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Nuestros voluntarios: estudiantes universitarios y de colegio. |
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Miguel Coaguila Cruz, coordinador del “Programa Colibrí.” |
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Al aproximarse el día del evento, tratamos de solucionar algunas eventualidades en relación a la logística para el Día del Almuerzo Navideño. Para informar a la población local sobre los objetivos de Kusi Uya y nuestros planes para el 25 de diciembre, nos acercamos a dos estaciones de televisión, ATV y Canal 11. Fuimos acogidos calurosamente y con un sin número de elogios por las personas encargadas de la programación después de haber charlado con ellos dándoles a conocer lo que Kusi Uya representa. En las estaciones de televisión, fuimos entrevistados por los locutores de de cada uno de los programas a los que fuimos invitados. Nuestro agradecimiento va al Sr. Jean Farfán Mendoza y al Sr. Ulises Gamboa por habernos dado la oportunidad de dar a conocer a la población Abanquina sobre Kusi Uya. Con nuestras cuestiones de relaciones públicas resueltas, abordamos nuestro siguiente objetivo, encontrar un local que tendría el espacio suficiente para acoger a por lo menos 250 niños. Después de haber hablado con varios dueños de restoranes, decidimos tener nuestro almuerzo Navideño en el Salón Mauri, un lugar donde todos los niños que invitamos podrían disfrutar de este día. Los encargados del local, proporcionaron un ambiente espacioso con decoraciones de Power Ranger y Mi Pequeña Princesita, dispusieron de mesas y sillas suficientes para sentar a 250 de nuestros niños, un equipo de sonido, y suministraron un almuerzo completo con postre incluido. Aparte, con el dinero restante de nuestras donaciones, contratamos a un payaso y a un hombre disfrazado de Papá Noel. Queríamos que este día sea un día especial para niños que solamente hayan imaginado este tipo de evento en sus sueños más fantásticos. Con tú ayuda, hicimos de este sueño, una realidad. |
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Unos días antes del evento, Kusi Uya sostuvo una conversación formal con algunos médicos del Hospital Guillermo Díaz de la Vega para delinear cómo podrían ser de alguna asistencia en este día especial. Al término de nuestra charla, tres médicos, el Dr. Elio Vidal Robles, el Dr. José Romero Altamirano, y el Dr. Héctor Asqui Amanqui, se comprometieron en colaborar con nuestro proyecto aportando sus servicios profesionales. Concedimos que este acto fue muy generoso, noble, y humano de parte de estos doctores y que cabalmente representan nuestras creencias y convicciones. Durante el evento, estos tres admirables personajes, contribuyeron con Kusi Uya proporcionando un chequeo general a los niños. Finalmente, el 25 de diciembre arribo y ya estábamos listos para zarpar en un recorrido extraordinario, no solamente por la magnitud del proyecto, si no por qué lo estábamos haciendo en primer lugar. En el local donde dimos el almuerzo Navideño, 37 voluntarios, entre familiares, amigos, y voluntarios en general, nos congregamos para evaluar cómo se desarrollaría este día. Improvisamos un consultorio médico en un ambiente contiguo al salón donde se realizo el almuerzo. Los niños comenzaron a llegar a las 10 A.M. y formaron líneas mientras esperaban su turno para ser atendidos por los tres médicos presentes. Después del chequeo médico, los niños procedieron a mesas designadas de ante mano. Nuestros voluntarios, acompañaron a los niños a sus respectivas mesas y se encargaron de resolver cualquier inconveniente que se presentara. Los voluntarios no solamente se desempeñaron como guías, pero también hablaron con los niños, conocieron más sobre los niños, ayudaron con servir el almuerzo, y trataron de mantener el orden en medio de un júbilo caótico. El examen médico duro unas dos horas y, en paréntesis, agradecemos enfáticamente a los médicos que aportaron con nuestra causa. Antes que el almuerzo fuera servido, los niños disfrutaron de un show infantil amenizado por el payaso que contratamos. Muchas risas y risas de una alegría genuina se escuchó por todo el local. Durante el transcurso del almuerzo, se percato que era más que obvio que los niños nunca hubiesen imaginado disfrutar tanto de este día tal como lo planeamos. Al finalizar nuestro evento, cada niño recibió un pequeño obsequio de parte de todos nosotros, no solamente de parte de Kusi Uya y los voluntarios que facilitaron para que este día sea todo un éxito, si no también por parte tuya, quién contribuiste económicamente para que este día sea una realidad. A TI te damos las gracias, de todos nosotros, y especialmente, de los niños a quién TÚ ayudaste, para que este día, sea su día. |
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Los niños que agasajamos antes de comenzar con el almuerzo navideño. |

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Dando gracias a Dios. |
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Hiciste que este día sea un día muy especial, no solamente para ella, si no para los restantes 245 niños que agasajamos. |

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Kusi Uya |

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“Un Programa de Apoyo Alimentario para Niños Pobres” |
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Los Eventos |
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Al llegar a la ciudad de Abancay, Kusi Uya comenzó a coordinar diferentes aspectos y esfuerzos para el día del evento, el 25 de diciembre del 2005. No obstante, desde Boston, Kusi Uya se contacto con diferentes individuos, primordialmente con estudiantes universitarios, para pedirles personalmente que se involucren con el proyecto. Muchos de estos muchachos respondieron con una aprobación unánime y elogios por esta causa noble y humanitaria para ayudar a niños en estado de desamparo y descuido. Estudiantes universitarios de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), Universidad Tecnológica de los Andes (UTEA), y Universidad Nacional Micaela Bastidas de Apurímac (UNAMBA), fueron los primeros voluntarios que ayudaron a impulsar nuestro proyecto en la ciudad de Abancay donde Kusi Uya comenzara sus operaciones de arraigo social. Mediante diferentes conversaciones que sostuvimos con personas en Abancay, nos enteramos de un programa nacional auspiciado por la Policía Nacional del Perú (PNP), el “Programa Colibrí.” Nos contactamos con el coordinador de este programa, Miguel Coahuila Cruz, para conocer más acerca sobre las funciones que este programa desempeña. El Programa Colibrí fue ideado para prestar asistencia a niños trabajadores de la calle que desempeñan todo tipo de trabajo incluyendo niños que lustran botas (canillitas), que venden periódicos, y que ayudan a sus mamás a vender productos en el mercado. Sin duda alguna, estos niños provienen de hogares humildes y que pertenecen al 51.6% de la población del Perú que vive debajo del nivel de pobreza. A causa de los recursos limitados que recibe del gobierno local y nacional, Kusi Uya se comprometió a patrocinar a 150 niños del Programa Colibrí para nuestro almuerzo Navideño. Inicialmente, nos proyectamos a ser anfitriones de 100 niños, pero tuvimos un gran número de personas que colaboraron económicamente con nuestra causa, por la cual Kusi Uya decidió aumentar el número de niños a 250. Los 100 niños restantes que patrocinamos procedieron de diferentes grupos de apoyo social, pequeños programas de asistencia, y barrios pobres como el Seguro Integral de Salud (SIS) del Hospital Guillermo Díaz de la Vega, de los barrios FONAVI y Pueblo Joven, y los niños al cuidado de la Madre Maruja del servicio de cirugía del hospital. |
Primer Evento: Almuerzo Navideño – 25 de diciembre, 2005 |