
posicionamiento de jabón básico, económico,
de uso diario, tendría mucha
dificultad en reformular su
imagen para conformarse a la imagen que
tiene Nuetrogena - de
jabón de alta calidad de tipo médico. Los
esfuerzos
por crear nuevas imágenes típicamente cuestan decenas o
hasta
centenares de millones de dólares en una industria
principal - una
barrera potente contra los imitadores.
En
segundo lugar, y aún más importante, los canjes surgen
a
partir de las mismas actividades emprendidas. Los
distintos
posicionamientos (conjuntamente con sus actividades
individualizadas),
requieren de diferentes configuraciones de
producto, equipos,
comportamientos, habilidades y sistemas de
gestión. Muchos de estos
canjes reflejan las diversas
inflexibilidades propias de la maquinaria,
de las personas o del
sistema en su conjunto. Entre más se configuraba
la empresa
Ikea como proveedor de productos de bajo costo, dejando que
sus
propios clientes se encargaran de ensamblar y transportar los
muebles
que compraban, menos capacidad tenía la empresa para
satisfacer
a aquellos clientes deseosos de un mayor nivel de
servicio.
Los canjes, sin embargo, pueden ser aún más
básicos. En
términos generales, se pierde valor si
una actividad es
"sobre-diseñada", o
"sub-diseñada" para la aplicación específica.
Por
ejemplo, así un agente de ventas pudiera proporcionar
un alto nivel de
asistencia a un cliente en particular y ninguna
asistencia a otro, el
talento del vendedor (y de paso lo que paga
la empresa por contratar sus
servicios) sería desperdiciado
en el segundo cliente. Además, la
productividad se puede
mejorar cuando las variaciones en determinada
actividad son
limitadas. Al proporcionar un alto nivel de asistencia en
todo
momento el vendedor (y de paso toda la actividad de venta)
pueden
alcanzar eficiencias de escala y de
aprendizaje.
Finalmente, los canjes surgen a partir de las
limitaciones
que tienen la coordinación interna y el
control. Al tomar la decisión
de competir de cierta manera
y no de otra, la gerencia aclara sus
prioridades de organización.
Las empresas que tratan de ofrecer de todo
lo imaginable a todos
los clientes, se exponen a una confusión en el
campo de
batalla, a medida que los empleados tratan de tomar
decisiones
operativas cotidianas sin contar con un marco de
referencia
suficientemente claro. Los sacrificios que impone el
reposicionamiento
son abundantes en la competencia, y de hecho
esenciales para la
formulación de estrategias. Crean la
necesidad de seleccionar
alternativas y limitan las opciones que
determinada empresa pueda
escoger. Impiden el "re-posicionamiento"
y el "esparrancamiento", ya que
los competidores que
emprenden tales tácticas socavan sus propias
estrategias y
desvalorizan sus propias actividades.
Tales sacrificios
terminaron por quebrar a la Continental
Lite. La aerolínea
perdió centenares de millones de dólares, y el
gerente
ejecutivo perdió su empleo. Sus aviones sufrieron demoras
al
tratar de salir de las ciudades congestionadas a las cuales
volaban, o
debían esperar que se traspasara el equipaje
consignado. Las demoras y
las cancelaciones generaron mil quejas
diarias. La Continental Lite ya
no podía competir con base
en precio y seguir pagando las comisiones de
los agentes de viaje,
pero tampoco podía prescindir de ellos para su
clientela de
servicio total. De hecho, la aerolínea llegó a un
acuerdo -
reduciendo las comisiones para todos los vuelos de la
Continental sin
distinguir entre ellos. De igual manera, tampoco
podía seguir pagando
los mismos beneficios a los viajeros
frecuentes, quienes pagaban las
tarifas reducidas por su servicio
"Lite". Luego, volvió a comprometer su
posición
al reducir los beneficios de todo el programa de bonificación
a
viajeros frecuentes. Como resultado, tuvo que afrontar el enojo
tanto de
los agentes de viaje como de los clientes defraudados que
habían pagado
tarifas de servicio total.
En
resumidas cuentas, la Continental trató de competir de dos
formas a
la vez. Al tratar de ser una aerolínea de bajo
costo en unas rutas y de
servicio total en otras, pagó una
enorme multa por "esparrancarse". Si
no hubiera habido
ningún sacrificio entre estas dos posiciones, es
factible
que la Continental habría tenido éxito. La supuesta
ausencia de
sacrificios es una cuestionable premisa, sin embargo,
y una que los
gerentes deberían desechar. De hecho, la
calidad no siempre es gratis.
La comodidad de la Southwest, su
alta calidad uniforme, es consistente
con sus bajos costos, porque
sus salidas frecuentes se agilizan por
diversas prácticas
de bajo costo - como su corta permanencia en tierra y
la venta
automatizada de pasajes. Sin embargo, otros factores que
contribuyen
a la calidad de una aerolínea - como la reservación
de
sillas, una buena comida y la posibilidad de consignar equipaje
-
implican ciertos costos. En té;rminos generales, los
falsos canjes entre
costos y calidad ocurren principalmente donde
existe la redundancia o el
esfuerzo desperdiciado, un pobre
control o imprecisiones, o una mala
coordinación. Un
mejoramiento simultáneo de costos y de diferenciación
de
servicios es posible únicamente cuando una empresa comienza
desde una
posición muy atrasada con respecto a la frontera
de la productividad, o
cuando esta misma frontera se desplaza
hacia afuera. En la frontera en
sí, donde las empresas han
logrado las mejores prácticas actuales, el
canje entre
costos y diferenciación es de verdad muy notorio.
La
necesidad de canjear unos beneficios por otros es esencial para
la
estrategia. Obliga a tomar decisiones y a enfocar la
oferta
Después de una década de incrementos
constantes de
productividad, la Honda Motor Company y la Toyota
Motor Corporation
toparon recientemente contra esta frontera. En
1995, acosado por una
mayor resistencia entre la clientela a los
precios cada vez más altos,
la Honda se dio cuenta de que
la única manera de producir un carro menos
costoso era
sacrificando cierta dotación. En los Estados Unidos,
reemplazó
los frenos de disco en su modelo Civic con frenos menos
costosos
de tambor. Utilizó también una tela menos costosa en el
asiento
trasero - esperando que los clientes no lo notaran.
Asimismo la Toyota
trató de vender una versión de su
muy popular modelo Corolla, sin pintar
los parachoques y provisto
de una cojinería más barata. En el caso de la
Toyota,
los clientes se rebelaron y la compañía
discontinuó
inmediatamente el nuevo modelo.
Durante
la última década, a medida que los gerentes mejoraron
la
actividad operativa de forma significativa, se hicieron a la
idea de que
valdría la pena eliminar los canjes. Pero si no
existen tales canjes,
entonces la empresa jamás obtendrá
una ventaja significativa. De hecho,
tendrán que correr
cada vez más rápido para permanecer en el mismo
lugar.
Al considerar otra vez la pregunta "¿En qué
consiste la
estrategia? ", nos damos cuenta que los canjes
proporcionan una nueva
dimensión a la respuesta. La
estrategia consiste en efectuar tales
canjes en el proceso
competitivo. Y la esencia de la estrategia consiste
en saber qué
no hacer. Sin estos canjes, no habría necesidad de
escoger
alternativas, y por lo tanto ninguna necesidad de formular
estrategias.
Cualquier idea buena podría - y de hecho sería
- imitada inmediatamente.
