| c�mo pudiste antigua madre acoger en tu seno toda la furia acumulada en los canales semin�feros de un b�rbaro extreme�o loco de sol y de destino a quien generaciones y m�s generaciones le corr�an a gritos entre la piel sudada y la armadura c�mo pudiste contener en tu m�nima vasija toda el agua de tantos manantiales ser la portadora del verbo en el que caben todas las acciones c�mo pudiste diminuto cayuco peque�o acali de conacaste acarrear r�o abajo a tantos pueblos c�mo pudiste �nica ra�z sostener tantos �rboles subir desde tu piel de n�spero a todas las concentraciones que en tu lejano nombre se suceden ah portadora de incontables icpalis incansable tejedora de ayates moledora de todos los ma�ces que historia de prodigios creci� desde la oculta flor de tus ovarios hacia las dimensiones del delirio r�os de semen corrieron a la par de la sangre r�os de �spero sue�o de preguntas sin voz desesperados r�os de semillas anegados los llanos salvajes de la angustia arroyos con futuro de mar agua reci�n nacida llorando sus gotitas entre helechos oscuros y sagradas serpientes dime antigua madre tu claridad de estatua para encontrar los t�neles secretos que corren por el lecho profundo de tu cauce dime tu tumultuosa soledad el cotidiano duelo de tu entrega para poder ahora desandar las ra�ces navegar por las venas de una edad sin memoria y otra vez descubrir tu comarca de encendidas pieles asombrada de p�jaros prometedora de m�gicos frutos bajo el ajeno cielo donde un sol desconocido traza la geometr�a de los nuevos designios pero a�n estamos aqu� y otra vez ganaremos la tierra para los Nietos del Jaguar |
| PARA LOS NIETOS DEL JAGUAR desde abajo desde donde fue el principio vino creciendo la ra�z extra�amente hacia arriba buscando luz tal vez aire respuestas escalera para los jugos primordiales oscuro metal marc�ndonos hasta un futuro irremediable as� se grito el rumbo se traz� la se�al se rotur� el surco de la estirpe nadie supo d�nde comenz� c�mo vino retorci�ndose apretado entre piedras levantando agua serpientes minerales r�os de verde hasta olvidar el nudo del origen carg�ndonos la sangre de preguntas dudas sollozos germinales contra la oculta ordenaci�n la ceniza levantando su flor bestias ancestrales reviviendo sus lunas negras constelaciones contra un cielo amarillo encendiendo la noche con sus jades de asombro pobl�ndonos el pecho de sedientos rugidos ah qu� noche tan noche qu� soledad tan sola qu� silencio pre�ado de palabras te abrieron te rompieron te escupieron la entra�a devolviste en amor lo que engendr� la rabia vencida triunfadora dominante esclava qu� sue�o despiadado corri�ndote la sangre qu� b�rbaro prodigio desbord�ndote fij�ndote en el tiempo volandera ra�z oculta rosa ah qu� mano la tuya amontonando vida junto al reto�o triste que fuente de dolor aliment�ndolo hasta llegar a lo alto de la nueva palabra extra�a ajena de tan lejos venida pero t� ya sab�as desde siempre sab�as que era tuyo el acento tuya la claridad del barro tuya la rebelde sumisi�n de la piedra tuya toda la m�sica |
| PEDRO GEOFFROY RIVAS 1908-1979 |