Este resumen fue escrito por este investigador esc�ptico tras su primera misi�n, en el pueblo de Rostoville.
20 de Octubre de 1994. Minnesota (USA).
Heather y yo recibimos informaci�n sobre un avistamiento que se ha producido en Rostoville. Trabajamos para una revista muy prestigiosa, el "Eskeptical Enquirer", que se caracteriza en dar una explicaci�n racional a supuestos avistamientos extraterrestres y otros fen�menos de dif�cil explicaci�n. Rostoville es una poblaci�n de 67 habitantes.
Llegada a Rostoville, mediod�a, y nos hospedamos en un hotel en habitaciones separadas. En el almuerzo llegamos todos m�s o menos a la misma hora. En el restaurante se encuentran tres personas, dos hombres y una mujer (que por el aspecto parecen pertenecer al FBI), sentados en una mesa. En otra mesa se encuentra otra mujer sentada sola (Mary), en otra hay tres viejos jugando a las cartas (uno de ellos tose mucho) y la camarera.
La camarera se acerca tambi�n con s�ntomas de tos y nos atiende. Mientras estamos comiendo veo a un antiguo compa�ero de instituto, Roger Johnson (nos saludamos). En ese instante aparece un hombre envuelto en un manto de barro y con la ropa rasgada gritando, "��Robert que es esto!!" agitando a su vez un cuchillo que ten�a en la mano y en un estado tal que pareciese como si estuviese observando algo que solo �l pod�a ver.
En este momento Roger se acerca hacia �l y el hombre se acerca hacia Roger amenaz�ndolo, momento entonces en el que Roger saca el arma y dispara. El hombre cae al suelo inconsciente, la agente del FBI (Nora) intenta reanimarlo sin conseguirlo, por lo que el otro agente (Michael) lo intenta, sin resultados.
Roger sale corriendo en busca de ayuda, de un m�dico, y al salir por la puerta escucha una voz que le dice que se pare y que pongas las manos en alto. Despu�s de identificarse Roger al agente de la polic�a, (realmente el jefe de polic�a), un hombre de unos cincuenta a�os, �ste le dice a su ayudante que avise al m�dico, que finalmente llega.
Entonces el m�dico dice que hay que llevar al hombre a la consulta, Michael y el ayudante del jefe de polic�a lo acompa�an.
Todos los dem�s que est�bamos en el bar, seguimos all�. Roger comienza a hablar con el jefe de polic�a. Heather y yo nos acercamos a Roger y �ste nos comenta que el polic�a no sabe nada de lo que ha podido ocurrir con este hombre, el se�or Peter Brockman.
Comienzan los interrogatorios por nuestra parte a algunos de los que all� se encuentran. Se descubre que terceras personas dicen que han visto una serie de luces en el cielo; entre ellas se encuentra la se�ora Martha. Tambi�n podemos saber que el hijo de Peter Brockman, Robert Brockman (de unos 18 a�os), ha desaparecido y que hasta ahora no ha aparecido, y que adem�s entre padre e hijo ha habido algunos problemas.
Heather, Nora y yo nos dirigimos a la tienda de la se�ora Martha (de unos 60 a�os). Nos comenta que su loro ha muerto sin haber presentado d�as anteriores s�ntomas de ning�n tipo de enfermedad. A su vez nos comenta que, sobre las 23:00 del d�a 16, vio una luz mientras estaba cerrando la tienda, una luz blanca en forma de huevo que ascendi� r�pidamente y que desapareci�. Tambi�n nos dice que la se�ora Hoffman vio luces. Nos proporciona informaci�n sobre un campamento propiedad de los se�ores Raffill.
Mary, Roger y Michael van a casa de la se�ora Brockman, sin conseguir informaci�n, por lo que deciden llevarla al m�dico para ver a su marido, que ya ha fallecido. All�, en la consulta del m�dico, los del FBI le comentan al m�dico que en el bar, mientras intentaban reanimar al se�or Peter Brockman, pudieron observar que ten�a una marca en forma circular de unos 3 cm en la parte superior del brazo izquierdo, a la altura del hombro, pero ante las preguntas de los agentes Michael y Roger, incluso de Mary, el m�dico comenta su desconocimiento acerca de c�mo se ha podido producir esta marca, insinuando un golpe con algo circular, aunque la perfecci�n de la marca es desconcertante.
Mientras tanto Nora, Heather y yo vamos a casa de la se�ora Hoffman pero sin conseguir ning�n tipo de informaci�n, debido a que no se encontraba nadie en la casa.