Nuevamente, eel rendimiento dependería
exclusivamente de la efectividad
operativa.
IV. La
integración de actividades impulsa tanto
la ventaja
competitiva como su sostenimiento
Las opciones de
posicionamiento, además de determinar cuáles
actividades
desempeñará una empresa y cómo las llevará
a cabo, también
determinan la forma en que cada actividad
se relacionará con las demás.
Mientras que la
efectividad operativa tiene que ver con el logro de la
excelencia
en actividades individuales, o funciones, la estrategia tiene
que
ver con la combinación de diversas actividades.
La poca
permanencia en tierra de las aeronaves de la
Southwest, lo cual
permite un mayor número de vuelos y mayor utilización
de
las aeronaves, es esencial para su posicionamiento de comodidad
de
rutas y bajo costo. Pero ¿cómo hace la Southwest
para realizar estos
logros ? Parte de la resupuesta tiene que ver
con los equipos de tierra
y de manejo de pasajeros, cuyos altos
salarios repercuten en alta
productividad. Además, el
sindicato de trabajadores tiene una
reglamentación bastante
flexible. Pero más importante aún, tiene que ver
con
la manera en que la Southwest desempeña sus demás
actividades. Al
prescindir de comidas, sin reservar sillas, y sin
consignar equipajes
para transferencias a otras aeronlíneas,
la Southwest evita aquellas
actividades que detienen a las demás
aerolíneas. Selecciona aquellos
aeropuertos libres de
congestión, y por lo tanto evita demoras en sus
llegadas.
Las estrictas limitaciones que tiene la Southwest en el tipo
de
ruta y su longitud, permiten la estandarización de sus
aeronaves. De
hecho, todas las aeronaves de la Southwest son
Boeing 737.
La integración de actividades
impide a los imitadores, al forjar una
cadena cuya resistencia es
igual al eslabón más fuerte.
¿En qué
consiste la competitividad básica de la Southwest ?
¿Cuáles
son los factores claves de su éxito ? La respuesta correcta
es
que todo tiene que ver. La estrategia de la Southwest comprende
todo un
sistema de actividades - y no tan solo una colección
de tareas aisladas.
Su ventaja competitiva estriba de la manera en
que cada una de sus
actividades se integra con las demás y
se refuerzan mutuamente.
De hecho, la integración de
actividades inhibe a los
imitadores mediante la creación de
una cadena que es tan fuerte como su
eslabón más
fuerte. Al igual que en la mayoría de las empresas con
buenas
estrategias, las actividades de la Southwest se
complementan
mutuamente para crear un valor económico real.
El costo de cierta
actividad en particular, por ejemplo, se baja
gracias a la manera en que
se desempeñan las demás
actividades. De igual manera, el valor que tiene
cierta actividad
para los clientes, puede resaltarse por medio de sus
demás
actividades. Esta es la forma en que la integración
estratégica de
actividades crea ventajas competitivas y una
mayor rentabilidad.
Tipos de Integración
La
importancia de la integración de actividades constituye
una
de las ideas básicas en la formulación de
estrategias.
Paulatinamente, empero, ha sido suplantada en la
agenda de los gerentes.
En vez de vislumbrar la empresa como una
entidad global, los gerentes se
han enfocado en las
"competitividades de base", en los "recursos
críticos",
y en los "factores claves" del éxito. De hecho,
la
integración de actividades constituye un componente
importante de la
ventaja competitiva - más de lo que
comúnmente se supone. La integración
es importante
porque cada actividad individual suele incidir en las
demás.
Una fuerza de ventas sofisticada, por ejemplo, confiere una
gran
ventaja cuando el producto de la empresa comprende una
tecnología
avanzada y su enfoque de mercadeo resalta la
asistencia técnica y el
respaldo al cliente. Una línea
de producción con mucha variación entre
sus diversos
modelos, tiene más valor al combinarse con un sistema
de
inventarios y de procesado de pedidos que reduce la necesidad
de
mantener grandes existencias de bienes terminados. Sería
también
importante contar con un sistema de ventas que
explica y resalta la
individualización del producto, y un
tema de publicidad que hace
hincapié en los beneficios de
tales variaciones para satisfacer las
necesidades individuales del
cliente. Tal integración de actividades es
de fundamental
importancia para una estrategia acertada. Aunque cierta
integración
entre actividades es genérica, y de hecho se encuentra
en
muchas empresas, la integración más valiosa tiene
que ver con
estrategias específicas, porque resalta el
carácter único del
posicionamiento y aumenta los
sacrificios de canjes en que debe incurrir
cualquier
imitador[2]
Existen tres tipos de integración - aunque
no se trata de
tipos mutuamente exclusivos. El primer tipo de
integración es una
consistencia sencilla entre cada
actividad o función, y la estrategia
global. La empresa
Vanguard, por ejemplo, integra todas sus actividades
con su
estrategia de bajo costo. Reduce al mínimo los cambios en
su
portafolio de inversiones, y no requiere de gerentes
financieros
altamente remunerados. La empresa distribuye sus
fondos directamente,
prescindiendo así de las comisiones
que ganarían los intermediarios.
También reduce al
mínimo la publicidad - valiéndose más bien de
las
relaciones públicas y de las recomendaciones
personales. Además, la
Vanguard relaciona las
bonificaciones de sus empleados con los ahorros
percibidos.
La
consistencia asegura que las ventajas competitivas de las
actividades
se acumulen, y que no se desmoronen ni contrarresten. Hace
que la
estrategia sea más fácil de comunicar a su clientela, a
sus
empleados, y a sus accionistas - lo cual mejora la
implementación -
gracias al proceder claro y transparente
de la empresa.
El segundo tipo de integración ocurre
cuando las actividades
se auto-refuerzan. La empresa Neutrogena,
por ejemplo, vende sus jabones
a los hoteles de alta categoría,
que están deseosos de ofrecer a sus
huéspedes un
jabón recomendado por los dermatólogos. Los hoteles
le
conceden a la Neutrogena el derecho de utilizar su propio
empaque,
mientras que los demás jabones deben llevar el
nombre del hotel. Una vez
que el huéspedes haya ensayado el
jabón Neutrogena en un hotel de lujo,
está más
dispuesto a comprarlo en la farmacia o a preguntar a su médico
acerca
de sus méritos. De esta manera, las actividades de mercadeo
de
Nuetrogena ante el cuerpo médico y los hoteles se
auto-refuerzan,
bajando así los costos totales de
mercadeo.
Aún otro ejemplo : La empresa Bic vende una
reducida gama de
bolígrafos estandarizados de bajo precio,
en casi todos los principales
mercados de consumo (los mercados al
detal, comerciales, promocionales y
de obsequios), y a través
de casi todos los canales disponibles. Al
igual que cualquier
posicionamiento basado en la variedad, y que ofrece
su producto a
una amplia gama de clientela, la empresa Bic se ha
enfocado en una
necesidad común (un bolígrafo aceptable a bajo
precio),
y se vale de estrategias de mercadeo de amplio alcance
(una gran fuerza
de ventas y una publicidad intensa en
televisión). La Bic percibe los
beneficios de la
consistencia a través de casi todas sus actividades
-
incluyendo el diseño del produucto, (el cual aprovecha la
facilidad de
manufactura), sus plantas de producción
configuradas para mantener los
costos bajos, la compra agresiva de
insumos para reducir los costos de
sus materiales, y la producción
de piezas en sus propias plantas, cuando
las economías lo
exigen.
