| 13. Introducción a la literatura joánica |
| LA
PRIMERA CARTA DE SAN JUAN Las cartas que disponemos responden a esto, a los momentos de crisis y polémica que rodearon la vida comunitaria. El hecho de conservar unas cartas y no otras nos induce a pensar que la polémica fue fuerte, que distanció unos grupos y otros, y que las cartas fueron muy apreciados por algunas comunidades. Estas cartas pasaron a la Gran Iglesia, no sin cierta polémica. Este escrito es muy repetitivo, presenta dos temas que reitera constantemente. Es del estilo del "editor", pero llevado al extremo, es un gran discurso que da vueltas y vueltas sobre sí mismo. Esto nos puede hacer sospechar que no es sólo de un individuo, sino que han intervenido más manos. No lo sabemos. Además, presenta cambios de estilo, hay frases cortas, cortantes, antitéticas y apodícticas. La forma parece de una homilía, una exhortación, de hecho induce a pensar que se ha partido de unas frases cortas que luego se van desarrollando. También el final parece añadido, desde el Jn 5, 14-21, como una nueva redacción. Sin duda es muy distinto a otras cartas del NT. Las hipótesis que se han formulado sobre esta formación literaria van, desde considerar que estamos ante varios estadios, posición que fue mantenida por el Bultman, hasta hablar de una unidad formativa. En este último sentido estamos ante un escrito continuado de principio a final, de una misma mano, teológicamente avanzada y profunda, una homilía escrita y enviada por su contenido tan importante e interesante. Alguien que escribe lentamente, sobre cuestiones preocupantes en el siglo II. Esta Primera Carta de San Juan está redactada desde una tradición joánica ya formada, el autor es conocedor de la labor del editor del Evangelio, incluso puede que fuera el mismo. El estilo está ya definido, es discursivo. Pero además hay contactos con otros escritos del NT, es decir, estamos ante tradiciones ya abiertas a la Gran Iglesia, no es típicamente joánico, sino que hay algo más abierto. Esto nos hace pensar en un escrito más tardío, de la época de la redacción, en la apertura a los grupos de la Gran Iglesia. Los temas centrales del escrito son dos: la polémica contra la herejía, y la cuestión del amor. El escrito es antiherético, y aunque presenta una forma aparente de carta, creemos que estamos más ante un escrito discursivo, con utilización del plural en las personas implicadas: nosotros y vosotros. La herejía contra la que lucha es el docetismo, ya visto, de algunos de estos grupos. Se repiten las cuestiones antidocetas: la expiación de Cristo, su venida en carne, una cierta tendencia a normativizar desde la Palabra y la ética, es propio de la apertura a la Gran Iglesia. Escatológicamente trata de corregir la escatología presentista de los herejes, es futurista, va para largo y desconocemos el día y la hora. La clave es la vida moral y ética: amor fraterno frente a la desmedida euforia de estos grupos. Lógicamente lo localizamos a finales del siglo I y principios del II, en las mismas zonas de los grupos joánicos: Perea, Judea o Samaria. El escrito tiene cinco grandes bloques: un proemio que hace de testimonio y anuncio del contenido y la intención. La primera parte sería la exposición fundamental sobre la luz, la ética y la vida cristiana, alertando de la presencia de grupos heréticos, 1 Jn 1, 5-2, 29. El capítulo 3 sería la segunda parte, exhortación sobre los hijos de Dios, con un desarrollo de lo anterior: el amor y los hijos de Dios, la herejía y de nuevo la fe y el amor. Se extiende este bloque de 1 Jn 3 - 5, 4. Le sigue desde 1 Jn 5, 5 un fundamento de la recta fe en Cristo y el testimonio, se extendería hasta el verso 13. La última parte es el epílogo del verso 14 al final, que seguramente es posterior, un añadido del redactor o de otra mano. Es evidente dado el final del verso 13, y la continuación posterior del escrito. Habla del perdón de los pecados. |
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