CD
DDD Digital recording. |
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Coro |
Coro |
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Coro |
Coro |
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Coro piccolo |
Pequeño coro |
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Solo per Baritono |
Solo para barítono |
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Coro |
Coro |
Instrumental
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Coro e coro piccolo |
Coro y pequeño coro |
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Coro e coro piccolo |
Coro y pequeño coro |
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Coro |
Coro |
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Coro |
Coro |
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Solo per Baritono |
Solo para barítono |
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Solo per Tenore e Coro (Tenori e Bassi) |
Solo para Tenor y Coro (Tenores y Bajos) |
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Solo per Baritono e Coro (Tenori e Bassi) |
Solo para Barítono y Coro (Tenores y Bajos) |
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Coro (Tenori e Bassi) |
Coro (Tenores y bajos) |
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Solo per Soprano e Ragazzi |
Solo para soprano y niños |
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Solo per Baritono |
Solo para barítono |
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Solo per Soprano |
Solo para Soprano |
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Solo per Baritono e Coro |
Solo para Barítono y Coro |
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Soli (3 Tenori, Baritono, 2 Bassi) |
Solistas (3 Tenores, Barítono, 2 Bajos) |
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Coro doppio |
Doble Coro |
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Solo para Soprano |
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Solo per Soprano e Baritono, Coro e Ragazzi |
Solo para Soprano y Barítono, Coro y Niños |
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Solo per Soprano |
Solo para Soprano |
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Coro |
Coro |
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Carl Orff, compositor alemán contemporáneo (1895-1982), se dio a conocer mundialmente el 8 de Junio de 1937 con el estreno en Francfort de Carmina Burana (Canciones de Beuern). Esta obra, que el autor subtituló "Canciones profanas para solistas y coro con acompañamiento de instrumento e imágenes mágicas", es, en realidad, una gran cantata escénica con mímica y ballet. Sin embargo, actualmente se tiende a interpretarla en salas de concierto. Los textos utilizados por Orff para esta obra proceden de una colección de poemas medievales reunidos en un códice descubierto en 1803 en el monasterio benedictino de Beuern (Alta Baviera). Estos textos, la mayoría del siglo XII, están escritos en gran parte en latín medieval, pero también en antiguo alemán con mezcla de latín y de francés. Sus argumentos son variados: canciones de amor, de taberna, sátiras, canciones estudiantiles, etc... De ellas emana una filosofía simple y directa del amor y de la vida. De la colección completa de los Carmina Burana, el autor escogió 25 canciones y las ordenó de modo que pudieran ser representadas en un escenario. En cuanto a la música, se amoldó a la sencillez de los textos. Aproximadamente la mitad de las piezas son canciones cuyas melodías se repite en cada estrofa casi sin variantes, limitándose algunas veces a realizar simples escalas mayores o menores. El ritmo es el encargado de dar variedad al conjunto, impidiendo así cualquier monotonía. Esta riqueza rítmica es, posiblemente, la característica más importante de los Carmina Burana. La obra está escrita para tres solistas vocales (soprano, tenor y bajo), coro mixto, coro de voces blancas y una gran orquesta con una sección de percusión particularmente nutrida. Consta de una introducción, tres partes (la llegada de la primavera, el vino y el amor) y un final. No obstante, comienza con el grito de júbilo "O fortuna!" por parte del coro al que sigue otro fragmento dedicado a "Las heridas causadas por la Fortuna". La primera parte, dedicada a la llegada de la primavera, esta a su vez divida en dos fragmentos. En el primero de ellos Orff evoca el rostro puro de la primavera con los metálicos sonidos del xilófono y el coro, para más adelante poner en boca del barítono solista los versos dedicados al sol "Omnia sol temperat". De nuevo el coro interrumpe con rítmicas figuras avisándonos que con la primavera llega la alegría. Comienza entonces la segunda sección de esta primera parte que el compositor titula "Uf dem anger" (Sobre el césped) donde una danza instrumental nos invita a disfrutar de la alegría y la diversión en comunidad. Después del baile, un canto del coro al "bosque reverdecido" en ritmo de vals lento, al que sigue la ofrenda al amor. Una ronda de jovencitas invita a los hombres a bailar: "Dulce boca color de rosa, �Ven y cúrame!" La primera parte finaliza con el grandioso coro "Si la tierra entera fuese mía" bajo una fanfarria de trompetas y trombones. La segunda parte de la cantata, "In taberna", está dedicada al vino. Comienza con un lamento del barítono acompañado por un excitado ritmo. El tenor canta el llanto del cisne que se ha quemado en el horno de la cocina; su color blanco se ha vuelto negro. A continuación el abad de Cucania entona su canción báquica a la que responde el coro. Esta segunda parte concluye con el coro de hombres cantando su plegaria al vino "In taberna quando sumus". La tercera y última sección, "La corte del amor", nos recuerda la música cortesana de la Edad Media. El compositor pone fin a la cantata con la titánica exclamación del principio "Oh fortuna que cambias como la luna". Este inmenso canto al amor y a los placeres terrenales, extraído de la Edad Media, nos muestra un cuadro lleno de color y alegría que contrasta con la imagen grave y sobria de la música medieval, en general. Carmina Burana, en su versión original, o en ésta de Carl Orff, nos muestra la riqueza del estilo que dominaba en el medioevo y nos llama, en cierta forma, a recuperar la práctica vocal e instrumental del enorme, y ciertamente abandonado, corpus de literatura musical que poseemos en lo que a música profana se refiere. |