Sin embargo, la Bic va más allá de la
mera consistencia
porque sus actividades se auto-refuerzan. Por
ejemplo, la empresa se
vale de las exhibiciones en el punto de
venta, y cambios frecuentes en
su empaque, para estimular las
compras de antojo. Con el fin de manejar
las actividades en el
punto de venta, la empresa necesita una fuerza
laboral extensa. La
empresa Bic es la más grande en su ramo, y maneja
las
actividades de punto de venta mejor que sus rivales. Además,
la
combinación de actividades en el punto de venta, una
intensa publicidad
televisada, y los cambios frecuentes de
empaque, le proporcionan mayores
ventas de antojo de lo que podría
alcanzar cualquier actividad vista
aisladamente.
La
integración de tercer orden va más allá del mero
refuerzo de
actividades, hacia lo que llamo la optimación
del esfuerzo. Para la
empresa The Gap, vendedora de ropa informal,
la disponibilidad de ropa
en sus tiendas constituye un elemento
crítico de su estrategia. La
empresa bien podría
mantener su inventario en los mismos almacenes o
suplirlos
ocasionalmente de sus bodegas. Sin embargo, The Gap ha
optimado
sus actividades en esta área, con la práctica de suplir
sus
almacenes casi a diario a partir tres bodegas de alta
circulación. De
esta manera, obvian la necesidad de
mantener grandes existencias dentro
de los almacenes. Se han
especializado en la actividad de mantener
buenas existencias,
porque su estrategia de mercadeo contempla apenas
unas cuentas
prendas básicas en relativamente unos pocos colores.
Mientras
que los almacenes de la competencia cambian de inventario
apenas
tres o cuatro veces al año, The Gap lo hace siete y media
veces
al año. Al reponer sus existencias rápidamente,
se reducen los costos
que impone el ciclo de cambio de modelos -
el cual es de apenas seis a
ocho semanas.[3]
El intercambio
de información y la coordinación de actividades,
tienden
a eliminar las redundancias y a reducir el esfuerzo
desperdiciado -
logrando así los tipos básicos de
optimación de esfuerzos. Pero existen
niveles aún
más altos de optimación. Por ejemplo, al
escoger
cuidadosamente el diseño de los productos, se puede
reducir la necesidad
de servicio después de la venta. O
puede permitir que los mismos
clientes se encarguen del servicio
de mantenimiento. De igual manera,
una buena coordinación
con los proveedores o con los canales de
distribución puede
eliminar la necesidad de ciertas actividades anexas,
como la
capacitación del usuario.
En todos tres tipos de
integración de actividades, el resultado final
vale mucho
más que cualquier esfuerzo individual. La ventaja
competitiva
surge a partir de todo un sistema de actividades. La
integración de las
diversas actividades reduce
sensiblemente los costos o incrementa la
diferenciación de
los productos. Además, el valor competitivo de las
actividades
individuales - como también las habilidades, competencias
y
recursos que requieren, no pueden ser desligadas del sistema o
de la
estrategia. Por lo tanto, sería erróneo que
las empresas competitivas
explicaran su éxito al referirse
a fortalezas individuales, a
competitividades de base, o a
recursos críticos. De hecho, la lista de
fortalezas
comprende muchas funciones, y una fortaleza se transforma en
otra.
Por lo tanto, es de mayor utilidad pensar en términos de los
temas
que abarcan muchas de las actividades - como el bajo costo,
una noción
particular de servicio al cliente, o una visión
especial del valor
proporcionado por el producto. Tales temas se
encuentran inmiscuidos en
los nidos de actividades estrechamente
integradas.
Organigrama de los Sistemas de
Actividades
Los organigramas de sistemas de actividades - como
el de la Ikea,
presentado a continuación - muestran cómo
el posicionamiento estratégico
de una empresa está
entrelazado en un sistema de actividades integradas.
En aquellas
compañías cuya posición estratégica está
bien definida, se
pueden identificar ciertos temas estratégicos
de mayor rango (indicados
por cajas sombreadas), cuya
implementación se efectúa mediante las
actividades
indicadas por las cajas de fondo claro.
La Integración
de Actividades y su Sustentación
La integración
estratégica entre diversas actividades es de
fundamental
importancia - no únicamente para la creación de una
ventaja
competitiva, sino también para mantener esa
ventaja. Es más difícil que
un rival logre copiar
toda una red de actividades integradas, que imitar
cierta
estrategia de ventas o proceso tecnológico, o copiar
ciertas
características del producto. De hecho, las
posiciones que dependen de
sistemas de actividades, son mucho más
sostenibles que aquellas que
dependen de actividades individuales.
Consideremos el siguiente
ejercicio. La probabilidad de que los
competidores puedan copiar
cualquier actividad en particular, es
inferior a uno. Por consiguiente,
las probabilidades de poder
copiar todo un sistema de actividades son
bastante remotas. (0.9 x
0.9 = .81 ; 0.9 x 0.9 x 0.9 = .66, etc ). Las
empresas actuales
que traten de reposicionarse o de esparrancarse, se
verán
obligadas a reconfigurar toda una serie de actividades. Inclusive
las
empresas nuevas, no obligadas a afrontar los canjes que deben
hacer
los rivales bien establecidos, también encuentran
barreras formidables
al tratar de imitar a los más
exitosos.
El sistema de actividades de la empresa
Vanguard
Los organigramas de sistemas de actividades pueden
ser
utilizados para examinar y fortalecer la integración
estratégica. Un
conjunto de preguntas claves ha de guiarnos
por el camino. En primer
lugar, ¿está cada actividad
de acuerdo con el posicionamiento global
(las variedades de
producto ofrecidas, las necesidades satisfechas, la
clientela
enfocada) ? Pregúnteles a los responsables de cada
actividad,
en qué manera las demás actividades de la
empresa inciden - para bien o
para mal - en su rendimiento. ¿Se
podrá acaso reforzar la manera en
que las diversas
actividades se refuerzan mutuamente? ¿Será
posible
eliminar del todo alguna actividad, al desempeñar
otra de una manera
diferente ?
El valor competitivo de
cada actividad individual no puede ser
discriminado del
conjunto
Entre mayor sea el grado en que el posicionamiento de
una empresa
dependa de sistemas de actividades con integraciones
de segundo o de
tercer orden, más sostenibles serán
sus ventajas competitivas. Tales
sistemas, por su misma
naturaleza, suelen ser muy difíciles de
desenredar desde
afuera, y por ende difíciles de imitar. Y así
los
rivales logren identificar las interconexiones más
relevantes, tendrán
mucha dificultad en copiarlas. Lograr
una buena integración de
actividades es muy difícil,
ya que requiere de la integración de
decisiones y acciones
a través de muchas unidades independientes.
El
sistema de actividades de Southwest Airlines
El competidor que
trate de copiar un sistema de actividades,
logra poco al imitar
apenas ciertas actividades y no otras. Su
rendimiento no mejorará.
De hecho, puede deteriorarse. Recordemos el
intento desastroso de
la empresa "Continental Lite" al tratar de imitar
a la
empresa Southwest.
Finalmente, la integración de
actividades crea presiones e
incentivos para mejorar la
efectividad operativa, lo cual hace que estas
actividades sean aún
más difíciles de imitar. La integración
de
actividades significa que un mal rendimiento en una
actividad
deteriorará el rendimiento en las demás -
de tal manera que las
debilidades se expongan y por consiguiente
reciban la atención merecida.
