THE KING OF FIGHTERS '96
-El caos, 1996-
Un año pasó desde que terminó el torneo. Era 1996 y una vez más los
equipos del torneo anterior fueron invitados. Esta vez, el organizador era desconocido, pero ciertamente no era Rugal; se sabía
que era una famosa mujer de negocios. También, el torneo rompió su solemne sello de silencio y se convirtió en un evento comercial a
nivel mundial. Las peleas serían transmitidas por televisión internacional, y muchos auspiciadores estarían atentos al torneo.
Pronto, el torneo de The King of Fighters tuvo tanta atención como las Olimpiadas o el Mundial de Fútbol.
Como se mencionó, los mismos equipos fueron invitados, pero algunos de ellos presentaban algunos cambios interesantes. Los peleadores más
veteranos, como Heidern y Takuma, se retiraron de las peleas, para dejar sus lugares a la nueva generación. Takuma envió a su hija,
Yuri, a tomar su lugar en el Equipo Kyokugenryo, y el Gorgeous Team {las chicas} le dieron la
bienvenida a Kasumi Todoh como su nueva integrante. Heidern le dio su lugar a su estudiante, Leona, una joven
mujer con poderes misteriosos.
Iori, después de deshacerse de sus viejos compañeros, había hecho una escalofriante unión con las dos secretarias de Rugal: Mature y Vice.
Pero el equipo que llamó más la atención era el más maléfico de los equipos: aquel que era liderado por Geese Howard y Wolfgang
Krauser. Ambos demostraron que estaban bastante vivos, y listos para reclamar sus derechos en el torneo. Junto con ellos, estaba uno de los lacayos
de Geese, Mr. Big, que guardaba un gran rencor contra la escuela Kyokugenryo.
Antes de que el evento principal comenzara, Kyo, el guerrero que en el pasado venció dos veces a Rugal, fue retado por un misterioso
hombre. Presentándose solo a la invitación, Kyo enfrentó a un ominoso hombre, que le ofreció pelear contra él. Sin embargo, aun antes de la
pelea, Kyo sintió un terrible poder tras el hombre. El mismo poder que Rugal poseía, y el mismo que lo destruyó al final. Kyo estaba aun
más angustiado por el hecho de que este hombre era increíblemente fuerte, deshaciéndose de Kyo en un instante. Kyo terminó en el
hospital, obligado a mejorar sus técnicas, y pelear contra él una vez más.
Conforme las peleas tomaban lugar todo parecía ir perfectamente. Los problemas personales, como las rivalidades
Kyo-Iori, Terry-Geese, fueron punto central en el torneo. La sombra de Rugal aun no había
desaparecido, algo peor estaba por venir. Iori y la nueva miembro del Ikari Team, Leona, comenzaron a mostrar poderes que iban más allá de
la comprensión de los peleadores. ¿Qué era aquella sensación tan extraña? Mientras las batallas continuaban, la sensación de maldad se
hizo más presente en la mente de los peleadores.
Mientras las finales se acercaban, la organizadora al fin se dio a conocer: era Chizuru Kagura, la última descendiente del clan de
Yata, el grupo a cargo de cuidar el sello que fue impuesto sobre un poder maligno. Chizuru le reveló a los peleadores que el sello sobre este
poder estaba roto desde hacía diez años, y ahora había comenzado a atacar a la gente. Necesitaba el poder del equipo más fuerte para
poder ayudarle a volver a sellar el poder. Convocó al Hero Team, campeón de los dos torneos anteriores, y ellos acudieron. El equipo
fue invitado a un gran estadio, propiedad de la familia Kagura. La gente reunida allí era impresionante. Chizuru apareció frente al Hero
Team y les dijo que, si eran dignos, pelearían contra ella.
El Hero Team ganó el encuentro contra Chizuru, pero ella se puso de pie para decirle a Kyo y a sus dos compañeros que el poder que había
poseído a Rugal era el poder de Orochi. Benimaru y Daimon no comprendieron, pero Kyo recordó que su padre había dicho que los
Kusanagi estaban destinados a luchar contra Orochi una vez más, como lo hicieron 1800 años atrás para poder sellar el poder. Sin embargo,
en el presente, el poder de Orochi era liberado por un mensajero de Orochi, y que Rugal, al tratar de controlar ese poder, perdió un ojo
y fue vencido, pero de todas formas recibió el poder, porque el
mensajero sabía que moriría tarde o temprano. Mientras hablaban, un fuerte viento comenzó a soplar en el estadio y de pronto el viento
arrastró a todos...
