6. Intro. Pentateuco. Los libros de contenido legislativo: Levítico, Números y Deuteronomio.
6. Introducción y estudio del Pentateuco.  

LOS LIBROS DE CONTENIDO LEGISLATIVO: LEVÍTICO, NÚMEROS Y DEUTERONOMIO.

El libro del Éxodo ya contiene una serie de colecciones legales, en ellas se incluye el Decálogo o diez mandamientos. Estos textos, especialmente el Decálogo, será ratificado en otros textos del Pentateuco.

Estas colecciones legales son consideradas por los judíos como originarias de Dios directamente, que actuaba a través de Moisés. Incluso los legisladores posteriores de Israel entendían que cuando legislaban continuaban con la labor de Moisés, "Moisés habría legislado esto si hubiera vivido ahora".

No todas las leyes son iguales. Hay leyes que recogen casuística, son una especie de sentencias en las que presentan el caso singular acompañado de la consecuencia legal. Ejemplo: "Cuando compres un esclavo hebreo, servirá seis años, el séptimo quedará libre sin pagar rescate", Ex 21, 2. Otra legislación es poco detallada, entonces es una especie de prohibición absoluta, un mandato de hacer algo,...Ejemplo: "El que hiera mortalmente a otro, morirá..." Ex 21, 12.

Dentro de estas colecciones legislativas destaca por importancia el código de la Alianza, Ex 20, 22- 23,19, entregado por Yahvé a Moisés, que baja con él del monte. Se trata de una colección de leyes apodícticas de carácter negativo. Es posiblemente el código de leyes más antiguo que tuvo Israel.

Encontramos otros Decálogos en Ex 20, 1-17; repetido en Dt 5, 6-21. Aparecen entregados por Yahvé, y significan más una liberación que una carga. La Ley, en la perspectiva de Israel, era el regalo que Dios daba a su pueblo elegido para que no tuviera que vivir esclavizado como los demás pueblos. Era una ley otorgada, firmada como un pacto de libertad, como un sello libertador. Hoy entendemos, por influencia de Jesucristo y de la teología de San Pablo, que la ley mosaica era carga excesiva. En el NT somos liberados de las esclavitudes de la Ley, nuestro libertador es Jesús el Mesías. En la perspectiva judía, la ley es un punto de partida para conseguir la posibilidad de no vivir como los demás pueblos, es un signo de identidad, es una verdadera Alianza.

Hay también otras colecciones legislativas rituales que son muy desconocidas por los cristianos. El libro del Levítico está compuesto por gran parte de estas normas. Estamos refiriéndonos a Lev 1 a 7, 38 que contienen leyes de tipo ritual; del 8 al 10 están las normas de investidura de los sacerdotes. Las leyes relativas a la pureza están en los capítulos 11 al 15. Se interrumpe estas colecciones por el capítulo 16 que cuenta el ritual y la forma de celebrar la fiesta de la expiación. Continuará con la llamada ley de santidad, Lev 17-26, llamada así por las numerosas veces que invita a imitar la santidad de Dios. Al final del libro encontramos normas relativas a aranceles, tasas y otros pagos que debían hacerse. Parece más un apéndice añadido, una especie de Ley de acompañamiento al libro, es un colofón que ocupa sólo este último capítulo 27.
En el libro de los Números encontramos también amplias colecciones legislativas. Tenemos en el inicio un censo de población y familias judías, que abarca del capítulo 1 al 4. Los dos capítulos siguientes narran leyes con muy distintas características, apenas legislan sobre una pocas cuestiones. Después, desde el capítulo 7 al 8, se cuenta la ofrenda de los jefes y la consagración de los levitas. El capítulo 9 y 10 narra la Pascua y la partida de Sinaí. El recorrido nuevamente emprendido en 11 a 14 vuelve a ser roto con nuevas ordenanzas sobre sacrificios o sacerdotes, Nm 15 a 19. Se vuelve a reemprender la marcha en el Ex 20 a 25. De nuevo en Nm 26 nos reabre los censos con nuevas disposiciones que llegan hasta el 30. El final está contado por la guerra en Madián y los repartos tras la batalla, Nm 31 hasta el final. Claramente esos textos están compuestos alternativamente por narraciones del desierto junto con textos legales, a veces traídos a cuento, otras veces no tanto. Esta alternatividad responde a las diversas fuentes de composición o quizás al deseo del redactor de reconstruir la narración así, alternativamente.

El libro del Deuteronomio, que significa literalmente, "segundas leyes", es muy atractivo por contener una gran hondura teológica, habla del amor de Dios con gran profundidad y presenta conceptos e ideas síntesis del AT. La estructura del libro es presentada a través de discursos colocados de manera concéntrica. Se inicia con los capítulos 1 al 4 y 5 al 11: son discursos de Moisés. El centro serán los capítulos 12 al 26, llamado "código deuteronómico". Continuará el libro con los otros dos discursos de Moisés: Dt 27-28 y 29-30. el final del libro, Dt 31-34 se considera la conclusión de la obra.

El estilo del Deuteronomio es impecable, utiliza una prosa muy bella. Está escrito como lo haría un predicador o misionero buscando convencer o persuadir a su auditorio. Busca llegar al corazón del hombre usando formas gramaticales solemnes y elegantes. Posiblemente perteneció a la época de la reforma del Rey Josías, que reinó del 640 al 609 a. C. Este Rey parece que emprendió una serie de reformas religiosas tales como centralizar el culto en Jerusalén, unificar la Pascua como romería, o perseguir las prácticas religiosas vinculadas con la idolatría: astrología, prostitución sagrada o nigromancia. El origen religioso de esta reforma está en 2 Re 22 y 23, donde aparece un libro sagrado encontrado por Josías que contiene el libro del Dt. En todo caso, la investigación bíblica propone de una manera más o menos unánime que detrás de estos escritos hay un grupo de escribas de la corte de Jerusalén.

En la teología del Deuteronomio destaca la concepción teológica global, de un solo Dios y la prohibición de dar culto a otros dioses. En ese sentido identifica un pueblo con un Dios, con un culto, con un país, con un Rey y con un profeta. Además del monoteísmo al que se llegó desde la monolatría, adoración de un Dios, se pasa ahora a una práctica de adoración unificada en un santuario único, como era Jerusalén. Se centraliza el culto, se subraya el lazo especial entre un pueblo elegido y un Dios.

Se atribuye también a este autor otros libros Bíblicos denominados históricos son: Josué, Jueces, Samuel y Reyes. Los vemos en los siguientes capítulos.

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