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A tan solo 40 minutos al norte del Distrito Federal, en el
k.m. 69 de la autopista México- Querétaro se encuentra localizado TEPEJI
DEL RIO, HIDALGO.
Dos pueblos prehispánicos dieron origen a la ciudad de Tepeji, los náhuatl
de Tepexic y los otomíes de Otlazpan.
Los restos y monumentos encontrados en la zona arqueológica El Tesoro,
demuestra que en este municipio se establecieron los primeros pobladores
del estado de Hidalgo y todo parece indicar que los habitantes de Tepexic
fueron contemporáneos de la cultura Teotihuacana, de acuerdo a
exploraciones realizadas en la misma zona arqueológica.
La ciudad fue fundada por los frailes franciscanos en el año de 1558,
aunque 500 años antes de la llegada de los españoles a nuestro continente,
ya se encontraba habitado el antiguo Tepexic (lugar de peñascos).
La Iglesia y Ex-Convento de San Francisco de Asís, joya colonial del Siglo
XVI, fue construida mediante la unión de los pueblos prehispánicos de
Tepexic y Otlaxpan. En el interior se exhibe una muy importante colección
de pinturas coloniales de gran formato, sobresaliendo las de los autores
Juan Correa y Francisco Martínez.
En diferentes partes del Municipio se han encontrado vestigios
arqueológicos de gran valor histórico.Destacan tres piezas
aztecas:Chicomecoatl (Siete Serpiente) Xilonen(Diosa del maíz tierno) y
Maxcuilxochitl (Cinco flor).Actualmente estas piezas y otras de similar
importancia se exhiben en el Museo de la Casa de Cultura.
Haciendas y casas antiguas, arcos de cantera, puentes de piedra, que
formaban parte del Antiguo Camino Real que se dirigía al norte del país,
se mantienen como mudos testigos del recorrido en diligencia realizado por
personajes de nuestra historia como Hidalgo, Juárez, Maximiliano que
hicieron escala en Tepeji.
El 3 de Junio de 1861, el "Filosofo de la Reforma": Don Melchor Ocampo, es
fusilado en la Hacienda de Caltengo.
La naturaleza dota a Tepeji del Río de paisajes y atractivos naturales en
los que puede realizar senderismo, días de campo, practicar bicicleta de
montaña etc.
Aquí usted encontrara la tranquilidad de la provincia, clima templado,
gente amable y atractivos históricos. Y para que su estancia sea mas
placentera, en los restaurantes podrá disfrutar de la comida típica de
Hidalgo: la barbacoa, los escamoles etc.
Además, Tula, la cuna de la civilización tolteca se localiza a 15 minutos
y los famosos balnearios de aguas termales de Ajacuba, a solo 30 minutos.
LEYENDA DEL CRISTO DEL SANTO ENTIERRO TEPEJI DEL RIO, HIDALGO.
En el siglo XVI el poblado de Tepeji era paso obligado para los viajeros
que se dirigían a la capital del Virreinato a entregar o vender las mulas
que traían del norte.
Pues bien, en una hermosa tarde, las pocas personas que paseaban por las
cercanías del convento, vieron que una mula se internaba por las puertas
del cementerio, aún cuando algunos de ellos comentaron sobre su
procedencia, sobre la falta de arriero y sobre el lugar en el que animal
vagabundo buscaría refugio.
Al día siguiente, cuando el sacristán abrió la puerta de la iglesia,
encontró una mula cargada con dos cajones, echada cerca de la puerta, lo
que impedía la entrada de los frailes. Llamó al cura y entre ambos
trataron de levantar a la acémila sin lograrlo. Esta operación se repetía
cada que llegaba algún hombre, pero parecía que el animal se había
adherido al suelo. Hasta que al fin alguien sugirió que se le quitara la
carga, cosa que realizaron inmediatamente y enseguida el animal se levanto
sin ningún esfuerzo.
Paso el tiempo el tiempo y al ver que no se presentaba el dueño de la
bestia, se consulto el caso a las autoridades civiles y religiosas. Ambas
convinieron en abrir las cajas para ver su contenido. Se procedió a forzar
las cerraduras y se encontraron con un Cristo de gozne dividido. Y este es
el Cristo guardado en una urna que se venera bajo advocación del Santo
Entierro y que todos los Viernes Santos sale del templo acompañando a los
cuadros de la Procesión del Silencio.
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