BIBLIOGRAFÍA RADIANTE.


CONTENIDO:

                   INTRODUCCIÓN

                   ANTECEDENTES

                   BIBLIOGRAFÍA RADIANTE

                   OBRAS CONSULTADAS
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

INTRODUCCIÓN.

Todo el desarrollo tecnológico que se ha presentado a lo largo del siglo XX, hasta el uso actual de complejas redes como Internet, se remonta desde los orígenes de la humanidad.
“Los antecedentes más antiguos de la primera máquina de contar (y de las computadoras), el ábaco, se remonta a siete mil años; sin embargo, tuvieron que pasar más de seis mil 500 años para que ocurriera otro avance significativo en este sentido. Durante este largo paréntesis hubo una serie de cambios profundos en el pensamiento del hombre, que también permitieron llegar al ciberespacio.
El conocimiento y las aplicaciones tecnológicas cuyo desarrollo fue indispensable para que puedas navegar por Internet, se remontan como hemos ido demostrando, a los orígenes de la humanidad.” (PAGINA DE INTERNET)

Todo este auge tecnológico, ha influido en diversos aspectos y actividades de la vida diaria, desde situaciones elementales como pagar un recibo de luz hasta actividades más sofisticadas como es la investigación científica. Es por esto, que la bibliografía no podía escaparse de esta revolución y se ha visto influida por esta explosión tecnológica.

Dentro del campo de la bibliografía, las computadoras principalmente, así como diversos formatos para almacenar información han influido en el estudio de esta disciplina, su avance, y la rapidez con la que se hacen los mismos.
Su estudio se ha visto beneficiado en muchos aspectos por estas nuevas tecnologías; aunque, también, se ha visto afectada dentro de aspectos como: derechos de autor, plagio, disponibilidad de los materiales, la volatilidad de la información, costo, sectores sociales, etc.

Si bien, la tecnología ha prodigado beneficios a la humanidad, también es cierto que tiende a generar nuevas sociedades “frías”, ya que crecen y se desarrollan conjuntamente con estas tecnologías, lo que está acarreando una indeferencia social y se ha enfatizado el individualismo; por lo que es importante considerar estos aspectos, y tratar de equilibrar la vida social conjunto al uso de estas herramientas tecnológicas.}

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ANTECEDENTES.
Durante casi cuatrocientos cuarenta años, desde 1450 aproximadamente hasta 1886, la composición de los textos fue exclusivamente manual, tomando el cajista las letras una a una de sus respectivos cajetines y depositándolas en el componedor. Formaba así, lentamente, los moldes que servirían de base a la tirada, a su vez lenta y penosa después de someter la forma o molde a una serie de arreglos y ajustes para evitar defectos de impresión.

En el siglo XIX, cuando el periodismo tomó auge, especialmente en la sociedad norteamericana, se necesitaban legiones de cajistas para componer y compaginar todos los días los periódicos que salían a la calle en busca de lector. A partir de finales de ese siglo y principios del presente, las legiones eran de linotipistas, que, vistos a cierta distancia y en penumbra, formaban, con sus maravillosas máquinas, imágenes fantasmagóricas de quijotes que iban al encuentro de su particular molino.

Desde 1886 hasta la década de los cincuenta del presente siglo, la composición manual fue cediendo el puesto, despacio pero ineluctablemente, a la fotocomposición o composición fotográfica. Esta venía pugnando por introducirse desde 1896 mediante pruebas y más pruebas de prototipos que fracasaban unos tras otros, hasta que en torno a 1950 se hizo viable lo que después se llamó primera generación de fotocomponedoras, que no eran otra cosa que linotipias transformadas (Fotosetter, Monophoto, ATF, Hádego, Linofilm).
En torno a 1984 comienza la que se conoce como quinta generación de fotocomponedoras, y precisamente en 1985 se inaugura la autoedición gracias a la feliz combinación de un programa de compaginación, el PageMaker de Adobe; un lenguaje de descripción de páginas, el PostScript, también de Adobe, y una impresora de láser, la LaserWriter, de Apple. Prácticamente en una generación, cuando más en dos, en el Viejo Continente se ha pasado de la composición manual y linotípica del texto a la autoedición con un breve paso por la fotocomposición.

