Civilizaciones Antiguas
En
el papiro de Tulli, que se encuentra en el museo del Vaticano y queformó
parte de los anales reales de Tutnosis III - hace unos tres mil cuatrocientos años
-, interpretado por Boris Rachewiltz, see encuentra este apasionante relato,
relativo al tema que estamos tratando: "En el año 22, tercer mes de
invierno, a la sexta hora
del día, los escribas de la Casa de la Vida notaron la llegada de un círculo
de fuego en el cielo, su cuerpo tenía una vara de largo por un quinto de ancho;
aunque no tenía cabeza, su boca despedía un aliento de olor fétido".
Continúa el papiro con más descripciones y acaba diciendo: "...Cayeron
del cielo peces y aves, una maravilla jamás vista desde que este país
existe". En
el cantar IV de Akenatón leemos: "Y así sucedió que estando el faraónde
caza del león, y siendo en pleno día, sus ojos se fijaron en un disco refulgente
posado sobre una roca... y su brillo era como el oro y la púrpura;el faraón
cayó de rodillas delante del disco".Andreas
Faber-Kaiser, en su interesante libro "Las nubes del engaño", presenta
la siguiente cita de la obra china "Ciencia Natural": "Bajo el
reinadode Yia ji, hace unos cuatro mil años, se vieron dos soles en la ribera
del río
Feichang, uno ascendiendo en
el este y el otro descendiendo en el oeste, que rugian como el
trueno".Ke Yang,
un profesor de Ititeratura china que se dedicó a recopilar datossobre estas
extrañas luces de la antigüedad, nos dice: "Un día de enero del
año 2 - año 314 de nuestra era - bajo el reinado del emperador Jianxing,
el sol se precipitó a tierra y otros troes soles surgieron juntos por encima
del horizonte.Y otro día, el sol descendió rápidamente hacia el suelo, y
otros tres soles volaron uno junto a otro .." XVIII
Alexandre Guy Pingré, que publicó en París, en 1783, su célebre
obra «Cometographie», obra
que trata de cometas y de naves extraterrestres,
narra en sus dos tomos que el primer avistamiento de ovnis debe
fijarse según sus investigaciones históricas, basándose en testimonios
de observadores del acontecimiento, en el año 2296 antes de jesucristo, o
sea, hace cuatro mil doscientos setenta años, fecha en que fue visto un
ovni en China y Japón; es decir, hace cuatro mil doscientos años el
emperador Tschón, que reinaba en aquella época en China, consiguió de un
invitado de honor, un «extraterrestre» los planos y la enseñanza técnica
que le permitieron
construirse un «vehículo volador», en el cual hizo viajes al
espacio. En el libro (manuscrito) «Viaje a lo Ilimitados cuenta el gran pensador
chino Tschuang Tzu, en el tercer siglo antes de jesucristo cómo voló
sobre las espaldas de un gigantesco pájaro hasta una altura de unos 52.000
m. adentrándose en el espacio... En
Roma, ya llegado el año 192 después de jesucristo, ocurrió durante el imperio
de Pertinax un hecho alarmante. Roma fue visitada por un globo-disco
extraterrestre. Pertinax dejó acuñar una moneda en honor a tal visita. Se ve en
semirrelieve a la diosa Providencia que levanta los brazos en señal de bienvenida.
Otra prueba irrefutable -para algunos investigadores muy avanzados - de que- los
extraterrestres repitieron sus visitas también en el segundo siglo de
nuestra Era son las pilas eléctricas que fueron descubiertas en 1936 en Juyot
Rabu, cerca de Bagdad. Otras diez fueron halladas más tarde en
Catesifonte. Una de estas pilas o baterías eléctricas, se encuentra en el
Museo de Bagdad. Produce 1,5 voltios.