| 4. Teología moral fundamental |
| PREGUNTAS
INICIALES Nos encontramos ante una materia en nuestro compendio síntesis de teología, cuyo campo de desarrollo es distinto al resto de la teología. Nos referimos a la moral. La moral que estudiamos en teología la denominamos "moral teológica", y tiene como punto de partida la relación con el Señor. Al igual que el resto de la teología partirá de la Biblia, la Tradición, la fe comunitaria y la experiencia celebrativa. Hasta ahora nuestra introducción sólo estaba apostando por las cuestiones relacionadas con el "creer", cuestiones dogmáticas, ahora nos adentramos en el "actuar", en la vida práctica. La comprensión sobre lo que está bien o mal. La teología moral fundamental es la ciencia que partiendo de la fe, elabora un discurso racional, a fin de orientar al hombre en su comportamiento moral. La ética filosófica argumenta desde la sola razón, ayuda al hombre en su pregunta sobre el bien o el mal de las cosas. Son dos campos con mucho en común, pero que parten de principios distintos, por lo que sus respuestas podrán ser a veces parecidas, y en otros casos radicalmente distintas. El objeto de estudio será semejante, pero no el punto de arranque, ni la metodología. La teología moral se origina en el dato revelado, igual que el resto de los estudios teológicos. Estamos en último término abordando unos problemas que responden directamente a la práctica pastoral, a la vida concreta de las personas. No es una simple disquisición racional, sino que la teología moral contribuye y favorece la toma de decisión de los cristianos en su vida privada y pública. También la moral tendrá implicaciones en lo que celebramos y creemos. Por ejemplo, el gesto de darnos la paz en la Eucaristía, no es sólo un símbolo hermoso, está representando que no tenemos nada concreto contra nuestro hermano, que nuestra conciencia está en paz y en comunión con el Señor, la Iglesia y los hombres. Indica un compromiso moral permanente que renovamos en la conversión de cada día. La moral cristiana no se asienta sobre mínimos de cumplimiento, "ser buena persona", sino que la vivencia profunda de la fe siempre nos debe llevar mucho más lejos, "sed santos como Dios es santo". Muchos de los temas que se estudian en teología moral están en abierto debate social. Son temas complejos y polémicos que constantemente interrogan a la sociedad y a los creyentes. La postura y orientación moral de la Iglesia está, muy a menudo, en abierta contradicción con la moral del entorno cultural. La Iglesia participa en la construcción de la sociedad, y es lógico que esté también debatiendo junto con las distintas posturas sociales. De ahí que cuando hablamos de "dar razón de nuestra fe", no pocas veces, esta pregunta se hace desde el "dar razón de nuestra opinión moral y de nuestra forma de actuar". El cristiano, inserto en el mundo debe responder coherentemente desde unos criterios y convicciones enraizados en Cristo y su Iglesia. Debe fomentar que sus convicciones morales tengan una presencia en la esfera de lo público. En nuestro estudio
vamos a intentar alcanzar los siguientes objetivos: |
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