A partir de una nube en rotación, la
nebulosa solar, se forman el Sol y los planetas hace aproximadamente 4500
millones de años. Contienen alta proporción de H y He (en
conjunto más del 98%), aunque también había presencia
de gases como NH3(amoníaco), CH4 (metano)
y H2O (vapor de agua).
Al ir tomando consistencia como planetas,
la tierra era al principio como los planetas jovianos: prácticamente
bolas de gas, donde destaca la presencia de gases nobles.
Al igual que otros planetas que no poseen
atmósfera, la tierra también perdió la suya por su
poca gravedad, ésta no era capaz de aguantar a los gases más
ligeros, que escaparon.
El proceso de "recuperación" de una
atmósfera se produce gracias a una desgasificación, que consiste
en la emanación de gases desde el interior de la tierra, al igual
que sucede en los volcanes, donde además de lava salen a la superfície
gases como CO2, CH4, vapor de agua, etc. La autogravedad
de la tierra, que además se iba acrecentando por la presencia de
nuevos materiales, ya es capaz de empezar a aguantar estos gases y llegamos
al punto de una ATMÓSFERA PRIMITIVA. Aquélla sería
irrespirable, pero fue útil para que apareciera vida en forma de
microorganismos, etc. Contenía un alto nivel de CO2,
que fue convirtiéndose en oxígeno gracias a la fotosíntesis
o fotodisociación (disociación de moléculas por efecto
de la luz), según teorías actuales. Se forma entonces la
mayor parte del oxígeno, nitrógeno y vapor de agua, además
del CO2 que ya había presente. Así es como conocemos
nuestra atmósfera hoy en día.
Incluso existen teorías que afirman
que una atmósfera inicial como la que existe en la actualidad no
hubiese favorecido la aparición de vida, pues una alta cantidad
de oxígeno es letal para procesos biológicos a niver molecular,
a primera escala.
Otras teorías también añaden
que con la contaminación se está haciendo el proceso inverso
de formación de la atmósfera, pues se está acumulando
de nuevo el CO2, y recordemos que era uno de los gases con más
presencia en la atmósfera primitiva.