| La
nutrición del ser humano
Todos
los seres vivos han de alimentarse para vivir,
y esta alimentación y nutrición se encarga de
mantener el organismo y su desarrollo normal.
El ser humano para vivir necesita del oxígeno
que respira y de los alimentos que ingiere por
el tubo digestivo.
Los alimentos se asimilan mediante las diversas
funciones de diferentes órganos del cuerpo humano,
y los residuos se eliminan a través de la orina,
las heces y el sudor. A este conjunto de funciones
se le denomina metabolismo.
El organismo humano está compuesto por albúmina
(un tipo de proteínas), combinaciones de albúmina
con hidratos de carbono, con ácidos nucleicos
y otras sustancias, sustancias colágenas semejantes
a las albúminas (albuminoides), grasas, sales
minerales y una gran cantidad de agua.
Para la alimentación y la nutrición del ser
humano existen sustancias alimenticias y alimentos.
Las sustancias alimenticias son aquellas capaces
de transformarse en material orgánica y que
pueden absorberse por la sangre, ya sea en forma
directa o bien después de pasar por el proceso
digestivo. Las sustancias alimenticias se agrupan
en: albúminas (prótidos), hidratos de carbono
(glúcidos), grasas (lípidos), sales minerales
y agua. Pero en la naturaleza existen muchos
alimentos que son mezclas de sustancias alimenticias
reunidas en proporciones muy diversas.
Tanto los alimentos naturales como los preparados
artificialmente para facilitar su digestión
tienen unas sustancias más que otras. Por esta
razón la alimentación humana debe ser variada
a fin de que el organismo se nutra de lo indispensable
para conservar la buena salud.
La buena nutrición del ser humano debe ayudar:
al crecimiento en las primeras etapas de la
vida; a reparar los tejidos; a mantener la temperatura
corporal; a proveer la energía necesaria para
las funciones musculares, internas y de relación.
Debe entenderse que la cantidad necesaria de
sustancias alimenticias variará si es que el
ser humano esté en etapa de crecimiento o ya
esté plenamente desarrollado; también dependerá
del clima. Los alimentos así poseen un índice
dinámico, para proveer energía, y un índice
plástico, para construir y reparar tejidos.
Las
frutas
La
primitiva alimentación del hombre fue frugívora
o sea compuesta casi exclusivamente de frutas,
a las que solían agregarse algunas raíces o
tubérculos. La major demostración de esto son,
sin la menor duda, las manos creadas para trepar
a los árboles y alcanzar sus frutos, como hoy
día siguen practicando los simios.
Es conocido que no todas las frutas son iguales
en su contenido, como no lo son en la forma,
ni en su valor nutritivo y, en algunos casos
sus valores terapéuticos.
La division clásica de las frutas es: frutas
ácidas, frutas dulces y frutas secas. Sin embargo
esta division tiene otras muchas subdivisiones
en razón del contenido vitamínico, mineralógico
o de lípidos. Por ejemplo, las manzanas y los
plátanos, pese a su enorme diferencia de formas,
son dos frutas esencialmente feculentas.
Las frutas aportan azúcares, muy diferentes
a las industriales, sales minerales, vitaminas
y calorías, así como materias nitrogenadas,
grasas, hidratos de carbono, celulosa y albúmina.
Las
sales minerales en las frutas
Las
sales minerales son imprescindibles para la
salud, y aún para la vida misma. Afortunadamente
en las frutas en general se hallan presentes
las sales minerales en mayor o menor cantidad.
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El azufre se puede encontrar en la aceituna,
aguacate (palta), avellana, cacahuate (maní),
castaña, cereza, chabacano, melocotón, fresa,
manzana, nuez, pera y piña.
El calcio se encuentra en la aceituna, aguacate,
almendra, aracea, avellana, cereza, ciruela,
chabacano, chirimoya, fresa, grosella, higo,
manzana, melocotón, melon, naranja, nuez, pera,
uva.
El cloro se encuentra en la aceituna, avellana,
chabacano, manzana, melocotón, pera, uva. El
cobre puede encontrarse en la aceituna, avellana,
castaña, chabacano, chirimoya, melocotón, naranja,
nuez, pera.