De igual manera, los
mejoramientos en una actividad pagarán dividendos
en las
demás actividades. Las empresas con una buena integración
entre
sus actividades rara vez constituyen blancos vulnerables.
La
superioridad de su estrategia y de su implementación
aumenta con creces
sus ventajas y alza las barreras que han de
franquear los imitadores.
Cuando las actividades se complementan
entre sí, poco ganan los rivales
- a no ser que puedan
imitar exitosamente todo el sistema. Tales
situaciones tienden a
crear una situación en la cual el mejor se las
gana todas.
La empresa que logra desarrollar el mejor sistema de
actividades -
como la compañía Toys R Us - gana todo el mercado
mientras
que las empresas con estrategias similares - Child World
y Lionel
Leisure - se quedan atrás. Por lo tanto, lograr un
nuevo posicionamiento
estratégico es a veces preferible a
ser el segundo o tercer imitador de
un posicionamiento ya adoptado
por otro.
Las posiciones estratégicas han de tener un
horizonte de por lo menos un
decenio, y no de un sólo ciclo
de planeación
Los posicionamientos más viables
son aquellos cuyos sistemas
de actividades son incompatibles con
las demás empresas, debido a los
canjes tan desfavorables
que tendrían que aceptar. El posicionamiento
estratégico
impone las reglas de canje y define la manera en que las
actividades
individuales serán configuradas e integradas. Al ver
la
estrategia exclusivamente en términos de sistemas de
actividad, nos es
más claro entender por qué la
estructura organizacional, los sistemas y
los procesos han de
escogerse de acuerdo a la estrategia. Al moldear
las empresas de
acuerdo a las estrategias, a su vez se hace más fácil
lograr
que las actividades se complementen mutuamente, realzando así
las
posibilidades de sostener los posicionamientos.
Una
implicación importante de lo anterior, es que las
posiciones
estratégicas deberán contar con un horizonte de una
década o
más - y no de un sólo ciclo de
planeación. Una continuidad a largo plazo
promueve
mejoramientos en las actividades individuales, y en la
integración
de estas actividades - lo cual permite que la empresa
desarrolle
habilidades y capacidades únicas de acuerdo a sus
estrategias.
De hecho, la continuidad también refuerza la identidad de
la
empresa.
Por otro lado, los cambios frecuentes de
posicionamiento son
muy costosos. La empresa, además de
tener que reconfigurar sus
actividades individuales, también
deberá volver a coordinar sistemas
enteros. De hecho,
algunas actividades nunca alcanzan a ponerse al día
con las
estrategias en fluctuación continua. El resultado inevitable
de
los cambios frecuentes de estrategia, o de la inhabilidad de
escoger una
posición concreta en primera instancia, son las
configuraciones
ambiguas, inconsistentes y desorganizadas - con
las cuales las empresas
parecen reaccionar ante las iniciativas de
los demás, exclamando que "yo
también
quiero".
¿En qué consiste la estrategia?
Podremos ahora completar la
respuesta a esta incógnita. La
estrategia consiste en lograr una
integración de todas las
actividades de la empresa. El éxito de una
estrategia
depende de hacer bien toda una serie de cosas - no apenas
unas
cuántas - e integrarlas mutuamente. Si no existe
ninguna
integración entre las actividades, no habrá
ninguna estrategia
distintiva y pocas probabilidades de
sostenimiento a largo plazo.
Entonces, la labor de gestión
se convierte en la tarea más simple de
supervisar las
funciones independientes, y la efectividad operativa será
el
factor que determine el rendimiento relativo de la empresa.
V.
El Redescubrimiento de la Estrategia
La Inhabilidad de
Escoger
¿Por qué será que tantas empresas
no alcanzan a tener
estrategias ? ¿Por qué será
que los gerentes evitan la responsabilidad
de tomar decisiones
estratégicas ? O por qué será, habiendo tomado
las
decisiones en el pasado, ¿permiten que las estrategias
se deterioren y
pierdan claridad ?
Comúnmente, los
factores que amenazan la integridad de las
estrategias parecen
emanar desde afuera de la empresa, debido a los
cambios
tecnológicos o al comportamiento de los competidores.
Aunque
bien es cierto que los cambios externos pueden ser
problemáticos, el
riesgo más grande para la
estrategia a menudo procede desde el interior
de la empresa. Una
estrategia bien pensada puede ser socavada por un mal
entendimiento
de la competencia, o por fallas de organización, y más
a
menudo - por el deseo de crecer.
Los
gerentes se confunden acerca de la necesidad de tomar
decisiones.
Hoy en día, cuando muchas empresas operan a gran distancia
de
la frontera de la productividad, los canjes no parecen
ser
necesarios. Puede parecer que una empresa bien gerenciada
pueda ganarle
a sus rivales menos eficientes, en todas las áreas
y en forma
simultánea. Al oir que los canjes son
innecesarios - tal como han
pregonado muchos de los peritos de la
actualidad, algunos gerentes creen
que el hecho de admitir la
necesidad de canjear unos beneficios por
otros constituye un signo
de debilidad.
Al perder la ecuanimidad por los pronósticos
de "hiper-competencia",
los gerentes de hecho
incrementan las posibilidades de que suceda, por
el mero hecho de
imitar todo lo que hacen sus competidores. Al ser
exhortados a
pensar en términos revolucionarios, los gerentes andan en
pos
de toda tecnología nueva por el mero hecho de ser nueva.
La
búsqueda de la efectividad operativa es seductora,
porque
comprende acciones concretas y decisivas. A través
del último decenio,
los gerentes han estado sometidos a una
presión cada vez mayor de
proporcionar mejoramientos
tangibles y sujetos a una medición concreta.
Los programas
de efectividad operativa producen mejoramientos
halagadores,
aunque es factible que una mayor rentabilidad siga siendo
una meta
muy ilusa. Las publicaciones comerciales y los consultores
inundan
el mercado con toda clase de información acerca de lo que
hacen
las demás empresas, reforzando así la
mentalidad de "mejores
prácticas". Al verse
inmiscuidos en la carrera hacia la efectividad
operativa, muchos
gerentes ignoran la necesidad de contar con una
estrategia.
Las
empresas suelen confundir las decisiones estratégicas
también
por otros motivos. La sabiduría empresarial de la
actualidad
suele enfatizar una competencia fuerte y homogénea.
Algunos gerentes
confunden el significado del "enfoque en el
cliente", pensando que deben
satisfacer todas las necesidades
del cliente, o toda solicitud de sus
canales de distribución.
Aún otros hacen referencia al deseo de
conservar cierta
flexibilidad en sus operaciones.
Las realidades de las
empresas también obran en contra de la
estrategia. Los
canjes pueden ser alarmantes, y la alternativa de no
tomar ninguna
determinación a veces es preferible a la de
responsabilizarse
de una mala decisión. Las empresas tienden a
imitarse
mutuamente, en un tipo de comportamiento que se asemeja
al de una manada
de ovejas - cada una suponiendo que sus rivales
saben algo más que
ellos. Los empleados, recientemente
facultados con nuevas
responsabilidades, son urgidos a buscar toda
posible fuente de
mejoramiento - aunque a menudo carecen de una
visión global y la
perspectiva necesaria para reconocer los
canjes inevitables. La
inhabilidad de tomar decisiones, a veces se
debe a la renuencia de tener
que desilusionar a gerentes o
empleados muy estimados dentro de la
empresa.