Cuando el Hero Team se puso de pie, el festivo y feliz fondo se había tornado en uno de muerte y destrucción. El estadio estaba poco menos
que destruido, y un gran poder comenzó a aparecer. Chizuru apenas estaba de pie, malherida por el viento anterior. Con su último
aliento, le dijo a Kyo que se uniera a Iori para poder sellar el poder de Orochi. Kyo no podía creer que debía aliarse con su antiguo
enemigo. Sin embargo, una extraña voz emergió desde el interior del viento. Benimaru y Daimon no sabían quién era la voz, pero Kyo lo
sabía, porque no era otro que el hombre que lo derrotó antes del torneo. El viento se materializó. El hombre se presentó como
Goenitz, y dijo que él era quien liberaría por completo el poder de Orochi. Kyo se paró frente a él, diciéndole a Goenitz que él sería quien lo
detendría. Goenitz rió y la avisó a Kyo que el resultado sería el mismo de la pelea anterior. Kyo sonrió y le dijo a Goenitz que no era
el mismo hombre a quien había derrotado antes. Kyo le dijo a Benimaru
y Daimon que retrocedieran, porque sólo conseguirían hacerse matar por Goenitz. Pronto, Kyo y Goenitz comenzaron la pelea que decidiría
el destino de la humanidad.
Kyo peleó con toda su fuerza, haciendo más esfuerzo que en la pelea que había perdido. Sin embargo, no era suficiente para alcanzar el
gigantesco poder de Goenitz, quien, a diferencia de Rugal, sabía cómo controlar su poder, y usarlo en una forma devastadora. Pero incluso
Goenitz tenía problemas para dominar al valiente Kusanagi, y estaba feliz de que hubiese mejorado. El gran poder hacía que el estadio
temblara, y ambas auras se elevaban hasta lo inimaginable. Sin embargo, un golpe lanzó lejos a Kyo, y Goenitz estaba listo para
deshacerse de él cuando fue tomado de improviso por un misterioso
hombre. ¡Kyo se recuperó y vio que era Iori!
-Iori, Kyo, Chizuru-
Estaba sorprendido de que lo hubiese ayudado, pero Goenitz se veía aun más encantado. Rió y le dijo a Kyo que estaba acabado, porque
Iori poseía el poder de Orochi. No sólo Iori, sino también esa mujer, Leona. Kyo estaba
sorprendido. ¿Era esa la razón por la que Iori era capaz de contorlar llamas púrpura? Iori sólo se quedó ahí, sin
moverse. Luego rió maniáticamente. Le dijo a Goenitz que sólo él podía matar a
Kyo, nadie más. Goenitz gruñó y retó a los dos enemigos a pelear contra él. Así, los eternos enemigos olvidaron su rivalidad
por un momento, y pelearon juntos contra un enemigo común.
Esta vez, Goenitz pagó por su exceso de confianza. Enfrentar a un Kusanagi y un Yagami era un gran error, ¡e incluso notó que Iori
comenzaba a utilizar llamas escarlata! Con un debilitado Goenitz, Kyo y Iori se unieron para dar el golpe final. Una enorme bola escarlata
de los dos guerreros fue más que suficiente para acabar con Goenitz. Goenitz se arrodilló. De pronto, Chizuru apareció detrás de él.
Chizuru contó que los Kusanagi y los Yagami habían sido aliados antes de la guerra, y ambos habían ayudado a sellar el poder de Orochi 1800
años atrás. Chizuru también buscaba venganza, porque Goenitz mató a su hermana para poder liberar el poder de
Orochi. Goenitz sonrió y dijo que la batalla aun no terminaba. Con el viento, Goenitz
desapareció en el aire.
El viento se detuvo. Chizuru le dijo a Kyo y Iori que ellos debían convertirse en aliados una vez más para poder enfrentar el peligro
inminente que se liberaría frente a ellos. Iori gruñó, y dijo que tenía sus propias intenciones. Y mientras se alejaba, Iori se detuvo
y apretó su pecho. Luego dejó escapar un grito sanguinario y escupió sangre. Chizuru se sorprendió, y dijo que Iori ahora pasaba por el
Riot of Blood {Disturbio de la Sangre}, un proceso durante el cual la sangre Orochi en él despertaba. Iori comenzó a enloquecer
terriblemente, volviéndose más monstruo que humano. Sus compañeras, Mature y Vice, intentaron detenerlo, pero pagaron
siendo 'destrozadas' por el insano Iori. Kyo ahora estaba sólo, con el peligro del Orochi aun fresco en su mente y alma.