Una vez que estamos todos reunidos, el ayudante del sheriff, Lucas, se acerca al agente Michael y le dice que tiene que hablar con �l, que lo siga a su casa. Una vez que llegan a la casa observan que en ella se encuentra el otro ayudante del jefe de polic�a, Bobby Jefferson, y la mujer de Lucas. Se comenta que el jefe de polic�a ha estado raro �ltimamente. Cuando desapareci� Robert en un principio organiz� b�squedas, pero desde hace unos d�as est� bastante raro y parece que la desaparici�n del chico ya no le afecta. A su vez se les comenta la posibilidad de hablar con uno de los amigos del chico, el hijo de los Carlson. Bobby o Lucas tambi�n insin�an que han comentado algo sobre unas luces y que un periodista llamado Henry (que trabaja para alguna revista sobre OVNIS) est� alojado en el campamento. Una vez que acaba la conversaci�n, se produce un encuentro con un gato, que despu�s de toser cae muerto. Nora y Roger recogen el gato e intentan llevarlo a una ciudad cercana para hacerle la autopsia, y obtener alg�n tipo de resultado.
Esa noche Heather y nos quedamos hasta medianoche aproximadamente para ver si observamos alg�n tipo de luz, pero no tenemos �xito.
21 de octubre:
Llaman a Roger y le comentan, sobre la autopsia realizada al gato, que existen malformaciones en �rganos internos y que no se explica el porqu� de estas malformaciones. Casi con toda seguridad la muerte ha sido debida a las malformaciones.
Antes de irse a visitar a los Carlson, todos nos dirigimos al bar y en �l observamos como un anciano de los que el d�a anterior se encontraba en el bar comienza a toser y muere. Tambi�n observamos un empeoramiento en la camarera, y a m� me viene un golpe de tos. Entonces Mary y yo nos dirigimos al m�dico y all� observamos en la sala de espera c�mo hay gente tosiendo y un viejo ,con un dolor en el est�mago, comenta que su perro se ha muerto. En la consulta el m�dico me dice que eso es una simple tos y que no tiene importancia, y me suministra un jarabe y unas pastillas. No acabo de confiar demasiado en el m�dico. Intento convencer a la enfermera, esposa del m�dico, para que haga unos an�lisis de los medicamentos que he comprado, recibiendo una negativa por parte de �sta. Al mismo tiempo me hace un comentario en el que dice que su marido desde hace unos d�as est� con una actitud un poco extra�a, pero que quiz�s pueda ser producida por el trabajo.
Ahora se ha decretado de forma extraoficial una cuarentena, y a su vez el polic�a y el m�dico hacen causa com�n para no hacerle la autopsia al anciano.
Hago una llamada a mi contacto en el ej�rcito para ver si tiene alg�n tipo de informaci�n sobre luces en los �ltimos d�as, o alg�n movimiento (pruebas militares, etc...), siendo la respuesta de �ste "que no se han producido ning�n tipo de maniobras o avistamientos. Lo �nico que s� puedo decir es que hay decretada una cuarentena en el pueblo".
Despu�s de esta informaci�n, nos dirigimos al campamento. All� observamos un coche con matricula de Dakota del Norte (que pertenece a Henry), y una furgoneta con matricula de Minnesota que pertenece al matrimonio Raffill.
Hablamos con el matrimonio Raffill, los cuales tienen un perro que nos observa, nos huele y sale del exterior de la caba�a. Entonces despu�s de hacer las presentaciones, el matrimonio afirma que el d�a 16 observaron una luz de color blanco sobrevolando el pueblo y que hace movimientos extra�os (desaparece unos instantes entre las casas del pueblo, vuelve a aparecer y luego asciende a gran velocidad). Debido a esto deciden llamar al periodista Henry, que se encuentra alojado en una de las caba�as. La mujer interrumpe la conversaci�n con una risa (m�s bien burlona), incitando a su marido a que les cuente lo que ocurri� tambi�n con la luz roja. Como a la mujer le hace gracia, el se�or Raffill comenta que la noche del 18 observ� fuera de la caba�a una luz roja bastante intensa, pero que eso no es todo, ya que esa luz roja vino acompa�ada de la aparici�n de un ser de tama�o mas bien peque�o con las t�picas facciones de un extraterrestre: ojos grandes y negros, con gran cabez�n.
Un dato que tambi�n aporta: el campamento se abastece del agua del riachuelo, mientras que los habitantes del pueblo se abastecen del agua del r�o, que les es bombeada desde un dep�sito.
