Un chorro de adrenalina Ya sea el terror o emociones intensas provocan un intenso est�mulo del hipot�lamo, el cual induce a las gl�ndulas adrenales a lanzar al torrente sangu�neo una gran cantidad de catecolaminas, como la adrenalina y noradrenalina. Estas substancias contraen los vasos sangu�neos y aumentan la posibilidad de inducir un coagulo, cosa que es una defensa por si acaso sangra. Se dilatan tambi�n las pupilas (as� se puede ver m�s), se incrementa el ritmo cardiaco, se desv�a sangre del sistema gastrointestinal hacia los m�sculos. Todas medidas desencadenadas, ya sea para estar listo para huir r�pidamente o para enfrentar la defensa y la lucha. |

Frente a la crisis, tambi�n el cerebro estimula los �rganos, haciendo que por v�a
nerviosa se secreten catecolaminas directamente en ellos. Este mecanismo es el
que potencialmente infringe el mayor da�o. Las c�lulas cardiacas tienen en sus
membranas externas canales que permiten penetrar calcio hacia su interior, lo
que es regulado por las catecolaminas (Creces, Julio 1998, p�g. 24). Cuando los
nervios liberan gran cantidad de catecolaminas directamente en el coraz�n, estos
canales se abren ampliamente y la c�lula se llena de calcio, lo que gatilla
la contracci�n de las fibras musculares. Un miedo intenso puede llevar a una liberaci�n
masiva de catecolaminas y esto causa una entrada de tal cantidad de calcio
que puede saturar la c�lula completamente. |
"El coraz�n se contrae por zonas, como si fuera un rigor mortis y se pone tan r�gido
como una piedra", se�ala Mart�n Samuels, de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Harvard. La muerte es casi instant�nea, porque �ste entra en una
arritmia ca�tica. |
"El coraz�n se contrae por zonas, como si fuera un rigor mortis y se pone tan r�gido
como una piedra", se�ala Mart�n Samuels, de la Facultad de Medicina de la Universidad
de Harvard. La muerte es casi instant�nea, porque �ste entra en una
arritmia ca�tica. |