La Trampa
del Crecimiento
Entre todas las demás influencias, el
deseo de crecer ha
tenido posiblemente el efecto más
adverso sobre las estrategias. Los
canjes y las limitaciones
parecen restringir el crecimiento. Al decidir
enfocarse en cierto
grupo de clientes y excluir a otros, por ejemplo,
estamos
colocando límites - ya sean reales o imaginarios - sobre
el
crecimiento de ingresos. Las estrategias de enfoque amplio, con
énfasis
en bajos precios, conducen a la pérdida de
ventas entre clientela
deseosa de mayor calidad o de mejor
servicio. Por otro lado, los
productos exclusivos pierden ventas
entre la clientela sensible a los
precios.
Los gerentes
afrontan continuamente la tentación de tomar
pasos
incrementales que sobrepasen aquellos límites, pero que a su
vez
socaven los cimientos de la posición estratégica
de la empresa.
Eventualmente, la presión hacia el
crecimiento o la saturación aparente
del mercado enfocado,
conduce a los gerentes a ampliar sus posiciones -
mediante la
extensión de líneas de productos, la adición de
nuevas
características a productos existentes, la oferta de
los servicios de la
competencia, la imitación de procesos,
y hasta la adquisición de otras
empresas. Durante años,
el éxito de la empresa Maytag se atribuyó a su
enfoque
en lavadoras y secadoras confiables y duraderas - enfoque que
se
extendió posteriormente para incluir los lavaplatos
automáticos. Sin
embargo, la sabiduría que se
desarrolló dentro del ramo de los
electrodomésticos
parecía sostener la validez de ofrecer una gama más
amplia
de productos. Preocupados por el poco crecimiento en su
industria,
y por la competencia de las empresas con líneas más
amplias,
la Maytag - a petición de sus representantes de
ventas y sus clientes -
resolvió extender su línea.
Incursionó en el negocio de las neveras y
productos de
cocina bajo la marca Maytag, y adquirió otras marcas
-
Jenn-Air, Hardwick Stove, Hoover, Admmiral y Magic Chef - cada
una con
posicionamientos disparejos. La Maytag ha crecido de
manera fundamental
- pasando de US$684 millones de dólares
en 1985 a US$3.4 mil millones en
1994. Sin embargo, su margen de
utilidad sobre las ventas ha decaído del
8% al 12% en los
años setenta y ochenta, hasta alcanzar un promedio
inferior
al 1% entre 1989 y 1995. La reducción de costos mejorará
este
rendimiento, sin embargo los productos de lavandería y
lavaplatos aún
están frenando la rentabilidad de la
Maytag.
Es posible que el fabricante de jabones Neutrogena
haya caído
en la misma trampa. A comienzos de los años
noventa, su distribución
norteamericana se amplió
para incluir las grandes cadenas al detal, como
los almacenes
Wal-Mart. Bajo la marca Neutrogena, la empresa ha
incursionado en
una gran variedad de productos - el removedor de
maquillaje y el
champú, por ejemplo. Además de haber ya un buen nivel
de
competencia en estos productos, su incursión en este
ramo diluyó la
imagen de la empresa. Por lo tanto, tuvo que
recurrir a las promociones
de descuento para promover las
ventas.
Los arreglos comprometedores y las inconsistencias que
surgen
a raíz del afán por crecer, desmoronan la
ventaja competitiva que tenía
la empresa con su gama
original de productos, o con su clientela de
base. El intento de
competir de varias maneras a la vez crea confusión y
socava
la motivación de la empresa y su enfoque. Las utilidades
decaen y
los gerentes se afanan por incrementar los ingresos. Pero
como rara vez
son capaces de tomar decisiones firmes, la empresa
emprende una nueva
racha de ampliación de línea y de
arreglos comprometedores. A menudo,
las empresas continúan
copiándose hasta que el mismo desespero rompe el
ciclo -
resultando en alguna fusión o en una reducción de
alcance hasta
regresar al posicionamiento original.
Crecimiento
Rentable
Muchas empresas, después de una década
de reestructuración y
recorte de costos, comienzan a
enfocarse nuevamente en el crecimiento.
Con demasiada frecuencia,
los esfuerzos por crecer suelen confundir lo
característico
de cada empresa, crea situaciones comprometedoras, reduce
la
integración de sus actividades, y por último socava sus
ventajas
competitivas. De hecho, el imperante del crecimiento
constituye un
riesgo para la estrategia.
¿Qué
tipo de enfoque en el crecimiento serviría para
conservar y
reforzar la estrategia ? En términos generales se debe
pensar
en profundizar las posiciones estratégicas ya adoptadas, en
vez
de ampliarlas y comprometerlas. Una posibilidad consiste en
buscar las
extensiones de la estrategia que puedan servir de
"apalancamiento" del
sistema actual de actividades,
mediante la oferta de características o
servicios que los
rivales no podrían copiar sino a un altísimo costo.
En
otras palabras, los gerentes deberán preguntarse cuáles
actividades,
características, o formas de competencia son
más factibles, o menos
costosas, debido a las actividades
complementarias que su empresa
desempeña actualmente.
La
labor esencial de la gerencia es la adopción de estrategias
:
definir el posicionamiento de la empresa, sacrificar ciertos
beneficios
para obtener otros, y lograr una buena integración
de actividades.
Al profundizarse en un posicionamiento, se
hace que las
actividades de la empresa sean aún más
distintivas, mejor integradas, y
más efectivas en comunicar
la estrategia a aquellos clientes que la
avaloran. Sin embargo,
muchas empresas caen en la tentación de perseguir
el
crecimiento "fácil" mediante la adición de
nuevos productos, o
introduciendo nuevos productos o servicios sin
la suficiente
deliberación o adaptación a sus
estrategias actuales. Por otro lado,
pueden enfocarse en nuevos
clientes o mercados en los cuales la empresa
tiene poco que
ofrecer. Una empresa a menudo puede crecer más a prisa -
y
de manera más rentable - mediante una mejor penetración
en los
mercados en que pueda proporcionar variedades distintivas o
satisfacer
necesidades individualizadas, en vez de ponerse a
luchar con la
competencia en áreas de mayor crecimiento
potencial - pero en las cuales
la empresa carece de distintivos.
La Carmike, hoy en día la cadena de
teatros más
grande de los Estados Unidos, debe su rápido crecimiento a
su
concentración disciplinada en los mercados pequeños. De
hecho, la
empresa vende inmediatamente cualquier teatro ubicado en
una ciudad
grande, que obtiene como parte de alguna adquisición.
La globalización a
menudo permite que el crecimiento sea
consistente con la estrategia, al
abrir mercados más
grandes para estrategias bien enfocadas. A diferencia
de la
expansión doméstica, la expansión global tiende
a crear un
"apalancamiento" y reforzar la posición
distintiva y la identidad de la
empresa.
Las empresas que
busquen crecer por medio de una ampliación
dentro de su
ramo, pueden reducir los riesgos de sus estrategias
mediante la
creación de "unidades autónomas" - cada una
con su propio
nombre de marca y sus propias actividades. Es
evidente que la Maytag ha
luchado con este asunto. Por un lado, ha
organizado sus marcas de mayor
calidad y valor como unidades
separadas, con posicionamientos
estratégicos propios. Pero
por otro lado, ha creado una especie de
"empresa gestora"
de electrodomésticos, para que todas sus marcas
alcancen
una "masa crítica". Sin embargo, al compartir los
diseños, la
fabricación, la distribución y el
servicio al cliente, será muy difícil
evitar la
homogeneización de sus productos. Si alguna unidad
comercial
en particular intentara competir mediante
posicionamientos distintos -
según el producto o la
clientela, sería casi imposible evitar
situaciones
comprometedores.