Despu�s de esto intentamos hablar con el periodista Henry pero nadie contesta en la caba�a donde supuestamente se tendr�a que encontrar. Pedimos ayuda al se�or Raffill para que abra la puerta. Una vez dentro, y despu�s de examinar la habitaci�n, encontramos a Henry en la ba�era que se encuentra te�ida de color rojo; se observa que Henry tiene las venas cortadas. Observado esto, todos comienzan a buscar cualquier peque�a prueba en la habitaci�n, y encuentran en una gaveta un ordenador port�til Con ayuda de Mary accedemos a una serie de documentos que Henry ha escrito y que revelan algunos datos, pero de dif�cil entendimiento para los que all� est�bamos.
Al salir de la habitaci�n encontramos que fuera aparecen una serie de personas equipadas con trajes de descontaminaci�n y que nos dicen que tenemos que abandonar el campamento de inmediato, y dirigirnos a una "base" que han montado en el pueblo, ya que la situaci�n es bastante complicada.
Al llegar a la ciudad vamos a hablar con Susie (novia de Robert). En el interrogatorio dice que cree que Robert no se ha fugado, aportando que el lunes por la noche fue la �ltima vez que lo vio. Despu�s de insistir en que dijese todo lo que sab�a, por fin habl� y cuenta que el lunes hab�an ido al "picadero" qued�ndose sin cerveza, por lo que ella fue al pueblo a comprar. A su regreso pudo ver c�mo en la zona donde se encontraba Robert hab�a una luz roja que merodeaba por el terreno, y que al llegar all� ya no encontr� a Robert. A su vez coment�, que el jefe de polic�a le advirti� que no comentase con nadie, lo que hab�a ocurrido esa noche.
Al llegar a la "base", nos dirigimos a hablar con el jefe de polic�a, en compa��a de dos ayudantes, pero encontramos que �ste est� en un estado tal que asegura que no se acuerda de nada desde el domingo hasta hace dos horas. Lo mismo le pasa al m�dico. Les hago un reconocimiento y apunto que est�n diciendo la verdad.
Son las 17:00 aproximadamente y nos dirigimos al picadero, avis�ndonos en los controles, que se encuentran en los l�mites del pueblo, que no podemos sobrepasar los l�mites donde se ha decretado la cuarentena. Una vez llegados a la zona que denominan "picadero", observamos en el suelo unas huellas casi imperceptibles, que tienen forma, al menos en principio, de pies y que se dirigen hacia un claro, en donde est� el dep�sito de agua. Al lado de �l se encuentra una ranchera de color marr�n. Nos acercamos a la puerta del dep�sito y en ella encontramos un candado que ha sido cortado. Se introducen dentro del dep�sito, excepto Nora y yo, que vamos hacia donde est�n los coches para coger un bote del kit de emergencia para intentar coger una muestra de agua del dep�sito. Mientras tanto en el dep�sito se realiza un peque�o reconocimiento de la zona, en donde se puede encontrar una "piscina", que posee agua; en el extremo opuesto por donde se ha entrado se encuentra otra puerta que aparentemente est� cerrada.
Una vez hecho el reconocimiento, Heather y Michael intentan observar en el interior del dep�sito. Para ello se suben cada uno de ellos en los extremos de unos soportes que cruzan por completo el dep�sito. Entonces del agua surgen como dos bolas de color azul de unos 20 cm que les golpea y les hace retroceder. Inmediatamente salen del recinto y se van hacia la base para que sean examinados en prevenci�n de cualquier contagio como consecuencia de estos impactos.
Los dem�s, los 4 restantes permanecemos en el dep�sito. All� Mary con ayuda de una polaroid comienza a hacer fotos apuntando hacia el tanque. Con ello logra que del tanque salga un peque�o ser de color azul y que se dirige a toda velocidad hacia Mary. Los que poseen armas comienzan ha disparar y logran abatir a este ser.
Comunicamos lo sucedido a los militares y esperamos a su llegada, pero me acerco al borde del tanque y aparece otro ser de este tipo que se coloca muy pegado a m� y adopta una posici�n de ataque, es decir, se encoge y parece que va a tomar impulso para comenzar el ataque, produci�ndose nuevos disparos que acaban con �l.
A la llegada de los militares aparecen 4 nuevos "artefactos" que, con la ayuda de los soldados, son abatidos. Se realiza un reconocimiento de estos seres por parte de Nora con la conclusi�n de que no son nada conocido que ella haya visto antes. Este peque�o per�odo de descanso es interrumpido por la aparici�n de una bola blanca en forma esf�rica que sale del tanque y que comienza a hacer movimientos a gran velocidad sin que los disparos de los militares logren alcanzarla. Entonces todos salimos de ese recinto, y escuchamos como se produce la rotura de cristales, que pertenecen sin duda a las mamparas que hab�a en el techo, observando que esa bola blanca se ha situado sobre nosotros. En ese instante esa bola proyecta dos destellos de luz intensos, y desaparece. Sin saber muy bien lo que ha podido ocurrir (Mary dice que existe la posibilidad de que haya sido un rayo, o lo que m�s apoya ella, que haya sido una nave, un OVNI) regresamos a la base.