El ordenador, con toda su compleja tecnología, arrinconaba cualquier otro sistema de formación de páginas (composición y compaginación) y pasaba a convertirse en el centro de todas las preocupaciones de compositores, compaginadores, técnicos editoriales y editores. Los adelantos en estas nuevas tecnologías, especialmente en los programas de composición y compaginación, se dan en espacios de tiempo inverosímiles, de forma que cuando aún no se ha conseguido asimilar una versión, cuando todavía no se ha obtenido de ella todo lo que puede dar, aparece otra que deja obsoleta la anterior y que obliga a una nueva puesta al día, y así sucesivamente.

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BIBLIOGRAFÍA RADIANTE
Con respecto a la creación y uso de los materiales bibliográficos, estos se han visto influidos grandemente por estas nuevas tecnologías, principalmente de la Internet; la cual hoy por hoy es la red de comunicación más grande que existe.
Primeramente, la digitalización de textos para un uso mayor de lectores, se ha incrementado por lo que, las obras impresas están sufriendo un deterioro en sus materiales por la exposición constante al rayo láser de herramientas electrónicas como el scanner, la fotocopiadora, entre otras.
Es importante, que el uso de estas herramientas sea adecuado y sirvan para preservar la información, esto, sin altos costos como la desaparición de obras impresas valiosas.
Si bien, es cierto que los textos disponibles en formatos electrónicos o en línea, tienen cada vez un mayor uso, por la facilidad de manejo del texto, así como la posibilidad de ir de una página a otra, sin la dificultad por ejemplo del volumen o tamaño del libro, en el caso de los ejemplares voluminosos; también es cierto, que el formato impreso no dejará de ser funcional por sus diversas ventajas como: el transportar fácilmente el material, la comodidad de lectura ya que se puede elegir libremente, el costo del papel, entre otros.
Son estas anteriores razones las que sustentan la ideología de que la función del papel no se verá desplazada por la Internet y sus variantes; ya que cada herramienta es útil dentro de diversos aspectos.
Además hay que tomar en cuenta, que la sociedad mexicana no cuenta con las posibilidades adecuadas para que toda la sociedad cuente con  estas herramientas o tenga acceso a ellas.
Dentro de las ventajas que trae el digitalizar o poner a disposición electrónica una obra son:
- trae mayores facilidades para manipular, editar. Copiar, etc, partes de un documento mayor
- presenta hipervínculos, los cuales, nos permiten ir de una parte del texto a otra o ir a otros documentos, sin necesidad de movernos físicamente
- se presenta una fragmentación del texto, a las cuales podemos llegar por medio de enlaces
- los materiales en línea presentan con mayor rapidez la  actualización de los ejemplares
- permite una colaboración intelectual colectiva, al trabajar con un texto