El Papel del Liderazgo
El desafío
de desarrollar o de volver a establecer una
estrategia clara,
suele ser principalmente una cuestión de organización
-
la cual depende del liderazgo. Habiendo tantas fuerzas en juego, y
que
obran en contra de las decisiones firmes y los canjes en las
empresas,
es imprescindible contar con un marco intelectual claro
para guiar la
estrategia. Además, urge contar con líderes
fuertes, capaces de tomar
decisiones.
En muchas empresas,
el liderazgo se ha degenerado en la mera
gestión de
mejoramientos operativos y en la realización de
pequeños
acuerdos. Pero el papel del verdadero líder
es mucho más amplio e
importante. La gerencia de una
empresa es más que la simple supervisión
de las
funciones individuales. A su raíz está la estrategia :
la
determinación y comunicación del posicionamiento
específico de la
empresa, la aceptación de canjes, y
la acción de forjar la integración
de sus
actividades. El líder ha de proporcionar la disciplina
necesaria
para decidir cuáles cambios industriales y cuáles
necesidades del
cliente han de ser abordadas, a medida que evita
las distracciones de la
misma organización y mantiene las
características distintivas de la
empresa. Los gerentes de
los niveles inferiores de la administración a
menudo
carecen de la perspectiva y de la confianza que exige la adopción
de
estrategias. Por ende, suele haber presiones constantes para
los
arreglos comprometedores, la relajación de los canjes
que se presentan
forzosamente, y la imitación de los
rivales. Una de las tareas del líder
es enseñarles a
los demás en qué consisten las estrategias, y también
a
decir "no" en el momento oportuno.
Las
estrategias hacen que las decisiones respecto a lo que no
se debe
hacer sean tan importantes como las decisiones respecto a lo que
sí
se debe hacer. De hecho, la determinación de límites es
aún otra
función del liderazgo. Decidir en cuál
segmento de la clientela ha de
enfocare la empresa, las variedades
de productos que ha de ofrecer y las
necesidades que la empresa ha
de satisfacer, constituyen actividades
fundamentales para el
desarrollo de la estrategia. De igual manera, la
decisión
de no servir ciertos clientes o necesidades, y no ofrecer
ciertas
características o servicios, también constituyen
decisiones
estratégicas. Por consiguiente, la adopción
de estrategias requiere de
una disciplina constante y de una
comunicación clara e inconfundible. De
hecho, una de las
funciones más importantes de una estrategia explícita
y
bien comunicada, consiste en guiar a los empleados en la toma
de
decisiones que surgen a diario, debido a los canjes que se
presentan en
sus actividades individuales y en sus decisiones
cotidianas.
El mejoramiento de la efectividad operativa
constituye una
parte necesaria de la gestión, pero no
constituye una estrategia en sí.
Al confundir estos dos
factores, los gerentes se habrán refugiado
inconscientemente
en una manera de pensar acerca de la competencia, que
de hecho
encauza a muchas industrias hacia la convergencia competitiva -
lo
cual no favorece a nadie ni tampoco es inevitable.
Los
gerentes deberán distinguir claramente entre la
estrategia
y la efectividad operativa. Ambos factores son esenciales,
pero
las dos agendas son bien diferentes.
La agenda operativa
requiere de mejoramientos continuos en
todas las áreas que
no presentan canjes de unos beneficios por otros. Al
no emprender
la agenda operativa, se introducen puntos vulnerables aún
en
las empresas con buenas estrategias. La agenda operativa es el
lugar
indicado para efectuar los cambios continuos, la mayor
flexibilidad, y
los esfuerzos necesarios para lograr las mejores
prácticas. A diferencia
de la agenda operativa, la agenda
estratégica es el lugar indicado para
definir un
posicionamiento específico, para hacer los canjes
inevitables,
y para mejorar la integración de las actividades de
la
empresa. Comprende una búsqueda continua de maneras de
reforzar y
extender el posicionamiento de la empresa. La agenda
estratégica exige
disciplina y continuidad; sus enemigos
son la distracción y los arreglos
comprometedores.
La
continuidad estratégica no significa que se adopte una
visión
estática de la competencia. De hecho, una empresa deberá
mejorar
su efectividad operativa de manera continua, y procurar
empujar la
frontera de la productividad agresivamente. A la vez,
es necesario que
la empresa haga un continuo esfuerzo por extender
sus características
especiales, a medida que mejore la
integración entre sus diversas
actividades. La continuidad
estratégica, de hecho, deberá hacer que
los
mejoramientos de la organización sean más
efectivos.
Es posible que una empresa deba cambiar de
estrategia, si se
presentan cambios estructurales fundamentales en
su ramo. De hecho,
suelen surgir nuevas posiciones estratégicas
a medida que la industria
evoluciona, y los recién
ingresados al ramo a menudo pueden explotar
estas ventajas de
manera más ágil, ya que no llevan el peso de
la
historia. Sin embargo, la determinación que toma una
empresa respecto a
su posicionamiento, deberá ser motivada
por su habilidad para encontrar
nuevos canjes y de "apalancar"
un nuevo sistema de actividades
complementarias, para forjar
ventajas sostenibles a largo plazo.
La Empresa Japonesa,
Rara Vez Cuenta con Estrategias
Los japoneses desencadenaron
una revolución global en la
efectividad operativa durante
los años setenta y ochenta, al introducir
prácticas
como el manejo de la calidad total y los mejoramientos
continuos.
Como resultado de lo anterior, los fabricantes japoneses
gozaron
de apreciables ventajas en materia de costos y calidad durante
muchos
años.
Sin embargo, la empresa japonesa rara vez ha
desarrollado posiciones
estratégicas distintivas, como las
discutidas en este artículo. Aquellas
empresas que sí
lo han hecho - como Sony, Canon y Sega, por ejemplo -
son la
excepción. La mayoría de las empresas japonesas se han
limitado a
imitarse mutuamente. Todos los rivales ofrecen las
mismas variaciones en
sus productos, las mismas características
y los mismos servicios.
También se valen de los mismos
canales de distribución y hasta sus
plantas de producción
tienen el mismo diseño.
Los peligros de la competencia
a la japonesa se vuelven más fáciles de
vislumbrar.
Durante los años ochenta, a medida que sus rivales
se
encontraban lejos de la frontera de la productividad, les
parecía
posible ganar tanto en el frente de los costos como
en el frente de la
calidad, casi indefinidamente. La empresa
japonesa pudo crecer gracias a
una economía doméstica
en expansión, como también a su penetración
en
los mercados globales. Parecían invencibles. Pero a
medida que la brecha
de efectividad operativa se cierra entre las
empresas, las compañías
japonesas se ven atascadas
en una trampa de su propia fabricación. Si
logran salir
bien librados de las batallas mutuamente destructivas que
ahora
acosan su rendimiento, la empresa japonesa tendrá que
aprender
cómo formular estrategias.