En la base se nos informa, por parte de la doctora Conway, que existe un virus que toda la gente del pueblo tiene, excepto Henry Gibbs, los Raffill y el perro de ellos (los �nicos que no han tomado agua del r�o, sino del riachuelo que se encuentra mas cerca del campamento), por lo que se concluye que el virus se transmite a trav�s del agua.
Despu�s de esta informaci�n nos dirigimos a una de nuestras habitaciones y discutimos la situaci�n durante una media hora. De pronto escuchamos c�mo alguien toca a la puerta. El agente Roger pregunta qui�n es, y se escucha una peculiar voz que dice que tiene que hablar con todos y que abramos la puerta. Despu�s de un momento de duda, decidemos no abrir, y observamos c�mo una silueta aparece por la ventana y se queda observando. Desaparece y en ese instante detr�s del agente Roger se escucha la voz que le dice que por qu� no ha abierto a su compa�ero, produci�ndose una situaci�n de incredulidad y diarrea por parte de todos.
El aspecto de este nuevo personaje es bastante caracter�stico: un "hombre" alto muy, muy
blanco y que viste completamente de negro con unas gafas oscuras. Su intervenci�n provoca una situaci�n de tensi�n (dice que pertenece a la CIA), y parece que conoce al agente Roger, al que le recrimina que no se esperaba encontrarle otra vez, despu�s de lo ocurrido en su, al parecer, anterior encuentro. Se produce una conversaci�n en la que este "hombre de negro" da una advertencia en la que "anima" a que todos olviden lo ocurrido en el pueblo o de lo contrario podr�an acabar mal, ayud�ndose para ello con la demostraci�n de su poder de control mental (mediante un reloj) que aplic� a Mary y al agente Roger. A continuaci�n sale de la habitaci�n con su compa�ero (igual que �l). Un tercero los espera en un coche y se van.
Despu�s de esta visita se produce una especie de recomposici�n de todo los hechos y acontecimientos de lo acontecido hasta ahora. En primer lugar el agente Roger advierte a todos los dem�s que ya ha tenido un encuentro con este individuo, el se�or Anderson, y que siempre se produce, seg�n �l despu�s del avistamiento de una luz blanca muy parecida a la observada en el dep�sito.
22 de octubre:
Un soldado toca en la puerta y nos advierte que tenemos que abandonar el pueblo, ya que la situaci�n ha empeorado. La doctora Conway dice que el virus no se trata del �bola, sino de algo totalmente nuevo y que tiene que analizar con m�s detenimiento. somos llevados a un tren que tiene toda la pinta de ser un tren de cuarentena: plateado sin ning�n tipo de ventana, con grandes puertas, y otras peque�as, como la de los trenes corrientes. Entonces a todos, antes de subir al tren, se nos inyecta una especie de vacuna (al menos es lo que parece). Al agente Roger se le acerca un hombre con gabardina y comienza a hablar con �l durante unos segundos.
El tren comienza a andar, y despu�s de un largo trayecto se para, y nos hacen bajar a los agentes del FBI, a los periodistas y a Mary una serie de personas que dicen ser de la NSA. Somos conducidos hasta una furgoneta donde se encuentra el hombre de la gabardina que hab�a hablado con Roger en el tren. Nos encontramos en Nebraska, al lado contrario de donde en un principio se pensaba que iba el tren. Entonces a cada uno de nosostros se nos da una vacuna, y se nos dice que si queremos vivir la aceptemos. A continuaci�n se nos da un sedante. Durante d�as estamos inconscientes, con vagas impresiones de una habitaci�n totalmente blanca, donde se pueden escuchar voces que dicen "la vacuna nos sirve". A continuaci�n cada uno despertamos en donde se suponen que trabajamos, es decir, los agentes del FBI en la oficina central, los periodistas en frente de su peri�dico y Mary en frente de su verdadera casa.
Vemos publicado en las noticias que los habitantes del pueblo de Rostoville han muerto (todos) por una epidemia de �bola y que a su vez han muerto en un accidente de avi�n los m�dicos (con ellos la doctora Conway) que transportaban el virus para ser examinado.