Todas estas ventajas han influido enormemente dentro del desarrollo de la educación y de la investigación.
Dentro de la educación, se pueden apreciar avances en el aprendizaje, cuando se trabaja con programas especializados para estas actividades, la comunicación de alumno – profesor, se ha visto beneficiada con el correo electrónico; el cual, ha facilitado y agilizado la misma.
Dentro de la investigación, los proyectos se han visto enriquecidos; ya que la red permite trabajar conjuntamente con investigadores de distintos países sin necesidad de estar cerca físicamente, ha facilitado el ordenamiento de la información así como su acceso a ella.
Sin embargo, estas nuevas herramientas tecnológicas no están disponibles para toda sociedad ya que son principalmente los jóvenes los que tienen mayor control de ellas, por que han crecido o nacido en esta nueva era informática; por lo que la situación actual de las personas de la tercera edad, es desoladora, ya que estos pierden sus trabajos con facilidad ya sea por no poder manejar estas herramientas o porque tienen temor de manejarlas y deciden mejor dejar de trabajar.
Esta situación debe ser concientizada ya que muchas empresas están perdiendo gran cantidad de experiencia por esta nueva situación tecnológica, por lo que, se deberían de implementar cursos de actualización y manejo de estas herramientas para no perder trabajadores valiosos.
Por otro lado, la bibliografía se ha visto beneficiada con estas herramientas ya que la exactitud de los textos es cada vez mayor gracias a estas herramientas; el manejo y disponibilidad de los documentos es mayor; la rapidez con la que se publican diversas obras es cada vez mayor a lo que era antes, la localización de diversas obras se a incrementado así como su estudio, el trabajo colectivo se ha visto beneficiado, etc.
Sin embargo, una de las principales desventajas que se presenta n la bibliografía con los materiales electrónicos, son los derechos de autor. Principalmente la bibliografía textual, se ha visto afectada ya que ésta busca llegar a la idea original que el autor quiso expresar en sus obras, y si estás han sido modificadas o alteradas por los usuarios en Internet, el estudio de estos documentos se ve obstaculizado; además las situaciones de plagio están a la orden del día por lo que; la bibliografía textual ha tenido que diseñar técnicas más sofisticadas para no dejarse llevar por estos engaños, y en este aspecto el material impreso es el idóneo para realizar los muchos estudios que se realizan dentro de este tipo de bibliografía.
Otro aspecto, es que antiguamente la elaboración de las obras realizadas con instrumentos rudimentarios o a mano, se realizaban cuidadosamente y con un detalle y precisión que actualmente son consideradas esas obras como obras de arte; esto, se ha perdido con el desarrollo de todas las nuevas tecnologías ya que suelen elaborarse las obras mecánicamente y en cantidades voluminosas.
“Un viejo tipógrafo como yo no deja de asombrarse día tras día de que sea tan fácil obtener aquello que artesanalmente era tan difícil. De mis tiempos de cajista de imprenta recuerdo cuán raro era hallar un filete o raya de una sola pieza que midiera tantos cíceros como necesitábamos; lo normal era que tuviéramos que formarlo con varias piezas, las cuales, en lo impreso, delatarían, con sus soluciones de continuidad, las penurias del taller. Recuerdo también lo penoso que resultaba componer una sola letra o palabra de cursiva en un contexto de letra redonda, pues había que abandonar la caja en que se componía, sacar otra, componer las letras o palabras de cursiva, guardar la caja en su chibalete y volver a la anterior para continuar la composición. Y así podría relatar casos y casos que pondrían de manifiesto cuán difícil era dotar de cierta elegancia a un impreso complejo. Las linotipias simplificaron y agilizaron la tarea de composición. Pero la letra impresa perdió calidad, ya que la composición linotípica podía ser peor, en algunos casos, que la letra de caja gastada por el uso. “ (PAGINA DE INTERNET)
 