Para lograrlo,
es factible que tengan que superar barreras culturales
de
consideración. El Japón es un país notorio
por su conformidad. Y las
empresas tienen una fuerte tendencia a
arreglar sus diferencias en vez
de acentuarlas. La estrategia, por
otro lado, requiere decisiones
difíciles. Los japoneses
también tienen una larga tradición de servicio,
que
los conduce a satisfacer cualquier exigencia de un cliente,
por
desmesurada que sea. Las empresas que compiten de esta manera
terminan
por socavar sus propios posicionamientos - volviéndose
todas idénticas a
los ojos de su clientela.
Esta
discusión sobre el Japón fue tomada de la investigación
que el
autor llevó a cabo con Hirotaka Takeuchi, con la
ayuda de Mariko
Sakakibara.
La Definición de Nuevas
Posiciones : El Margen Empresarial
La competencia estratégica
se puede considerar como el
proceso de percibir nuevas posiciones
que atraigan a la clientela de las
posiciones viejas, o de lograr
atraer clientela totalmente nueva al
mercado. Por ejemplo, los
"super almacenes" que ofrecen gran variedad de
mercancía
en una sola categoría de producto, le quitan participación
a
los almacenes generales que abarcan mayor número de
categorías pero que
ofrecen una selección más
limitada dentro de cada una. De igual manera,
las empresas de
venta por catálogo atraen a aquellos clientes que exigen
una
mayor comodidad. Teóricamente, las empresas ya establecidas en
el
mercado y los recién ingresados afrontan los mismos
desafíos al tratar
de encontrar nuevas posiciones
estratégicas. Pero en la práctica, los
recién
ingresados a menudo cuentan con una ventaja.
Los
posicionamientos estratégicos no son siempre obvios,
y
definirlos requiere de cierta creatividad e introspección.
Los recién
ingresados a menudo descubren que ha habido
posiciones distintivas
disponibles durante largo tiempo, pero que
sencillamente no fueron
identificadas por sus competidores. La
empresa Ikea, por ejemplo, logró
identificar un grupo de
consumidores que había sido ignorado, o servido
en forma
mediocre. La incursión de la empresa Circuit City Stores en
el
mercado de los carros de segunda, "CarMax", se basa
en una nueva manera
de desempeñar una actividad tradicional
: la remodelación extensiva de
carros de segunda mano,
garantías sobre el producto, precios fijos "no
susceptibles
a regateo", el uso sofisticado de servicios de
financiación
- todas actividades que las empresas tradiicionales habían
tenido
a su disposición desde hacía mucho tiempo.
Los
recién llegados también pueden prosperar, al ocupar
una
posición que algún competidor tuvo en tiempos
pretéritos pero que ha
cedido por dedicarse a la imitación
y "esparrancamiento" de sus
competidores. Además,
los novatos que llegan de otras industrias pueden
crear nuevas
posiciones, gracias a las actividades distintivas que
desempeñaron
en sus negocios anteriores. Por ejemplo, la "CarMax"
se
vale de la experiencia que tiene su empresa gestora Circuit
City, en el
manejo de inventarios, créditos y demás
actividades en el ramo de la
electrónica al detal.
Más
comúnmente, sin embargo, surgen nuevas posiciones
al
presentarse ciertos cambios en la economía. Aparecen
nuevos grupos de
clientela, o se presentan nuevas oportunidades de
compra. A medida que
las sociedades evolucionan, se crean nuevas
necesidades. Aparecen nuevos
canales de distribución, se
desarrollan nuevas tecnologías, y nuevos
equipos o sistemas
de informática se hacen disponibles. Al presentarse
tales
cambios, los recién llegados - libres del peso de una
larga
trayectoria en la industria, a menudo pueden percibir la
posibilidad de
una manera novedosa de competir. A diferencia de
las empresa ya
establecidas, las nuevas pueden ser más
flexibles porque no afrontan
ningún canje en sus
actividades existentes.
La Conexión con las Estrategias
Genéricas
En mi libro Competitive Strategy (The Free
Press, 1985),
desarrollé el concepto de las estrategias
genéricas - el liderazgo de
costos, la diferenciación,
y el enfoque, para representar las posiciones
estratégicas
alternativas dentro de las industrias. Estas estrategias
genéricas
siguen siendo útiles para caracterizar las
posiciones
estratégicas en los niveles más simples y
amplios. La empresa Vanguard,
por ejemplo, es un caso de
estrategia de liderazgo de costos, mientras
que la Ikea - con su
segmento de clientela muy restringido - es un
ejemplo de un
enfoque basado en los costos. La empresa Neutrogena es
un
diferenciador enfocado. Las bases del posicionamiento - ya sean
las
variedades, las necesidades o el acceso - llevan aquellas
definiciones
de estrategias genéricas a un nivel más
específico. La Ikea y la
aerolínea Southwest son
empresas enfocadas en los costos, mientras que
el enfoque de la
Ikea se basa en las necesidades de cierto segmento del
mercado, y
el de la Southwest se basa en la oferta de cierto tipo de
servicio
en particular.
El marco de las estrategias genéricas
introdujo la necesidad
de tomar decisiones con el fin de evitar el
dilema de quedar atascado en
lo que describí como las
contradicciones inherentes de estrategias
disímiles. Los
canjes entre las actividades de posiciones incompatibles,
explican
el por qué de estas contradicciones. Recordemos el ejemplo
de
la Continental Lite, que trató y fracasó en su
intento de competir de
dos formas a la vez.
Las
Interpretaciones Alternas de la Estrategia
El modelo implícito
de la estrategia durante la última década
·
Una posición competitiva ideal a través de la
industria.
· "Benchmarking" de todas las
actividades, y el logro de las
mejores prácticas.
·
Una sub-contratación agresiva de la producción, y
formación de
alianzas para lograr eficiencias.
·
Ventajas que dependen de unos cuántos factores claves del
éxito,
de los recursos críticos y de las
competitividades de base.
· Gran flexibilidad y
respuesta rápida a todos los cambios
competitivos y del
mercado.
La ventaja competitiva sostenible
·
Posición competitiva sostenible para toda la empresa.
·
Actividades diseñadas de acuerdo a la estrategia.
·
Canjes muy claros y alternativas con respecto a los competidores.
·
La ventaja competitiva surge de la integración de todas
la
actividades.
· Las ventajas sostenidas se derivan
de todo el sistema de
actividades y no de sus partes
individuales.
· La efectividad operativa es un factor
dado.
La Recuperación de Estrategias
La
mayoría de las empresas deben su éxito inicial a
una
posición estratégica bien definida, la cual
implica canjes concretos
entre unos beneficios y otros. En un
comienzo, las actividades se
desempeñaban de acuerdo a ese
posicionamiento. Pero con el transcurso
del tiempo y las presiones
del crecimiento, se presentaron situaciones
comprometedoras que en
un comienzo eran casi imperceptibles. Mediante
una sucesión
de cambios por incrementos, los cuales parecían muy
sensibles
en el momento de su adopción, muchas empresas
establecidas
llegaron a un estado de total homogeneidad con sus
rivales.
No nos referimos aquí a las empresas cuyo
posicionamiento
histórico ya no es viable - ya que su
desafío consiste en comenzar de
nuevo - al igual que
cualquier recién llegado. Lo que está en el centro
del
asunto es un fenómeno mucho más común : una
empresa establecida,
cuyo rendimiento se ha vuelto mediocre, y que
carece de estrategias bien
definidas. Mediante la adición
por incrementos de más variedades de
productos, mediante
los esfuerzos por incrementos de satisfacer a nuevos
grupos de
clientes, y mediante la emulación de las actividades de
la
competencia, la empresa ha perdido el posicionamiento
competitivo bien
definido que había tenido en un comienzo.
