El
cáncer del cuello del útero por lo general no
da síntomas, y es porque no hay síntomas que uno
debe hacer la citología una vez al año para encontrar
si es que existe esta enfermedad o no. Una citología
debe hacerse en una mujer después de los 18 años,
una vez al año, y si es sexualmente activa debemos
hacerla porque queremos descartar displasia. Cuál
es el mérito de ver pacientes que vienen a la
emergencia del hospital, como uno puede ver en
nuestros países latinoamericanos, una mujer que
viene con hemorragias vaginales, con una secreción
sanguinolenta o sangra bastante, y uno hace el
examen y encuentra un tumor, como una coliflor
que empieza a crecer por la parte interna del
útero y sale a la vagina, un tumor interno del
cuello del útero, como un cáncer avanzado. El
tumor se riega a la vejiga, el tumor se irradia
al recto, finalmente el tumor se riega por todas
las partes de la pelvis y prácticamente el pronóstico
es malísimo y la sobrevida es muy mala. Yo les
pregunto, qué es mejor, encontrar una enfermedad
con un cáncer avanzado o con un cáncer que está
empezando? Definitivamente no hay duda en la respuesta:
encontrar un cáncer que empieza es mejor en el
sentido que uno puede tratar y ofrecer cura al
paciente. Y qué es mejor? Encontrar un cáncer
incipiente que empieza o encontrar un precáncer?
Y la respuesta es clara. Si uno encuentra un precáncer,
hay tratamientos que se pueden ofrecer a la paciente:
"señora si encontramos una displasia, un precáncer
del cuello del útero yo le garantizo que usted
tiene una chance de curación de más del 95% que
es buenísima".
Pero si es un cáncer el tratamiento es mucho más
radical. El tratamiento del cáncer del cuello
uterino en estadío I, Ib y 2a implica una histerectomía
radical y si el estadío es un cancer más avanzado
se usa radiación y probablemente quimioterapia
y el pronóstico es mucho peor. |
Hablando
de displasia, dijimos que era un virus, el papiloma
virus. Pero qué ocurre, cuando este virus ingresa?
Las células pueden cambiar a lo que se llama
displasia leve, que es grado I, hasta una displasia
avanzada, que es grado III. Pero ustedes me
preguntarán, pero entonces de que depende que
el virus pase de grado I a grado III y de grado
III a cáncer? Y depende de que tipo de virus
es, que tan agresivo es y como evoluciona la
paciente. Este es el concepto más importante
de salud pública que quiero darle a los pacientes,
con mi experiencia en Salud Pública en la Universidad
de Ottawa en Canadá, siempre he tenido la idea
de por qué siendo un cancer que va tan lento
de precáncer a cancer, ¿por qué es el más frecuente
en Latinoamérica? Y la respuesta es simple.
Porque no estamos haciendo el despistaje como
debería ser. No estamos haciendo el screening
como debería ser, sea porque la paciente no
se hace ver a tiempo, o la citología no está
bien hecha o no se ha puesto el interés necesario.
Y estamos hablando de una prueba que debe hacerse
solo una vez al año. No es mucho lo que pedimos.
Y este concepto, pero si me preguntan "doctor,
si no siento nada porque tengo que hacerme el
chequeo?" Y esa es la respuesta que quiero darles
a ustedes y ese es el motivo de este programa.
Es decirles que la displasia o precáncer del
cuello del útero no da síntomas, y que el cáncer
inicial tampoco da síntomas. Los síntomas como
dolor o sangrado vaginal, pérdida de peso, orinar
sangre son síntomas de cancer avanzado. |