Con las nuevas tecnologías basta con pulsar una tecla para modificar un trabajo, lo que antiguamente se lograba en días, ahora se logra en segundos o minutos.
Esto conlleva a que muchos nos olvidamos del aspecto estético al elaborar nuevos trabajos o páginas en Internet, de la belleza en la  armonía y la composición de algún texto o trabajo; los bibliógrafos se han dejado vislumbrar por las facilidades que presentan las nuevas tecnologías, lo cual, conlleva a la realización de trabajos mecánicamente y sin poner énfasis en la estética del trabajo.
“Ya no se concede valor alguno a los blancos de la página ni a las dimensiones de la caja de composición o mancha, que muchas veces aparece centrada en la página de papel, siendo así que un bibliólogo sabe que esa no es la posición; en consecuencia, los márgenes tampoco serán los adecuados. Se desconoce el espíritu de la letra. No importa cuál sea el estilo que se emplea: una romana antigua o moderna puede valer para componer un informe comercial, y una letra paloseco, para un manual sobre la historia del Medievo. Carecen de importancia los formatos, de manera que tanto da si se trata de un cuento infantil o de una novela rosa. El cuerpo de la letra y su interlineado son cuestiones indiferentes para los "nuevos tipógrafos": someten el tipo a los más exagerados estrechamientos o lo magnifican con un ancho inverosímil.En cualquier caso, la tipografía no es eso, pero eso es lo que nos ofrecen estos que hemos llamado "neotipógrafos". Y, desde el punto de vista bibliológico, la tragedia es similar: ya no se emplean las llamadas páginas de cortesía o de respeto (de cortesía o de respeto hacia el lector, claro); no hay una clara delimitación entre los principios, el cuerpo y los finales del libro; no importa cuánto blanco tengan los comienzos de capítulos o partes, ni la grafía de antetítulos, títulos y subtítulos; la disposición de las tablas o cuadros puede ser un desastre, pero no importa; ¿qué más da que las ilustraciones tengan formatos inadecuados y que no hayan recibido un tratamiento individualizado para valorar de ellas lo que en ellas es valorable y solo eso?” (PAGINA DE INTERNET).
Esta pérdida de estética al publicar obras en línea, se desarrolla por una falta de conocimiento de nuestra historia, de la historia del papel, del libro, de la imprenta; sin estos conocimientos los nuevos editores, publicadores, escritores, no pueden diferenciar y realizar un trabajo menos mecánico y frío sino se enfocan a lo que viven actualmente, y esto es la distribución masiva de ejemplares, con el fin único de obtener ganancias económicas, dejando a un lado la importancia del contenido intelectual de los materiales así como la belleza en la presentación de los materiales.
Dentro de este aspecto, el comercio editorial juega un papel muy importante dentro de la bibliografía radiante, ya que por medio de las nuevas tecnologías ha podido lograr un mayor control de la publicación de sus obras, desarrollar catálogos más sofisticados y además ha logrado obtener un mayor número de clientes ya que sus ejemplares llega a un numero mayor, por la mayor cobertura que tiene la red de redes, logrando obtener mayores ganancias.
Sin embargo, el comercio editorial como ya se menciono anteriormente a dejado de poner énfasis en la calidad de sus publicaciones tanto artísticamente como intelectualmente, se ha enfocado en las ganancias económicas sin importar lo que se venda, mientras que se venda, es por esto, que la calidad de lectura del país se ha visto afectado por estas circunstancias y por ende, el nivel cultural de México a sido afectado. Esta situación debe ser considerada para que se buque material de calidad y no dejarse llevar por la novedad o el diseño ingenioso de los materiales; sino buscar material de calidad intelectual; esto con el fin de que se eleve el nivel cultural del país así como el desarrollo de nuevas ideologías y sentidos críticos.
Finalmente, las nuevas tecnologías han influido enormemente la bibliografía; sin embargo, no hay que olvidar la historia del desarrollo de ésta, conocer por todo lo que pasó para llegar a donde está ahorita.           No hay que dejarnos deslumbrar por las nuevas tecnologías, menospreciando o haciendo a un lado los anteriores formatos en los que se encuentran las obras, ya que esto nos vuelve ignorantes ilustrados, en pleno siglo XXI, ya que hay que valorar y darle su justo valor a cada herramienta que nos permita acceder a la información para lograr obtener nuevos conocimientos para la creación de una ideología propia con matices críticos.

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OBRAS CONSULTADAS

- INEGI. Ciberhabitat, ciudad de la informatica. Disponible en: http://www.ciberhabitat.gob.mx/museo/2_historia/texto/texto_edadmedia.htm (Fecha de consulta:  30 de mayo de 2003)

- Martínez de Sousa, José.  Las nuevas tecnologías en el tratamiento de los textos (Los neotipógrafos) Junio 1998. Disponible en: http://www.uv.es/~barrueco/reb/esp/vol1no1/vol1no1d.html (Fecha de consulta: 15 de junio)

- Calvino Italo. Si una noche de invierno un viajero. Cap. XI       281-287 p.

- Borges. Ficciones. La biblioteca de Babel. - - 109-126p.

- Borges. Ficciones. El jardín de los senderos que se bifurcan. -  -127-149p.

- Borges. Ficcionario. La biblioteca total. - - 126-129p.

- Hese, Carla. Los libros en el tiempo. - - 25-40p.

- Thiem, Jon. Myths of the universal library.En Cyberspace textuality. - - 256-265p.

- Chartier. Orden. Bibliotecas sin muros. - - 69-89p.

- Chartier. Sociedad. Del códice a la pantalla. - - 249-263p.

- Duguid, Paul. Cuestiones materiales.

- George. Dentro de veinte minutos. - - 213-241p.

- Eco, Humberto. Epílogo. En el futuro del libro. - - 304-314p.

- O´donell. La pragmática de lo nuevo.  En el futuro del libro. - - 41-65p.

- Landow. Hipertexto. El hipertexto y la teoría crítica. - - 13-49p.

- Landow. Hipertexto. Reconfigurar el texto. - - 51-94p.

- Landow, George. Dentro de veinte minutos. - -213-241p.

- Levy. ¿Qué es lo virtual?. La virtualización del texto. 47-64p.

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