Típicamente, la empresa se ha
empeñado en ofrecer lo
mismo que sus competidores, y trata de vender sus
productos a casi
todos los segmentos de clientela.
Existen diversos métodos
que pueden ayudar a una empresa a
recuperar sus estrategias. El
primero consiste en examinar
cuidadosamente lo que la empresa ya
está haciendo. Dentro de la mayoría
de empresas bien
establecidas, existe un meollo de características
distintivas.
Estas características se pueden identificar al
contestar
preguntas como las siguientes :
· ¿Cuáles
de nuestros productos o servicios son los más distintivos
?
·
¿Cuáles de nuestros productos o servicios son los más
rentables ?
· ¿Cuáles de nuestros
clientes están más satisfechos ?
·
¿Cuáles clientes, canales, u ocasiones de compra son
los más
rentables ?
· ¿Cuáles
son las actividades en nuestra cadena de valor agregado
que son
las más distintivas y efectivas ?
Alrededor de este
meollo de distinción, se encuentran
"incrustaciones"
que se han ido acumulando a través del tiempo. Al
igual que
la goma, han de ser desprendidas para dejar entrever
el
posicionamiento estratégico de fondo. Un pequeño
porcentaje de
variedades o de clientes puede representar la mayor
parte de las ventas
de una empresa, y especialmente de las
utilidades. El desafío, por lo
tanto, consiste en
reenfocarse en las actividades de base, y volver a
alinearlas de
manera integral. Los clientes y los tipos de producto que
se
encuentran en la periferia se pueden vender, o ceder por falta
de
atención, o perder mediante incrementos de precio - ya
que distraen a la
empresa de sus actividades de base.
La
historia de una empresa también nos puede proporcionar
cierta
iluminación. ¿Cuál fue la visión de su
fundador ? ¿Cuáles fueron
los productos y los
clientes que hicieron que la empresa se destacara ?
Mirando hacia
atrás, se puede volver a examinar la estrategia original
para
ver si aún es válida. ¿Se puede implementar el
posicionamiento
histórico en la actualidad, y de manera
consistente con las tecnologías
y prácticas
modernas? Este tipo de ejercicio puede llevar a la empresa a
renovar
su estrategia original, y hasta puede desafiar a la empresa
a
recuperar su distinción original. Tal reto puede ser muy
vigorizante y
puede servir para infundir la confianza necesaria
para emprender los
canjes necesarios entre beneficios.
Las
Industrias y las Tecnologías Emergentes
El desarrollo
de una estrategia en una industria emergente, o
en una actividad
comercial sujeta a cambios tecnológicos
revolucionarios,
puede constituir un gran desafío. En tales casos, los
gerentes
se enfrentan a una gran incertidumbre respecto a las
necesidades
de sus clientes, respecto a los productos y servicios que
serán
los más deseados, y respecto a la mejor configuración
de
actividades y tecnologías para proporcionarlos. Debido a
esta
incertidumbre, la imitación y el cubrimiento de
riesgos son actividades
endémicas. Incapaces de tomar el
riesgo de equivocarse o de quedarse
atrás, las empresas se
apresuran a ofrecer todas las características,
todos los
nuevos servicios, y a explorar todas las nuevas tecnologías.
Durante
tales períodos en el desarrollo de una empresa, su
frontera
de productividad básica está siendo restablecida.
El
crecimiento explosivo en aquellos momentos puede ser rentable
para
muchas empresas. Pero las utilidades serán
transitorias debido a la
imitación y a la convergencia
estratégica que terminará por destruir su
rentabilidad.
Las empresas que son exitosas a largo plazo, serán
aquellas
que comienzen a la menor brevedad a definirse y a organizar
sus
actividades en un posicionamiento competitivo distintivo. Un
período de
imitación puede ser inevitable en las
industrias emergentes, pero aquel
período refleja el nivel
de incertidumbre y no un estado satisfactorio
de las cosas.
En
las industrias de alta tecnología, esta fase de imitación
a
menudo continúa durante más tiempo de lo debido.
Enamoradas de los
cambios tecnológicos en sí, las
empresas suelen ofrecer productos con
más características
- la mayoría de las cuales nunca seerán utilizadas -
a
medida que también rebajan los precios en toda la gama de
productos.
Rara vez se piensa en los canjes de beneficios que se
imponen. El deseo
de crecer, con el fin de satisfacer las
presiones del mercado, hace que
las empresas incursionen en todas
las áreas de producción. Aunque
algunas empresas con
ventajas fundamentales sí prosperan, la mayoría
se
encuentra destinada a una carrera sin fin que nadie puede
ganar.
Irónicamente, los textos populares de
administración - con su
enfoque en las industrias
emergentes del momento - tienden a presentar
estos casos
especiales como prueba fidedigna que hemos ingresado en una
nueva
era de competencia en la cual ninguna de las reglas tradicionales
es
válida. De hecho, lo que sucede es precisamente lo
contrario.
Michael E. Porter es Profesor "C.
Roland Christensen" de Administración
de Negocios de
la Escuela de Administración de Harvard, en
Boston,
Massachusetts.
Harvard Business Review-
November-December 1996. Traducido en versión
libre por la
Fundación para el Desarrollo Integral del Valle del Cauca
-FDI
y el Centro de Productividad del
Pacífico.
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[1]
Describí el concepto de las actividades, y su importancia para
las
ventajas competitivas, en Competitive Advantage (New York :
The Free
Press, 1985). Las ideas expuestas en este artículo
amplían aquel
trabajo.
Este artículo
se ha beneficiado de manera importante de la contribución
de
muchas personas y empresas. El autor agradece especialmente a
Jan
Rivkin, el co-autor de un estudio relacionado con éste.
Contribuciones
de importancia también fueron hechas por
Nicolaj Siggelkow, Dawn
Sylvester, y Lucía Marshall.
Comentarios minuciosos fueron
proporcionados por Tarun Khanna,
Roger Martin y Anita McGahan.
[2] Paul Migrom y John Roberts
han comenzado a explorar las economías de
sistemas de
funciones complementarias, actividades y funciones. Se han
enfocado
en el aparición de la tal "manufactura moderna" como
muevo
conjunto de actividades complementarias, en la tendencia de
las empresas
a reaccionar ante los cambios externos mediante
conjuntos coherentes de
reacciones internas, y la necesidad de una
coordinación central - una
estrategia para alinear a los
gerentes funcionales. En este último caso,
han formulado un
modelo de lo que durante largo tiempo ha constituido un
fundamento
estratégico principal. Ver Paul Milgrom y John Roberts,
"The
Economics of Modern Manufacuring : Technology ,
Strategy,and
Organization. Amrican Economic Review 80 (1990) ; 511
- 528 ; Paul
Milgrom, Yingyi Qian, y Joohn Roberts,
"Complementarities, Momentum, and
Evolution of Modern
Manufacturing", American Economic Review 81 (1991)
84-88 ; y
Paul Milgrom y John Roberts, "Complementarities and Fit
:
Strategy, Structure, and Organizational Changes in
Manufacturing,"
Journal of Accounting and Economics, vol. 19
(marzo - mayo 1995) :
179-208.
[3] El
material de las estrategias de ventas al detal es tomado
parcialmente
de Jan Rivkin, "The Rise of Retail Category Killers,"
papel
de trabajo sin publicar, enero de 1995. Nicolaj Siggelkow
preparó el
estudio del caso sobre The Gap.