El fósforo se encuentra en la aceituna, aguacate,
almendra, avellana, cacahuate, castaña, ciruela,
chabacano, chirimoya, granada, grosella, manzana,
melocotón, melán, naranja, nuez, pera, piña,
plátano.
El fluor se encuentra en el aguacate. El hierro
se encuentra en las siguientes frutas: aguacate,
avellana, cacahuate, castaña, cereza, ciruela,
chabacano, chirimoya, fresa, Granada, grosella,
higo, manzana, melocotón, melon, naranja, nuez,
palosanto, pera, piña, plátano, uva.
El magnesio se encuentra en frutas como la almendra,
avellana, cacahuate, castaña, cereza, ciruela,
chabacano, fresa, grosella, manzana, melocotón,
nuez, pera, piña plátano, uva.
El manganeso se encuentra en la aceituna, castaña,
ciruela, higo, manzana, melocotón, naranja,
nuez, pera, piña, uva.
El potasio se encuentra en la almendra, avellana,
cacahuete, castaña, cereza, chabacano, chirimoya,
fresa, grosella, manzana, melocotón, naranja,
nuez, pera, piña, plátano, tamarindo, uva.
El silicio se encuentra en la cereza, ciruela,
chirimoya, fresa, manzana, melocotón, pera,
uva. El sodio se encuentra en las castañas,
cerezas, ciruelas, chabacanos, frambuesas, fresas,
fresón, granada, manzana, melocotón, naranja,
nuez, pera, plátano.
El yodo se encuentra en la fresa, granada, melocotón,
pera, piña, uva.
Las
calorías y las proteínas en las frutas
Los
estudios nutricionales han analizado la composición
calórica y proteica de las frutas. Entre las
frutas dulces, las sandías aportan 300 calorías
por cada kilogramo y 200 miligramos de proteínas
(albúmina, gluten y caseína) por cada 100 gramos
de fruta; los melones 300 calorías y 300 mgrs.;
los limones 350 calorías y 750 mgrs.; las fresas
400 calorías y 600 mgrs.; las naranjas 450 calorías
y 1,100 mgrs.; las piñas 500 calorías y nada
de proteínas; las manzanas 500 calorías y 400
mgrs.; los melocotones 500 calorías y 950mgrs.;
las cerezas 550 calorías y 1,200 mgrs; las peras
600 calorías y 350 mgrs.; las ciruelas 600 calorías
y 550 mgrs.; los higos aportan 700 calorías
y 1,350 mgrs.; las uvas 750 calorías y 700 mgrs.;
finalmente los plátanos aportan 900 calorías
por cada kilogramo de fruta y 2,300 mgrs. Por
cada 100 gramos de plátanos.
Entre las frutas oleaginosas, las aceitunas
aportan 1,800 calorías por cada kilogramo de
fruta y 5,250 mgrs. de proteínas por cada 100
gramos de aceitunas; los cocos aportan 3,350
calorías y 8,900 mgrs.; los cacahuates 5,500
calorías y 27.5 gramos de proteínas; las almendras
6,100 calorías y 21.4 gramos; las avellanas
6,200 calorías y 17.4 gramos; las nueces 6,450
calorías y 16.7 gramos; los piñones aportan
7,400 calorías por cada kilogramo de fruta y
14 gramos de proteínas por cada 100 gramos de
esta fruta.
Recordemos en este punto que las necesidades
calóricas diarias para el ser humano no deben
superar las 2,000 calorías.
Entre las frutas desecadas, las ciruelas secas
aportan 2,500 calorías y 2.35 gramos de proteínas;
los dátiles 2,600 calorías y 2 gramos de proteínas;
los higos secos 2,800 calorías y 4 gramos de
proteínas; las pasas aportan 3,000 calorías
por cada kilogramo de fruta y 2.5 gramos de
proteínas por cada 100 gramos de pasas. Las
castañas tiernas aportan 1,900 calorías y 3.8
gramos de proteínas; las castañas secas aportan
3,500 calorías por cada kilogramo de fruta y
8.1 gramos de proteínas por cada 100 gramos
de castañas secas.
En conclusion, con la alimentación con frutas
podemos obtener los elementos primarios y principales
que el organismo necesita para su desarrollo
y su conservación.
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