Más del 50 por ciento de la basura que se genera diariamente en el hogar son restos de alimentos, además de residuos reciclables como plástico, vidrio, cartón y metal
El separar los residuos del hogar, empezando por los de la cocina, ayuda a conservar el medio ambiente y permite que en lugar de convertirse en basura se transformen en materiales de reuso o reciclables.
Si bien más de la mitad de los desechos que genera a diario una vivienda son residuos de alimentos, de las cocinas modernas también surgen grandes cantidades de envases y bolsas de plástico, cajas de cartón, latas, frascos y otros muchos materiales que se pueden reciclar.
Una manera sencilla para empezar a separar estos desechos en
el hogar es usar dos bolsas o contenedores: uno para los residuos orgánicos o
biodegradables, con los que se elabora composta como mejorador de suelos de
cultivo, y otra para los inorgánicos o no degradables, pero reciclables, explica
René Solinís, consultor de la empresa Ingesa.
Otra forma de dividirlos es
seguir un patrón universal que hace más fácil la recolección y el reciclaje, y
que consiste en dividir los materiales en seis colores, uno para cada tipo de
desecho: orgánico (verde), plástico (azul), vidrio (blanco), metal (gris), papel
y cartón (amarillo), y los tóxicos y sanitarios (rojo).
"Si desde el principio separamos los residuos se ahorran muchos pasos y mucho dinero en un manejo posterior; en muchas ciudades de Europa y Estados Unidos ya es obligatorio almacenar los residuos separados para que después se puedan reciclar", expresa el también maestro en Ciencias Ambientales.
LAS TRES ERRES
Otra estrategia complementaria para separar la basura sería la llamada "Regla de las Tres Erres".
"Esta regla significa reducir, reusar y reciclar", explica Martha Rocha, asesora pedagógica en Jalisco, México: "el reducir es hacer menos los residuos e implica disminuir tanto el consumo de productos envasados como el tamaño de la basura aplastándolos y doblándolos para que ocupen menos espacio".
El reciclar es someter una materia a cierto proceso para que pueda volver a ser utilizable, y en el cual también participan empresarios y recolectores privados que le apuestan a la compra-venta de reciclables tanto a negocios, escuelas e instituciones.
La mayoría de las recicladoras (de materiales como papel, cartón, entre otros), compran por toneladas residuos limpios y separados, pero existen minoristas que los pagan por menor cantidad. Otra manera de contribuir con la cultura del reciclaje es donarlos a instituciones de beneficencia para que los puedan vender.
COLORES BASURA
Para facilitar la
reutilización y el reciclaje, a nivel mundial los desechos orgánicos e
inorgánicos se clasifican en seis distintos colores, uno para cada tipo de
material. Tome nota, compre sus botes o bolsas y deposite los desechos
correctamente.
ORGÁNICO (VERDE)
La mayor parte de los
residuos de la cocina son orgánicos, es decir, biodegradables. A partir de ellos
se produce composta o mejorador de suelos de cultivo. Hay que evitar depositar
huesos de animales porque contienen grasas, que causan "problemas técnicos", y
porque tardan mucho en degradarse.
Deposite:
Evite depositar:
Deposite de preferencia por
códigos:
VIDRIO (BLANCO)
De los primeros
materiales que se reciclaron en el mundo. En el contenedor no se deben incluir
ni los espejos ni los focos. Se subclasifica según el color del
vidrio.
Deposite:
METAL (GRIS)
Material de gran demanda y valor por su alta posibilidad de
reciclaje, y de un costo de recuperación grande. Se vuelve más valioso cuando
está limpio y comprimido.
PAPEL Y CARTÓN (AMARILLO)
De alta
posibilidad de reciclaje, se sugiere depositarlos en el contenedor limpio y
doblado. Se subclasifica en seis tipos de papel, siendo los más cotizados el
periódico y el bond. Con él se elabora más papel, servilletas, servitoallas de
cocina y hasta toallitas húmedas para las manos.
Deposite:
SANITARIOS Y TÓXICOS (ROJO)
Contenedor
especial para los residuos biológicos infecciosos como papel higiénico, toallas
sanitarias, pañales, materiales de curación, así como los materiales tóxicos
como pilas, sprays, solventes, acetona y cloro.
OTROS
Todo lo que no quepa en las demás
clasificaciones como ropa, cerámica, espejos, envases mixtos (que combinan
varios materiales), entre otros.